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Atlas of Saints

Jueces

Capítulo 11 · Douay–Rheims / Challoner

Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.

Biblia · Atlas of Saints

Jueces, capítulo 11

Resumen del capítulo

¿Qué dos opiniones registra Challoner acerca del voto de Jephte y su hija?

Algunos piensan que el voto significaba una ofrenda permitida por la ley u otra forma de dedicación, dejando a su hija consagrada a virginidad perpetua. Challoner dice que la opinión común de los padres y teólogos es que fue ofrecida como holocausto y da el razonamiento de aquella opinión. Estas son sus explicaciones atribuidas separadamente.

Explicación del capítulo

Jephte el galaadita es un guerrero muy valiente, hijo de una ramera y de Galaad. La esposa de Galaad tiene hijos que, al crecer, expulsan a Jephte, diciendo que no puede heredar en la casa de su padre porque tiene otra madre. Huye de ellos a Tob; hombres necesitados y ladrones se reúnen y lo siguen como príncipe. Ammon hace guerra a Israel y presiona duramente, así que los ancianos de Galaad lo buscan de Tob, pidiéndole que sea príncipe y combata. Pregunta si no son los que lo odiaron y expulsaron, viniendo ahora por necesidad. Repiten que debe combatir a Ammon y encabezar a todos los habitantes de Galaad. Pregunta si, si vienen sinceramente y el Señor entrega a Ammon en su mano, será su príncipe. Llaman al Señor que oye sus palabras mediador y testigo de que harán como prometieron. Jephte va con los príncipes, todo el pueblo lo hace príncipe y habla todas sus palabras ante el Señor en Maspha.

Jephte envía mensajeros al rey de Ammon, preguntando por qué ha venido a devastar su tierra. El rey dice que Israel tomó su tierra al venir de Egipto, desde los confines del Arnon hasta el Jaboc y el Jordán, y exige su devolución pacífica. Jephte vuelve a enviar palabra: Israel no tomó la tierra de Moab ni de Ammon. En su relato, Israel dejó Egipto, cruzó el desierto hacia el mar Rojo y llegó a Cades. El rey de Edom rehusó una petición de paso; el rey de Moab también rehusó, así que Israel permaneció en Cades. Israel rodeó Edom y Moab, llegó frente a la costa oriental de Moab y acampó al otro lado del Arnon sin entrar en los límites de Moab. Israel pidió a Sehon, el rey amorreo que habitaba en Hesebon, paso hasta el río. Despreció la petición, rehusó el paso, reunió una multitud inmensa y se opuso fuertemente a Israel en Jasa. El Señor lo entregó y todo su ejército a Israel, que lo mató y poseyó toda la tierra amorrea y sus fronteras desde Arnon hasta Jaboc y desde el desierto hasta el Jordán.

Jephte dice que el Señor Dios de Israel destruyó al amorreo mientras Israel lo combatía, y pregunta si el rey de Ammon poseerá ahora aquella tierra. Compara la posesión de lo que el dios del rey, Chamos, tiene con la posesión de Israel de lo que el Señor obtuvo por conquista. Challoner identifica separadamente a Chamos como el ídolo de Moab y Ammon. Explica que Jephte argumenta desde su opinión: piensan tener título justo sobre tierras que imaginan que sus dioses los ayudaron a conquistar; cuánto más, dice la nota, tiene Israel título indiscutible sobre tierras que Dios conquistó para él mediante milagros visibles. Jephte pregunta si el rey es mejor que Balac hijo de Sephor, rey de Moab, o puede mostrar que Balac luchó y combatió contra Israel. Israel ha habitado en Hesebon y sus aldeas, Aroer y sus aldeas y todas las ciudades cerca del Jordán durante trescientos años; ¿por qué no ha intentado Ammon nada sobre esta reclamación en todo aquel tiempo? Jephte dice que no ha pecado contra el rey, que lo agravia mediante una guerra injusta, y llama al Señor a juzgar entre Israel y Ammon aquel día. El rey rehúsa escuchar las palabras enviadas por los mensajeros.

El espíritu del Señor viene sobre Jephte. Recorre Galaad, Manasses y Maspha de Galaad y pasa de allí a Ammon. Hace voto al Señor de que, si Ammon es entregado en sus manos, quien primero salga de las puertas de su casa para encontrarlo en su regreso pacífico será ofrecido como holocausto al Señor. Challoner registra separadamente dos opiniones. Algunos piensan que el voto significa consagrar lo que primero lo encuentre según su clase: un holocausto si la ley permite aquella ofrenda, de otro modo otra dedicación a Dios. Por eso piensan que su hija no es muerta sino consagrada a virginidad perpetua. La opinión común seguida por la generalidad de los santos padres y teólogos, dice, es que es ofrecida como holocausto bajo el voto y que Jephte no peca, al menos no mortalmente, ni al hacerlo ni al guardarlo. El razonamiento de la nota es que la Escritura no lo culpa y que Dios inspira el voto, como aparece en los versículos 29–30, después del cual obtiene victoria. Dice que, por tanto, concluye razonablemente que Dios, señor de la vida y muerte, se complace en esta ocasión en dispensar de su propia ley y quiere el cumplimiento del voto.

Jephte cruza para combatir a Ammon, y el Señor los entrega en sus manos. Golpea desde Aroer hasta Mennith, veinte ciudades, y hasta Abel con sus viñas, con muy gran matanza; Israel humilla a Ammon. Volviendo a su casa en Maspha, encuentra a su única hija con panderos y danzas; no tiene otros hijos. Rasga sus vestidos y dice que ella lo ha engañado y está ella misma engañada: ha abierto su boca al Señor y no puede hacer otra cosa. Ella responde que, si ha abierto su boca al Señor, debe hacer lo que prometió, puesto que han sido concedidas victoria y venganza sobre sus enemigos. Solo pide recorrer los montes durante dos meses con sus compañeras para llorar su virginidad.

Challoner dice separadamente que tener hijos era muy deseado bajo el Antiguo Testamento, cuando las mujeres podían esperar que el Salvador del mundo viniera un día de un hijo suyo; bajo el Nuevo Testamento, dice, se prefiere la virginidad, remitiendo a 1 Corintios 7:35. Jephte dice a su hija que vaya y la envía durante dos meses. Va con sus camaradas y compañeras y llora su virginidad en los montes. Después de los dos meses vuelve, y él hace con ella como prometió por voto; ella no conoce varón. Esto da lugar a la costumbre de Israel: cada año sus hijas se reúnen durante cuatro días para lamentar a la hija de Jephte el galaadita.

La historia del capítulo

Los hombres que vienen buscando el gobierno de Jephte reciben su pregunta sobre su rechazo anterior y su pregunta condicional sobre hacerse príncipe. Su promesa con el Señor como testigo lleva a su nombramiento y palabras en Maspha. Sus mensajeros después llevan la reclamación territorial del rey y su propia respuesta detallada: la ruta, el paso rehusado, la batalla con Sehon, las fronteras de posesión y trescientos años sin actuar sobre la reclamación. El rey no quiere escuchar. El espíritu viene sobre Jephte, que hace su voto expresado y derrota a Ammon. Su única hija lo encuentra al volver; su lamento recibe la respuesta de ella y petición de dos meses en los montes. Vuelve, él hace como prometió por voto y sigue el lamento anual de cuatro días. Las explicaciones de Challoner acerca de Chamos, las dos opiniones del voto y llorar la virginidad permanecen separadas del relato de la Escritura.

Lecciones para recordar

  1. El nombramiento de Jephte sigue a un intercambio particular. Cuestiona a quienes antes lo rechazaron, pregunta por su sinceridad y su gobierno si el Señor entrega a Ammon, y recibe su promesa con el Señor como testigo. El texto da aquellas condiciones en lugar de un acuerdo incondicional.
  2. El argumento territorial permanece como mensaje de Jephte. Distingue Moab y Ammon de la tierra amorrea de Sehon y conserva negativas, ruta y fronteras. Su comparación que incluye a Chamos es explicada por Challoner como razonamiento desde la opinión de las otras personas, incluido lo que imaginaban que sus dioses habían hecho.
  3. La nota del voto conserva ambas interpretaciones y sus límites. Una opinión permite dedicación según lo que la ley permite y por tanto virginidad perpetua; la opinión común que Challoner registra da una lectura de holocausto con su afirmación matizada acerca del pecado y razonamiento sobre inspiración y dispensa. El final de la Escritura dice que Jephte hizo como prometió por voto y registra el lamento anual; el comentario no se hace en silencio parte de aquella redacción.

Pon a prueba tu memoria

¿Qué promete Jephte antes de la batalla, quién lo encuentra primero al volver y cómo lleva la petición de ella a la ausencia de dos meses y al lamento anual?

Edición y notas de la fuente

Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.

  1. Líneas 26402–26445 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    Jueces Capítulo 11 Jephte es hecho gobernante del pueblo de Galaad; primero defiende su causa contra los amonitas; después, haciendo un voto, obtiene una victoria señalada; cumple su voto. 11:1. Había en aquel tiempo Jephte, el galaadita, un hombre muy valiente y guerrero, hijo de una mujer que era ramera, y su padre era Galaad. 11:2. Ahora bien, Galaad tenía una esposa de quien tuvo hijos, que después de crecer expulsaron a Jephte, diciendo: No puedes heredar en la casa de nuestro padre porque has nacido de otra madre. 11:3. Entonces huyó y los evitó, y habitó en la tierra de Tob; y se reunieron con él hombres necesitados y ladrones, y lo siguieron como su príncipe. 11:4. En aquellos días los hijos de Ammon hicieron guerra contra Israel. 11:5. Y como los presionaban duramente, los ancianos de Galaad fueron a buscar a Jephte de la tierra de Tob para ayudarlos: 11:6. Y le dijeron: Ven y sé nuestro príncipe y combate contra los hijos de Ammon. 11:7. Y les respondió: ¿No sois vosotros los hombres que me odiaron y expulsaron de la casa de mi padre, y ahora habéis venido a mí obligados por la necesidad? 11:8. Y los príncipes de Galaad dijeron a Jephte: Por esta causa hemos venido ahora a ti, para que vayas con nosotros y combatas contra los hijos de Ammon y seas cabeza sobre todos los habitantes de Galaad. 11:9. También Jephte les dijo: Si habéis venido a mí sinceramente para que combata por vosotros contra los hijos de Ammon, y el Señor los entregue en mi mano, ¿seré vuestro príncipe? 11:10. Le respondieron: El Señor, que oye estas cosas, él mismo es mediador y testigo de que haremos como hemos prometido. 11:11. Jephte, por tanto, fue con los príncipes de Galaad, y todo el pueblo lo hizo su príncipe. Y Jephte habló todas sus palabras ante el Señor en Maspha.
    Ver original en inglés
    Judges Chapter 11 Jephte is made ruler of the people of Galaad: he first pleads their cause against the Ammonites; then making a vow obtains a signal victory; he performs his vow. 11:1. There was at that time Jephte, the Galaadite, a most valiant man, and a warrior, the son of a woman that was a harlot, and his father was Galaad. 11:2. Now Galaad had a wife of whom he had sons: who, after they were grown up, thrust out Jephte, saying: Thou canst not inherit in the house of our father, because thou art born of another mother. 11:3. Then he fled and avoided them, and dwelt in the land of Tob: and there were gathered to him needy men and robbers, and they followed him as their prince. 11:4. In those days the children of Ammon made war against Israel. 11:5. And as they pressed hard upon them, the ancients of Galaad went to fetch Jephte out of the land of Tob to help them: 11:6. And they said to him: Come thou, and be our prince, and fight against the children of Ammon. 11:7. And he answered them: Are not you the men that hated me, and cast me out of my father’s house, and now you are come to me, constrained by necessity? 11:8. And the princes of Galaad said to Jephte: For this cause we are now come to thee, that thou mayst go with us, and fight against the children of Ammon, and be head over all the inhabitants of Galaad. 11:9. Jephte also said to them: If you be come to me sincerely, that I should fight for you against the children of Ammon, and the Lord shall deliver them into my hand, shall I be your prince? 11:10. They answered him: The Lord, who heareth these things, he himself is mediator and witness that we will do as we have promised. 11:11. Jephte therefore went with the princes of Galaad, and all the people made him their prince. And Jephte spoke all his words before the Lord in Maspha.
  2. Líneas 26447–26487 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    11:12. Y envió mensajeros al rey de los hijos de Ammon para decir en su nombre: ¿Qué tienes que ver conmigo, que has venido contra mí para devastar mi tierra? 11:13. Y les respondió: Porque Israel quitó mi tierra cuando subió de Egipto, desde los confines del Arnon hasta el Jaboc y el Jordán; ahora, pues, devuélvemela pacíficamente. 11:14. Y Jephte volvió a enviar palabra por ellos y les mandó decir al rey de Ammon: 11:15. Así dice Jephte: Israel no quitó la tierra de Moab ni la tierra de los hijos de Ammon: 11:16. Sino que cuando subieron de Egipto, anduvo por el desierto hasta el mar Rojo y llegó a Cades. 11:17. Y envió mensajeros al rey de Edom, diciendo: Permíteme pasar por tu tierra. Pero no quiso acceder a su petición. También envió al rey de Moab, que igualmente rehusó darle paso. Permaneció, pues, en Cades, 11:18. Y rodeó la tierra de Edom por un lado y la tierra de Moab, y llegó frente a la costa oriental de la tierra de Moab y acampó al otro lado del Arnon, y no quiso entrar en los límites de Moab. 11:19. Así Israel envió mensajeros a Sehon, rey de los amorreos, que habitaba en Hesebon, y le dijeron: Permíteme pasar por tu tierra hasta el río. 11:20. Pero él, despreciando también las palabras de Israel, no le permitió pasar por sus fronteras, sino que reuniendo una multitud innumerable salió contra él a Jasa e hizo fuerte oposición. 11:21. Y el Señor lo entregó con todo su ejército en las manos de Israel, y él lo mató y poseyó toda la tierra del amorreo, el habitante de aquel territorio, 11:22. Y todos sus confines desde el Arnon hasta el Jaboc y desde el desierto hasta el Jordán.
    Ver original en inglés
    11:12. And he sent messengers to the king of the children of Ammon, to say in his name: What hast thou to do with me, that thou art come against me, to waste my land? 11:13. And he answered them: Because Israel took away my land, when he came up out of Egypt, from the confines of the Arnon unto the Jaboc and the Jordan: now, therefore, restore the same peaceably to me. 11:14. And Jephte again sent word by them, and commanded them to say to the king of Ammon: 11:15. Thus saith Jephte: Israel did not take away the land of Moab, nor the land of the children of Ammon: 11:16. But when they came up out of Egypt, he walked through the desert to the Red Sea, and came into Cades. 11:17. And he sent messengers to the king of Edom, saying: Suffer me to pass through thy land. But he would not condescend to his request. He sent also to the king of Moab, who, likewise, refused to give him passage. He abode, therefore, in Cades, 11:18. And went round the land of Edom at the side, and the land of Moab: and came over against the east coast of the land of Moab, and camped on the other side of the Arnon: and he would not enter the bounds of Moab. 11:19. So Israel sent messengers to Sehon, king of the Amorrhites, who dwelt in Hesebon, and they said to him: Suffer me to pass through thy land to the river. 11:20. But he, also despising the words of Israel, suffered him not to pass through his borders: but gathering an infinite multitude, went out against him to Jasa, and made strong opposition. 11:21. And the Lord delivered him, with all his army, into the hands of Israel, and he slew him, and possessed all the land of the Amorrhite, the inhabitant of that country, 11:22. And all the coasts thereof from the Arnon to the Jaboc, and from the wilderness to the Jordan.
  3. Líneas 26489–26517 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    11:23. Así el Señor, el Dios de Israel, destruyó al amorreo, combatiendo su pueblo de Israel contra él, ¿y ahora poseerás su tierra? 11:24. ¿No te corresponden por derecho aquellas cosas que tu dios Chamos posee? Pero lo que el Señor, nuestro Dios, ha obtenido por conquista será nuestra posesión: Chamos.... El ídolo de los moabitas y amonitas. Argumenta desde la opinión de ellos, que pensaban tener un título justo sobre los territorios que imaginaban haber conquistado por ayuda de sus dioses; cuánto más, entonces, tenía Israel un título indiscutible sobre los territorios que Dios, por milagros visibles, había conquistado para ellos. 11:25. A menos que quizá seas mejor que Balac, hijo de Sephor, rey de Moab, o puedas mostrar que él luchó contra Israel y combatió contra él, 11:26. Mientras que ha habitado en Hesebon y sus aldeas y en Aroer y sus aldeas y en todas las ciudades cerca del Jordán durante trescientos años. ¿Por qué durante tanto tiempo no habéis intentado nada sobre esta reclamación? 11:27. Por tanto no peco contra ti, sino que tú me agravias declarando una guerra injusta contra mí. Sea el Señor juez y decida hoy entre Israel y los hijos de Ammon. 11:28. Y el rey de los hijos de Ammon no quiso escuchar las palabras de Jephte que le envió por los mensajeros.
    Ver original en inglés
    11:23. So the Lord, the God of Israel, destroyed the Amorrhite, his people of Israel fighting against him, and wilt thou now possess his land? 11:24. Are not those things which thy god Chamos possesseth, due to thee by right? But what the Lord our God hath obtained by conquest, shall be our possession: Chamos.... The idol of the Moabites and Ammonites. He argues from their opinion, who thought they had a just title to the countries which they imagined they had conquered by the help of their gods: how much more then had Israel in indisputable title to the countries which God, by visible miracles, had conquered for them. 11:25. Unless, perhaps, thou art better than Balac, the son of Sephor, king of Moab: or canst shew that he strove against Israel, and fought against him, 11:26. Whereas he hath dwelt in Hesebon, and the villages thereof, and in Aroer, and its villages, and in all the cities near the Jordan, for three hundred years. Why have you for so long a time attempted nothing about this claim? 11:27. Therefore I do not trespass against thee, but thou wrongest me by declaring an unjust war against me. The Lord be judge, and decide this day, between Israel and the children of Ammon. 11:28. And the king of the children of Ammon would not hearken to the words of Jephte, which he sent him by the messengers.
  4. Líneas 26519–26546 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    11:29. Por tanto el espíritu del Señor vino sobre Jephte, y rodeando Galaad y Manasses y Maspha de Galaad, y pasando desde allí a los hijos de Ammon, 11:30. Hizo un voto al Señor, diciendo: Si entregas a los hijos de Ammon en mis manos, 11:31. A cualquiera que primero salga de las puertas de mi casa y me encuentre cuando vuelva en paz de los hijos de Ammon, a ese mismo ofreceré como holocausto al Señor. A cualquiera, etc.... Algunos opinan que el significado de este voto de Jephte era consagrar a Dios cualquier cosa que primero lo encontrara, según la condición de la cosa, de manera que la ofreciera como holocausto si era tal cosa que pudiera ofrecerse por la ley, o la dedicara de otro modo a Dios si no era de aquellas que la ley permitía ofrecer en sacrificio. Y por eso piensan que la hija de Jephte no fue muerta por su padre, sino solo consagrada a virginidad perpetua. Pero la opinión común seguida por la generalidad de los santos padres y teólogos es que fue ofrecida como holocausto en consecuencia del voto de su padre, y que Jephte no pecó, al menos no mortalmente, ni al hacer ni al guardar su voto, puesto que de ningún modo se le culpa por ello en la Escritura y fue incluso inspirado por Dios mismo a hacer el voto (como aparece en los vers. 29, 30), en consecuencia del cual obtuvo la victoria; y por tanto concluyó razonablemente que Dios, que es el señor de la vida y muerte, se complacía en esta ocasión en dispensar de su propia ley y que era voluntad divina que cumpliera su voto.
    Ver original en inglés
    11:29. Therefore the spirit of the Lord came upon Jephte, and going round Galaad, and Manasses, and Maspha of Galaad, and passing over from thence to the children of Ammon, 11:30. He made a vow to the Lord, saying: If thou wilt deliver the children of Ammon into my hands, 11:31. Whosoever shall first come forth out of the doors of my house, and shall meet me, when I return in peace from the children of Ammon, the same will I offer a holocaust to the Lord. Whosoever, etc.... Some are of opinion, that the meaning of this vow of Jephte, was to consecrate to God whatsoever should first meet him, according to the condition of the thing; so as to offer it up as a holocaust, if it were such a thing as might be offered by the law; or to devote it otherwise to God, if it were not such as the law allowed to be offered in sacrifice. And therefore they think the daughter of Jephte was not slain by her father, but only consecrated to perpetual virginity. But the common opinion followed by the generality of the holy fathers and divines is, that she was offered as a holocaust, in consequence of her father’s vow: and that Jephte did not sin, at least not mortally, neither in making, nor in keeping, his vow: since he is no ways blamed for it in scripture; and was even inspired by God himself to make the vow (as appears from ver. 29, 30) in consequence of which he obtained the victory; and therefore he reasonably concluded that God, who is the master of life and death, was pleased on this occasion to dispense with his own law; and that it was the divine will he should fulfil his vow.
  5. Líneas 26548–26570 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    11:32. Y Jephte pasó a los hijos de Ammon para combatir contra ellos, y el Señor los entregó en sus manos. 11:33. Y los golpeó desde Aroer hasta llegar a Mennith, veinte ciudades, y hasta Abel, que está plantado de viñas, con una matanza muy grande; y los hijos de Ammon fueron humillados por los hijos de Israel. 11:34. Y cuando Jephte volvió a Maspha, a su casa, su única hija lo recibió con panderos y danzas, pues no tenía otros hijos. 11:35. Y cuando la vio, rasgó sus vestidos y dijo: ¡Ay, hija mía, me has engañado y tú misma estás engañada! Pues he abierto mi boca al Señor y no puedo hacer otra cosa. 11:36. Y ella le respondió: Padre mío, si has abierto tu boca al Señor, haz conmigo todo lo que has prometido, puesto que te han sido concedidas la victoria y la venganza de tus enemigos. 11:37. Y dijo a su padre: Concédeme solo esto que deseo: Déjame ir para que recorra los montes durante dos meses y pueda llorar mi virginidad con mis compañeras.
    Ver original en inglés
    11:32. And Jephte passed over to the children of Ammon to fight against them: and the Lord delivered them into his hands. 11:33. And he smote them from Aroer till you come to Mennith, twenty cities, and as far as Abel, which is set with vineyards, with a very great slaughter: and the children of Ammon were humbled by the children of Israel. 11:34. And when Jephte returned into Maspha, to his house, his only daughter met him with timbrels and with dances: for he had no other children. 11:35. And when he saw her, he rent his garments, and said: Alas! my daughter, thou hast deceived me, and thou thyself art deceived: for I have opened my mouth to the Lord, and I can do no other thing. 11:36. And she answered him: My father, if thou hast opened thy mouth to the Lord, do unto me whatsoever thou hast promised, since the victory hath been granted to thee, and revenge of thy enemies. 11:37. And she said to her father: Grant me only this, which I desire: Let me go, that I may go about the mountains for two months, and may bewail my virginity with my companions.
  6. Líneas 26572–26589 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    Llorar mi virginidad.... El tener hijos era muy deseado bajo el Antiguo Testamento, cuando las mujeres podían esperar que de algún hijo suyo pudiera un día surgir el Salvador del mundo. Pero bajo el Nuevo Testamento se prefiere la virginidad. 1 Cor. 7.35. 11:38. Y le respondió: Ve. Y la envió durante dos meses. Y cuando había ido con sus camaradas y compañeras, lloró su virginidad en los montes. 11:39. Y expirados los dos meses volvió a su padre, y él hizo con ella como había prometido por voto, y ella no conoció varón. De allí vino una usanza en Israel y se ha guardado una costumbre: 11:40. Que de año en año las hijas de Israel se reúnen y lamentan a la hija de Jephte el galaadita durante cuatro días.
    Ver original en inglés
    Bewail my virginity.... The bearing of children was much coveted under the Old Testament, when women might hope that from some child of theirs, the Saviour of the world might one day spring. But under the New Testament virginity is preferred. 1 Cor. 7.35. 11:38. And he answered her: Go. And he sent her away for two months. And when she was gone with her comrades and companions, she mourned her virginity in the mountains. 11:39. And the two months being expired, she returned to her father, and he did to her as he had vowed, and she knew no man. From thence came a fashion in Israel, and a custom has been kept: 11:40. That, from year to year, the daughters of Israel assemble together, and lament the daughter of Jephte the Galaadite, for four days.

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