Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.
Biblia · Atlas of Saints
Génesis, capítulo 37
Resumen del capítulo
¿Cómo conduce el odio de los hermanos a la venta de José y a la falsa creencia de Jacob de que ha muerto?
Los hermanos odian a José porque Israel lo favorece, y sus sueños profundizan su envidia. Lo ponen en una fosa y aceptan venderlo; es llevado a Egipto. Envían su túnica, mojada en sangre de cabrito, a Jacob, quien concluye que una bestia lo ha matado y rechaza el consuelo.
Explicación del capítulo
Jacob vive en Canaán, donde había residido su padre. A los dieciséis años, José apacienta el rebaño con sus hermanos, los hijos de Bala y Zelpha, esposas de su padre. Todavía muchacho, acusa a sus hermanos ante su padre de un crimen sumamente perverso; el relato no especifica ese crimen. Israel ama a José más que a sus otros hijos porque José nació en su vejez, y le hace una túnica de diversos colores. Al ver ese amor mayor, los hermanos odian a José y no pueden hablarle pacíficamente. Cuando les cuenta un sueño, lo odian aún más.
La nota de Challoner llama proféticos y enviados por Dios a los sueños de José, como también a los que interpretó en Génesis 40 y 41. Los distingue de la práctica general de observar los sueños, que, según dice, la Escritura condena como supersticiosa y pecaminosa. La nota cita Deuteronomio 18:10 y Eclesiástico 34:2–3.
José pide a sus hermanos que oigan su sueño. Están atando gavillas, haces de cereal cortado, en un campo. Su gavilla se levanta y permanece erguida, mientras las de ellos se sitúan alrededor y se inclinan ante ella. Preguntan si será su rey o si estarán bajo su dominio. Sus sueños y palabras alimentan su envidia y odio. José les cuenta otro sueño: el sol, la luna y once estrellas lo adoran. Cuando lo cuenta a su padre y a sus hermanos, su padre lo reprende. Jacob pregunta si él, la madre de José y sus hermanos adorarán a José sobre la tierra.
Challoner explica que adorar aquí no significa adoración divina. Significa una forma menor de respeto expresada inclinando el cuerpo hasta el suelo según la práctica de las naciones orientales.
Los hermanos envidian a José, mientras que su padre considera el asunto. Los hermanos apacientan los rebaños de su padre en Siquem, la grafía usada en el versículo 12. Israel dice a José que están apacentando las ovejas en Siquem y lo envía a ellos. José dice que está dispuesto. Su padre le manda ver si sus hermanos y el ganado están bien y volver a dar noticia de lo que ocurre. Enviado desde el valle de Hebron, José llega a Siquem. Un hombre lo encuentra vagando por el campo y pregunta qué busca. José dice que busca a sus hermanos y pregunta dónde apacientan los rebaños. El hombre dice que se han marchado: los oyó hablar de ir a Dothain. José los sigue y encuentra allí a sus hermanos.
Antes de que José se acerque, sus hermanos lo ven a lo lejos y piensan en matarlo. Lo llaman el soñador y proponen matarlo, ponerlo en una fosa vieja y decir que una bestia maligna se lo ha comido. Entonces, dicen, verán de qué sirven sus sueños. Rubén lo oye e intenta librar a José de sus manos. Les dice que no le quiten la vida ni derramen su sangre, sino que lo pongan en la fosa del desierto y mantengan sus manos libres de daño. El narrador explica la intención de Rubén: quiere librar a José y devolverlo a su padre.
Tan pronto como José llega, los hermanos le quitan su túnica exterior de diversos colores y lo ponen en una fosa vieja sin agua. Se sientan a comer pan. Ven a ismaelitas que vienen de Galaad con camellos que llevan especias, bálsamo y mirra a Egipto. Judá pregunta qué provecho hay en matar a su hermano y ocultar su sangre. Propone vender a José a los ismaelitas en su lugar, para que sus manos no sean manchadas, puesto que José es su hermano y su propia carne. Los hermanos aceptan. El versículo 28 registra: «Y cuando pasaron los mercaderes madianitas, lo sacaron de la fosa y lo vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata; y lo llevaron a Egipto». Esto conserva las palabras del pasaje acerca de los mercaderes madianitas, los ismaelitas y la venta sin sustituirlos por un único grupo renombrado.
Rubén vuelve a la fosa y no encuentra al muchacho. Rasga sus vestiduras, va a sus hermanos y pregunta adónde puede ir ahora que el muchacho no aparece. El relato no dice dónde estaba Rubén durante la venta.
Los hermanos matan un cabrito y mojan la túnica de José en su sangre. Envían a personas a llevarla a su padre con el mensaje de que la han encontrado, preguntando si es la túnica de su hijo. Jacob la reconoce y concluye que una bestia salvaje maligna se ha comido a José. Rasga sus vestiduras, se pone un saco y guarda luto por su hijo durante mucho tiempo. Todos sus hijos se reúnen para consolarlo, pero rechaza el consuelo. Dice: «Bajaré a mi hijo al infierno, de luto». Sigue llorando. Su conclusión acerca de una bestia es lo que cree a partir de la túnica; al lector se le ha contado que José fue llevado a Egipto.
Challoner entiende aquí infierno como limbo, el lugar donde eran recibidas las almas de los justos antes de la muerte del Redentor. La nota admite que infierno puede significar a veces sepultura, pero sostiene que no puede significar eso aquí. Jacob cree que una bestia se ha comido a su hijo, no que haya sido sepultado; por ello, Challoner entiende sus palabras como una referencia al lugar de descanso donde cree que está el alma de José.
En Egipto los madianitas venden a José a Putiphar, descrito como eunuco de Faraón y capitán de los soldados.
Challoner explica que eunuco significa a veces chambelán, cortesano u oficial del rey, y dice que ese es su significado aquí.
La historia del capítulo
La historia planeada de la bestia y la túnica conectan la violencia de los hermanos con la conclusión equivocada de Jacob. Antes de que José llegue, proponen tanto matarlo como decir que una bestia se lo ha comido. Rubén interviene para preservar su vida y devolverlo a su padre, y los hermanos ponen a José en la fosa seca. La propuesta posterior de Judá sustituye la muerte por la venta, apelando al provecho y a su carne compartida. La venta envía a José hacia Egipto y Rubén vuelve para encontrar que ya no está. Los hermanos usan entonces como falsa prueba la túnica que había señalado el favor del padre: la mojan en sangre de cabrito y piden a Jacob que la identifique. No informan de la venta. Jacob reconoce la túnica y aporta la conclusión de que una bestia se ha comido a José. Su largo luto sigue a una creencia que el lector sabe falsa, mientras que el versículo final nombra al comprador efectivo de José en Egipto. La secuencia distingue las propuestas de los hermanos, la intención expresa de rescate de Rubén, la venta registrada y la creencia de Jacob sin atribuir sentimientos no registrados a ninguno de ellos.
Lecciones para recordar
- El capítulo nombra causas del odio y la envidia de los hermanos. Ven que su padre ama más a José, y los sueños y palabras de José hacen crecer su odio. Conservar esos vínculos explica cómo se desarrolla el conflicto sin inventar el crimen que denunció ni un motivo para cada acto posterior.
- Rubén y Judá proponen formas distintas de evitar la muerte de José. El narrador dice que Rubén quiere devolverlo a su padre; Judá argumenta a favor de vender a su propio hermano en vez de derramar su sangre. Conservar las razones diferentes importa porque la venta no cumple ni la intención de rescate de Rubén ni el regreso de José a casa.
- La sangre de la túnica es real, pero procede de un cabrito, no de José. Por tanto, el reconocimiento de la prenda por Jacob conduce a una falsa conclusión acerca de su hijo. El contraste entre su luto y la venta registrada de José a Putiphar muestra el daño causado por las acciones ocultas de los hermanos.
Pon a prueba tu memoria
¿Cómo cambian las propuestas de Rubén y Judá el plan de matar a José, y cómo lleva la túnica a Jacob a una conclusión distinta del destino efectivo de José en este capítulo?
Ver respuesta
Rubén se opone a matar a José y propone echarlo en el pozo, con la intención de rescatarlo después. Judá propone venderlo en vez de derramar la sangre de su hermano. José es vendido por veinte piezas de plata y llevado a Egipto. Los hermanos mojan su túnica en la sangre de un cabrito y se la envían a Jacob, quien concluye que una fiera lo ha matado. José sigue vivo y es vendido en Egipto a Putiphar.
Edición y notas de la fuente
Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.
Líneas 4212–4232 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
Génesis Capítulo 37 Los sueños de José: sus hermanos lo venden y es llevado a Egipto. 37:1. Y Jacob habitaba en la tierra de Canaán, donde su padre había residido como extranjero. 37:2. Y estas son sus generaciones: José, cuando tenía dieciséis años, apacentaba el rebaño con sus hermanos, siendo aún un muchacho; y estaba con los hijos de Bala y de Zelpha, esposas de su padre; y acusó a sus hermanos ante su padre de un crimen sumamente perverso. 37:3. Israel amaba a José más que a todos sus hijos, porque lo había tenido en su vejez; y le hizo una túnica de diversos colores. 37:4. Y sus hermanos, viendo que su padre lo amaba más que a todos sus hijos, lo odiaban y no podían hablarle pacíficamente. 37:5. Sucedió también que contó a sus hermanos un sueño que había tenido, lo que hizo que lo odiaran aún más.
Conserva las personas nombradas, las relaciones, los actos, la secuencia y las precisiones declaradas en la Escritura; el texto exacto del original se conserva en la nota que lo acompaña.
Ver original en inglés
Genesis Chapter 37 Joseph’s dreams: he is sold by his brethren, and carried into Egypt. 37:1. And Jacob dwelt in the land of Chanaan, wherein his father sojourned. 37:2. And these are his generations: Joseph, when he was sixteen years old, was feeding the flock with his brethren, being but a boy: and he was with the sons of Bala and of Zelpha his father’s wives: and he accused his brethren to his father of a most wicked crime. 37:3. Now Israel loved Joseph above all his sons, because he had him in his old age: and he made him a coat of divers colours. 37:4. And his brethren seeing that he was loved by his father, more than all his sons, hated him, and could not speak peaceably to him. 37:5. Now it fell out also that he told his brethren a dream, that he had dreamed: which occasioned them to hate him the more.
Líneas 4233–4237 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
Un sueño.... Estos sueños de José eran proféticos y enviados por Dios, como también lo eran los que interpretó, Gén. 40 y 41; por lo demás, en general, la observación de los sueños es condenada en la Escritura como supersticiosa y pecaminosa. Véase Deut. 18.10; Eclesiástico 34.2,3.
Conserva la explicación atribuida a Challoner y todas las referencias proporcionadas; las referencias a capítulos posteriores pertenecen a la nota, no son nuevos resultados narrados.
Ver original en inglés
A dream.... These dreams of Joseph were prophetical, and sent from God; as were also those which he interpreted, Gen. 40. and 41.; otherwise generally speaking, the observing of dreams is condemned in the Scripture, as superstitious and sinful. See Deut. 18.10; Eccli. 34.2,3.
Líneas 4238–4256 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
37:6. Y les dijo: Oíd el sueño que he tenido. 37:7. Me parecía que estábamos atando gavillas en el campo, y que mi gavilla se levantaba y permanecía erguida, y vuestras gavillas, situadas alrededor, se inclinaban ante mi gavilla. 37:8. Sus hermanos respondieron: ¿Serás nuestro rey? ¿O estaremos sujetos a tu dominio? Por tanto, este asunto de sus sueños y palabras alimentaba su envidia y su odio. 37:9. Tuvo también otro sueño, que contó a sus hermanos, diciendo: Vi en sueños como si el sol, la luna y once estrellas me adoraran. 37:10. Y cuando contó esto a su padre y a sus hermanos, su padre lo reprendió y dijo: ¿Qué significa este sueño que has tenido? ¿Te adoraremos yo, tu madre y tus hermanos sobre la tierra?
Conserva las personas nombradas, las relaciones, los actos, la secuencia y las precisiones declaradas en la Escritura; el texto exacto del original se conserva en la nota que lo acompaña.
Ver original en inglés
37:6. And he said to them: Hear my dream which I dreamed. 37:7. I thought we were binding sheaves in the field: and my sheaf arose as it were, and stood, and your sheaves standing about bowed down before my sheaf. 37:8. His brethren answered: Shalt thou be our king? or shall we be subject to thy dominion? Therefore this matter of his dreams and words ministered nourishment to their envy and hatred. 37:9. He dreamed also another dream, which he told his brethren, saying: I saw in a dream, as it were the sun, and the moon, and eleven stars worshipping me. 37:10. And when he had told this to his father, and brethren, his father rebuked him and said: What meaneth this dream that thou hast dreamed? shall I and thy mother, and thy brethren worship thee upon the earth?
Líneas 4257–4260 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
Adorar.... Esta palabra no se usa aquí para significar adoración divina, sino una veneración inferior expresada inclinando el cuerpo, y ello, según la costumbre de las naciones orientales, hasta el suelo.
Explicación atribuida del término de adoración de esta edición, separada del discurso de Jacob.
Ver original en inglés
Worship.... This word is not used here to signify divine worship, but an inferior veneration, expressed by the bowing of the body, and that, according to the manner of the eastern nations, down to the ground.
Líneas 4261–4283 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
37:11. Sus hermanos, pues, le tenían envidia; pero su padre consideraba el asunto consigo mismo. 37:12. Y cuando sus hermanos estaban en Siquem, apacentando los rebaños de su padre, 37:13. Israel le dijo: Tus hermanos apacientan las ovejas en Siquem; ven, te enviaré a ellos. Y cuando respondió: 37:14. Estoy dispuesto, le dijo: Ve y mira si todo está bien con tus hermanos y con el ganado, y vuelve a darme noticia de lo que ocurre. Así, enviado desde el valle de Hebron, llegó a Siquem: 37:15. Y un hombre lo encontró allí vagando por el campo y le preguntó qué buscaba. 37:16. Pero él respondió: Busco a mis hermanos; dime dónde apacientan los rebaños. 37:17. Y el hombre le dijo: Se han marchado de este lugar, pues los oí decir: Vayamos a Dothain. Y José siguió tras sus hermanos y los encontró en Dothain.
Conserva las personas nombradas, las relaciones, los actos, la secuencia y las precisiones declaradas en la Escritura; el texto exacto del original se conserva en la nota que lo acompaña.
Ver original en inglés
37:11. His brethren therefore envied him: but his father considered the thing with himself. 37:12. And when his brethren abode in Sechem, feeding their father’s flocks, 37:13. Israel said to him: Thy brethren feed the sheep in Sichem: come, I will send thee to them. And when he answered: 37:14. I am ready: he said to him: Go, and see if all things be well with thy brethren, and the cattle: and bring me word again what is doing. So being sent from the vale of Hebron, he came to Sichem: 37:15. And a man found him there wandering in the field, and asked what he sought. 37:16. But he answered: I seek my brethren, tell me where they feed the flocks. 37:17. And the man said to him: They are departed from this place: for I heard them say: Let us go to Dothain. And Joseph went forward after his brethren, and found them in Dothain.
Líneas 4284–4300 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
37:18. Y cuando lo vieron a lo lejos, antes de que se acercara a ellos, pensaron en matarlo: 37:19. Y se dijeron unos a otros: He aquí que viene el soñador. 37:20. Venid, matémoslo y arrojémoslo en alguna fosa vieja; y diremos: Alguna bestia maligna lo ha devorado; y entonces se verá de qué le sirven sus sueños: 37:21. Y Rubén, al oír esto, intentó librarlo de sus manos y dijo: 37:22. No le quitéis la vida ni derraméis su sangre; arrojadlo en esta fosa que está en el desierto y mantened vuestras manos libres de daño. Dijo esto deseando librarlo de sus manos y devolverlo a su padre.
Conserva las personas nombradas, las relaciones, los actos, la secuencia y las precisiones declaradas en la Escritura; el texto exacto del original se conserva en la nota que lo acompaña.
Ver original en inglés
37:18. And when they saw him afar off, before he came nigh them, they thought to kill him: 37:19. And said one to another: Behold the dreamer cometh. 37:20. Come, let us kill him, and cast him into some old pit: and we will say: Some evil beast hath devoured him: and then it shall appear what his dreams avail him: 37:21. And Ruben hearing this, endeavoured to deliver him out of their hands, and said: 37:22. Do not take away his life, nor shed his blood: but cast him into this pit, that is in the wilderness, and keep your hands harmless: now he said this, being desirous to deliver him out of their hands and to restore him to his father.
Líneas 4301–4320 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
37:23. Y tan pronto como llegó a sus hermanos, enseguida le quitaron su túnica exterior, que era de diversos colores: 37:24. Y lo arrojaron en una fosa vieja donde no había agua. 37:25. Y, sentándose a comer pan, vieron a unos ismaelitas que venían de Galaad con sus camellos, llevando especias, bálsamo y mirra a Egipto. 37:26. Y Judá dijo a sus hermanos: ¿Qué provecho nos traerá matar a nuestro hermano y ocultar su sangre? 37:27. Es mejor que sea vendido a los ismaelitas y que nuestras manos no sean manchadas, pues es nuestro hermano y nuestra carne. Sus hermanos aceptaron sus palabras. 37:28. Y cuando pasaron los mercaderes madianitas, lo sacaron de la fosa y lo vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata; y lo llevaron a Egipto.
Conserva las personas nombradas, las relaciones, los actos, la secuencia y las precisiones declaradas en la Escritura; el texto exacto del original se conserva en la nota que lo acompaña.
Ver original en inglés
37:23. And as soon as he came to his brethren, they forthwith stript him of his outside coat, that was of divers colours: 37:24. And cast him into an old pit where there was not water. 37:25. And sitting down to eat bread, they saw some Ismaelites on their way coming from Galaad, with their camels, carrying spices, and balm, and myrrh to Egypt. 37:26. And Juda said to his brethren: What will it profit us to kill our brother, and conceal his blood? 37:27. It is better that he be sold to the Ismaelites, and that our hands be not defiled: for he is our brother and our flesh. His brethren agreed to his words. 37:28. And when the Madianite merchants passed by, they drew him out of the pit, and sold him to the Ismaelites, for twenty pieces of silver: and they led him into Egypt.
Líneas 4321–4325 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
37:29. Y Rubén, volviendo a la fosa, no encontró al muchacho: 37:30. Y, rasgando sus vestiduras, fue a sus hermanos y dijo: El muchacho no aparece; ¿y adónde iré yo?
Conserva las personas nombradas, las relaciones, los actos, la secuencia y las precisiones declaradas en la Escritura; el texto exacto del original se conserva en la nota que lo acompaña.
Ver original en inglés
37:29. And Ruben returning to the pit, found not the boy: 37:30. And rending his garments he went to his brethren, and said: The boy doth not appear, and whither shall I go?
Líneas 4326–4341 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
37:31. Y tomaron su túnica y la mojaron en la sangre de un cabrito que habían matado: 37:32. Enviando a algunos a llevarla a su padre y a decir: Hemos encontrado esto; mira si es o no la túnica de tu hijo. 37:33. Y el padre, reconociéndola, dijo: Es la túnica de mi hijo; una bestia salvaje maligna se lo ha comido, una bestia ha devorado a José. 37:34. Y, rasgando sus vestiduras, se puso un saco y guardó luto por su hijo durante mucho tiempo. 37:35. Y todos sus hijos se reunieron para consolar a su padre en su dolor; él no quiso recibir consuelo, sino que dijo: Bajaré a mi hijo al infierno, de luto. Y mientras seguía llorando,
Conserva las personas nombradas, las relaciones, los actos, la secuencia y las precisiones declaradas en la Escritura; el texto exacto del original se conserva en la nota que lo acompaña.
Ver original en inglés
37:31. And they took his coat, and dipped it in the blood of a kid, which they had killed: 37:32. Sending some to carry it to their father, and to say: This we have found: see whether it be thy son’s coat, or not. 37:33. And the father acknowledging it, said: It is my son’s coat, an evil wild beast hath eaten him, a beast hath devoured Joseph. 37:34. And tearing his garments, he put on sackcloth, mourning for his son a long time. 37:35. And all his children being gathered together to comfort their father in his sorrow, he would not receive comfort, but said: I will go down to my son into hell, mourning. And whilst he continued weeping,
Líneas 4342–4349 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
Al infierno.... Es decir, al limbo, el lugar donde eran recibidas las almas de los justos antes de la muerte de nuestro Redentor. Pues, aun admitiendo que la palabra infierno se toma a veces por la sepultura, no puede tomarse así en este lugar, puesto que Jacob no creía que su hijo estuviera en la sepultura (a quien suponía devorado por una bestia salvaje) y, por ello, no podía querer decir que bajaría hasta él allí; sino que ciertamente se refería al lugar de descanso donde creía que estaba su alma.
La interpretación teológica de Challoner y su razonamiento declarado se atribuyen explícitamente; no se presentan como Escritura adicional ni como una afirmación doctrinal recién certificada.
Ver original en inglés
Into hell.... That is, into limbo, the place where the souls of the just were received before the death of our Redeemer. For allowing that the word hell sometimes is taken for the grave, it cannot be so taken in this place; since Jacob did not believe his son to be in the grave, (whom he supposed to be devoured by a wild beast,) and therefore could not mean to go down to him thither: but certainly meant the place of rest where he believed his soul to be.
Líneas 4350–4352 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
37:36. Los madianitas vendieron a José en Egipto a Putiphar, un eunuco de Faraón, capitán de los soldados.
Conserva las personas nombradas, las relaciones, los actos, la secuencia y las precisiones declaradas en la Escritura; el texto exacto del original se conserva en la nota que lo acompaña.
Ver original en inglés
37:36. The Madianites sold Joseph in Egypt to Putiphar, an eunuch of Pharao, captain of the soldiers.
Líneas 4353–4356 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
Un eunuco.... Esta palabra significa a veces un chambelán, cortesano u oficial del rey; y así se toma en este lugar.
Explicación atribuida del término relativo al cargo real; no añade una función de guardia palaciega ni una afirmación anatómica.
Ver original en inglés
An eunuch.... This word sometimes signifies a chamberlain, courtier, or officer of the king: and so it is taken in this place.
