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Atlas of Saints

Deuteronomio

Capítulo 12 · Douay–Rheims / Challoner

Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.

Biblia · Atlas of Saints

Deuteronomio, capítulo 12

Resumen del capítulo

¿Qué ofrendas debe llevar Israel al lugar escogido por el Señor, y qué carne puede comer en sus propias ciudades?

Los sacrificios, diezmos, primicias, votos, dones y animales primogénitos nombrados corresponden al lugar que el Señor escoge. El capítulo también permite matar y comer carne en las ciudades, y repite ese permiso cuando el lugar escogido está lejos. La sangre no debe comerse. Israel debe incluir a los miembros del hogar nombrados y al levita en las comidas en el lugar escogido, y no debe abandonar al levita.

Explicación del capítulo

Estos son preceptos y juicios que cumplir en la tierra que el Señor, el Dios de sus padres, les dará, durante todos sus días en la tierra. Israel debe destruir todo lugar donde las naciones que poseerá adoraron a dioses: en montes altos, colinas y bajo todo árbol que dé sombra. Debe derribar altares, quebrar estatuas, quemar arboledas, quebrar ídolos en pedazos y quitar sus nombres de aquellos lugares. Israel no debe hacer así al Señor. En cambio, debe venir al lugar que él escoge de entre todas sus tribus para poner su nombre y habitar allí. Allí debe ofrecer holocaustos —ofrendas quemadas— y víctimas, diezmos —porciones de una décima parte— y primicias de sus manos, el primer producto de su trabajo. También debe llevar votos, dones y los primogénitos de vacadas y ovejas. Israel y sus casas deben comer ante el Señor y alegrarse en todo a lo que ponen sus manos, en lo que él los ha bendecido.

No deben hacer allí lo que hacen aquel día, cada persona haciendo lo que le parece bueno a ella misma. Todavía no han alcanzado el descanso y la posesión que el Señor dará. Cruzarán el Jordán y habitarán en la tierra, con descanso de los enemigos de alrededor y sin temor. Al lugar escogido para el nombre del Señor deben llevar todo lo que manda: ofrendas quemadas, víctimas, diezmos, primicias de sus manos y los dones más escogidos prometidos a él por voto. Deben celebrar banquetes ante él con sus hijos, hijas, siervos, siervas y el levita que vive en sus ciudades. El levita no tiene otra parte ni posesión entre ellos. No deben ofrecer ofrendas quemadas en cada lugar que vean. Deben ofrecer sacrificios y hacer todo lo mandado en el lugar que el Señor escoge en una de sus tribus.

Si desean comer carne, pueden matar y comer en sus ciudades según la bendición del Señor. Los animales pueden ser impuros, aquí explicado como tener una tacha o defecto, o puros, sanos y sin tacha, tales como pueden ofrecerse. Pueden comer como comen el corzo y el ciervo, tipos de venado. No deben comer la sangre, sino derramarla sobre la tierra como agua. No pueden comer en sus pueblos los diezmos de grano, vino y aceite, los primogénitos de vacadas y ganado, nada prometido por voto, nada ofrecido voluntariamente ni las primicias de sus manos. Deben comer estos ante el Señor en su lugar escogido, con hijo, hija, siervo, sierva y el levita que vive en sus ciudades. Deben alegrarse y reconfortarse ante el Señor en todo a lo que ponen sus manos. No deben abandonar al levita durante todo el tiempo que vivan en la tierra.

Cuando el Señor ensanche sus fronteras como ha dicho, y deseen carne, pueden matar de sus vacadas y rebaños si el lugar escogido para su nombre está lejos. Deben hacerlo como se les ha mandado y pueden comer en sus pueblos como les plazca. Como con el corzo y el ciervo, tanto las personas puras como las impuras pueden comer por igual. No deben comer sangre: la razón expresada es que la sangre es para el alma, y no deben comer el alma con la carne. Deben derramar la sangre sobre la tierra como agua, para que les vaya bien a ellos y a sus hijos después de ellos cuando hagan lo que agrada al Señor.

Deben tomar las cosas santificadas y prometidas por voto al Señor y venir a su lugar escogido. Deben ofrecer sus ofrendas, la carne y la sangre, sobre el altar del Señor; deben derramar la sangre de las víctimas sobre el altar y comer ellos mismos la carne. Deben guardar y escuchar todo lo mandado, para que les vaya bien a ellos y a sus hijos después de ellos para siempre, cuando hagan lo que es bueno y agradable a los ojos del Señor.

Cuando el Señor haya destruido las naciones que Israel poseerá, e Israel las posea y habite en su tierra, debe cuidar de no imitarlas. No debe buscar sus ceremonias y decir que adorará como ellas adoraron a sus dioses. Israel no debe hacer de igual manera al Señor, porque aquellas naciones hicieron las abominaciones que él aborrece, ofreciendo a sus hijos e hijas y quemándolos con fuego. Israel debe hacer al Señor solo lo que manda, sin añadir nada ni quitar nada. La nota separada de Challoner explica que se les prohíbe seguir las ceremonias de los paganos o hacer alteraciones en las ordenanzas divinas: las instrucciones que gobiernan el culto.

La historia del capítulo

El capítulo distingue las ofrendas para el lugar escogido de la carne comida en las ciudades. Moisés enumera las ofrendas que deben llevarse ante el Señor, nombra a los miembros del hogar y al levita que deben compartir las comidas allí, y prohíbe ofrecer ofrendas quemadas dondequiera que una persona vea un lugar. Después permite matar y comer en las ciudades y trata el caso en que las fronteras ensanchadas hacen que el lugar escogido esté lejos. Ese permiso no traslada los diezmos, primogénitos, votos ni primicias enumerados a comidas en casa. Tampoco permite comer sangre. La sangre de tal carne se derrama sobre la tierra como agua, mientras que la sangre de las víctimas en el altar del Señor se derrama sobre el altar. La advertencia final dice a Israel que no copie las ceremonias de las naciones, incluida su quema de hijos e hijas, y que guarde las instrucciones del Señor sin añadir ni quitar.

Lecciones para recordar

  1. El lugar escogido gobierna las ofrendas nombradas. Moisés las enumera más de una vez y dice a Israel que no ofrezca ofrendas quemadas en cada lugar que vea. El permiso para comer carne en las ciudades conserva esta distinción.
  2. La sangre no debe comerse. El capítulo declara que la sangre es para el alma y prohíbe comer el alma con la carne. Da instrucciones separadas para la sangre derramada sobre la tierra y la sangre derramada sobre el altar.
  3. La lista del banquete incluye al levita. Los hijos, hijas, siervos y siervas se nombran junto a él; el texto explica que no tiene otra parte ni posesión entre ellos y manda a Israel no abandonarlo durante toda su vida en la tierra.

Pon a prueba tu memoria

¿Qué razón da el capítulo para prohibir comer sangre con la carne?

Edición y notas de la fuente

Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.

  1. Líneas 19883–19912 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    Deuteronomio Capítulo 12 Toda idolatría debe ser extirpada: los sacrificios, diezmos y primicias deben ofrecerse en un solo lugar: se prohíbe todo consumo de sangre. 12:1. Estos son los preceptos y juicios que debéis cumplir en la tierra que el Señor, el Dios de tus padres, te dará, para poseerla todos los días que andes sobre la tierra. 12:2. Destruid todos los lugares en los que las naciones que poseeréis adoraron a sus dioses, sobre montes altos y colinas y bajo todo árbol que dé sombra: 12:3. Derribad sus altares y quebrad sus estatuas, quemad sus arboledas con fuego y quebrad sus ídolos en pedazos; destruid sus nombres de aquellos lugares. 12:4. No haréis así al Señor, vuestro Dios: 12:5. Sino que vendréis al lugar que el Señor, vuestro Dios, escogerá de entre todas vuestras tribus para poner allí su nombre y habitar en él: 12:6. Y ofreceréis en aquel lugar vuestros holocaustos y víctimas, los diezmos y primicias de vuestras manos y vuestros votos y dones, los primogénitos de vuestras vacadas y vuestras ovejas. 12:7. Y comeréis allí a los ojos del Señor, vuestro Dios, y os alegraréis en todas las cosas a las que pongáis la mano, vosotros y vuestras casas en las que el Señor, vuestro Dios, os ha bendecido.
    Ver original en inglés
    Deuteronomy Chapter 12 All idolatry must be extirpated: sacrifices, tithes, and firstfruits must be offered in one only place: all eating of blood is prohibited. 12:1. These are the precepts and judgments, that you must do in the land, which the Lord the God of thy fathers will give thee, to possess it all the days that thou shalt walk upon the earth. 12:2. Destroy all the places in which the nations, that you shall possess, worshipped their gods upon high mountains, and hills, and under every shady tree: 12:3. Overthrow their altars, and break down their statues, burn their groves with fire, and break their idols in pieces: destroy their names out of those places. 12:4. You shall not do so to the Lord your God: 12:5. But you shall come to the place, which the Lord your God shall choose out of all your tribes, to put his name there, and to dwell in it: 12:6. And you shall offer in that place your holocausts and victims, the tithes and firstfruits of your hands and your vows and gifts, the firstborn of your herds and your sheep. 12:7. And you shall eat there in the sight of the Lord your God: and you shall rejoice in all things, whereunto you shall put your hand, you and your houses wherein the Lord your God hath blessed you.
  2. Líneas 19914–19940 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    12:8. No haréis allí las cosas que hacemos aquí hoy, cada hombre lo que le parece bueno a él mismo. 12:9. Pues hasta este momento no habéis llegado al descanso ni a la posesión que el Señor, vuestro Dios, os dará. 12:10. Pasaréis el Jordán y habitaréis en la tierra que el Señor, vuestro Dios, os dará, para que tengáis descanso de todos los enemigos de alrededor y podáis habitar sin ningún temor, 12:11. En el lugar que el Señor, vuestro Dios, escogerá para que su nombre esté en él. Allí llevaréis todas las cosas que os mando, holocaustos, víctimas, diezmos y las primicias de vuestras manos, y lo más escogido de los dones que prometeréis al Señor por voto. 12:12. Allí celebraréis un banquete ante el Señor, vuestro Dios, vosotros y vuestros hijos e hijas, vuestros siervos y siervas, y el levita que habita en vuestras ciudades. Pues no tiene otra parte ni posesión entre vosotros. 12:13. Cuida de no ofrecer tus holocaustos en cada lugar que veas: 12:14. Sino que en el lugar que el Señor escogerá en una de tus tribus ofrecerás sacrificios y harás todo lo que te mando.
    Ver original en inglés
    12:8. You shall not do there the things we do here this day, every man that which seemeth good to himself. 12:9. For until this present time you are not come to rest, and to the possession, which the Lord your God will give you. 12:10. You shall pass over the Jordan, and shall dwell in the land which the Lord your God will give you, that you may have rest from all enemies round about: and may dwell without any fear, 12:11. In the place, which the Lord your God shall choose, that his name may be therein. Thither shall you bring all the things that I command you, holocausts, and victims, and tithes, and the firstfruits of your hands: and whatsoever is the choicest in the gifts which you shall vow to the Lord. 12:12. There shall you feast before the Lord your God, you and your sons and your daughters, your menservants and maidservants, and the Levite that dwelleth in your cities. For he hath no other part and possession among you. 12:13. Beware lest thou offer thy holocausts in every place that thou shalt see: 12:14. But in the place which the Lord shall choose in one of thy tribes shalt thou offer sacrifices, and shalt do all that I command thee.
  3. Líneas 19942–19964 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    12:15. Pero si deseas comer y te deleita comer carne, mata y come según la bendición del Señor, tu Dios, que te ha dado, en tus ciudades: sea impuro, es decir, con tacha o defecto, o puro, es decir, sano y sin tacha, tal como puede ofrecerse, como el corzo y el ciervo, lo comerás: 12:16. Solo la sangre no comerás, sino que la derramarás sobre la tierra como agua. 12:17. No puedes comer en tus pueblos los diezmos de tu grano, vino y aceite, los primogénitos de tus vacadas y tu ganado, ni cosa alguna que prometas por voto y que ofrecerás voluntariamente, ni las primicias de tus manos: 12:18. Sino que las comerás ante el Señor, tu Dios, en el lugar que el Señor, tu Dios, escogerá, tú y tu hijo y tu hija, y tu siervo y sierva, y el levita que habita en tus ciudades; y te alegrarás y te reconfortarás ante el Señor, tu Dios, en todas las cosas a las que pongas la mano. 12:19. Cuida de no abandonar al levita durante todo el tiempo que vivas en la tierra.
    Ver original en inglés
    12:15. But if thou desirest to eat, and the eating of flesh delight thee, kill, and eat according to the blessing of the Lord thy God, which he hath given thee, in thy cities: whether it be unclean, that is to say, having blemish or defect: or clean, that is to say, sound and without blemish, such as may be offered, as the roe, and the hart, shalt thou eat it: 12:16. Only the blood thou shalt not eat, but thou shalt pour it out upon the earth as water. 12:17. Thou mayst not eat in thy towns the tithes of thy corn, and thy wine, and thy oil, the firstborn of thy herds and thy cattle, nor any thing that thou vowest, and that thou wilt offer voluntarily, and the firstfruits of thy hands: 12:18. But thou shalt eat them before the Lord thy God in the place which the Lord thy God shall choose, thou and thy son and thy daughter, and thy manservant, and maidservant, and the Levite that dwelleth in thy cities: and thou shalt rejoice and be refreshed before the Lord thy God in all things, whereunto thou shalt put thy hand. 12:19. Take heed thou forsake not the Levite all the time that thou livest in the land.
  4. Líneas 19966–19985 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    12:20. Cuando el Señor, tu Dios, haya ensanchado tus fronteras, como te ha dicho, y quieras comer la carne que tu alma desea: 12:21. Y si el lugar que el Señor, tu Dios, escogerá para que esté allí su nombre está lejos, matarás de tus vacadas y de tus rebaños, como te he mandado, y comerás en tus pueblos como te plazca. 12:22. Como se come el corzo y el ciervo, así los comerás; tanto el puro como el impuro comerán de ellos por igual. 12:23. Solo cuida de esto, de no comer la sangre, pues la sangre es para el alma; y por tanto no debes comer el alma con la carne: 12:24. Sino que la derramarás sobre la tierra como agua, 12:25. Para que te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti, cuando hagas lo que es agradable a los ojos del Señor.
    Ver original en inglés
    12:20. When the Lord thy God shall have enlarged thy borders, as he hath spoken to thee, and thou wilt eat the flesh that thy soul desireth: 12:21. And if the place which the Lord thy God shall choose, that his name should be there, be far off, thou shalt kill of thy herds and of thy flocks, as I have commanded thee, and shalt eat in thy towns, as it pleaseth thee. 12:22. Even as the roe and the hart is eaten, so shalt thou eat them: both the clean and unclean shall eat of them alike. 12:23. Only beware of this, that thou eat not the blood, for the blood is for the soul: and therefore thou must not eat the soul with the flesh: 12:24. But thou shalt pour it upon the earth as water, 12:25. That it may be well with thee and thy children after thee, when thou shalt do that which is pleasing in the sight of the Lord.
  5. Líneas 19987–19997 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    12:26. Pero las cosas que has santificado y prometido por voto al Señor las tomarás y vendrás al lugar que el Señor escogerá: 12:27. Y ofrecerás tus oblaciones, la carne y la sangre, sobre el altar del Señor, tu Dios; la sangre de tus víctimas la derramarás sobre el altar, y la carne tú mismo la comerás. 12:28. Guarda y escucha todas las cosas que te mando, para que te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti para siempre, cuando hagas lo que es bueno y agradable a los ojos del Señor, tu Dios.
    Ver original en inglés
    12:26. But the things which thou hast sanctified and vowed to the Lord, thou shalt take, and shalt come to the place which the Lord shall choose: 12:27. And shalt offer thy oblations, the flesh and the blood upon the altar of the Lord thy God: the blood of thy victims thou shalt pour on the altar: and the flesh thou thyself shalt eat. 12:28. Observe and hear all the things that I command thee, that it may be well with thee and thy children after thee for ever, when thou shalt do what is good and pleasing in the sight of the Lord thy God.
  6. Líneas 19999–20018 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    12:29. Cuando el Señor, tu Dios, haya destruido ante tu rostro las naciones que entrarás a poseer, y cuando las poseas y habites en su tierra: 12:30. Cuida de no imitarlas después de que sean destruidas a tu entrada, y de no buscar sus ceremonias, diciendo: Como estas naciones han adorado a sus dioses, así también adoraré yo. 12:31. No harás de igual manera al Señor, tu Dios. Pues han hecho a sus dioses todas las abominaciones que el Señor aborrece, ofreciendo a sus hijos e hijas y quemándolos con fuego. 12:32. Lo que te mando, solo eso haz al Señor; ni añadas cosa alguna ni disminuyas. Solo eso haz, etc.... Aquí se les prohíbe seguir las ceremonias de los paganos o hacer alteración alguna en las ordenanzas divinas.
    Ver original en inglés
    12:29. When the Lord thy God shall have destroyed before thy face the nations, which thou shalt go in to possess, and when thou shalt possess them, and dwell in their land: 12:30. Beware lest thou imitate them, after they are destroyed at thy coming in, and lest thou seek after their ceremonies, saying: As these nations have worshipped their gods, so will I also worship. 12:31. Thou shalt not do in like manner to the Lord thy God. For they have done to their gods all the abominations which the Lord abhorreth, offering their sons and daughters, and burning them with fire. 12:32. What I command thee, that only do thou to the Lord: neither add any thing, nor diminish. That only do thou, etc.... They are forbid here to follow the ceremonies of the heathens; or to make any alterations in the divine ordinances.

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