Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.
Biblia · Atlas of Saints
Hebreos, capítulo 9
Resumen del capítulo
¿Cómo supera sangre de Cristo sacrificios animales para purificar conciencia y sellar Nuevo Pacto en Hebreos 9?
Hebreos 9 contrasta sacrificios animales anuales limitados del tabernáculo terrenal con entrada celeste de Cristo una vez por todas mediante sangre propia, que limpia conciencia de obras muertas, ratifica Nuevo Testamento y agota pecado humano.
Explicación del capítulo
Autor describe estructura y ordenanzas rituales del pacto inaugural, con santuario terrenal de tabernáculo exterior que albergaba candelabro de oro, mesa sagrada y exposición de panes. Tras velo interior estaba Santo de los Santos con incensario dorado y arca del pacto revestida de oro, vasija dorada de maná, vara florida de Aarón y tablas pétreas de Decálogo, bajo querubines gloriosos sobre propiciatorio. Sacerdotes ordinarios entraban continuamente al exterior para deberes litúrgicos diarios, mientras sumo sacerdote solo entraba al interior una vez al año con sangre sacrificial por faltas propias e ignorancias del pueblo. Esta restricción anual significaba por Espíritu Santo que acceso a santuario celeste verdadero aún no se revelaba mientras tienda provisional permanecía. Dones antiguos, lavados y ceremonias alimentarias eran parábola temporal, incapaces de limpiar conciencia interior e impuestos solo hasta reforma mesiánica.
Cristo apareció sumo sacerdote supremo de bendiciones consumadas, pasando por tabernáculo mayor más perfecto no de esta creación ni de manos humanas. Sin sangre sacrificial de cabras y becerros, entró una vez por todas al Santo de los Santos celeste por oblación de sangre propia y redención eterna cumplida. Si sangre animal y cenizas rociadas de novilla daban pureza ceremonial externa a cuerpos contaminados, cuánto más sangre del Redentor, que por Espíritu Santo se ofreció sin mancha al Padre, purificará conciencias de obras muertas para servir Dios vivo. Por eso media Nuevo Testamento, validando por muerte perdón de ofensas del anterior para que llamados obtengan promesa de herencia eterna. Fundado en verdad legal de testamento efectivo solo por muerte del testador, pacto del Sinaí también se consagró con sangre cuando Moisés roció libro sagrado, asamblea y vasos litúrgicos, estableciendo que sin derramamiento no hay perdón de pecados.
Copias terrenales de realidades celestes requerían limpieza por sacrificios animales, pero regiones celestes exigían oblación incomparablemente mejor. Cristo no entró santuario material de manos mortales, mera réplica de realidad verdadera, sino subió a cielo mismo donde aparece continuamente ante Padre por nosotros. No necesita ofrecerse repetidamente, como pontífice levítico entraba cada año con sangre ajena; tal repetición habría requerido sufrimiento continuo desde fundamento del mundo. Ahora, en consumación de edades, Salvador fue manifestado una vez por todas para aniquilar pecado por sacrificio de sí. Así como humanos mortales mueren una vez y luego afrontan juicio divino, Cristo fue ofrecido una vez en altar de cruz para agotar carga de iniquidad humana; al aparecer segunda vez no llevará pecado, sino dará salvación definitiva a fieles expectantes.
Anotaciones distintas de edición explican corrección como Cristo que corrige y establece todo, y redención eterna como precio y rescate general de humanidad pagado una vez en cruz, imposible para otro sacerdote. Nota de ofrecer a menudo excluye otro sacrificio violento, doloroso y sangriento pero permite ofrenda diaria incruenta en misterios sagrados para aplicar esa redención a almas. Glosa de agotar significa vaciar o extraer hasta fondo por redención abundante perfecta.
La historia del capítulo
Servicio anterior tenía santuario mundano: candelabros, mesa y panes, luego incensario, arca, maná, vara, tablas y querubines. Sacerdotes entraban primero; sumo sacerdote al segundo anualmente con sangre. Ritos no perfeccionaban conciencia y duraban hasta corrección, glosada como establecimiento de todo por Cristo. Entró una vez por sangre y obtuvo redención; anotación nombra rescate general. Sangre limpia conciencia y muerte media herencia prometida. Testamento efectivo tras muerte; Moisés roció libro, pueblo y vasos. Jesús entró cielo, no modelo manual. Nota distinta permite aplicación diaria incruenta excluyendo sacrificio sangriento repetido. Sacrificio único, muerte y juicio humanos y segunda aparición concluyen; agotar glosado como redención abundante.
Lecciones para recordar
- Usar incensario dorado, mueble de edición admitida.
- Conservar anotación de aplicación diaria incruenta junto a sacrificio único.
- Casi todo según ley y pecados de muchos son salvedades de fuente, no afirmaciones generales reescritas.
Pon a prueba tu memoria
¿Por qué no podía sangre de cabras y becerros de antigua ley perfeccionar espiritualmente a adorador?
Edición y notas de la fuente
Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.
Líneas 135817–135850 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
9:1. El anterior ciertamente tenía también justificaciones de servicio divino y santuario mundano. 9:2. Pues fue hecho primer tabernáculo, donde estaban candelabros y mesa y exposición de panes, llamado Santo. 9:3. Y tras segundo velo, tabernáculo llamado Santo de los Santos: 9:4. Con incensario dorado y arca del testamento revestida en toda parte de oro, donde había vasija dorada con maná y vara de Aarón florida y tablas del testamento. 9:5. Y sobre ella querubines de gloria que cubrían propiciatorio, de lo cual ahora no es necesario hablar particularmente. 9:6. Ordenado esto así, sacerdotes entraban siempre en primer tabernáculo, cumpliendo oficios de sacrificios. 9:7. Pero en segundo solo sumo sacerdote una vez al año, no sin sangre que ofrece por ignorancia propia y del pueblo: 9:8. Significando Espíritu Santo que camino a los lugares santos aún no se manifestaba mientras tabernáculo anterior permanecía. 9:9. Parábola de tiempo presente según la cual se ofrecen dones y sacrificios incapaces, respecto a conciencia, de perfeccionar a quien sirve, solo en comidas y bebidas, 9:10. Y diversos lavados y justicias de carne impuestos hasta tiempo de corrección.
Ver original en inglés
9:1. The former indeed had also justifications of divine service and a worldly sanctuary. 9:2. For there was a tabernacle made the first, wherein were the candlesticks and the table and the setting forth of loaves, which is called the Holy. 9:3. And after the second veil, the tabernacle which is called the Holy of Holies: 9:4. Having a golden censer and the ark of the testament covered about on every part with gold, in which was a golden pot that had manna and the rod of Aaron that had blossomed and the tables of the testament. 9:5. And over it were the cherubims of glory overshadowing the propitiatory: of which it is not needful to speak now particularly. 9:6. Now these things being thus ordered, into the first tabernacle, the priests indeed always entered, accomplishing the offices of sacrifices. 9:7. But into the second, the high priest alone, once a year: not without blood, which he offereth for his own and the people’s ignorance: 9:8. The Holy Ghost signifying this: That the way into the Holies was not yet made manifest, whilst the former tabernacle was yet standing. 9:9. Which is a parable of the time present: according to which gifts and sacrifices are offered, which cannot, as to the conscience, make him perfect that serveth, only in meats and in drinks, 9:10. And divers washings and justices of the flesh laid on them until the time of correction.
Líneas 135855–135878 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
9:11. Pero Cristo, venido sumo sacerdote de bienes venideros, por tabernáculo mayor más perfecto no hecho por mano, es decir, no de esta creación: 9:12. Ni por sangre de cabras o becerros, sino por sangre propia entró una vez a lugares santos, obtenida redención eterna. Redención eterna.... Por aquel único sacrificio de sangre ofrecido una vez en cruz, Cristo nuestro Señor pagó y presentó una vez por todas precio y rescate general de toda humanidad, imposible para otro sacerdote. 9:13. Pues si sangre de cabras y bueyes y cenizas de novilla rociadas santifican contaminados para limpieza de carne: 9:14. ¿Cuánto más sangre de Cristo, que por Espíritu Santo se ofreció sin mancha a Dios, limpiará nuestra conciencia de obras muertas para servir Dios vivo? 9:15. Y por tanto es mediador del nuevo testamento, para que por muerte que redime transgresiones del testamento anterior, llamados reciban promesa de herencia eterna.
Ver original en inglés
9:11. But Christ, being come an high priest of the good things to come, by a greater and more perfect tabernacle, not made with hand, that is, not of this creation: 9:12. Neither by the blood of goats or of calves, but by his own blood, entered once into the Holies, having obtained eternal redemption. Eternal redemption.... By that one sacrifice of his blood, once offered on the cross, Christ our Lord paid and exhibited, once for all, the general price and ransom of all mankind: which no other priest could do. 9:13. For if the blood of goats and of oxen, and the ashes of an heifer, being sprinkled, sanctify such as are defiled, to the cleansing of the flesh: 9:14. How much more shall the blood of Christ, who by the Holy Ghost offered himself unspotted unto God, cleanse our conscience from dead works, to serve the living God? 9:15. And therefore he is the mediator of the new testament: that by means of his death for the redemption of those transgressions which were under the former testament, they that are called may receive the promise of eternal inheritance.
Líneas 135899–135930 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
9:22. Y casi todo según ley se limpia con sangre, y sin derramamiento de sangre no hay remisión. 9:23. Es necesario, por tanto, limpiar modelos de cosas celestes con estas, pero cosas celestes mismas con sacrificios mejores. 9:24. Pues Jesús no entró a lugares santos hechos por manos, modelos de verdaderos, sino cielo mismo para aparecer ahora ante Dios por nosotros. 9:25. Ni para ofrecerse a menudo como sumo sacerdote entra cada año con sangre ajena: Ofrecerse a menudo.... Cristo nunca más se ofrecerá en sacrificio de aquel modo violento, doloroso y sangriento, ni puede haber ocasión para ello, pues único sacrificio en cruz dio rescate, redención y remedio completos de todos los pecados del mundo. Pero esto no impide ofrecerse diariamente en misterios sagrados de modo incruento para aplicación diaria de aquel único sacrificio redentor a nuestras almas. 9:26. Pues entonces habría debido sufrir a menudo desde comienzo del mundo. Pero ahora una vez, al fin de edades, apareció para destrucción de pecado por sacrificio de sí mismo. 9:27. Y como está establecido que hombres mueran una vez y después juicio: 9:28. Así también Cristo fue ofrecido una vez para agotar pecados de muchos. Segunda vez aparecerá sin pecado a quienes lo esperan para salvación.
Ver original en inglés
9:22. And almost all things, according to the law, are cleansed with blood: and without shedding of blood there is no remission. 9:23. It is necessary therefore that the patterns of heavenly things should be cleansed with these: but the heavenly things themselves with better sacrifices than these. 9:24. For Jesus is not entered into the Holies made with hands, the patterns of the true: but into Heaven itself, that he may appear now in the presence of God for us. 9:25. Nor yet that he should offer himself often, as the high priest entereth into the Holies every year with the blood of others: Offer himself often.... Christ shall never more offer himself in sacrifice, in that violent, painful, and bloody manner, nor can there be any occasion for it: since by that one sacrifice upon the cross, he has furnished the full ransom, redemption, and remedy for all the sins of the world. But this hinders not that he may offer himself daily in the sacred mysteries in an unbloody manner, for the daily application of that one sacrifice of redemption to our souls. 9:26. For then he ought to have suffered often from the beginning of the world. But now once, at the end of ages, he hath appeared for the destruction of sin by the sacrifice of himself. 9:27. And as it is appointed unto men once to die, and after this the judgment: 9:28. So also Christ was offered once to exhaust the sins of many. The second time he shall appear without sin to them that expect him unto salvation.
