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Atlas of Saints

Hebreos

Capítulo 10 · Douay–Rheims / Challoner

Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.

Biblia · Atlas of Saints

Hebreos, capítulo 10

Resumen del capítulo

¿Por qué sustituye permanentemente la única ofrenda de Cristo en la Cruz a los sacrificios repetidos de la ley mosaica?

La única ofrenda voluntaria del cuerpo de Cristo cumplió la voluntad del Padre y logró santificación completa y eterna para los creyentes, reemplazando permanentemente los sacrificios animales repetidos que solo podían recordar pecados sin quitarlos.

Explicación del capítulo

El autor comienza contrastando las sombras transitorias de la ley mosaica con la realidad perdurable de la redención de Cristo. Porque la antigua alianza ofrecía solo una silueta de bienes espirituales futuros en vez de su verdadera sustancia, sus ofrendas animales anuales repetitivas eran incapaces de perfeccionar a los adoradores. Challoner aclara que, si aquellos ritos antiguos hubieran poseído poder intrínseco para lograr perdón completo y reconciliación, su repetición habría cesado; en cambio, su recurrencia anual servía como recordatorio perdurable del pecado, pues la sangre animal carece de capacidad para quitar culpa humana. Citando escritura profética, se muestra a Cristo entrando en la creación con la declaración de que Dios no se deleitó en oblaciones carnales, sino que formó un cuerpo humano para él. Apartando los sacrificios preliminares para realizar la voluntad soberana del Padre, el Hijo inauguró la nueva alianza, por la cual los fieles son santificados una vez por todas por la oblación de su cuerpo físico.

Este acto definitivo sustituye a todo el sacerdocio levítico. Mientras ministros aarónicos permanecen diariamente realizando ceremonias repetitivas que nunca pueden quitar pecados, Cristo ofreció un sacrificio solitario e irrepetible y se sentó perpetuamente a la derecha de Dios, esperando la derrota final de sus adversarios. Por esa única oblación ha llevado a perfección eterna a todos los santificados. El Espíritu Santo confirma esto por la profecía de la nueva alianza, prometiendo que las leyes divinas se inscribirán directamente en corazones y mentes humanos, y sus ofensas pasadas ya no se recordarán. La glosa de Challoner señala que, donde se concede remisión total de culpa, como en el bautismo, no se necesita ofrenda por pecados ya remitidos; los pecados posteriores solo pueden remitirse por virtud de la única oblación de Cristo.

Armados con esta certeza, los cristianos poseen confianza inconmovible para entrar en el santuario celestial por la sangre de Jesús, siguiendo el sendero vivo inaugurado por el velo de su carne. Guiados por este supremo sumo sacerdote sobre el hogar de Dios, los creyentes son exhortados a acercarse con corazones sinceros en plena certeza de fe, purificados interiormente de conciencia culpable y lavados exteriormente en agua bautismal. Deben aferrarse inmoviblemente a su confesión pública de esperanza, animándose activamente unos a otros hacia caridad fraternal y obras nobles, mientras evitan estrictamente el hábito peligroso de descuidar el culto comunitario al acercarse el día del juicio divino.

El apóstol sigue este ánimo con grave advertencia contra apostasía, explicando que quien repudia deliberadamente la verdad cristiana conocida afronta la advertencia de que no queda sacrificio por pecados. Como explica Challoner, esta advertencia apunta a defección deliberada de la fe, para la cual un nuevo bautismo no puede dar de nuevo la amplia remisión del bautismo, y los apóstatas rara vez o nunca tienen gracia para volver. Si quien despreció la ley mosaica perecía sin piedad por testimonio de dos o tres testigos, una condenación incomparablemente más pesada espera a quien pisa al Hijo de Dios, trata como profana la sangre de la alianza que lo santificó y ultraja al Espíritu Santo de gracia. Recordando que la venganza pertenece a Dios, el autor recuerda a la comunidad que caer en manos del Dios vivo es una realidad aterradora.

Para sostener su perseverancia, el autor llama a los hebreos a recordar sus días iniciales tras iluminación bautismal, cuando soportaron valientemente burla pública, persecución, solidaridad con cautivos encadenados y confiscación de sus bienes temporales, sabiendo que poseían herencia celestial superior e imperecedera. No deben desechar esta confianza audaz, que lleva recompensa inmensa, sino abrazar perseverancia firme para que, después de cumplir la voluntad de Dios, reciban el premio prometido. La profecía les asegura que el Señor venidero no tardará; los justos viven por fe perseverante, mientras Dios no se agrada de quienes retroceden. El autor concluye afirmando que los creyentes no pertenecen a quienes retroceden a ruina eterna, sino a quienes con fidelidad firme preservan el alma.

La historia del capítulo

Los sacrificios repetidos de la ley no pueden perfeccionar; una anotación los contrasta con la muerte de Cristo. Palabras citadas nombran el cuerpo preparado y hacer la voluntad de Dios; una oblación santifica y Cristo se sienta esperando la sujeción de sus enemigos. El testimonio del Espíritu Santo nombra leyes y pecados recordados. La nota de remisión distingue pecados ya remitidos de pecados posteriores remitidos por virtud de una oblación. Los creyentes deben acercarse, retener esperanza, animar obras y asamblea. El pecado voluntario afronta juicio; la anotación de apostasía advierte de no repetir bautismo y volver rara vez o nunca. El autor recuerda aflicciones, prisioneros y pérdida alegre de bienes, exhortando a confianza y paciencia. Los justos viven por fe, con retroceso contrastado con fe salvadora.

Lecciones para recordar

  1. Conservad ambas anotaciones de remisión y apostasía con sus precisiones.
  2. No convirtáis la exhortación a la asamblea en veredicto universal sobre cada ausencia.
  3. La pérdida recordada de bienes y la compasión son reales, pero no se proporciona decisión de un individuo con nombre.

Pon a prueba tu memoria

¿Por qué demostró la repetición anual de sacrificios levíticos su incapacidad para limpiar la conciencia y quitar pecados?

Edición y notas de la fuente

Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.

  1. Líneas 135942–135952 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    10:1. Porque la ley, teniendo sombra de las cosas buenas venideras, no la imagen misma de las cosas, por los mismos sacrificios que ofrecen continuamente cada año jamás puede hacer perfectos a quienes se acercan. 10:2. Porque entonces habrían cesado de ofrecerse: pues los adoradores, una vez limpios, ya no tendrían conciencia de pecado. Habrían cesado.... Si hubieran sido de sí mismos perfectos para todos los fines de redención y remisión, como lo es la muerte de Cristo, no habría habido ocasión de repetirlos tan a menudo: como no hay ocasión de que Cristo muera más por nuestros pecados.
    Ver original en inglés
    10:1. For the law, having a shadow of the good things to come, not the very image of the things, by the selfsame sacrifices which they offer continually every year, can never make the comers thereunto perfect. 10:2. For then they would have ceased to be offered: because the worshippers once cleansed should have no conscience of sin any longer. They would have ceased.... If they had been of themselves perfect to all the intents of redemption and remission, as Christ’s death is there would have been no occasion of so often repeating them: as there is no occasion for Christ’s dying any more for our sins.
  2. Líneas 135974–135987 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    10:10. En esa voluntad somos santificados por la oblación del cuerpo de Jesucristo una vez. 10:11. Y ciertamente todo sacerdote está diariamente ministrando y ofreciendo a menudo los mismos sacrificios que jamás pueden quitar pecados. 10:12. Pero este hombre, ofreciendo un sacrificio por pecados, se sienta para siempre a la derecha de Dios, 10:13. Desde ahora esperando hasta que sus enemigos sean hechos su escabel. 10:14. Porque por una oblación ha perfeccionado para siempre a quienes son santificados.
    Ver original en inglés
    10:10. In the which will, we are sanctified by the oblation of the body of Jesus Christ once. 10:11. And every priest indeed standeth daily ministering and often offering the same sacrifices which can never take away sins. 10:12. But this man, offering one sacrifice for sins, for ever sitteth on the right hand of God, 10:13. From henceforth expecting until his enemies be made his footstool. 10:14. For by one oblation he hath perfected for ever them that are sanctified.
  3. Líneas 136007–136027 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    10:19. Teniendo, pues, hermanos, confianza en la entrada en los lugares santos por la sangre de Cristo: 10:20. Un camino nuevo y vivo que ha dedicado para nosotros por el velo, es decir, su carne: 10:21. Y un sumo sacerdote sobre la casa de Dios: 10:22. Acerquémonos con corazón verdadero, en plenitud de fe, teniendo nuestros corazones rociados de una conciencia mala y nuestros cuerpos lavados con agua limpia. 10:23. Retengamos la confesión de nuestra esperanza sin vacilar (porque es fiel quien ha prometido): 10:24. Y considerémonos unos a otros, para incitar a caridad y buenas obras: 10:25. No abandonando nuestra asamblea, como algunos acostumbran: sino consolándonos unos a otros, y tanto más cuanto veis que se acerca el día.
    Ver original en inglés
    10:19. Having therefore, brethren, a confidence in the entering into the holies by the blood of Christ: 10:20. A new and living way which he hath dedicated for us through the veil, that is to say, his flesh: 10:21. And a high priest over the house of God: 10:22. Let us draw near with a true heart, in fulness of faith, having our hearts sprinkled from an evil conscience and our bodies washed with clean water. 10:23. Let us hold fast the confession of our hope without wavering (for he is faithful that hath promised): 10:24. And let us consider one another, to provoke unto charity and to good works: 10:25. Not forsaking our assembly, as some are accustomed: but comforting one another, and so much the more as you see the day approaching.
  4. Líneas 136029–136038 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    10:26. Porque si pecamos voluntariamente después de tener el conocimiento de la verdad, ya no queda sacrificio por pecados: Si pecamos voluntariamente.... Habla del pecado de apostasía voluntaria de la verdad conocida; después del cual, como no podemos ser bautizados de nuevo, no podemos esperar tener aquella abundante remisión de pecados que Cristo compró por su muerte aplicada a nuestras almas de aquella manera amplia como se hace en el bautismo: sino que tenemos más bien toda razón para esperar un juicio terrible; tanto más porque los apóstatas de la verdad conocida rara vez o nunca tienen la gracia de volver a ella.
    Ver original en inglés
    10:26. For if we sin wilfully after having the knowledge of the truth, there is now left no sacrifice for sins: If we sin wilfully.... He speaks of the sin of wilful apostasy from the known truth; after which, as we can not be baptized again, we can not expect to have that abundant remission of sins, which Christ purchased by his death, applied to our souls in that ample manner as it is in baptism: but we have rather all manner of reason to look for a dreadful judgment; the more because apostates from the known truth, seldom or never have the grace to return to it.

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