Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.
Biblia · Atlas of Saints
Génesis, capítulo 3
Resumen del capítulo
¿A qué conduce realmente comer el fruto prohibido, en comparación con la promesa de la serpiente?
La serpiente promete que se les abrirán los ojos y serán semejantes a dioses. Comer conduce, en cambio, a darse cuenta de su desnudez, esconderse, recibir las sentencias de Dios y quedar excluidos del árbol de la vida. Challoner explica la apertura de los ojos como una pérdida de la gracia y de la inocencia.
Explicación del capítulo
La serpiente es más astuta que los demás animales que Dios ha hecho. Pregunta a la mujer por qué Dios ha prohibido comer de todos los árboles del paraíso. Ella responde que comen sus frutos, salvo el del árbol que está en medio: refiere un mandato de no comer ni tocar ese fruto, para no morir. La serpiente niega la advertencia de muerte. Afirma que Dios sabe que comer les abrirá los ojos y los hará como dioses, conocedores del bien y del mal.
La mujer ve que el árbol es bueno como alimento, hermoso a la vista y agradable de contemplar. Toma su fruto y come, y después lo da a su esposo, que también come. Los ojos de ambos se abren. Se dan cuenta de que están desnudos, cosen hojas de higuera y se hacen unos delantales. Challoner explica que antes no estaban ciegos: la mujer ya había visto el árbol. Tampoco han adquirido un conocimiento más perfecto del bien. Más bien, experimentan la pérdida de la gracia original y de la inocencia, y el mal del pecado. Él relaciona la vergüenza resultante con la rebelión de los deseos corporales después de esa pérdida de gracia.
Adán y su esposa oyen la voz del Señor Dios que camina por el paraíso en el aire de la tarde. Se esconden entre los árboles. Dios llama a Adán y le pregunta dónde está. Adán dice que oyó la voz de Dios, que tuvo miedo porque estaba desnudo y que se escondió. Dios pregunta quién le dijo que estaba desnudo y si ha comido del árbol prohibido. Adán responde que la mujer que Dios le dio le llevó el fruto y que él comió. Cuando Dios pregunta a la mujer por qué actuó así, ella dice que la serpiente la engañó y que comió.
Dios maldice a la serpiente entre el ganado y los animales por lo que ha hecho. Se arrastrará sobre su pecho y comerá tierra durante toda su vida. Dios declara la enemistad entre la serpiente y la mujer, y entre la descendencia de ambas: ella aplastará su cabeza, mientras la serpiente acecha su talón. Challoner señala que algunos Padres leen el pronombre como referido a la mujer, de acuerdo con el latín, mientras otros lo leen como referido a su descendencia. Explica el sentido como la mujer aplastando la cabeza de la serpiente por medio de su descendencia, Jesucristo.
Dios dice a la mujer que multiplicará sus dolores y sus concepciones. Dará a luz a sus hijos con dolor. También le dice que estará bajo el poder de su esposo y que él tendrá dominio sobre ella.
Dios dice a Adán que la tierra está maldita en su trabajo porque escuchó a su esposa y comió del árbol que Dios había prohibido. Adán se alimentará con trabajo y fatiga durante toda su vida. El suelo producirá espinas y cardos, y él comerá sus hierbas. Comerá el pan con el sudor de su rostro hasta volver a la tierra de la que fue tomado. Dios le dice que es polvo y que al polvo volverá.
Adán llama Eva a su esposa porque es la madre de todos los vivientes. El Señor Dios hace vestidos de pieles para Adán y su esposa y los viste.
Dios habla de Adán como alguien que se ha vuelto como uno de nosotros en el conocimiento del bien y del mal. Challoner explica estas palabras como un reproche al orgullo de Adán por buscar un conocimiento que lo hiciera semejante a Dios. Dios impide el acceso al árbol de la vida y la posibilidad de comer de él y vivir para siempre. Expulsa a Adán del paraíso para que cultive la tierra de la que fue tomado. Coloca ante el paraíso a los guardianes llamados querubines y una espada de fuego que gira en todas direcciones para guardar el camino al árbol de la vida.
La historia del capítulo
La promesa de la serpiente y el resultado narrado establecen la comparación central del capítulo. La serpiente niega la advertencia de muerte y promete un conocimiento que hará a la pareja semejante a dioses. Sus ojos se abren, pero sus siguientes acciones son hacerse unas cubiertas y esconderse. Al ser interrogados, cada uno admite haber comido y señala a otro en la cadena de lo sucedido. Las palabras de Dios hacen explícitas las consecuencias: dolor, trabajo penoso, regreso al polvo y pérdida del acceso al árbol de la vida. Challoner explica tanto la pérdida de la inocencia como el reproche al deseo de Adán de ser semejante a Dios. El relato también contiene una promesa de victoria sobre la serpiente; su explicación centrada en Cristo se atribuye expresamente a la nota de esta edición.
Lecciones para recordar
- La serpiente contradice la advertencia que refiere la mujer. Ella dice que comer y tocar el fruto prohibido los expondría a la muerte; la serpiente dice que no morirán y añade la promesa de un conocimiento semejante al de los dioses. El engaño cambia la consecuencia esperada antes de que coman el fruto (3:1–6).
- Las respuestas de la pareja muestran el cambio después de comer. Cubren su desnudez y se esconden; Adán dice que tiene miedo, y ambos admiten haber comido al ser interrogados. Challoner explica esto como la pérdida de la gracia original y de la inocencia, no como un nuevo conocimiento perfecto del bien (3:7–13).
- La sentencia incluye una promesa sobre la derrota de la serpiente. El versículo 15 declara una enemistad que implica a la mujer y a su descendencia, y el aplastamiento de la cabeza de la serpiente. Challoner explica que la mujer aplasta su cabeza por medio de su descendencia, Jesucristo, y señala distintas lecturas del pronombre (3:14–15).
Pon a prueba tu memoria
¿Cómo cambia la serpiente el resultado esperado de comer, y qué acciones y sentencias muestran la diferencia entre esa promesa y lo que sucede después?
Ver respuesta
La serpiente niega que morirán y promete ojos abiertos y semejanza con dioses. Después de comer, advierten su desnudez, se cubren y se esconden de Dios por miedo. Dios anuncia dolor, trabajo penoso y el regreso al polvo, además de la sentencia contra la serpiente. La pareja sale del jardín, y el camino al árbol de la vida queda custodiado.
Edición y notas de la fuente
Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.
Líneas 400–422 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
Génesis, capítulo 3 La astucia de la serpiente. La caída de nuestros primeros padres. Su castigo. La promesa de un Redentor. 3:1. La serpiente era más astuta que todos los animales de la tierra que el Señor Dios había hecho. Y dijo a la mujer: ¿Por qué os ha mandado Dios que no comáis de todos los árboles del paraíso? 3:2. Y la mujer le respondió, diciendo: Comemos del fruto de los árboles que están en el paraíso: 3:3. Pero del fruto del árbol que está en medio del paraíso, Dios nos ha mandado que no comamos y que no lo toquemos, no sea que muramos. 3:4. Y la serpiente dijo a la mujer: No, ciertamente no moriréis. 3:5. Pues Dios sabe que el día en que comáis de él se os abrirán los ojos y seréis como dioses, conocedores del bien y del mal.
Ver original en inglés
Genesis Chapter 3 The serpent’s craft. The fall of our first parents. Their punishment. The promise of a Redeemer. 3:1. Now the serpent was more subtle than any of the beasts of the earth which the Lord God had made. And he said to the woman: Why hath God commanded you, that you should not eat of every tree of paradise? 3:2. And the woman answered him, saying: Of the fruit of the trees that are in paradise we do eat: 3:3. But of the fruit of the tree which is in the midst of paradise, God hath commanded us that we should not eat; and that we should not touch it, lest perhaps we die. 3:4. And the serpent said to the woman: No, you shall not die the death. 3:5. For God doth know that in what day soever you shall eat thereof, your eyes shall be opened: and you shall be as Gods, knowing good and evil.
Líneas 423–439 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
3:6. Y la mujer vio que el árbol era bueno para comer, hermoso a los ojos y agradable de contemplar; y tomó de su fruto y comió, y dio a su esposo, que comió. 3:7. Y se abrieron los ojos de ambos; y al darse cuenta de que estaban desnudos, cosieron hojas de higuera y se hicieron delantales. Y los ojos, etc.… No es que antes estuvieran ciegos (pues la mujer vio que el árbol era hermoso a los ojos, versículo 6), ni que sus ojos se abrieran a un conocimiento más perfecto del bien, sino solo a la desdichada experiencia de haber perdido el bien de la gracia original y de la inocencia, y haber incurrido en el terrible mal del pecado. De ahí se siguió la vergüenza de estar desnudos, que antes no les preocupaba; pues, despojados ahora de la gracia original, pronto comenzaron a estar sujetos a las vergonzosas rebeliones de la carne.
Ver original en inglés
3:6. And the woman saw that the tree was good to eat, and fair to the eyes, and delightful to behold: and she took of the fruit thereof, and did eat, and gave to her husband, who did eat. 3:7. And the eyes of them both were opened: and when they perceived themselves to be naked, they sewed together fig leaves, and made themselves aprons. And the eyes, etc.... Not that they were blind before, (for the woman saw that the tree was fair to the eyes, ver. 6.) nor yet that their eyes were opened to any more perfect knowledge of good; but only to the unhappy experience of having lost the good of original grace and innocence, and incurred the dreadful evil of sin. From whence followed a shame of their being naked; which they minded not before; because being now stript of original grace, they quickly began to be subject to the shameful rebellions of the flesh.
Líneas 440–458 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
3:8. Y cuando oyeron la voz del Señor Dios que caminaba por el paraíso en el aire de la tarde, Adán y su esposa se escondieron del rostro del Señor Dios entre los árboles del paraíso. 3:9. Y el Señor Dios llamó a Adán y le dijo: ¿Dónde estás? 3:10. Y él dijo: Oí tu voz en el paraíso y tuve miedo porque estaba desnudo, y me escondí. 3:11. Y le dijo: ¿Y quién te ha dicho que estabas desnudo, sino que has comido del árbol del que te mandé que no comieras? 3:12. Y Adán dijo: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y comí. 3:13. Y el Señor Dios dijo a la mujer: ¿Por qué has hecho esto? Y ella respondió: La serpiente me engañó, y comí.
Ver original en inglés
3:8. And when they heard the voice of the Lord God walking in paradise at the afternoon air, Adam and his wife hid themselves from the face of the Lord God, amidst the trees of paradise. 3:9. And the Lord God called Adam, and said to him: Where art thou? 3:10. And he said: I heard thy voice in paradise; and I was afraid, because I was naked, and I hid myself. 3:11. And he said to him: And who hath told thee that thou wast naked, but that thou hast eaten of the tree whereof I commanded thee that thou shouldst not eat? 3:12. And Adam said: The woman, whom thou gavest me to be my companion, gave me of the tree, and I did eat. 3:13. And the Lord God said to the woman: Why hast thou done this? And she answered: The serpent deceived me, and I did eat.
Líneas 459–472 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
3:14. Y el Señor Dios dijo a la serpiente: Porque has hecho esto, eres maldita entre todo el ganado y los animales de la tierra; sobre tu pecho andarás, y comerás tierra todos los días de tu vida. 3:15. Pondré enemistades entre tú y la mujer, y entre tu descendencia y su descendencia; ella aplastará tu cabeza, y tú acecharás su talón. Ella aplastará… Ipsa, la mujer: así leen este pasaje varios de los Padres, de acuerdo con el latín; otros lo leen ipsum, a saber, la descendencia. El sentido es el mismo, pues es por su descendencia, Jesucristo, como la mujer aplasta la cabeza de la serpiente.
Ver original en inglés
3:14. And the Lord God said to the serpent: Because thou hast done this thing, thou art cursed among all cattle, and beasts of the earth: upon thy breast shalt thou go, and earth shalt thou eat all the days of thy life. 3:15. I will put enmities between thee and the woman, and thy seed and her seed: she shall crush thy head, and thou shalt lie in wait for her heel. She shall crush.... Ipsa, the woman; so divers of the fathers read this place, conformably to the Latin: others read it ipsum, viz., the seed. The sense is the same: for it is by her seed, Jesus Christ, that the woman crushes the serpent’s head.
Líneas 473–476 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
3:16. También dijo a la mujer: Multiplicaré tus dolores y tus concepciones; con dolor darás a luz a tus hijos, y estarás bajo el poder de tu esposo, y él tendrá dominio sobre ti.
Ver original en inglés
3:16. To the woman also he said: I will multiply thy sorrows, and thy conceptions: in sorrow shalt thou bring forth children, and thou shalt be under thy husband’s power, and he shall have dominion over thee.
Líneas 477–488 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
3:17. Y a Adán le dijo: Porque has escuchado la voz de tu esposa y has comido del árbol del que te mandé que no comieras, maldita sea la tierra en tu trabajo; con trabajo y fatiga comerás de ella todos los días de tu vida. 3:18. Espinas y cardos te producirá, y comerás las hierbas de la tierra. 3:19. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra de la que fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.
Ver original en inglés
3:17. And to Adam he said: Because thou hast hearkened to the voice of thy wife, and hast eaten of the tree, whereof I commanded thee, that thou shouldst not eat, cursed is the earth in thy work: with labour and toil shalt thou eat thereof all the days of thy life. 3:18. Thorns and thistles shall it bring forth to thee, and thou shalt eat the herbs of the earth. 3:19. In the sweat of thy face shalt thou eat bread till thou return to the earth out of which thou wast taken: for dust thou art, and into dust thou shalt return.
Líneas 489–494 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
3:20. Y Adán llamó a su esposa Eva, porque era la madre de todos los vivientes. 3:21. Y el Señor Dios hizo vestidos de pieles para Adán y su esposa, y los vistió.
Ver original en inglés
3:20. And Adam called the name of his wife Eve: because she was the mother of all the living. 3:21. And the Lord God made for Adam and his wife garments of skins, and clothed them.
Líneas 495–509 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
3:22. Y dijo: He aquí que Adán se ha vuelto como uno de nosotros, conocedor del bien y del mal; ahora, pues, no sea que extienda su mano y tome también del árbol de la vida, y coma y viva para siempre. He aquí que Adán, etc.… Esto fue dicho para reprocharle su orgullo al pretender un conocimiento que pudiera hacerlo semejante a Dios. 3:23. Y el Señor Dios lo envió fuera del paraíso de delicias para cultivar la tierra de la que fue tomado. 3:24. Y expulsó a Adán; y colocó ante el paraíso de delicias a los querubines y una espada de fuego que giraba en todas direcciones para guardar el camino del árbol de la vida.
Ver original en inglés
3:22. And he said: Behold Adam is become as one of us, knowing good and evil: now therefore lest perhaps he put forth his hand and take also of the tree of life, and eat, and live for ever. Behold Adam, etc.... This was spoken by way of reproaching him with his pride, in affecting a knowledge that might make him like to God. 3:23. And the Lord God sent him out of the paradise of pleasure, to till the earth from which he was taken. 3:24. And he cast out Adam: and placed before the paradise of pleasure Cherubims, and a flaming sword, turning every way, to keep the way of the tree of life.
