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Atlas of Saints

Deuteronomio

Capítulo 5 · Douay–Rheims / Challoner

Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.

Biblia · Atlas of Saints

Deuteronomio, capítulo 5

Resumen del capítulo

¿Por qué piden los dirigentes de Israel que Moisés reciba por ellos las palabras posteriores del Señor, y cómo responde el Señor?

Después de oír al Señor hablar desde el fuego y seguir vivos, temen que volver a oírlo signifique la muerte. Piden a Moisés que oiga al Señor y comunique sus palabras, prometiendo escuchar y obedecer. El Señor dice que han hablado bien, manda a Moisés enviarlos a sus tiendas y le ordena permanecer y recibir las leyes que debe enseñarles.

Explicación del capítulo

Moisés llama a todo Israel a escuchar las ceremonias y los juicios que pronuncia aquel día. Deben aprenderlos y llevarlos a la práctica. Dice que el Señor hizo una alianza con ellos en Horeb, no con sus padres, sino con los que están ahora presentes y vivos. El Señor les habló cara a cara en la montaña desde el fuego. Moisés estuvo entre el Señor y el pueblo como mediador, mostrándoles sus palabras, porque temían el fuego y no subieron a la montaña. El capítulo no explica más quiénes son los padres en esta afirmación.

El Señor se identifica como su Dios, que los sacó de Egipto, la casa de servidumbre. No deben tener dioses extraños ante él. No deben hacerse una cosa tallada ni una semejanza de nada que esté en el cielo arriba, en la tierra abajo o en las aguas debajo de la tierra, ni adorarlas ni servirlas. El Señor es un Dios celoso. Visita la iniquidad de los padres sobre sus hijos hasta la tercera y cuarta generación de quienes lo odian, y muestra misericordia a muchos miles que lo aman y guardan sus mandamientos. No deben tomar su nombre en vano. Quien tome su nombre para una cosa vana no quedará sin castigo.

Deben observar el sábado y santificarlo, como mandó el Señor. Deben trabajar y hacer todas sus tareas durante seis días. El séptimo es el sábado, el descanso del Señor su Dios. No debe hacer ningún trabajo la persona a quien se habla, ni su hijo, hija, siervo, sierva, buey, asno, ninguno de sus animales ni el extranjero que está dentro de sus puertas. El siervo y la sierva deben descansar igual que él. Israel debe recordar que sirvió en Egipto y que el Señor lo sacó con mano fuerte y brazo extendido. Esta es la razón expresada por la que les manda observar el sábado.

Deben honrar a su padre y a su madre, como mandó el Señor, para que vivan mucho tiempo y les vaya bien en la tierra que él les dará. No deben matar, cometer adulterio, robar ni dar falso testimonio contra su prójimo. No deben codiciar la esposa de su prójimo, su casa, campo, siervo, sierva, buey, asno ni nada que le pertenezca. Todas las prohibiciones enumeradas se conservan tal como se expresan.

El Señor dice estas palabras a todo el pueblo en la montaña desde el fuego, la nube y la oscuridad, con voz fuerte, sin añadir nada más. Las escribe en dos tablas de piedra y se las da a Moisés. Después de oír la voz desde la oscuridad y ver arder la montaña, todos los príncipes de las tribus y los ancianos acuden a Moisés. Dicen que el Señor les ha mostrado su majestad y su grandeza. Han oído su voz desde el fuego y han comprobado aquel día que una persona puede vivir después de que Dios hable con ella. Sin embargo, preguntan por qué han de morir o ser consumidos por el gran fuego, diciendo que morirán si siguen oyendo la voz del Señor. Preguntan qué carne podría oír al Dios vivo hablar desde el fuego como ellos y vivir. Piden que Moisés se acerque en su lugar, oiga todo lo que dice el Señor y se lo comunique. Prometen oírlo y hacerlo. Estos temores y promesas son las palabras referidas de los dirigentes.

Cuando el Señor oye las palabras del pueblo, dice a Moisés que han hablado bien en todo. Pregunta quién les dará una mente así para temerlo y guardar todos sus mandamientos en todo momento, para que les vaya bien a ellos y a sus hijos para siempre. Moisés debe decirles que regresen a sus tiendas. Moisés mismo debe permanecer allí con el Señor, quien le dirá todos los mandamientos, ceremonias y juicios que debe enseñar al pueblo a practicar en su futura tierra. Moisés dice entonces a Israel que guarde y haga lo que el Señor mandó, sin desviarse a derecha ni a izquierda. Deben caminar por el camino que él mandó para vivir, para que les vaya bien y para que sus días sean largos en la tierra que poseen. El regreso a las tiendas y la permanencia de Moisés son aquí mandatos, sin un relato separado de su cumplimiento.

La historia del capítulo

La petición de los dirigentes sigue a algo que han experimentado: el Señor habla desde el fuego y ellos siguen vivos. Su discurso reúne esos dos hechos con su temor de volver a oírlo. No piden a Moisés que omita el resto de las palabras del Señor. Le piden que las oiga todas y prometen escuchar y obedecer cuando las comunique. El Señor aprueba lo que dicen y pregunta por una mente que guarde sus mandamientos en todo momento. Después da instrucciones distintas al pueblo y a Moisés: ellos deben regresar a sus tiendas, mientras Moisés debe permanecer con él y recibir lo que debe enseñar. El relato registra esta petición y respuesta sin convertir el temor de los dirigentes en prueba de que toda alternativa imaginada los habría matado.

Lecciones para recordar

  1. Los mandamientos exigen acción. Moisés llama al pueblo a oír, aprender y llevar a la práctica la ley, y termina diciéndoles que caminen por el camino mandado por el Señor sin desviarse.
  2. El descanso del sábado incluye a los siervos, los animales y el extranjero. El capítulo nombra a cada grupo y exige que el siervo y la sierva descansen igual que su señor, mientras recuerda la servidumbre de Israel en Egipto.
  3. La petición de que Moisés hable no elimina el deber de obedecer. Los dirigentes prometen oír y hacer todas las palabras que él reciba; el Señor aprueba su discurso y pregunta por guardar todos sus mandamientos en todo momento.

Pon a prueba tu memoria

¿Por qué piden los príncipes y los ancianos que Moisés se acerque al Señor y comunique sus palabras después de haber oído ya hablar a Dios y haber sobrevivido?

Edición y notas de la fuente

Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.

  1. Líneas 19149–19166 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    Deuteronomio, capítulo 5 Se repiten y explican los diez mandamientos. 5:1. Y Moisés llamó a todo Israel y les dijo: Oye, Israel, las ceremonias y los juicios que hoy pronuncio a vuestros oídos; aprendedlos y cumplidlos en obras. 5:2. El Señor nuestro Dios hizo una alianza con nosotros en Horeb. 5:3. No hizo la alianza con nuestros padres, sino con nosotros, que estamos ahora presentes y vivos. 5:4. Nos habló cara a cara en la montaña desde en medio del fuego. 5:5. Yo era el mediador y estuve entre el Señor y vosotros en aquel tiempo, para mostraros sus palabras, pues temíais el fuego y no subisteis a la montaña, y él dijo:
    Ver original en inglés
    Deuteronomy Chapter 5 The ten commandments are repeated and explained. 5:1. And Moses called all Israel, and said to them: Hear, O Israel, the ceremonies and judgments, which I speak in your ears this day: learn them, and fulfil them in work. 5:2. The Lord our God made a covenant with us in Horeb. 5:3. He made not the covenant with our fathers, but with us, who are now present and living. 5:4. He spoke to us face to face in the mount out of the midst of fire. 5:5. I was the mediator and stood between the Lord and you at that time, to shew you his words, for you feared the fire, and went not up into the mountain, and he said:
  2. Líneas 19168–19186 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    5:6. Yo soy el Señor tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre. 5:7. No tendrás dioses extraños ante mí. 5:8. No te harás una cosa tallada ni la semejanza de ninguna cosa que esté en el cielo arriba, en la tierra abajo o en las aguas debajo de la tierra. 5:9. No las adorarás ni las servirás. Pues yo soy el Señor tu Dios, un Dios celoso, que visita la iniquidad de los padres sobre sus hijos hasta la tercera y cuarta generación de quienes me odian, 5:10. Y muestra misericordia a muchos miles, a quienes me aman y guardan mis mandamientos. 5:11. No tomarás el nombre del Señor tu Dios en vano, pues no quedará sin castigo quien tome su nombre para una cosa vana.
    Ver original en inglés
    5:6. I am the Lord thy God, who brought thee out of the land of Egypt, out of the house of bondage. 5:7. Thou shalt not have strange gods in my sight. 5:8. Thou shalt not make to thy self a graven thing, nor the likeness of any things, that are in heaven above, or that are in the earth beneath, or that abide in the waters under the earth. 5:9. Thou shalt not adore them, and thou shalt not serve them. For I am the Lord thy God, a jealous God, visiting the iniquity of the fathers upon their children unto the third and fourth generation, to them that hate me, 5:10. And shewing mercy unto many thousands, to them that love me, and keep my commandments. 5:11. Thou shalt not take the name of the Lord thy God in vain: for he shall not be unpunished that taketh his name upon a vain thing.
  3. Líneas 19188–19203 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    5:12. Observa el día del sábado para santificarlo, como el Señor tu Dios te ha mandado. 5:13. Seis días trabajarás y harás todas tus obras. 5:14. El séptimo es el día del sábado, es decir, el descanso del Señor tu Dios. No harás en él ningún trabajo, ni tú ni tu hijo ni tu hija ni tu siervo ni tu sierva ni tu buey ni tu asno ni ninguno de tus animales ni el extranjero que está dentro de tus puertas, para que tu siervo y tu sierva descansen igual que tú. 5:15. Recuerda que también tú serviste en Egipto, y el Señor tu Dios te sacó de allí con mano fuerte y brazo extendido. Por eso te ha mandado observar el día del sábado.
    Ver original en inglés
    5:12. Observe the day of the sabbath, to sanctify it, as the Lord thy God hath commanded thee. 5:13. Six days shalt thou labour, and shalt do all thy works. 5:14. The seventh is the day of the sabbath, that is, the rest of the Lord thy God. Thou shalt not do any work therein, thou nor thy son nor thy daughter, nor thy manservant nor thy maidservant, nor thy ox, nor thy ass, nor any of thy beasts, nor the stranger that is within thy gates: that thy manservant and thy maidservant may rest, even as thyself. 5:15. Remember that thou also didst serve in Egypt, and the Lord thy God brought thee out from thence with a strong hand, and a stretched out arm. Therefore hath he commanded thee that thou shouldst observe the sabbath day.
  4. Líneas 19205–19219 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    5:16. Honra a tu padre y a tu madre, como el Señor tu Dios te ha mandado, para que vivas mucho tiempo y te vaya bien en la tierra que el Señor tu Dios te dará. 5:17. No matarás. 5:18. Tampoco cometerás adulterio. 5:19. Y no robarás. 5:20. Tampoco darás falso testimonio contra tu prójimo. 5:21. No codiciarás la esposa de tu prójimo, ni su casa ni su campo ni su siervo ni su sierva ni su buey ni su asno ni nada que sea suyo.
    Ver original en inglés
    5:16. Honour thy father and mother, as the Lord thy God hath commanded thee, that thou mayst live a long time, and it may be well with thee in the land, which the Lord thy God will give thee. 5:17. Thou shalt not kill. 5:18. Neither shalt thou commit adultery. 5:19. And thou shalt not steal. 5:20. Neither shalt thou bear false witness against thy neighbour. 5:21. Thou shalt not covet thy neighbour’s wife: nor his house, nor his field, nor his manservant, nor his maidservant, nor his ox, nor his ass, nor any thing that is his.
  5. Líneas 19221–19244 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    5:22. Estas palabras dijo el Señor a toda vuestra multitud en la montaña, desde en medio del fuego, la nube y la oscuridad, con voz fuerte, sin añadir nada más; y las escribió en dos tablas de piedra, que me entregó. 5:23. Pero vosotros, después de oír la voz desde en medio de la oscuridad y ver arder la montaña, vinisteis a mí, todos los príncipes de las tribus y los ancianos, y dijisteis: 5:24. He aquí que el Señor nuestro Dios nos ha mostrado su majestad y su grandeza; hemos oído su voz desde en medio del fuego y hemos comprobado hoy que, hablando Dios con el hombre, el hombre ha vivido. 5:25. ¿Por qué, pues, hemos de morir y por qué ha de consumirnos este fuego tan grande? Pues si seguimos oyendo la voz del Señor nuestro Dios, moriremos. 5:26. ¿Qué es toda carne para que oiga la voz del Dios vivo, que habla desde en medio del fuego, como nosotros la hemos oído, y pueda vivir? 5:27. Acércate tú más bien y oye todas las cosas que el Señor nuestro Dios te diga, y nos las comunicarás, y las oiremos y las haremos.
    Ver original en inglés
    5:22. These words the Lord spoke to all the multitude of you in the mountain, out of the midst of the fire and the cloud, and the darkness, with a loud voice, adding nothing more: and he wrote them in two tables of stone, which he delivered unto me. 5:23. But you, after you heard the voice out of the midst of the darkness, and saw the mountain burn, came to me, all the princes of the tribes and the elders, and you said: 5:24. Behold the Lord our God hath shewn us his majesty and his greatness, we have heard his voice out of the midst of the fire, and have proved this day that God speaking with man, man hath lived. 5:25. Why shall we die therefore, and why shall this exceeding great fire comsume us: for if we hear the voice of the Lord our God any more, we shall die. 5:26. What is all flesh, that it should hear the voice of the living God, who speaketh out of the midst of the fire, as we have heard, and be able to live? 5:27. Approach thou rather: and hear all things that the Lord our God shall say to thee, and thou shalt speak to us, and we will hear and will do them.
  6. Líneas 19246–19269 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    5:28. Y cuando el Señor hubo oído esto, me dijo: He oído la voz de las palabras de este pueblo, que te dijeron; han hablado bien en todo. 5:29. ¿Quién les dará tener una mente así para temerme y guardar todos mis mandamientos en todo momento, para que les vaya bien a ellos y a sus hijos para siempre? 5:30. Ve y diles: Regresad a vuestras tiendas. 5:31. Pero tú permanece aquí conmigo, y te diré todos mis mandamientos, ceremonias y juicios, que les enseñarás para que los practiquen en la tierra que les daré como posesión. 5:32. Guardad, pues, y haced las cosas que el Señor Dios os ha mandado; no os desviaréis ni a la derecha ni a la izquierda. 5:33. Sino que caminaréis por el camino que el Señor vuestro Dios ha mandado, para que viváis y os vaya bien, y vuestros días sean largos en la tierra de vuestra posesión.
    Ver original en inglés
    5:28. And when the Lord had heard this, he said to me: I have heard the voice of the words of this people, which they spoke to thee: they have spoken all things well. 5:29. Who shall give them to have such a mind, to fear me, and to keep all my commandments at all times, that it may be well with them and with their children for ever? 5:30. Go and say to them: Return into your tents. 5:31. But stand thou here with me, and I will speak to thee all my commandments, and ceremonies and judgments: which thou shalt teach them, that they may do them in the land, which I will give them for a possession. 5:32. Keep therefore and do the things which the Lord God hath commanded you: you shall not go aside neither to the right hand, nor to the left. 5:33. But you shall walk in the way that the Lord your God hath commanded, that you may live, and it may be well with you, and your days may be long in the land of your possession.

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