Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.
Biblia · Atlas of Saints
Deuteronomio, capítulo 4
Resumen del capítulo
¿Por qué dice Moisés a Israel que recuerde las palabras del Señor y se guarde de hacer imágenes para el culto?
En Horeb oyeron al Señor hablar desde el fuego pero no vieron forma alguna. Moisés les dice que guarden sus mandatos sin añadir ni quitar, enseñen lo que vieron a sus hijos y nietos y eviten imágenes prohibidas y el culto de los cuerpos celestes. Advierte de destrucción y dispersión si se apartan, mientras promete que quienes busquen al Señor con todo su corazón y alma afligida lo encontrarán.
Explicación del capítulo
Moisés dice a Israel que escuche los mandatos y juicios que enseña y los cumpla, para que viva, entre y posea la tierra que el Señor, el Dios de sus padres, le dará. No debe añadir ni quitar de la palabra que habla, sino guardar los mandatos del Señor. Sus propios ojos vieron lo que el Señor hizo contra Beelphegor: destruyó a todos sus adoradores de entre ellos. Los que se adhieren al Señor están todos vivos aquel día. Moisés ha enseñado estatutos y normas de justicia como el Señor mandó, para practicarlos en la tierra. Guardarlos mostrará sabiduría y entendimiento a las naciones. Al oír estos mandatos, las naciones llamarán a Israel una gran nación sabia y entendida. Moisés pregunta qué otra gran nación tiene dioses tan próximos como su Dios está presente a todas sus peticiones, o ceremonias y juicios justos como toda esta ley puesta ante sus ojos aquel día.
Moisés les dice que guarden cuidadosamente a sí mismos y sus almas. No deben olvidar las palabras que sus ojos han visto ni dejarlas salir de sus corazones durante toda su vida. Deben enseñarlas a sus hijos y nietos. En Horeb el Señor dijo a Moisés que reuniera al pueblo para que pudiera oír sus palabras, aprender a temerlo durante todo su tiempo sobre la tierra y enseñar a sus hijos. Estuvieron al pie de la montaña. Ardía hacia el cielo entre tinieblas, nube y oscuridad. El Señor habló desde el fuego. Oyeron su voz, pero no vieron forma alguna. Les mostró su alianza, mandándoles guardar las diez palabras que escribió en dos tablas de piedra. En aquel tiempo mandó a Moisés enseñar las ceremonias y juicios que debían cumplir en la tierra que poseerían.
Deben guardar sus almas porque no vieron semejanza alguna el día en que el Señor habló en Horeb desde el fuego. Moisés advierte contra ser engañados para hacer una semejanza tallada o imagen: varón o mujer, una bestia sobre la tierra, un ave que vuele bajo el cielo, un ser que se arrastre sobre la tierra o un pez en las aguas bajo la tierra. Deben cuidarse también de mirar al sol, la luna y todas las estrellas y ser extraviados para adorarlos y servirlos. El Señor los creó para el servicio de todas las naciones bajo el cielo. Sacó a Israel de Egipto, de los hornos de hierro, para ser su pueblo de heredad, como lo es aquel día.
Moisés dice que el Señor se enojó con él por las palabras del pueblo. Juró que Moisés no cruzaría el Jordán ni entraría en la excelente tierra que les daría. Moisés debe morir en esta tierra y no cruzará, mientras el pueblo pasará y poseerá la excelente tierra. Deben cuidarse de olvidar la alianza que el Señor hizo con ellos y de hacer cualquier semejanza tallada que prohibió. Moisés llama al Señor un fuego que consume y un Dios celoso. El capítulo da aquí las palabras del pueblo como causa de la ira; no vuelve a contar un acontecimiento en Meribah.
Moisés advierte que, después de tener hijos y nietos y permanecer en la tierra, pueden ser engañados para hacer una semejanza, haciendo mal ante el Señor y provocando su ira. Llama al cielo y a la tierra por testigos aquel día: perecerán rápidamente de la tierra que cruzan el Jordán para poseer, no permanecerán mucho tiempo y el Señor los destruirá. Los dispersará entre todas las naciones y quedarán pocos entre las naciones adonde los conduzca. Allí servirán a dioses hechos por manos humanas de madera y piedra, que no pueden ver, oír, comer ni oler. Si allí buscan al Señor lo encontrarán, con tal que lo busquen con todo su corazón y toda la aflicción de su alma. Después de que les sobrevengan todas las cosas predichas, en el tiempo postrero volverán al Señor y oirán su voz. El Señor es misericordioso: no los dejará ni los destruirá del todo ni olvidará la alianza que juró a sus padres. Se conservan tanto la advertencia de destrucción como la garantía posterior contra la destrucción completa.
Moisés les pide indagar sobre los días pasados, desde el día en que Dios creó al hombre sobre la tierra, y desde un extremo del cielo al otro. ¿Ha sucedido o se ha conocido alguna vez algo semejante? ¿Ha oído un pueblo la voz de Dios hablando desde el fuego y vivido? ¿Ha tomado Dios una nación de entre las naciones por pruebas, señales, prodigios, combate, una mano fuerte, un brazo extendido y visiones terribles, como el Señor hizo por ellos en Egipto ante sus ojos? Estas cosas se mostraron para que conocieran que el Señor es Dios y no hay otro además de él. Desde el cielo les hizo oír su voz para enseñarles. Sobre la tierra les mostró su gran fuego y oyeron sus palabras de en medio de él. Porque amó a sus padres y eligió a sus descendientes después de ellos, los sacó de Egipto delante de él con su gran poder.
El Señor los sacó para destruir naciones mayores y más fuertes que ellos a su llegada, hacerlos entrar y darles la tierra de esas naciones como posesión, como ven aquel día. Deben conocer y considerar en sus corazones aquel día que el Señor es Dios en el cielo arriba y en la tierra abajo y que no hay otro. Deben guardar sus mandatos que Moisés les da aquel día, para que les vaya bien a ellos y a sus hijos después de ellos y permanezcan mucho tiempo en la tierra que el Señor les dará.
Moisés aparta entonces tres ciudades más allá del Jordán hacia el este. Su propósito es dar refugio a alguien que mate a su vecino involuntariamente y no haya sido su enemigo un día o dos antes, para que pueda huir a una de estas ciudades. Las ciudades son Bosor en el desierto y las llanuras de la tribu de Rubén, Ramoth en Galaad de la tribu de Gad y Golan en Basan de la tribu de Manasses. Se registra su designación, mientras el capítulo no da un caso de una persona que llegue, ningún juicio ni un relato de cómo funcionaron después las ciudades.
Esta es la ley que Moisés pone ante Israel, con los testimonios, ceremonias y juicios que les habla cuando salen de Egipto. Están más allá del Jordán en el valle frente al templo de Phogor, en la tierra de Sehon el amorreo, rey de Hesebon, a quien Moisés mató cuando Israel salió de Egipto. Poseen su tierra y la de Og, rey de Basan, los dos reyes amorreos más allá del Jordán hacia la salida del sol. La extensión va desde Aroer en la orilla de Arnon hasta el monte Sion, llamado también Hermon, e incluye toda la llanura más allá del Jordán hacia el este, hasta el mar del desierto al pie de Phasga. El capítulo nombra aquí un valle y llama al agua el mar del desierto.
La historia del capítulo
Moisés une el mandato de recordar con una advertencia específica sobre el culto. En Horeb el pueblo oyó la voz del Señor desde el fuego pero no vio forma alguna. Debe guardar esas palabras en sus corazones y enseñarlas a sus hijos y nietos. Moisés después advierte contra hacer las clases nombradas de imágenes y contra adorar al sol, la luna o las estrellas. Recuerda el rescate del Señor de Egipto y el hecho de que oyeron a Dios hablar y vivieron. Estos hechos se dan para que conozcan que solo el Señor es Dios. El capítulo también advierte que volverse a imágenes traerá destrucción y dispersión y declara la condición completa para encontrar al Señor allí. Aporta esas razones y consecuencias sin añadir una teoría sobre la forma de Dios ni inventar la historia posterior de las ciudades de refugio.
Lecciones para recordar
- La memoria es un deber hacia las generaciones siguientes. Lo que el pueblo vio debe permanecer en sus corazones durante toda la vida y enseñarse a sus hijos y nietos.
- La advertencia sobre imágenes está vinculada a Horeb. Oyeron al Señor hablar pero no vieron forma alguna; Moisés después nombra las imágenes y cuerpos celestes que no deben adorar.
- La advertencia incluye tanto juicio como misericordia. La dispersión y pocos supervivientes siguen al apartamiento, pero quienes busquen al Señor con todo su corazón y alma afligida lo encontrarán; él no olvidará la alianza con sus padres.
Pon a prueba tu memoria
¿Qué oyó el pueblo y qué no vio en Horeb, y cómo usa Moisés ese hecho en su advertencia sobre imágenes?
Edición y notas de la fuente
Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.
Líneas 18959–18993 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
Deuteronomio Capítulo 4 Moisés exhorta al pueblo a guardar los mandamientos de Dios, particularmente a huir de la idolatría. Designa tres ciudades de refugio a aquel lado del Jordán. 4:1. Y ahora, oh Israel, escucha los mandamientos y juicios que te enseño, para que, cumpliéndolos, vivas y, entrando, poseas la tierra que el Señor, el Dios de vuestros padres, os dará. 4:2. No añadiréis a la palabra que os hablo ni quitaréis de ella; guardad los mandamientos del Señor vuestro Dios que os mando. 4:3. Vuestros ojos han visto todo lo que el Señor ha hecho contra Beelphegor, cómo ha destruido a todos sus adoradores de entre vosotros. 4:4. Pero vosotros que os adherís al Señor vuestro Dios estáis todos vivos hasta este mismo día. 4:5. Sabéis que os he enseñado estatutos y normas de justicia como el Señor mi Dios me ha mandado; así los cumpliréis en la tierra que poseeréis: 4:6. Y los observaréis y cumpliréis en la práctica. Pues esta es vuestra sabiduría y entendimiento a la vista de las naciones, para que, oyendo todos estos preceptos, digan: He aquí un pueblo sabio y entendido, una gran nación. 4:7. Tampoco hay otra nación tan grande que tenga dioses tan próximos a ella como nuestro Dios está presente a todas nuestras peticiones. 4:8. Pues ¿qué otra nación hay tan renombrada que tenga ceremonias y juicios justos y toda la ley que expondré hoy ante nuestros ojos?
Ver original en inglés
Deuteronomy Chapter 4 Moses exhorteth the people to keep God’s commandments: particularly to fly idolatry. Appointeth three cities of refuge, on that side of the Jordan. 4:1. And now, O Israel, hear the commandments and judgments which I teach thee: that doing them, thou mayst live, and entering in mayst possess the land which the Lord the God of your fathers will give you. 4:2. You shall not add to the word that I speak to you, neither shall you take away from it: keep the commandments of the Lord your God which I command you. 4:3. Your eyes have seen all that the Lord hath done against Beelphegor, how he hath destroyed all his worshippers from among you. 4:4. But you that adhere to the Lord your God, are all alive until this present day. 4:5. You know that I have taught you statutes and justices, as the Lord my God hath commanded me: so shall you do them in the land which you shall possess: 4:6. And you shall observe, and fulfil them in practice. For this is your wisdom, and understanding in the sight of nations, that hearing all these precepts, they may say: Behold a wise and understanding people, a great nation. 4:7. Neither is there any other nation so great, that hath gods so nigh them, as our God is present to all our petitions. 4:8. For what other nation is there so renowned that hath ceremonies, and just judgments, and all the law, which I will set forth this day before our eyes?
Líneas 18995–19016 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
4:9. Guárdate, pues, a ti mismo y a tu alma cuidadosamente. No olvides las palabras que tus ojos han visto y no dejes que salgan de tu corazón todos los días de tu vida. Las enseñarás a tus hijos y a tus nietos, 4:10. Desde el día en que estuviste ante el Señor tu Dios en Horeb, cuando el Señor me habló, diciendo: Reúne al pueblo ante mí para que oiga mis palabras y aprenda a temerme todo el tiempo que viva sobre la tierra y enseñe a sus hijos. 4:11. Y vinisteis al pie del monte, que ardía hasta el cielo; y había en él tinieblas, una nube y oscuridad. 4:12. Y el Señor os habló de en medio del fuego. Oísteis la voz de sus palabras, pero no visteis forma alguna en absoluto. 4:13. Y os mostró su alianza, que os mandó cumplir, y las diez palabras que escribió en dos tablas de piedra. 4:14. Y me mandó en aquel tiempo que os enseñara las ceremonias y juicios que cumpliréis en la tierra que poseeréis.
Ver original en inglés
4:9. Keep thyself therefore, and thy soul carefully. Forget not the words that thy eyes have seen, and let them not go out of thy heart all the days of thy life. Thou shalt teach them to thy sons and to thy grandsons, 4:10. From the day in which thou didst stand before the Lord thy God in Horeb, when the Lord spoke to me, saying: Call together the people unto me, that they may hear my words, and may learn to fear me all the time that they live on the earth, and may teach their children. 4:11. And you came to the foot of the mount, which burned even unto heaven: and there was darkness, and a cloud and obscurity in it. 4:12. And the Lord spoke to you from the midst of the fire. You heard the voice of his words, but you saw not any form at all. 4:13. And he shewed you his covenant, which he commanded you to do, and the ten words that he wrote in two tables of stone. 4:14. And he commanded me at that time that I should teach you the ceremonies and judgments which you shall do in the land, that you shall possess.
Líneas 19018–19038 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
4:15. Guardad, pues, vuestras almas cuidadosamente. No visteis semejanza alguna el día en que el Señor Dios os habló en Horeb de en medio del fuego: 4:16. No sea que quizá, siendo engañados, os hagáis una semejanza tallada o imagen de varón o mujer, 4:17. La semejanza de cualquier bestia que esté sobre la tierra o de aves que vuelen bajo el cielo, 4:18. O de seres que se arrastren y se muevan sobre la tierra, o de peces que habiten en las aguas bajo la tierra: 4:19. No sea que quizá, al levantar tus ojos al cielo, veas el sol y la luna y todas las estrellas del cielo y, engañado por el error, las adores y sirvas, que el Señor tu Dios creó para el servicio de todas las naciones que están bajo el cielo. 4:20. Pero el Señor os ha tomado y sacado de los hornos de hierro de Egipto para haceros su pueblo de heredad, como es este mismo día.
Ver original en inglés
4:15. Keep therefore your souls carefully. You saw not any similitude in the day that the Lord God spoke to you in Horeb from the midst of the fire: 4:16. Lest perhaps being deceived you might make you a graven similitude, or image of male or female, 4:17. The similitude of any beasts, that are upon the earth, or of birds, that fly under heaven, 4:18. Or of creeping things, that move on the earth, or of fishes, that abide in the waters under the earth: 4:19. Lest perhaps lifting up thy eyes to heaven, thou see the sun and the moon, and all the stars of heaven, and being deceived by error thou adore and serve them, which the Lord thy God created for the service of all the nations, that are under heaven. 4:20. But the Lord hath taken you and brought you out of the iron furnaces of Egypt, to make you his people of inheritance, as it is this present day.
Líneas 19040–19051 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
4:21. Y el Señor se enojó conmigo por vuestras palabras y juró que yo no cruzaría el Jordán ni entraría en la excelente tierra que os dará. 4:22. He aquí que muero en esta tierra; no cruzaré el Jordán; vosotros cruzaréis y poseeréis la hermosa tierra. 4:23. Cuida de no olvidar jamás la alianza del Señor tu Dios que ha hecho contigo ni hacerte una semejanza tallada de aquellas cosas que el Señor ha prohibido hacer: 4:24. Porque el Señor tu Dios es un fuego que consume, un Dios celoso.
Ver original en inglés
4:21. And the Lord was angry with me for your words, and he swore that I should not pass over the Jordan, nor enter into the excellent land, which he will give you. 4:22. Behold I die in this land, I shall not pass over the Jordan: you shall pass, and possess the goodly land. 4:23. Beware lest thou ever forget the covenant of the Lord thy God, which he hath made with thee: and make to thyself a graven likeness of those things which the Lord hath forbid to be made: 4:24. Because the Lord thy God is a consuming fire, a jealous God.
Líneas 19053–19077 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
4:25. Si engendráis hijos y nietos y permanecéis en la tierra y, siendo engañados, os hacéis cualquier semejanza, cometiendo mal ante el Señor vuestro Dios para provocarlo a ira: 4:26. Llamo hoy al cielo y a la tierra por testigos de que pereceréis rápidamente de la tierra que poseeréis cuando hayáis cruzado el Jordán. No habitaréis en ella mucho tiempo, sino que el Señor os destruirá, 4:27. Y os dispersará entre todas las naciones, y quedaréis pocos entre las naciones a las que el Señor os conduzca. 4:28. Y allí serviréis a dioses formados por manos de hombres, de madera y piedra, que ni ven, ni oyen, ni comen, ni huelen. 4:29. Y cuando busques allí al Señor tu Dios, lo encontrarás; pero así, si lo buscas con todo tu corazón y toda la aflicción de tu alma. 4:30. Después de que todas las cosas antedichas te alcancen, en el tiempo postrero volverás al Señor tu Dios y oirás su voz. 4:31. Porque el Señor tu Dios es un Dios misericordioso; no te dejará ni te destruirá del todo ni olvidará la alianza por la que juró a tus padres.
Ver original en inglés
4:25. If you shall beget sons and grandsons, and abide in the land, and being deceived, make to yourselves any similitude, committing evil before the Lord your God, to provoke him to wrath: 4:26. I call this day heaven and earth to witness, that you shall quickly perish out of the land, which, when you have passed over the Jordan, you shall possess. You shall not dwell therein long, but the Lord will destroy you, 4:27. And scatter you among all nations, and you shall remain a few among the nations, to which the Lord shall lead you. 4:28. And there you shall serve gods, that were framed with men’s hands: wood and stone, that neither see, nor hear, nor eat, nor smell. 4:29. And when thou shalt seek there the Lord thy God, thou shalt find him: yet so, if thou seek him with all thy heart, and all the affliction of thy soul. 4:30. After all the things aforesaid shall find thee, in the latter time thou shalt return to the Lord thy God, and shalt hear his voice. 4:31. Because the Lord thy God is a merciful God: he will not leave thee, nor altogether destroy thee, nor forget the covenant, by which he swore to thy fathers.
Líneas 19079–19102 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
4:32. Pregunta por los días antiguos que han sido antes de tu tiempo, desde el día en que Dios creó al hombre sobre la tierra, de un extremo del cielo al otro, si alguna vez se hizo cosa semejante o se ha conocido en tiempo alguno, 4:33. Que un pueblo oyera la voz de Dios hablando de en medio del fuego, como tú la has oído, y viviera: 4:34. Si alguna vez Dios hizo así, ir y tomar para sí una nación de en medio de las naciones por pruebas, señales y prodigios, por combate, una mano fuerte, un brazo extendido y visiones terribles, conforme a todas las cosas que el Señor vuestro Dios hizo por vosotros en Egipto ante tus ojos. 4:35. Para que conocieras que el Señor es Dios y no hay otro además de él. 4:36. Desde el cielo te hizo oír su voz para enseñarte. Y sobre la tierra te mostró su fuego sumamente grande y oíste sus palabras de en medio del fuego, 4:37. Porque amó a tus padres y eligió a su descendencia después de ellos. Y te sacó de Egipto yendo delante de ti con su gran poder,
Ver original en inglés
4:32. Ask of the days of old, that have been before thy time from the day that God created man upon the earth, from one end of heaven to the other end thereof, if ever there was done the like thing, or it hath been known at any time, 4:33. That a people should hear the voice of God speaking out of the midst of fire, as thou hast heard, and lived: 4:34. If God ever did so as to go, and take to himself a nation out of the midst of nations by temptations, signs, and wonders, by fight, and a strong hand, and stretched out arm, and horrible visions according to all the things that the Lord your God did for you in Egypt, before thy eyes. 4:35. That thou mightest know that the Lord he is God, and there is no other besides him. 4:36. From heaven he made thee to hear his voice, that he might teach thee. And upon earth he shewed thee his exceeding great fire, and thou didst hear his words out of the midst of the fire, 4:37. Because he loved thy fathers, and chose their seed after them. And he brought thee out of Egypt, going before thee with his great power,
Líneas 19104–19115 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
4:38. Para destruir a tu llegada naciones muy grandes y más fuertes que tú, y hacerte entrar y darte su tierra como posesión, como ves este mismo día. 4:39. Conoce, pues, hoy y piensa en tu corazón que el Señor es Dios en el cielo arriba y en la tierra abajo, y no hay otro. 4:40. Guarda sus preceptos y mandamientos que te mando, para que te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti y permanezcas mucho tiempo en la tierra que el Señor tu Dios te dará.
Ver original en inglés
4:38. To destroy at thy coming very great nations, and stronger than thou art, and to bring thee in, and give thee their land for a possession, as thou seest at this present day. 4:39. Know therefore this day, and think in thy heart that the Lord he is God in heaven above, and in the earth beneath, and there is no other. 4:40. Keep his precepts and commandments, which I command thee: that it may be well with thee, and thy children after thee, and thou mayst remain a long time upon the land, which the Lord thy God will give thee.
Líneas 19117–19126 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
4:41. Entonces Moisés apartó tres ciudades más allá del Jordán, al lado este, 4:42. Para que pudiera huir a ellas cualquiera que matara a su vecino involuntariamente y no hubiera sido su enemigo un día o dos antes, y pudiera escapar a alguna de estas ciudades: 4:43. Bosor en el desierto, que está situada en las llanuras de la tribu de Rubén; y Ramoth en Galaad, que está en la tribu de Gad; y Golan en Basan, que está en la tribu de Manasses.
Ver original en inglés
4:41. Then Moses set aside three cities beyond the Jordan at the east side, 4:42. That any one might flee to them who should kill his neighbour unwillingly, and was not his enemy a day or two before, and that he might escape to some one of these cities: 4:43. Bosor in the wilderness, which is situate in the plains of the tribe of Ruben: and Ramoth in Galaad, which is in the tribe of Gad: and Golan in Basan, which is in the tribe of Manasses.
Líneas 19128–19148 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
4:44. Esta es la ley que Moisés puso ante los hijos de Israel, 4:45. Y estos son los testimonios, ceremonias y juicios que habló a los hijos de Israel cuando salieron de Egipto, 4:46. Más allá del Jordán, en el valle frente al templo de Phogor, en la tierra de Sehon, rey de los amorreos, que habitaba en Hesebon, a quien Moisés mató. Y los hijos de Israel, al salir de Egipto, 4:47. Poseyeron su tierra y la tierra de Og, rey de Basan, de los dos reyes de los amorreos que estaban más allá del Jordán hacia la salida del sol: 4:48. Desde Aroer, situada sobre la orilla del torrente Arnon, hasta el monte Sion, que también se llama Hermon, 4:49. Toda la llanura más allá del Jordán al lado este, hasta el mar del desierto y hasta el pie del monte Phasga.
Ver original en inglés
4:44. This is the law, that Moses set before the children of Israel, 4:45. And these are the testimonies and ceremonies and judgments, which he spoke to the children of Israel, when they came out of Egypt, 4:46. Beyond the Jordan in the valley over against the temple of Phogor, in the land of Sehon king of the Amorrhites, that dwelt in Hesebon, whom Moses slew. And the children of Israel coming out of Egypt, 4:47. Possessed his land, and the land of Og king of Basan, of the two kings of the Amorrhites, who were beyond the Jordan towards the rising of the sun: 4:48. From Aroer, which is situate upon the bank of the torrent Arnon, unto mount Sion, which is also called Hermon, 4:49. All the plain beyond the Jordan at the east side, unto the sea of the wilderness, and unto the foot of mount Phasga.
