Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.
Biblia · Atlas of Saints
Deuteronomio, capítulo 27
Resumen del capítulo
¿Qué debe responder el pueblo después de cada maldición pronunciada por los levitas?
Todo el pueblo debe responder Amén después de cada una de las doce maldiciones. La última maldición concierne a cualquiera que no permanezca en las palabras de la ley ni las cumpla en acción; las maldiciones anteriores nombran actos y relaciones específicos.
Explicación del capítulo
Moisés y los ancianos de Israel mandan al pueblo guardar todo mandato dado aquel día. Después de cruzar el Jordán a la tierra dada por el Señor, deben levantar grandes piedras y recubrirlas con yeso, escribiendo todas las palabras de la ley para poder entrar en la tierra prometida que mana leche y miel, como se juró a sus padres. Las piedras deben levantarse en el monte Hebal y recubrirse con yeso. Allí deben construir al Señor un altar de piedras no tocadas por el hierro, ni labradas ni pulidas, ofrecer holocaustos —ofrendas quemadas— y sacrificar víctimas de paz, comer y celebrar un banquete ante él. Deben escribir todas las palabras de la ley sobre las piedras manifiesta y claramente.
Moisés y los sacerdotes levíticos dicen a todo Israel que atienda y escuche: aquel día ha sido hecho el pueblo del Señor y debe escuchar su voz y cumplir los mandamientos y justicias mandados. Moisés dispone que después de cruzar el Jordán Simeón, Levi, Judá, Issachar, Joseph y Benjamin estén sobre el monte Garizim para bendecir al pueblo. Frente a ellos en el monte Hebal, Rubén, Gad, Aser, Zabulon, Dan y Nephtali deben estar para maldecir. Los levitas deben pronunciar con voz fuerte las siguientes palabras a todos los hombres de Israel.
La primera maldición concierne a un hombre que hace una cosa tallada y fundida, una abominación al Señor hecha por manos de artesanos, y la pone en un lugar secreto. Después vienen maldiciones sobre el que no honra a su padre y madre; quita los mojones de su vecino; hace que un ciego se desvíe de su camino; o tuerce el juicio del extranjero, huérfano y viuda. Otras maldiciones conciernen al que se acuesta con la esposa de su padre y descubre su lecho; se acuesta con cualquier bestia; se acuesta con su hermana, sea hija de su padre o madre; o se acuesta con su suegra. Las siguientes conciernen al que mata en secreto a su vecino y al que toma dones para matar a una persona inocente. La maldición final concierne al que no permanece en las palabras de la ley ni las cumple en acción. Después de cada uno de estos doce pronunciamientos, todo el pueblo debe decir Amén.
La historia del capítulo
El mandato de escribir toda la ley claramente sobre piedras recubiertas con yeso va seguido de la respuesta hablada del pueblo a maldiciones particulares. Moisés da dos grupos tribales completos y sus montes, y después dispone que los levitas hablen con voz fuerte. Cada maldición tiene la misma respuesta requerida de todo el pueblo: Amén. La lista comienza con la imagen elaborada puesta en secreto y termina con no cumplir la ley en acción. La colocación o muerte en secreto se nombra expresamente en entradas particulares; el capítulo no dice que todo delito enumerado sea secreto ni explica Amén mediante un mecanismo psicológico inventado. Los mandatos describen lo que debe suceder después de cruzar el Jordán, no una ceremonia completada.
Lecciones para recordar
- Las piedras y el altar tienen requisitos expresados diferentes. La ley se escribe claramente sobre piedras recubiertas con yeso; las piedras del altar no deben ser tocadas por el hierro ni labradas ni pulidas. Las ofrendas y banquetes también pertenecen a las instrucciones.
- Las asignaciones tribales son específicas. Seis tribus nombradas están sobre Garizim para bendecir, y las otras seis sobre Hebal para maldecir. Los levitas hablan con voz fuerte a todos los hombres de Israel.
- La respuesta pertenece a cada maldición. Todo el pueblo debe decir Amén después de cada una, incluida la maldición final acerca de cumplir la ley en acción. La lista conserva delitos distintos en lugar de reducirlos todos a conducta oculta.
Pon a prueba tu memoria
¿Qué falta se nombra en la maldición final, a la que todo el pueblo debe responder con Amén?
Edición y notas de la fuente
Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.
Líneas 21325–21357 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
Deuteronomio Capítulo 27 Los mandamientos deben escribirse en piedras, y erigirse un altar y ofrecerse sacrificios. Los que guardan los mandamientos han de ser bendecidos, y los transgresores, maldecidos. 27:1. Y Moisés con los ancianos de Israel mandó al pueblo, diciendo: Guardad todo mandamiento que os mando hoy. 27:2. Y cuando hayáis pasado el Jordán a la tierra que el Señor, tu Dios, te dará, levantarás grandes piedras y las recubrirás con yeso, 27:3. Para que escribas en ellas todas las palabras de esta ley cuando hayas pasado el Jordán, para que entres en la tierra que el Señor, tu Dios, te dará, una tierra que mana leche y miel, como juró a tus padres. 27:4. Por eso, cuando hayáis pasado el Jordán, levantad en el monte Hebal las piedras que os mando hoy, y las recubrirás con yeso: 27:5. Y construirás allí un altar al Señor, tu Dios, de piedras que el hierro no haya tocado, 27:6. Y de piedras no labradas ni pulidas, y ofrecerás sobre él holocaustos al Señor, tu Dios: 27:7. Y sacrificarás víctimas de paz, y comerás allí y celebrarás un banquete ante el Señor, tu Dios. 27:8. Y escribirás sobre las piedras todas las palabras de esta ley manifiesta y claramente.
Ver original en inglés
Deuteronomy Chapter 27 The commandments must be written on stones: and an altar erected, and sacrifices offered. The observers of the commandments are to be blessed, and the transgressors cursed. 27:1. And Moses with the ancients of Israel commanded the people, saying: Keep every commandment that I command you this day. 27:2. And when you are passed over the Jordan into the land which the Lord thy God will give thee, thou shalt set up great stones, and shalt plaster them over with plaster, 27:3. That thou mayst write on them all the words of this law, when thou art passed over the Jordan: that thou mayst enter into the land which the Lord thy God will give thee, a land flowing with milk and honey, as he swore to thy fathers. 27:4. Therefore when you are passed over the Jordan, set up the stones which I command you this day, in mount Hebal, and thou shalt plaster them with plaster: 27:5. And thou shalt build there an altar to the Lord thy God, of stones which iron hath not touched, 27:6. And of stones not fashioned nor polished: and thou shalt offer upon it holocausts to the Lord thy God: 27:7. And shalt immolate peace victims, and eat there, and feast before the Lord thy God. 27:8. And thou shalt write upon the stones all the words of this law plainly and clearly.
Líneas 21359–21376 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
27:9. Y Moisés y los sacerdotes del linaje de Levi dijeron a todo Israel: Atiende y escucha, oh Israel: hoy has sido hecho el pueblo del Señor, tu Dios: 27:10. Escucharás su voz y cumplirás los mandamientos y justicias que te mando. 27:11. Y Moisés mandó al pueblo aquel día, diciendo: 27:12. Estos estarán sobre el monte Garizim para bendecir al pueblo cuando hayáis pasado el Jordán: Simeón, Levi, Judá, Issachar, Joseph y Benjamin. 27:13. Y frente a ellos estarán sobre el monte Hebal para maldecir: Rubén, Gad, Aser, Zabulon, Dan y Nephtali. 27:14. Y los levitas pronunciarán y dirán a todos los hombres de Israel con voz fuerte:
Ver original en inglés
27:9. And Moses and the priests of the race of Levi said to all Israel: Attend, and hear, O Israel: This day thou art made the people of the Lord thy God: 27:10. Thou shalt hear his voice, and do the commandments and justices which I command thee. 27:11. And Moses commanded the people in that day, saying: 27:12. These shall stand upon mount Garizim to bless the people, when you are passed the Jordan: Simeon, Levi, Juda, Issachar, Joseph, and Benjamin. 27:13. And over against them shall stand on mount Hebal to curse: Ruben, Gad, and Aser, and Zabulon, Dan, and Nephtali. 27:14. And the Levites shall pronounce, and say to all the men of Israel with a loud voice:
Líneas 21378–21416 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
27:15. Maldito sea el hombre que haga una cosa tallada y fundida, la abominación del Señor, obra de las manos de artesanos, y la ponga en un lugar secreto; y todo el pueblo responderá y dirá: Amén. 27:16. Maldito sea el que no honre a su padre y madre; y todo el pueblo dirá: Amén. 27:17. Maldito sea el que quite los mojones de su vecino; y todo el pueblo dirá: Amén. 27:18. Maldito sea el que haga que el ciego se desvíe de su camino; y todo el pueblo dirá: Amén. 27:19. Maldito sea el que tuerza el juicio del extranjero, del huérfano y de la viuda; y todo el pueblo dirá: Amén. 27:20. Maldito sea el que se acueste con la esposa de su padre y descubra su lecho; y todo el pueblo dirá: Amén. 27:21. Maldito sea el que se acueste con cualquier bestia; y todo el pueblo dirá: Amén. 27:22. Maldito sea el que se acueste con su hermana, la hija de su padre o de su madre; y todo el pueblo dirá: Amén. 27:23. Maldito sea el que se acueste con su suegra; y todo el pueblo dirá: Amén. 27:24. Maldito sea el que mate en secreto a su vecino; y todo el pueblo dirá: Amén. 27:25. Maldito sea el que tome dones para matar a una persona inocente; y todo el pueblo dirá: Amén. 27:26. Maldito sea el que no permanezca en las palabras de esta ley y no las cumpla en obra; y todo el pueblo dirá: Amén.
Ver original en inglés
27:15. Cursed be the man that maketh a graven and molten thing, the abomination of the Lord, the work of the hands of artificers, and shall put it in a secret place: and all the people shall answer and say: Amen. 27:16. Cursed be he that honoureth not his father and mother: and all the people shall say: Amen. 27:17. Cursed be he that removeth his neighbour’s landmarks: and all the people shall say: Amen. 27:18. Cursed be he that maketh the blind to wander out of his way: and all the people shall say: Amen. 27:19. Cursed be he that perverteth the judgment of the stranger, of the fatherless and the widow: and all the people shall say: Amen. 27:20. Cursed be he that lieth with his father’s wife, and uncovereth his bed: and all the people shall say: Amen. 27:21. Cursed be he that lieth with any beast: and all the people shall say: Amen. 27:22. Cursed be he that lieth with his sister, the daughter of his father, or of his mother: and all the people shall say: Amen. 27:23. Cursed be he that lieth with his mother-in-law: and all the people shall say: Amen. 27:24. Cursed be he that secretly killeth his neighbour: and all the people shall say: Amen. 27:25. Cursed be he that taketh gifts, to slay an innocent person: and all the people shall say: Amen. 27:26. Cursed be he that abideth not in the words of this law, and fulfilleth them not in work: and all the people shall say: Amen.
