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Atlas of Saints

Deuteronomio

Capítulo 26 · Douay–Rheims / Challoner

Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.

Biblia · Atlas of Saints

Deuteronomio, capítulo 26

Resumen del capítulo

¿Qué razón da la profesión de las primicias para traer la ofrenda?

Quien habla recuerda al Señor oyendo la angustia de Israel, sacándolo de Egipto con signos y prodigios y dándole la tierra que mana leche y miel. Por eso ofrece las primicias de la tierra que el Señor le ha dado, las deja ante el Señor y lo adora.

Explicación del capítulo

Cuando Israel haya entrado, conquistado y poblado la tierra que el Señor le dará, la persona a quien se dirige debe llevar lo primero de todos sus frutos en una cesta al lugar que el Señor elija para invocar su nombre. Debe ir al sacerdote que sirve en aquellos días y profesar ante el Señor que ha entrado en la tierra que el Señor juró dar a sus padres. El sacerdote debe tomar la cesta de su mano y ponerla ante el altar del Señor.

Las palabras requeridas ante el Señor dicen que el sirio persiguió al padre de quien habla, quien bajó a Egipto y vivió allí en número muy pequeño antes de crecer hasta ser una nación grande y fuerte de una multitud infinita. La nota separada de Challoner identifica al sirio como Laban y remite a Génesis 27. La profesión recuerda a los egipcios afligiendo y persiguiendo a Israel con cargas muy penosas. Israel clamó al Señor Dios de sus padres; él oyó y miró su aflicción, trabajo y angustia. Lo sacó con mano fuerte, brazo extendido, gran terror, signos y prodigios y le dio esta tierra que mana leche y miel. Por eso quien habla ofrece las primicias de la tierra que el Señor le ha dado. Debe dejarlas ante el Señor y adorarlo y después celebrar un banquete con todas las cosas buenas dadas a él y a su casa, junto con el levita y el extranjero que está con él.

Después de diezmar todos los frutos en el tercer año de diezmos, la persona debe dar el diezmo al levita, extranjero, huérfano y viuda para que coman dentro de las puertas y se sacien. Ante el Señor debe declarar que ha sacado de su casa la porción santificada y la ha dado a estos cuatro grupos como se le mandó, sin transgredir los mandamientos ni olvidar los preceptos. Debe decir que no la ha comido en duelo, separado para impureza ni gastado nada de ella en funerales, y que ha obedecido la voz del Señor y hecho todo lo que él mandó. Debe pedir al Señor que mire desde su santuario y elevada morada en el cielo y bendiga a Israel y a la tierra dada, que mana leche y miel, como juró a sus padres.

El Señor manda a Israel aquel día guardar y cumplir estos mandamientos y juicios con todo su corazón y alma. Israel ha elegido al Señor aquel día como su Dios, para caminar por sus caminos, guardar sus ceremonias, preceptos y juicios y obedecer su mandato. El Señor ha elegido a Israel aquel día como su pueblo particular, como dijo, y para guardar todos sus mandamientos. Lo hará más alto que todas las naciones que creó, para su propia alabanza, nombre y gloria, para que sea su pueblo santo, como dijo.

La historia del capítulo

La profesión de las primicias conecta la cosecha ofrecida con la tierra que dio el Señor. Su relato comienza con persecución y un grupo pequeño en Egipto y después describe crecimiento, aflicción, un clamor de ayuda y la liberación del Señor y el don de la tierra. El por eso de quien habla vincula este don recordado con la ofrenda. El diezmo del tercer año tiene una declaración requerida distinta: lo que se sacó y dio, lo que no se hizo con ello y la obediencia al mandato, seguida de una petición de bendición. El discurso final nombra la elección de Israel del Señor y la elección del Señor de Israel. Estas son palabras prescritas y relaciones declaradas, no la realización narrada de un agricultor ni una explicación inventada de sus motivos.

Lecciones para recordar

  1. La cesta tiene un destino y secuencia definidos. Va al lugar elegido por el Señor, la persona hace la profesión al sacerdote que sirve y el sacerdote la pone ante el altar.
  2. La declaración del diezmo nombra cuatro destinatarios y tres exclusiones. El levita, extranjero, huérfano y viuda lo reciben; quien habla niega comer en duelo, separar para impureza o gastar en funerales. Estas afirmaciones exactas acompañan a la petición de bendición.
  3. Los deberes finales involucran todo el corazón y alma. Caminar por los caminos del Señor y guardar ceremonias, preceptos, juicios y mandamientos acompañan a las dos elecciones expresadas aquel día. La elevación es para la propia alabanza, nombre y gloria del Señor.

Pon a prueba tu memoria

¿Por qué dice la profesión de las primicias que quien habla ahora ofrece los frutos de su tierra?

Edición y notas de la fuente

Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.

  1. Líneas 21242–21260 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    Deuteronomio, capítulo 26 La fórmula de palabras con la que se han de ofrecer las primicias y diezmos. La alianza de Dios. 26:1. Y cuando hayas llegado a la tierra que el Señor tu Dios te dará para poseerla, la hayas conquistado y habites en ella: 26:2. Tomarás lo primero de todos tus frutos y los pondrás en una cesta e irás al lugar que el Señor tu Dios elija para que allí se invoque su nombre: 26:3. Y vendrás al sacerdote que esté en aquellos días y le dirás: Profeso hoy ante el Señor tu Dios que he llegado a la tierra por la que juró a nuestros padres que nos la daría. 26:4. Y el sacerdote, tomando la cesta de tu mano, la pondrá ante el altar del Señor tu Dios:
    Ver original en inglés
    Deuteronomy Chapter 26 The form of words with which the firstfruits and tithes are to be offered. God’s covenant. 26:1. And when thou art come into the land which the Lord thy God will give thee to possess, and hast conquered it, and dwellest in it: 26:2. Thou shalt take the first of all thy fruits, and put them in a basket, and shalt go to the place which the Lord thy God shall choose, that his name may be invocated there: 26:3. And thou shalt go to the priest that shall be in those days, and say to him: I profess this day before the Lord thy God, that I am come into the land, for which he swore to our fathers, that he would give it us. 26:4. And the priest taking the basket at thy hand, shall set it before the altar of the Lord thy God:
  2. Líneas 21262–21287 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    26:5. Y hablarás así a la vista del Señor tu Dios: El sirio persiguió a mi padre, quien bajó a Egipto y residió allí en número muy pequeño y creció hasta ser una nación grande y fuerte y de una multitud infinita. El sirio.… Laban. Véase Gén. 27. 26:6. Y los egipcios nos afligieron y persiguieron, imponiéndonos cargas muy penosas: 26:7. Y clamamos al Señor Dios de nuestros padres, quien nos oyó y miró nuestra aflicción, trabajo y angustia: 26:8. Y nos sacó de Egipto con mano fuerte y brazo extendido, con gran terror, con signos y prodigios: 26:9. Y nos trajo a este lugar y nos dio esta tierra que mana leche y miel. 26:10. Y por eso ahora ofrezco las primicias de la tierra que el Señor me ha dado. Y las dejarás a la vista del Señor tu Dios, adorando al Señor tu Dios. 26:11. Y celebrarás un banquete con todas las cosas buenas que el Señor tu Dios te ha dado a ti y a tu casa, tú, el levita y el extranjero que está contigo.
    Ver original en inglés
    26:5. And thou shalt speak thus in the sight of the Lord thy God: The Syrian pursued my father, who went down into Egypt, and sojourned there in a very small number, and grew into a nation great and strong and of an infinite multitude. The Syrian.... Laban. See Gen. 27. 26:6. And the Egyptians afflicted us, and persecuted us, laying on us most grievous burdens: 26:7. And we cried to the Lord God of our fathers: who heard us, and looked down upon our affliction, and labour, and distress: 26:8. And brought us out of Egypt with a strong hand, and a stretched out arm, with great terror, with signs and wonders: 26:9. And brought us into this place, and gave us this land flowing with milk and honey. 26:10. And therefore now I offer the firstfruits of the land which the Lord hath given me. And thou shalt leave them in the sight of the Lord thy God, adoring the Lord thy God. 26:11. And thou shalt feast in all the good things which the Lord thy God hath given thee, and thy house, thou and the Levite, and the stranger that is with thee.
  3. Líneas 21289–21307 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    26:12. Cuando hayas terminado de diezmar todos tus frutos, en el tercer año de diezmos lo darás al levita, al extranjero, al huérfano y a la viuda para que coman dentro de tus puertas y se sacien: 26:13. Y hablarás así a la vista del Señor tu Dios: He sacado de mi casa lo que estaba santificado y lo he dado al levita, al extranjero, al huérfano y a la viuda como me has mandado; no he transgredido tus mandamientos ni olvidado tus preceptos. 26:14. No he comido de ellos en mi duelo ni los he separado para ninguna impureza ni gastado nada de ellos en funerales. He obedecido la voz del Señor mi Dios y he hecho todas las cosas como me has mandado. 26:15. Mira desde tu santuario y tu elevada morada del cielo y bendice a tu pueblo Israel y la tierra que nos has dado, como juraste a nuestros padres, una tierra que mana leche y miel.
    Ver original en inglés
    26:12. When thou hast made an end of tithing all thy fruits, in the third year of tithes thou shalt give it to the Levite, and to the stranger, and to the fatherless, and to the widow, that they may eat within thy gates, and be filled: 26:13. And thou shalt speak thus in the sight of the Lord thy God: I have taken that which was sanctified out of my house, and I have given it to the Levite, and to the stranger, and to the fatherless, and to the widow, as thou hast commanded me: I have not transgressed thy commandments nor forgotten thy precepts. 26:14. I have not eaten of them in my mourning, nor separated them for any uncleanness, nor spent any thing of them in funerals. I have obeyed the voice of the Lord my God, and have done all things as thou hast commanded me. 26:15. Look from thy sanctuary, and thy high habitation of heaven, and bless thy people Israel, and the land which thou hast given us, as thou didst swear to our fathers, a land flowing with milk and honey.
  4. Líneas 21309–21324 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    26:16. Hoy el Señor tu Dios te ha mandado cumplir estos mandamientos y juicios y guardarlos y cumplirlos con todo tu corazón y con toda tu alma. 26:17. Has elegido hoy al Señor para ser tu Dios y caminar por sus caminos y guardar sus ceremonias, preceptos y juicios y obedecer su mandato. 26:18. Y el Señor te ha elegido hoy para ser su pueblo particular, como te ha dicho, y guardar todos sus mandamientos: 26:19. Y para hacerte más alto que todas las naciones que ha creado, para su propia alabanza, nombre y gloria, para que seas un pueblo santo del Señor tu Dios, como ha dicho.
    Ver original en inglés
    26:16. This day the Lord thy God hath commanded thee to do these commandments and judgments: and to keep and fulfil them with all thy heart, and with all thy soul. 26:17. Thou hast chosen the Lord this day to be thy God, and to walk in his ways and keep his ceremonies, and precepts, and judgments, and obey his command. 26:18. And the Lord hath chosen thee this day, to be his peculiar people, as he hath spoken to thee, and to keep all his commandments: 26:19. And to make thee higher than all nations which he hath created, to his own praise, and name, and glory: that thou mayst be a holy people of the Lord thy God, as he hath spoken.

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