Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.
Biblia · Atlas of Saints
Colosenses, capítulo 4
Resumen del capítulo
¿Cómo aconseja San Pablo a los colosenses sobre la oración, la sabiduría evangelizadora y la comunión apostólica mutua en Colosenses 4?
Colosenses 4 instruye a los amos en justicia hacia los siervos, manda oración perseverante y habla sazonada hacia los de fuera, y demuestra la comunión vibrante de la Iglesia primitiva por mensajeros apostólicos, colaboradores y epístolas compartidas.
Explicación del capítulo
Pablo se dirige a los amos cristianos, mandándoles tratar a sus siervos con estricta justicia y equidad, conscientes de que ellos mismos responden ante un Amo soberano en el cielo. Insta a toda la congregación a perseverar firmemente en oración, manteniendo vigilancia acompañada de agradecimiento de corazón. El Apóstol solicita su intercesión específica por el equipo misionero, pidiendo a Dios abrir una puerta favorable para proclamar, de modo que el misterio profundo de Cristo, por el que Pablo ahora soporta prisión, sea revelado como debe hablar según exige el deber apostólico. En sus interacciones con no creyentes, los cristianos deben conducirse con prudencia discernidora, redimiendo cada oportunidad fugaz. Sus conversaciones diarias deben irradiar constantemente gracia divina, sazonada con sabiduría espiritual como con sal, capacitándolos para dar respuesta articulada y respetuosa a toda pregunta.
Para transmitir información completa de sus circunstancias en confinamiento, Pablo envía a Tíquico, hermano querido, ministro confiable y compañero de servicio dedicado en el Señor. Tíquico recibe la comisión de conocer la condición espiritual de la comunidad y consolar sus corazones, viajando con Onésimo, hermano fiel y amado de su propia localidad; juntos, estos delegados darán un relato de primera mano de los hechos donde está Pablo. El Apóstol transmite saludos personales de Aristarco, su compañero de cautiverio, y de Marcos, primo de Bernabé, instruyendo a la congregación a acoger cordialmente a Marcos si los visita. También envía saludos afectuosos de Jesús llamado Justo; estos ayudantes se describen como de la circuncisión y sus únicos ayudantes en el reino de Dios para el reino de Dios, habiendo dado inmenso consuelo a su espíritu afligido.
Se da alabanza especial a Epafras, natural de Colosas y siervo de Cristo Jesús, que lucha continuamente por ellos en oración ferviente, pidiendo que el rebaño permanezca espiritualmente maduro y enteramente alineado con la voluntad divina. El Apóstol confirma que Epafras soporta intenso trabajo pastoral por los creyentes de Colosas, Laodicea y Hierápolis. Siguen saludos afectuosos de Lucas, el médico amado, y de Demas. Pablo envía bendiciones fraternas a los hermanos de Laodicea y a Ninfas con la asamblea doméstica reunida en su residencia, mandando que, una vez proclamada públicamente esta carta, sea compartida con la iglesia laodicense, mientras los colosenses leen recíprocamente la epístola que viene de Laodicea. La anotación de la edición comienza diciendo que la identidad de la epístola laodicense es incierta. Relata la opinión de que Pablo escribió una carta ahora perdida y dice que el texto actualmente existente solo es una colección de frases de sus otras epístolas y no puede tratarse siquiera como parte de esa carta. Otra opinión toma el pasaje como una carta enviada por los laodicenses a Pablo y remitida a Colosas; la nota encuentra esta opinión menos fundada. Considera más probable que Pablo escribiera desde Roma a Laodicea aproximadamente al mismo tiempo que a Colosas y quisiera que las iglesias vecinas intercambiaran instrucción útil, especialmente por intrusos y falsos maestros. Esta es la valoración de la anotación, no un texto superviviente identificado. El Apóstol añade una firme amonestación personal a Arquipo, encargándole cumplir plenamente el ministerio sagrado confiado en el Señor. Finalmente, Pablo escribe su despedida personal de su propia mano, rogando a la comunidad recordar sus cadenas e impartiendo gracia divina sobre ellos.
La historia del capítulo
Pablo manda a los amos ser justos y equitativos, insta a oración vigilante, pide oportunidad para proclamar a Cristo y aconseja sabiduría y habla llena de gracia hacia los de fuera. Tíquico y Onésimo informarán de sus circunstancias; Pablo envía saludos de Aristarco, Marcos, Jesús Justo, Epafras, Lucas y Demas y saluda a Laodicea, Ninfas y la iglesia en su casa. Ordena lectura recíproca de cartas, encarga a Arquipo cumplir su ministerio y firma recordando sus cadenas. La anotación conserva incertidumbre sobre la carta laodicense y compara explicaciones rivales.
Lecciones para recordar
- Se recuerda a los amos que también tienen un amo en el cielo; se exhorta conjuntamente a la oración, el agradecimiento y el habla adecuada.
- Pablo nombra mensajeros y colaboradores, describe oración y trabajo de Epafras por tres comunidades y condiciona la acogida de Marcos a su venida.
- La instrucción de lectura recíproca es clara, mientras la anotación dice expresamente que la identidad de la carta laodicense es incierta.
Pon a prueba tu memoria
¿Por qué manda San Pablo a los colosenses que su habla sea siempre llena de gracia y sazonada con sal al interactuar con los de fuera?
Edición y notas de la fuente
Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.
Líneas 133588–133602 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
4:1. Amos, haced a vuestros siervos lo que es justo y equitativo, sabiendo que también vosotros tenéis un amo en el cielo. 4:2. Perseverad en oración, velando en ella con agradecimiento. 4:3. Orando además también por nosotros, para que Dios nos abra una puerta de palabra para hablar el misterio de Cristo (por el cual también estoy encadenado): 4:4. Para manifestarlo como debo hablar. 4:5. Caminad con sabiduría hacia los de fuera, redimiendo el tiempo. 4:6. Sea vuestra habla siempre en gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a todo hombre.
Ver original en inglés
4:1. Masters, do to your servants that which is just and equal: knowing that you also have a master in heaven. 4:2. Be instant in prayer: watching in it with thanksgiving. 4:3. Praying withal for us also, that God may open unto us a door of speech to speak the mystery of Christ (for which also I am bound): 4:4. That I may make it manifest as I ought to speak. 4:5. Walk with wisdom towards them that are without, redeeming the time. 4:6. Let your speech be always in grace seasoned with salt: that you may know how you ought to answer every man.
Líneas 133604–133620 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
4:7. Todas las cosas que me conciernen os las hará conocer Tíquico, nuestro hermano más querido, ministro fiel y compañero de servicio en el Señor. 4:8. Lo he enviado a vosotros para este mismo propósito, para que conozca las cosas que os conciernen y consuele vuestros corazones: 4:9. Con Onésimo, hermano muy amado y fiel, que es uno de vosotros. Todas las cosas que se hacen aquí os las harán conocer. 4:10. Os saluda Aristarco, mi compañero de prisión, y Marcos, primo hermano de Bernabé, acerca del cual habéis recibido mandatos. Si viene a vosotros, recibidlo. 4:11. Y Jesús, que es llamado Justo, los cuales son de la circuncisión. Solo estos son mis ayudantes en el reino de Dios, que me han sido consuelo.
Ver original en inglés
4:7. All the things that concern me, Tychicus, our dearest brother and faithful minister and fellow servant in the Lord, will make known to you. 4:8. Whom I have sent to you for this same purpose, that he may know the things that concern you and comfort your hearts: 4:9. With Onesimus, a most beloved and faithful brother, who is one of you. All things that are done here, they shall make known to you. 4:10. Aristarchus, my fellow prisoner, saluteth you: and Mark, the cousin german of Barnabas, touching whom you have received commandments. If he come unto you, receive him. 4:11. And Jesus that is called Justus: who are of the circumcision. These only are my helpers, in the kingdom of God: who have been a comfort to me.
Líneas 133622–133662 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
4:12. Os saluda Epafras, que es uno de vosotros, siervo de Cristo Jesús, siempre solícito por vosotros en oraciones, para que permanezcáis perfectos y plenos en toda la voluntad de Dios. 4:13. Pues doy testimonio de él de que tiene mucho trabajo por vosotros y por los de Laodicea y los de Hierápolis. 4:14. Os saluda Lucas, el médico muy querido, y Demas. 4:15. Saludad a los hermanos de Laodicea, a Ninfas y a la iglesia en su casa. 4:16. Y cuando esta epístola haya sido leída entre vosotros, haced que sea leída también en la iglesia de los laodicenses y que vosotros leáis la que es de los laodicenses. Y que vosotros leáis la que es de los laodicenses.... Es incierto qué epístola era esta y los anotadores han dado distintas opiniones sobre ella. Algunos explican estas palabras como una epístola que San Pablo escribió a los laodicenses y se perdió después, pues la ahora existente no es más que una colección de frases de las otras epístolas de San Pablo; por tanto, no puede considerarse ni siquiera parte de aquella epístola. Otros explican que el texto significa una carta enviada a San Pablo por los laodicenses que él envía a los colosenses para que la lean. Sin embargo, esta opinión no parece bien fundada. Por ello es más probable que San Pablo escribiera una epístola desde Roma a los laodicenses aproximadamente al mismo tiempo que escribió a los colosenses, pues ambos le importaban por igual, y que ordenara que esa epístola fuera leída por los colosenses para su instrucción; y, siendo ciudades vecinas, pudieran comunicarse lo que habían recibido de él, pues una epístola podía contener asuntos no relatados en la otra y sería igualmente útil para sus intereses; y más particularmente porque ambos eran igualmente perturbados por intrusos y falsos maestros, contra los cuales el apóstol ansiaba advertirles para que no fueran infectados por su doctrina perniciosa. 4:17. Y decid a Arquipo: Atiende al ministerio que has recibido en el Señor, para que lo cumplas. 4:18. El saludo de Pablo de mi propia mano. Recordad mis cadenas. La gracia sea con vosotros. Amén.
Ver original en inglés
4:12. Epaphras saluteth you, who is one of you, a servant of Christ Jesus, who is always solicitous for you in prayers, that you may stand perfect and full in all the will of God. 4:13. For I bear him testimony that he hath much labour for you and for them that are at Laodicea and them at Hierapolis. 4:14. Luke, the most dear physician, saluteth you: and Demas. 4:15. Salute the brethren who are at Laodicea: and Nymphas and the church that is in his house. 4:16. And when this epistle shall have been read with you, cause that it be read also in the church of the Laodiceans: and that you read that which is of the Laodiceans. And that you read that which is of the Laodiceans.... What this epistle was is uncertain, and annotators have given different opinions concerning it. Some expound these words of an epistle which St. Paul wrote to the Laodiceans, and is since lost, for that now extant is no more than a collection of sentences out of the other epistles of St. Paul; therefore it cannot be considered even as a part of that epistle. Others explain that the text means a letter sent to St. Paul by the Laodiceans, which he sends to the Colossians to be read by them. However, this opinion does not seem well founded. Hence it is more probable that St. Paul wrote an epistle from Rome to the Laodiceans, about the same time that he wrote to the Colossians, as he had them both equally at heart, and that he ordered that epistle to be read by the Colossians for their instructions; and being neighbouring cities, they might communicate to each other what they had received from him; as one epistle might contain some matters not related in the other, and would be equally useful for their concern; and more particularly as they were equally disturbed by intruders and false teachers, against which the apostle was anxious to warn them, lest they should be infected by their pernicious doctrine. 4:17. And say to Archippus: Take heed to the ministry which thou hast received in the Lord, that thou fulfil it. 4:18. The salutation of Paul with my own hand. Be mindful of my bands. Grace be with you. Amen.
