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Atlas of Saints

Apocalipsis

Capítulo 5 · Douay–Rheims / Challoner

Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.

Biblia · Atlas of Saints

Apocalipsis, capítulo 5

Resumen del capítulo

¿Cómo vence el Cordero inmolado para abrir el rollo sellado con siete sellos y recibir la adoración del cielo y la tierra en Apocalipsis 5?

Apocalipsis 5 revela que solamente Jesucristo, que aparece como el Cordero de Dios inmolado y victorioso, es digno de tomar y abrir el libro sellado con siete sellos, haciendo que las huestes celestiales y toda criatura del cosmos prorrumpan en adoración universal.

Explicación del capítulo

En la visión que continúa de la corte celestial, San Juan observa un rollo misterioso sostenido en la mano derecha del Señor soberano sentado en el trono. El documento está escrito por dentro y por fuera y firmemente cerrado con siete sellos distintos, cuyo contenido no se especifica aquí. Un ángel poderoso se adelanta y proclama con voz resonante el desafío trascendental: ¿quién es digno de abrir el libro y romper sus sellos? Ningún ser del cielo, de la tierra ni de debajo de la tierra posee autoridad o poder para abrir el rollo ni siquiera para contemplar su contenido. Abrumado por un profundo dolor ante la aparente imposibilidad de desvelar los misterios divinos, Juan llora amargamente porque no se encuentra a nadie en la creación digno de examinar el libro. Al ver su angustia, uno de los veinticuatro ancianos consuela al apóstol y lo insta a no llorar más. El anciano anuncia que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido, venciendo para abrir el rollo y desatar sus siete sellos.

Al mirar hacia el centro del trono celestial, entre los cuatro seres vivientes y el círculo de veinticuatro ancianos, Juan contempla un Cordero de pie como si hubiera sido inmolado. El Cordero tiene siete cuernos y siete ojos, que son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra. Al adelantarse con dignidad divina, el Cordero se aproxima al trono soberano y toma el rollo sellado con siete sellos directamente de la mano derecha del que está sentado en el trono. Cuando ha abierto el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postran ante el Cordero en adoración reverente. Cada anciano sostiene un arpa para el canto litúrgico y copas de oro llenas de incienso fragante, que la Sagrada Escritura identifica expresamente como las oraciones de los santos. El obispo Challoner destaca este pasaje como prueba escriturística clara de que los santos del cielo presentan activamente las oraciones intercesoras de los fieles de la tierra ante el trono de Cristo.

La asamblea celestial prorrumpe en un magnífico cántico nuevo dirigido al Cordero, cantando que solo él es digno de tomar el libro y desatar sus sellos porque fue inmolado en sacrificio y redimió para Dios a los cantores mediante su preciosa sangre, reuniendo un pueblo de toda tribu, lengua, nación y raza. Mediante su pasión redentora, Cristo ha transformado estas almas redimidas en un reino consagrado y sacerdotes para Dios, destinados a reinar sobre la tierra. La visión de Juan se amplía entonces para abarcar una inmensa multitud angélica que rodea el trono, los seres vivientes y los ancianos: una muchedumbre de miles de miles. Con voz atronadora, este coro celestial aclama que el Cordero inmolado es digno de recibir poder, divinidad, sabiduría, fuerza, honor, gloria y bendición. Finalmente, el coro de adoración se vuelve universal: toda criatura del cielo, de la tierra, de debajo de la tierra y de las profundidades del mar se une en alabanza cósmica, declarando que la bendición, el honor, la gloria y el dominio pertenecen para siempre al que está sentado en el trono y al Cordero. Los cuatro seres vivientes sellan esta liturgia universal con su solemne «Amén», mientras los veinticuatro ancianos caen sobre sus rostros, adorando al Dios eterno que vive por los siglos de los siglos.

La historia del capítulo

Contexto: Juan ve un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos, en la mano del que está en el trono. Lo que está en juego: No se encuentra a nadie digno de abrirlo ni verlo, y Juan llora. Acción: Un anciano nombra al León de Judá, raíz de David, que ha vencido; Juan ve un Cordero de pie como inmolado, con siete cuernos y ojos, y el Cordero toma el libro. Consecuencia: Cuando se abre el libro, los seres vivientes y los ancianos caen ante el Cordero, cantan un cántico nuevo y se les unen miles de miles de ángeles y toda criatura en la alabanza. Límites: La anotación impresa interpreta las copas como los santos del cielo ofreciendo a Cristo las oraciones de los fieles de la tierra. Los cantores dicen que reinarán en la tierra; no se narra este reinado como algo que ya ocurre.

Lecciones para recordar

  1. Los siete ojos del Cordero se identifican como los siete Espíritus de Dios enviados por toda la tierra; aquí no se proporciona un significado de los cuernos.
  2. El cántico nuevo dice que el Cordero inmolado redimió a sus cantores en su sangre de toda tribu, lengua, pueblo y nación, y los hizo un reino y sacerdotes.
  3. Los ángeles aclaman poder, divinidad, sabiduría, fuerza, honor, gloria y bendición; toda criatura alaba al que está en el trono y al Cordero.

Pon a prueba tu memoria

¿Qué toma el Cordero de la mano derecha del que está sentado en el trono?

Edición y notas de la fuente

Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.

  1. Líneas 138815–138829 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    5:1. Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro, escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos. 5:2. Y vi un ángel fuerte que proclamaba con voz fuerte: ¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos? 5:3. Y nadie podía, ni en el cielo, ni en la tierra, ni debajo de la tierra, abrir el libro ni mirarlo. 5:4. Y lloré mucho porque no se encontró a nadie digno de abrir el libro ni verlo. 5:5. Y uno de los ancianos me dijo: No llores; he aquí que el león de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos.
    Ver original en inglés
    5:1. And I saw, in the right hand of him that sat on the throne, a book, written within and without, sealed with seven seals. 5:2. And I saw a strong angel, proclaiming with a loud voice: Who is worthy to open the book and to loose the seals thereof? 5:3. And no man was able, neither in heaven nor on earth nor under the earth, to open the book, nor to look on it. 5:4. And I wept much, because no man was found worthy to open the book, nor to see it. 5:5. And one of the ancients said to me: Weep not: behold the lion of the tribe of Juda, the root of David, hath prevailed to open the book and to loose the seven seals thereof.
  2. Líneas 138831–138845 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    5:6. Y vi: y he aquí, en medio del trono y de los cuatro seres vivientes y en medio de los ancianos, un Cordero de pie, como inmolado, que tenía siete cuernos y siete ojos, que son los siete Espíritus de Dios enviados por toda la tierra. 5:7. Y vino y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. 5:8. Y cuando había abierto el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos cayeron ante el Cordero, teniendo cada uno de ellos arpas y copas de oro llenas de aromas, que son las oraciones de los santos. Las oraciones de los santos.... Aquí vemos que los santos del cielo ofrecen a Cristo las oraciones de los fieles de la tierra.
    Ver original en inglés
    5:6. And I saw: and behold in the midst of the throne and of the four living creatures and in the midst of the ancients, a Lamb standing, as it were slain, having seven horns and seven eyes: which are the seven Spirits of God, sent forth into all the earth. 5:7. And he came and took the book out of the right hand of him that sat on the throne. 5:8. And when he had opened the book, the four living creatures and the four and twenty ancients fell down before the Lamb, having every one of them harps and golden vials full of odours, which are the prayers of saints. The prayers of saints.... Here we see that the saints in heaven offer up to Christ the prayers of the faithful upon earth.
  3. Líneas 138847–138853 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    5:9. Y cantaron un cántico nuevo, diciendo: Tú eres digno, oh Señor, de tomar el libro y abrir sus sellos, porque fuiste inmolado y nos has redimido para Dios, en tu sangre, de toda tribu, lengua, pueblo y nación: 5:10. Y nos has hecho para nuestro Dios un reino y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra.
    Ver original en inglés
    5:9. And they sung a new canticle, saying: Thou art worthy, O Lord, to take the book and to open the seals thereof: because thou wast slain and hast redeemed us to God, in thy blood, out of every tribe and tongue and people and nation: 5:10. And hast made us to our God a kingdom and priests, and we shall reign on the earth.
  4. Líneas 138855–138870 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    5:11. Y miré y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, de los seres vivientes y de los ancianos (y su número era miles de miles), 5:12. Que decían con voz fuerte: El Cordero que fue inmolado es digno de recibir poder, divinidad, sabiduría, fuerza, honor, gloria y bendición. 5:13. Y a toda criatura que está en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra, y a las que están en el mar, y a todas las que están en ellos, las oí a todas decir: Al que está sentado en el trono y al Cordero, bendición, honor, gloria y poder por los siglos de los siglos. 5:14. Y los cuatro seres vivientes dijeron: Amén. Y los veinticuatro ancianos cayeron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos.
    Ver original en inglés
    5:11. And I beheld, and I heard the voice of many angels round about the throne and the living creatures and the ancients (and the number of them was thousands of thousands), 5:12. Saying with a loud voice: The Lamb that was slain is worthy to receive power and divinity and wisdom and strength and honour and glory and benediction. 5:13. And every creature which is in heaven and on the earth and under the earth, and such as are in the sea, and all that are in them, I heard all saying: To him that sitteth on the throne and to the Lamb, benediction and honour and glory and power, for ever and ever. 5:14. And the four living creatures said: Amen. And the four and twenty ancients fell down on their faces and adored him that liveth for ever and ever.

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