Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.
Biblia · Atlas of Saints
Apocalipsis, capítulo 11
Resumen del capítulo
¿Qué función desempeñan los dos testigos en la ciudad santa y qué sigue al toque de la séptima trompeta?
Los dos testigos profetizan en sayal con poder milagroso, sufren martirio a manos de la bestia y son resucitados para ascender al cielo; después suena la séptima trompeta para proclamar el reinado eterno de Cristo, el juicio de los muertos y la apertura del templo celestial de Dios.
Explicación del capítulo
Juan recibe una caña de medir semejante a un bastón y se le manda levantarse y medir el santuario de Dios, el altar del sacrificio y los fieles que adoran dentro de su recinto. Sin embargo, se le ordena excluir el atrio exterior sin medirlo, porque ha sido abandonado a los gentiles, que pisotearán la ciudad santa durante cuarenta y dos meses. Durante este período, Dios autoriza a sus dos testigos a profetizar durante mil doscientos sesenta días, vestidos de sayal penitencial. En su anotación, el obispo Challoner explica que la tradición católica identifica comúnmente a estos dos testigos como Henoc y Elías. Descritos como los dos olivos y los dos candeleros de pie en presencia del Señor de la tierra, poseen un formidable poder sobrenatural: si alguien intenta dañarlos, de sus bocas sale fuego devorador para consumir a sus adversarios. Además, reciben autoridad milagrosa para cerrar los cielos e impedir la lluvia durante todo su ministerio profético, transformar las aguas en sangre y herir la tierra con diversas plagas tantas veces como decidan.
Una vez que los testigos concluyen su testimonio señalado, la bestia feroz que asciende del abismo les hace guerra, los vence y los mata. Sus cadáveres quedan expuestos en las calles de la gran metrópoli designada místicamente como Sodoma y Egipto, la misma ciudad donde su Señor fue crucificado. Durante tres días y medio, multitudes de toda tribu, pueblo, lengua y nación contemplan sus restos insepultos, negándoles el entierro habitual en sepulcros. Los habitantes mundanos de la tierra celebran su muerte con fiestas jubilosas e intercambian regalos, alegrándose de que los dos profetas que los habían atormentado hayan sido silenciados. Pero después de tres días y medio, el soplo vivificador de vida de Dios entra en los testigos muertos y ellos se ponen de pie, infundiendo un terror abrumador en todos los espectadores. Una voz celestial resonante los llama a subir aquí y ellos ascienden al cielo en una nube a plena vista de sus enemigos. Inmediatamente un enorme terremoto derriba una décima parte de la ciudad y mata a siete mil hombres, mientras los supervivientes aterrorizados dan gloria al Dios del cielo; así concluye el segundo ay, mientras el tercer ay se aproxima rápidamente.
Cuando el séptimo ángel toca su trompeta, resuenan voces jubilosas por todo el cielo, proclamando que la soberanía de este mundo ha pasado a nuestro Señor y a su Cristo, que reinará por edades sin fin. Los veinticuatro ancianos entronizados ante Dios se postran sobre sus rostros en adoración, dando profundas gracias al Señor Dios Todopoderoso, que es, que era y que ha de venir, por afirmar su majestad soberana e inaugurar su reino eterno. Declaran que, aunque las naciones paganas se enfurecieron, ha llegado la hora de la ira divina para juzgar a los difuntos, conceder recompensa eterna a los profetas, los santos y todos los que reverencian su nombre, humildes y grandes, y ejecutar la ruina de quienes corrompieron la tierra. Finalmente, el templo celestial de Dios se abre, revelando dentro del santuario el arca sagrada de su testamento entre relámpagos cegadores, voces, un fuerte terremoto y granizo torrencial.
La historia del capítulo
Contexto: Juan recibe una caña semejante a una vara e instrucciones de medir el templo, el altar y los adoradores, excluyendo el atrio exterior dado a los gentiles. Lo que está en juego: La ciudad santa será pisoteada durante cuarenta y dos meses; dos testigos profetizarán durante 1,260 días. Acción: Los testigos tienen poderes sobre el fuego, la lluvia, las aguas y las plagas; después de su testimonio, la bestia los matará y los habitantes de la tierra celebrarán. Consecuencia: Después de tres días y medio, la vida entra en ellos, se levantan y ascienden en una nube. Un terremoto destruye una décima parte de la ciudad y a siete mil hombres; los supervivientes temen y dan gloria. La séptima trompeta trae declaraciones del reino y la apertura del templo celestial. Límites: La identificación con Henoc y Elías es una anotación impresa con una salvedad. Se manda medir, pero no se informa por separado que se haya completado.
Lecciones para recordar
- Los testigos son llamados dos olivos y candeleros; sus cuerpos yacen donde su Señor fue crucificado, llamado espiritualmente Sodoma y Egipto.
- Sus enemigos ven el ascenso y se declara pasado el segundo ay antes de la séptima trompeta.
- El arca del testamento se ve en el cielo entre relámpagos, voces, un terremoto y gran granizo.
Pon a prueba tu memoria
¿Cómo son vindicados los dos testigos después de que la bestia los mata y qué proclamación resuena en el cielo cuando suena la séptima trompeta?
Edición y notas de la fuente
Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.
Líneas 139259–139273 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
11:3. Y daré a mis dos testigos; y profetizarán mil doscientos sesenta días, vestidos de sayal. Mis dos testigos.... Se entiende comúnmente de Henoc y Elías. 11:4. Estos son los dos olivos y los dos candeleros que están ante el Señor de la tierra. 11:5. Y si alguien quiere dañarlos, saldrá fuego de sus bocas y devorará a sus enemigos. Y si alguien quiere dañarlos, de esta manera debe ser muerto. 11:6. Estos tienen poder para cerrar el cielo, para que no llueva en los días de su profecía; y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre y herir la tierra con todas las plagas, tantas veces como quieran.
Ver original en inglés
11:3. And I will give unto my two witnesses: and they shall prophesy, a thousand two hundred sixty days, clothed in sackcloth. My two witnesses.... It is commonly understood of Henoch and Elias. 11:4. These are the two olive trees and the two candlesticks that stand before the Lord of the earth. 11:5. And if any man will hurt them, fire shall come out of their mouths and shall devour their enemies. And if any man will hurt them, in this manner must he be slain. 11:6. These have power to shut heaven, that it rain not in the days of their prophecy: And they have power over waters, to turn them into blood and to strike the earth with all plagues, as often as they will.
Líneas 139275–139302 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
11:7. Y cuando hayan terminado su testimonio, la bestia que asciende del abismo les hará guerra, los vencerá y los matará. 11:8. Y sus cuerpos yacerán en las calles de la gran ciudad que es llamada espiritualmente Sodoma y Egipto, donde también su Señor fue crucificado. 11:9. Y los de las tribus, pueblos, lenguas y naciones verán sus cuerpos durante tres días y medio; y no permitirán que sus cuerpos sean puestos en sepulcros. 11:10. Y los que habitan sobre la tierra se alegrarán por ellos y harán fiesta, y se enviarán regalos unos a otros, porque estos dos profetas atormentaron a los que habitaban sobre la tierra. 11:11. Y después de tres días y medio, el espíritu de vida de Dios entró en ellos. Y se pusieron de pie, y cayó gran temor sobre los que los vieron. 11:12. Y oyeron una gran voz del cielo que les decía: Subid aquí. Y subieron al cielo en una nube, y sus enemigos los vieron. 11:13. Y a aquella hora se produjo un gran terremoto, y cayó la décima parte de la ciudad. Y fueron muertos en el terremoto, nombres de hombres, siete mil; y los demás fueron sobrecogidos de temor y dieron gloria al Dios del cielo.
Ver original en inglés
11:7. And when they shall have finished their testimony, the beast that ascendeth out of the abyss shall make war against them and shall overcome them and kill them. 11:8. And their bodies shall lie in the streets of the great city which is called spiritually, Sodom and Egypt: where their Lord also was crucified. 11:9. And they of the tribes and peoples and tongues and nations shall see their bodies for three days and a half: and they shall not suffer their bodies to be laid in sepulchres. 11:10. And they that dwell upon the earth shall rejoice over them and make merry: and shall send gifts one to another, because these two prophets tormented them that dwelt upon the earth. 11:11. And after three days and a half, the spirit of life from God entered into them. And they stood upon their feet: and great fear fell upon them that saw them. 11:12. And they heard a great voice from heaven, saying to them: Come up hither. And they went up to heaven in a cloud: and their enemies saw them. 11:13. And at that hour there was made a great earthquake: and the tenth part of the city fell. And there were slain in the earthquake, names of men, seven thousand: and the rest were cast into a fear and gave glory to the God of heaven.
Líneas 139307–139326 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
11:15. Y el séptimo ángel tocó la trompeta; y hubo grandes voces en el cielo que decían: El reino de este mundo se ha hecho de nuestro Señor y de su Cristo, y él reinará por los siglos de los siglos. Amén. 11:16. Y los veinticuatro ancianos que se sientan en sus asientos a la vista de Dios cayeron sobre sus rostros y adoraron a Dios, diciendo: 11:17. Te damos gracias, oh Señor Dios Todopoderoso, que eres, que eras y que has de venir, porque has tomado para ti tu gran poder y has reinado. 11:18. Y las naciones estaban airadas, y tu ira ha llegado. Y el tiempo de los muertos, para que sean juzgados y para que des recompensa a tus siervos los profetas, a los santos y a los que temen tu nombre, pequeños y grandes; y para que destruyas a los que han corrompido la tierra. 11:19. Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su testamento fue vista en su templo. Y hubo relámpagos, voces, un terremoto y gran granizo.
Ver original en inglés
11:15. And the seventh angel sounded the trumpet: and there were great voices in heaven, saying: The kingdom of this world is become our Lord’s and his Christ’s, and he shall reign for ever and ever. Amen. 11:16. And the four and twenty ancients who sit on their seats in the sight of God, fell on their faces and adored God, saying: 11:17. We give thee thanks, O Lord God Almighty, who art and who wast and who art to come: because thou hast taken to thee thy great power, and thou hast reigned. 11:18. And the nations were angry: and thy wrath is come. And the time of the dead, that they should be judged and that thou shouldest render reward to thy servants the prophets and the saints, and to them that fear thy name, little and great: and shouldest destroy them who have corrupted the earth. 11:19. And the temple of God was opened in heaven: and the ark of his testament was seen in his temple. And there were lightnings and voices and an earthquake and great hail.
