Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.
Biblia · Atlas of Saints
1 Reyes, capítulo 8
Resumen del capítulo
¿Qué pide Salomón cuando Israel es llevado cautivo después de pecar?
Pide al Señor que los oiga en el cielo cuando hacen penitencia, confiesan sus pecados y vuelven con todo su corazón y alma orando hacia su tierra, la ciudad escogida y el templo. Pide juicio, perdón de todos sus pecados y misericordia de sus captores.
Explicación del capítulo
Los ancianos de Israel, los príncipes de las tribus y los jefes de familias se reúnen con Salomón en Jerusalén para llevar el arca de la alianza del Señor desde la ciudad de David, Sion. Todo Israel se reúne en el día de fiesta en Ethanim, el séptimo mes. Vienen los ancianos y los sacerdotes levantan el arca. Sacerdotes y levitas llevan el arca, el tabernáculo de la alianza y todas sus vasijas del santuario. Salomón y la multitud reunida van delante del arca y sacrifican más ovejas y bueyes de los que pueden contarse. Los sacerdotes llevan el arca al oráculo del templo, el santo de los santos, bajo las alas de los querubines, que cubren por encima el arca y sus varas. Los extremos sobresalientes de las varas pueden verse en el santuario delante del oráculo pero no más afuera; el relato dice que permanecen allí hasta este día. El arca contiene solo las dos tablas de piedra que Moisés puso allí en Horeb cuando el Señor hizo la alianza con Israel tras su salida de Egipto.
La nota separada de Challoner dice que solo las tablas de la ley estaban dentro del arca mientras la vara de Aarón y una urna de oro con maná estaban fuera o cerca de ella. Remite a Hebreos 9:4.
Cuando los sacerdotes salen del santuario una nube llena la casa del Señor. No pueden permanecer para servir porque la gloria del Señor la ha llenado. Salomón dice que el Señor dijo que habitaría en una nube y que ha construido una casa para la morada del Señor, un trono firme para siempre.
Salomón se vuelve y bendice a la asamblea de Israel que está de pie. Bendice al Señor Dios de Israel, que habló a David su padre con su boca y cumplió la palabra con sus propias manos. Refiere las palabras del Señor: desde que sacó a Israel de Egipto no había escogido ninguna ciudad entre sus tribus para una casa que llevara su nombre, pero había escogido a David para gobernar Israel. David quiso construir una casa al nombre del Señor; el Señor dijo que había hecho bien en pensarlo, pero que su hijo nacido de él la construiría. Salomón dice que el Señor ha cumplido su palabra: ha tomado el lugar de David en el trono de Israel como prometió y construido la casa. Ha dispuesto un lugar para el arca que contiene la alianza del Señor con sus padres cuando salieron de Egipto.
Ante el altar, a la vista de Israel, Salomón extiende las manos hacia el cielo. Dice que ningún Dios en el cielo arriba ni en la tierra abajo es como el Señor, que guarda alianza y misericordia con los siervos que andan ante él con todo su corazón. La promesa hablada a David ha sido cumplida por las manos del Señor como muestra este día. Salomón le pide que guarde la palabra de que a David no le faltaría un hombre en el trono de Israel con la condición de que los hijos de David cuiden sus caminos y anden ante el Señor como David lo hizo. Pide que las palabras sean establecidas. El cielo y los cielos de los cielos no pueden contener a Dios, mucho menos esta casa. Sin embargo, Salomón pide atención a su oración y súplicas y escucha del himno y la oración de este día. Pide que los ojos del Señor estén abiertos noche y día sobre la casa donde dijo que estaría su nombre, y que oiga las oraciones de Salomón e Israel allí desde su morada en el cielo y muestre misericordia.
Si un hombre ofende a su prójimo, está obligado por un juramento y viene por él ante el altar en la casa, Salomón pide al Señor que oiga en el cielo y juzgue a sus siervos: condene al malvado, devuelva su camino sobre su propia cabeza, justifique al justo y lo recompense según su justicia. Si Israel huye de sus enemigos por el pecado, luego hace penitencia, confiesa el nombre del Señor y viene a orar y suplicar en esta casa, Salomón pide al Señor que oiga, perdone el pecado del pueblo y los traiga de vuelta a la tierra dada a sus padres.
Si el cielo se cierra y se retiene la lluvia por pecados y el pueblo ora aquí, hace penitencia al nombre del Señor y se aparta de los pecados por sus aflicciones, Salomón le pide que oiga en el cielo, perdone a sus siervos e Israel, muestre el buen camino por donde deben andar y dé lluvia sobre la tierra dada a ellos en posesión. Nombra hambre, peste, aire corrompido, tizón, langosta, moho, enemigos que sitian las puertas, cualquier plaga o enfermedad y cualquier maldición o imprecación que afecte a un israelita. Cuando un hombre conoce la herida de su propio corazón y extiende las manos en esta casa, Salomón pide al Señor que oiga desde el cielo, perdone y dé a cada uno según sus caminos como vea su corazón. Solo el Señor conoce todo corazón humano. El propósito es que lo teman todos sus días en la tierra dada a sus padres.
Salomón también ora por el extranjero que no es israelita y viene de un país lejano por el nombre del Señor habiendo oído de su gran nombre, mano poderosa y brazo extendido. Cuando ese extranjero ora aquí, Salomón pide al Señor que oiga en el cielo, en el firmamento de su morada, y haga todo lo que el extranjero pide para que todos los pueblos de la tierra aprendan a temer su nombre como Israel y reconozcan que su nombre es invocado sobre esta casa. Si Israel sale a la guerra contra sus enemigos por cualquier camino que el Señor los envíe y ora hacia la ciudad escogida y la casa construida a su nombre, Salomón pide que oiga sus oraciones y súplicas en el cielo y haga juicio por ellos.
Si el pueblo peca, porque nadie está sin pecado, y el Señor enojado lo entrega a enemigos que lo llevan cautivo a una tierra lejana o cercana, Salomón pide escucha si hacen penitencia en sus corazones allí y se vuelven, suplicando y confesando que han pecado, obrado injustamente y cometido maldad. Si vuelven a él con todo su corazón y alma en esa tierra enemiga y oran hacia la tierra dada a sus padres, la ciudad escogida y el templo construido a su nombre, pide al Señor que oiga sus oraciones y súplicas en el cielo, en el firmamento de su trono, y haga juicio por ellos. Pide perdón de su pecado y todas sus transgresiones y misericordia ante sus captores para que esos captores tengan compasión de ellos.
Salomón da la razón: son el pueblo y la herencia del Señor, sacados de Egipto y del horno de hierro. Pide que los ojos del Señor estén abiertos a las súplicas de su siervo e Israel oyendo todo por lo que lo invocan. El Señor los separó como su herencia de todos los pueblos de la tierra como habló por Moisés su siervo cuando sacó a sus padres de Egipto.
Después de terminar la oración, Salomón se levanta de ante el altar, donde ambas rodillas habían estado en el suelo y sus manos extendidas hacia el cielo. De pie bendice en voz alta a todo Israel. Bendice al Señor que dio descanso a Israel como prometió: no ha fallado una palabra de las cosas buenas prometidas por Moisés. Pide que su Dios esté con ellos como con sus padres sin dejarlos ni desecharlos e incline sus corazones hacia él para que anden en todos sus caminos y guarden los mandamientos, ceremonias y juicios dados a sus padres. Pide que su oración permanezca cerca del Señor día y noche para juicio por su siervo e Israel día tras día, para que todos los pueblos de la tierra sepan que el Señor es Dios y no hay otro. Pide que sus corazones sean perfectos con el Señor andando en sus estatutos y guardando sus mandamientos como aquel día.
El rey y todo Israel ofrecen víctimas ante el Señor. Salomón sacrifica veintidós mil bueyes y ciento veinte mil ovejas como ofrendas de paz y él e Israel dedican el templo. Santifica el medio del atrio ante la casa ofreciendo allí el holocausto, el sacrificio y la grasa de las ofrendas de paz porque el altar de latón es demasiado pequeño para recibirlos. Hace una fiesta solemne con una gran multitud de Israel desde la entrada de Emath hasta el río de Egipto ante el Señor: siete días y siete días, catorce en total. El versículo siguiente dice que despide al pueblo al octavo día. Lo bendicen y vuelven a casa regocijándose por el bien que el Señor ha hecho por David su siervo e Israel su pueblo.
La historia del capítulo
El arca es llevada desde Sion y colocada bajo los querubines, tras lo cual la nube llena la casa y los sacerdotes no pueden servir. Salomón bendice a la asamblea y explica la construcción mediante las palabras del Señor a David. Su oración pide escucha en el cielo en situaciones distintas: un juramento, derrota, sequía, plagas, visita de un extranjero, guerra y cautiverio tras el pecado. Cada petición conserva sus circunstancias y respuesta declaradas. Termina recordando la salida de Israel de Egipto y luego se levanta de sus rodillas para bendecir al pueblo y pedir corazones vueltos al Señor. Las ofrendas exceden la capacidad del altar de latón, así que el medio del atrio es santificado para ellas. La fiesta y la despedida alegre terminan el capítulo.
Lecciones para recordar
- El relato del arca distingue su contenido de los objetos cercanos de la nota de Challoner. La Escritura nombra solo las dos tablas de piedra puestas por Moisés en Horeb. La nota pone la vara de Aarón y la urna de maná fuera o cerca del arca, conservando esa alternativa en vez de afirmar que estaban dentro.
- La oración de Salomón conecta problemas particulares con súplicas particulares. Tras la derrota pide perdón y regreso a la tierra de los padres; tras la sequía pide perdón, enseñanza del buen camino y lluvia. El cautiverio incluye penitencia, confesión y regreso con todo el corazón y alma, seguidos de peticiones de juicio, perdón y compasión de los captores.
- La dedicación incluye razones y límites declarados. El cielo no puede contener a Dios, pero Salomón pide atención a las oraciones en la casa. Se usa el medio del atrio porque el altar de latón no puede recibir las ofrendas. Los catorce días de la fiesta y la despedida al octavo día del versículo siguiente deben conservarse ambos sin una explicación de calendario añadida.
Pon a prueba tu memoria
¿Cómo conecta la oración el cautiverio causado por el pecado, la penitencia y confesión de los cautivos y la petición de Salomón de que sus captores muestren compasión?
Edición y notas de la fuente
Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.
Líneas 35633–35669 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
3 Reyes, capítulo 8 La dedicación del templo: la oración y los sacrificios de Salomón. 8:1. Entonces todos los ancianos de Israel, con los príncipes de las tribus y los jefes de las familias de los hijos de Israel, se reunieron con el rey Salomón en Jerusalén para llevar el arca de la alianza del Señor desde la ciudad de David, es decir, desde Sion. 8:2. Y todo Israel se reunió con el rey Salomón en el día de fiesta, en el mes de Ethanim, que es el séptimo mes. 8:3. Y vinieron todos los ancianos de Israel y los sacerdotes levantaron el arca, 8:4. Y llevaron el arca del Señor, el tabernáculo de la alianza y todas las vasijas del santuario que estaban en el tabernáculo; y los sacerdotes y los levitas los llevaron. 8:5. Y el rey Salomón y toda la multitud de Israel reunida con él fueron con él delante del arca y sacrificaron ovejas y bueyes que no podían contarse ni numerarse. 8:6. Y los sacerdotes introdujeron el arca de la alianza del Señor en su lugar, en el oráculo del templo, en el santo de los santos, bajo las alas de los querubines. 8:7. Porque los querubines extendían sus alas sobre el lugar del arca y cubrían por encima el arca y sus varas. 8:8. Y como las varas sobresalían, sus extremos se veían fuera, en el santuario delante del oráculo, pero no se veían más afuera, y allí han estado hasta este día. 8:9. En el arca no había nada más que las dos tablas de piedra que Moisés puso allí en Horeb cuando el Señor hizo una alianza con los hijos de Israel al salir de la tierra de Egipto.
Ver original en inglés
3 Kings Chapter 8 The dedication of the temple: Solomon’s prayer and sacrifices. 8:1. Then all the ancients of Israel, with the princes of the tribes, and the heads of the families of the children of Israel, were assembled to king Solomon, in Jerusalem: that they might carry the ark of the covenant of the Lord, out of the city of David, that is, out of Sion. 8:2. And all Israel assembled themselves to king Solomon, on the festival day, in the month of Ethanim, the same is the seventh month. 8:3. And all the ancients of Israel came, and the priests took up the ark, 8:4. And carried the ark of the Lord, and the tabernacle of the covenant, and all the vessels of the sanctuary, that were in the tabernacle: and the priests and the Levites carried them. 8:5. And king Solomon, and all the multitude of Israel, that were assembled unto him, went with him before the ark, and they sacrificed sheep and oxen, that could not be counted or numbered. 8:6. And the priests brought in the ark of the covenant of the Lord into its place, into the oracle of the temple, into the holy of holies, under the wings of the cherubims. 8:7. For the cherubims spread forth their wings over the place of the ark, and covered the ark, and the staves thereof above. 8:8. And whereas the staves stood out, the ends of them were seen without, in the sanctuary before the oracle, but were not seen farther out, and there they have been unto this day. 8:9. Now in the ark there was nothing else but the two tables of stone, which Moses put there at Horeb, when the Lord made a covenant with the children of Israel, when they came out of the land of Egypt.
Líneas 35671–35673 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
Nada más, etc.… No había nada más que las tablas de la ley dentro del arca; pero fuera del arca o cerca del arca estaban también la vara de Aarón y una urna de oro con maná, Heb. 9.4.
Ver original en inglés
Nothing else, etc.... There was nothing else but the tables of the law within the ark: but on the outside of the ark, or near the ark were also the rod of Aaron, and a golden urn with manna, Heb. 9.4.
Líneas 35675–35684 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
8:10. Y sucedió que, cuando los sacerdotes salieron del santuario, una nube llenó la casa del Señor, 8:11. Y los sacerdotes no podían permanecer para servir por la nube, porque la gloria del Señor había llenado la casa del Señor. 8:12. Entonces Salomón dijo: El Señor dijo que habitaría en una nube. 8:13. Construyendo, he construido una casa para tu morada, para que sea tu trono firmísimo para siempre.
Ver original en inglés
8:10. And it came to pass, when the priests were come out of the sanctuary, that a cloud filled the house of the Lord, 8:11. And the priests could not stand to minister because of the cloud: for the glory of the Lord had filled the house of the Lord. 8:12. Then Solomon said: The Lord said that he would dwell in a cloud. 8:13. Building, I have built a house for thy dwelling, to be thy most firm throne for ever.
Líneas 35686–35715 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
8:14. Y el rey volvió su rostro y bendijo a toda la asamblea de Israel, porque toda la asamblea de Israel estaba de pie. 8:15. Y Salomón dijo: Bendito sea el Señor Dios de Israel, que habló con su boca a David mi padre y con sus propias manos lo ha cumplido, diciendo: 8:16. Desde el día que saqué a mi pueblo Israel de Egipto no escogí ciudad de todas las tribus de Israel para que se construyera una casa donde estuviera mi nombre, sino que escogí a David para estar sobre mi pueblo Israel. 8:17. Y David mi padre quería construir una casa al nombre del Señor Dios de Israel: 8:18. Y el Señor dijo a David mi padre: Por cuanto has pensado en tu corazón construir una casa a mi nombre, has hecho bien al tener esto mismo en tu mente. 8:19. Sin embargo, no me construirás una casa, sino que tu hijo, que saldrá de tus lomos, construirá una casa a mi nombre. 8:20. El Señor ha cumplido su palabra que habló. Y estoy en lugar de David mi padre y me siento en el trono de Israel como el Señor prometió, y he construido una casa al nombre del Señor Dios de Israel. 8:21. Y he dispuesto allí un lugar para el arca donde está la alianza del Señor que hizo con nuestros padres cuando salieron de la tierra de Egipto.
Ver original en inglés
8:14. And the king turned his face, and blessed all the assembly of Israel: for all the assembly of Israel stood. 8:15. And Solomon said: Blessed be the Lord the God of Israel, who spoke with his mouth to David, my father, and with his own hands hath accomplished it, saying: 8:16. Since the day that I brought my people Israel, out of Egypt, I chose no city out of all the tribes of Israel, for a house to be built, that my name might be there: but I chose David to be over my people Israel. 8:17. And David, my father, would have built a house to the name of the Lord, the God of Israel: 8:18. And the Lord said to David, my father: Whereas, thou hast thought in thy heart to build a house to my name, thou hast done well in having this same thing in thy mind. 8:19. Nevertheless, thou shalt not build me a house, but thy son, that shall come forth out of thy loins, he shall build a house to my name. 8:20. The Lord hath performed his word which he spoke. And I stand in the room of David, my father, and sit upon the throne of Israel, as the Lord promised: and have built a house to the name of the Lord, the God of Israel. 8:21. And I have set there a place for the ark, wherein is the covenant of the Lord, which he made with our fathers, when they came out of the land of Egypt.
Líneas 35717–35753 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
8:22. Y Salomón se puso ante el altar del Señor a la vista de la asamblea de Israel y extendió sus manos hacia el cielo, 8:23. Y dijo: Señor Dios de Israel, no hay Dios como tú en el cielo arriba ni en la tierra abajo, que guardas alianza y misericordia con tus siervos que han andado ante ti con todo su corazón: 8:24. Que has guardado con tu siervo David mi padre lo que le prometiste; con tu boca hablaste y con tus manos lo has cumplido, como prueba este día. 8:25. Ahora, pues, Señor Dios de Israel, guarda con tu siervo David mi padre lo que le dijiste, diciendo: No te será quitado un hombre ante mis ojos para sentarse en el trono de Israel; pero con tal que tus hijos cuiden su camino y anden ante mí como tú has andado ante mis ojos. 8:26. Y ahora, Señor Dios de Israel, que sean establecidas tus palabras que has hablado a tu siervo David mi padre. 8:27. ¿Ha de pensarse entonces que Dios habite en verdad en la tierra? Porque si el cielo y los cielos de los cielos no pueden contenerte, ¡cuánto menos esta casa que he construido! 8:28. Pero atiende a la oración de tu siervo y a sus súplicas, Señor mi Dios; escucha el himno y la oración que tu siervo ora ante ti este día: 8:29. Para que tus ojos estén abiertos sobre esta casa noche y día, sobre la casa de la que has dicho: Mi nombre estará allí; para que escuches la oración que tu siervo ora a ti en este lugar: 8:30. Para que escuches la súplica de tu siervo y de tu pueblo Israel, cuanto pidan en este lugar, y los oigas en el lugar de tu morada en el cielo; y cuando oigas muéstrales misericordia.
Ver original en inglés
8:22. And Solomon stood before the altar of the Lord, in the sight of the assembly of Israel, and spread forth his hands towards heaven, 8:23. And said: Lord God of Israel, there is no God like thee, in heaven above, or on the earth beneath: who keepest covenant and mercy with thy servants, that have walked before thee with all their heart: 8:24. Who hast kept with thy servant David, my father, what thou hast promised him: with thy mouth thou didst speak, and with thy hands thou hast performed, as this day proveth. 8:25. Now, therefore, O Lord God of Israel, keep with thy servant David, my father, what thou hast spoken to him, saying: There shall not be taken away of thee a man in my sight, to sit on the throne of Israel: yet so that thy children take heed to their way, that they walk before me as thou hast walked in my sight. 8:26. And now, Lord God of Israel, let thy words be established, which thou hast spoken to thy servant David, my father. 8:27. Is it then to be thought that God should indeed dwell upon earth? for if heaven, and the heavens of heavens, cannot contain thee, how much less this house which I have built? 8:28. But have regard to the prayer of thy servant, and to his supplications, O Lord, my God: hear the hymn and the prayer, which thy servant prayeth before thee this day: 8:29. That thy eyes may be open upon this house, night and day: upon the house of which thou hast said: My name shall be there: that thou mayst hearken to the prayer which thy servant prayeth, in this place to thee: 8:30. That thou mayst hearken to the supplication of thy servant, and of thy people Israel, whatsoever they shall pray for in this place, and hear them in the place of thy dwelling in heaven; and when thou hearest, shew them mercy.
Líneas 35755–35769 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
8:31. Si algún hombre ofende a su prójimo y tiene sobre sí un juramento con el que está obligado y viene por el juramento ante tu altar a tu casa, 8:32. Entonces oye tú en el cielo y obra y juzga a tus siervos, condenando al malvado y haciendo volver su camino sobre su propia cabeza y justificando al justo y recompensándolo según su justicia. 8:33. Si tu pueblo Israel huye ante sus enemigos (porque pecarán contra ti) y haciendo penitencia y confesando tu nombre viene y ora y te hace súplicas en esta casa: 8:34. Entonces oye tú en el cielo y perdona el pecado de tu pueblo Israel y tráelos de vuelta a la tierra que diste a sus padres.
Ver original en inglés
8:31. If any man trespass against his neighbour, and have an oath upon him, wherewith he is bound, and come, because of the oath, before thy altar, to thy house, 8:32. Then hear thou in heaven: and do and judge thy servants, condemning the wicked, and bringing his way upon his own head, and justifying the just, and rewarding him according to his justice. 8:33. If thy people Israel shall fly before their enemies (because they will sin against thee) and doing penance, and confessing to thy name, shall come and pray, and make supplications to thee in this house: 8:34. Then hear thou in heaven, and forgive the sin of thy people Israel, and bring them back to the land which thou gavest to their fathers.
Líneas 35771–35795 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
8:35. Si el cielo se cierra y no hay lluvia por sus pecados y ellos, orando en este lugar, hacen penitencia a tu nombre y se convierten de sus pecados por ocasión de sus aflicciones: 8:36. Entonces óyelos en el cielo y perdona los pecados de tus siervos y de tu pueblo Israel, muéstrales el buen camino por donde deben andar y da lluvia sobre tu tierra que has dado a tu pueblo en posesión. 8:37. Si surge hambre en la tierra o peste o aire corrompido o tizón o langosta o moho; si su enemigo los aflige sitiando las puertas, cualquier plaga, cualquier enfermedad, 8:38. Cualquier maldición o imprecación que acontezca a algún hombre de tu pueblo Israel: cuando un hombre conozca la herida de su propio corazón y extienda sus manos en esta casa, 8:39. Entonces oye tú en el cielo, en el lugar de tu morada, y perdona y obra de modo que des a cada uno según sus caminos como veas su corazón (porque solo tú conoces el corazón de todos los hijos de los hombres), 8:40. Para que te teman todos los días que vivan sobre la faz de la tierra que has dado a nuestros padres.
Ver original en inglés
8:35. If heaven shall be shut up, and there shall be no rain, because of their sins, and they, praying in this place, shall do penance to thy name, and shall be converted from their sins, by occasion of their afflictions: 8:36. Then hear thou them in heaven, and forgive the sins of thy servants, and of thy people Israel: and shew them the good way wherein they should walk, and give rain upon thy land, which thou hast given to thy people in possession. 8:37. If a famine arise in the land, or a pestilence, or corrupt air, or blasting, or locust, or mildew; if their enemy afflict them, besieging the gates, whatsoever plague, whatsoever infirmity, 8:38. Whatsoever curse or imprecation shall happen to any man of thy people Israel: when a man shall know the wound of his own heart, and shall spread forth his hands in this house; 8:39. Then hear thou in heaven, in the place of thy dwelling, and forgive, and do so as to give to every one according to his ways, as thou shalt see his heart (for thou only knowest the heart of all the children of men) 8:40. That they may fear thee all the days that they live upon the face of the land, which thou hast given to our fathers.
Líneas 35797–35816 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
8:41. Además también el extranjero que no es de tu pueblo Israel, cuando venga de un país lejano por causa de tu nombre (porque oirán en todas partes de tu gran nombre y tu mano poderosa, 8:42. Y tu brazo extendido), cuando venga y ore en este lugar, 8:43. Entonces oye tú en el cielo, en el firmamento de tu morada, y haz todas las cosas por las que aquel extranjero te invoque, para que todos los pueblos de la tierra aprendan a temer tu nombre como tu pueblo Israel y comprueben que tu nombre es invocado sobre esta casa que he construido. 8:44. Si tu pueblo sale a la guerra contra sus enemigos por cualquier camino por el que lo envíes, orarán a ti hacia el camino de la ciudad que has escogido y hacia la casa que he construido a tu nombre: 8:45. Y entonces oye tú en el cielo sus oraciones y sus súplicas y haz juicio por ellos.
Ver original en inglés
8:41. Moreover also the stranger, who is not of thy people Israel, when he shall come out of a far country for thy name’s sake, (for they shall hear every where of thy great name, and thy mighty hand, 8:42. And thy stretched out arm) so when he shall come, and shall pray in this place, 8:43. Then hear thou in heaven, in the firmament of thy dwelling place, and do all those things, for which that stranger shall call upon thee: that all the people of the earth may learn to fear thy name, as do thy people Israel, and may prove that thy name is called upon on this house, which I have built. 8:44. If thy people go out to war against their enemies, by what way soever thou shalt send them, they shall pray to thee towards the way of the city, which thou hast chosen, and towards the house, which I have built to thy name: 8:45. And then hear thou in heaven their prayers, and their supplications, and do judgment for them.
Líneas 35818–35839 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
8:46. Pero si pecan contra ti (porque no hay hombre que no peque) y tú, enojado, los entregas a sus enemigos para que sean llevados cautivos a la tierra de sus enemigos, lejana o cercana; 8:47. Entonces si hacen penitencia en su corazón en el lugar del cautiverio y, convertidos, te hacen súplicas en su cautiverio, diciendo: Hemos pecado, hemos obrado injustamente, hemos cometido maldad: 8:48. Y vuelven a ti con todo su corazón y toda su alma en la tierra de sus enemigos a la que han sido llevados cautivos y oran a ti hacia el camino de su tierra que diste a sus padres, de la ciudad que has escogido y del templo que he construido a tu nombre: 8:49. Entonces oye tú en el cielo, en el firmamento de tu trono, sus oraciones y sus súplicas y haz juicio por ellos: 8:50. Y perdona a tu pueblo que ha pecado contra ti y todas sus iniquidades con las que ha transgredido contra ti; y dales misericordia ante quienes los han hecho cautivos para que tengan compasión de ellos.
Ver original en inglés
8:46. But if they sin against thee, (for there is no man who sinneth not) and thou being angry, deliver them up to their enemies, so that they be led away captives into the land of their enemies, far or near; 8:47. Then if they do penance in their heart, in the place of captivity, and being converted, make supplication to thee in their captivity, saying: We have sinned, we have done unjustly, we have committed wickedness: 8:48. And return to thee with all their heart, and all their soul, in the land of their enemies, to which they have been led captives: and pray to thee towards the way of their land, which thou gavest to their fathers, and of the city which thou hast chosen, and of the temple which I have built to thy name: 8:49. Then hear thou in heaven, in the firmament of thy throne, their prayers, and their supplications, and do judgment for them: 8:50. And forgive thy people, that have sinned against thee, and all their iniquities, by which they have transgressed against thee: and give them mercy before them that have made them captives, that they may have compassion on them.
Líneas 35841–35851 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
8:51. Porque son tu pueblo y tu herencia, a quienes has sacado de la tierra de Egipto, de en medio del horno de hierro. 8:52. Para que tus ojos estén abiertos a la súplica de tu siervo y de tu pueblo Israel, para oírlos en todas las cosas por las que te invoquen. 8:53. Porque los has separado para ti como herencia de entre todos los pueblos de la tierra, como hablaste por Moisés tu siervo cuando sacaste a nuestros padres de Egipto, Señor Dios.
Ver original en inglés
8:51. For they are thy people, and thy inheritance, whom thou hast brought out of the land of Egypt, from the midst of the furnace of iron. 8:52. That thy eyes may be open to the supplication of thy servant, and of thy people Israel, to hear them in all things for which they shall call upon thee. 8:53. For thou hast separated them to thyself for an inheritance, from amongst all the people of the earth, as thou hast spoken by Moses, thy servant, when thou broughtest our fathers out of Egypt, O Lord God.
Líneas 35853–35880 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
8:54. Y sucedió que, cuando Salomón terminó de orar toda esta oración y súplica al Señor, se levantó de ante el altar del Señor, porque había puesto ambas rodillas en el suelo y había extendido sus manos hacia el cielo. 8:55. Y se puso de pie y bendijo a toda la asamblea de Israel con voz fuerte, diciendo: 8:56. Bendito sea el Señor que ha dado descanso a su pueblo Israel según todo lo que prometió; no ha fallado ni una sola palabra de todas las cosas buenas que prometió por su siervo Moisés. 8:57. Que el Señor nuestro Dios esté con nosotros como estuvo con nuestros padres y no nos deje ni nos deseche: 8:58. Sino que incline nuestros corazones hacia sí para que andemos en todos sus caminos y guardemos sus mandamientos, sus ceremonias y todos sus juicios que mandó a nuestros padres. 8:59. Y que estas mis palabras con las que he orado ante el Señor estén cerca del Señor nuestro Dios día y noche para que haga juicio por su siervo y por su pueblo Israel día tras día: 8:60. Para que todos los pueblos de la tierra sepan que el Señor es Dios y no hay otro además de él. 8:61. Que nuestros corazones también sean perfectos con el Señor nuestro Dios para que andemos en sus estatutos y guardemos sus mandamientos como este día.
Ver original en inglés
8:54. And it came to pass, when Solomon had made an end of praying all this prayer and supplication to the Lord, that he rose from before the altar of the Lord: for he had fixed both knees on the ground, and had spread his hands towards heaven. 8:55. And he stood, and blessed all the assembly of Israel with a loud voice, saying: 8:56. Blessed be the Lord, who hath given rest to his people Israel, according to all that he promised: there hath not failed so much as one word of all the good things that he promised by his servant Moses. 8:57. The Lord our God be with us, as he was with our fathers, and not leave us, nor cast us off: 8:58. But may he incline our hearts to himself, that we may walk in all his ways, and keep his commandments, and his ceremonies, and all his judgments, which he commanded our fathers. 8:59. And let these my words, wherewith I have prayed before the Lord, be nigh unto the Lord our God day and night, that he may do judgment for his servant, and for his people Israel, day by day: 8:60. That all the people of the earth may know, that the Lord he is God, and there is no other besides him. 8:61. Let our hearts also be perfect with the Lord our God, that we may walk in his statutes, and keep his commandments, as at this day.
Líneas 35882–35904 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
8:62. Y el rey y todo Israel con él ofrecieron víctimas ante el Señor. 8:63. Y Salomón mató víctimas de ofrendas de paz que sacrificó al Señor, veintidós mil bueyes y ciento veinte mil ovejas; así el rey y todos los hijos de Israel dedicaron el templo del Señor. 8:64. Aquel día el rey santificó el medio del atrio que estaba ante la casa del Señor, porque allí ofreció el holocausto, el sacrificio y la grasa de las ofrendas de paz, pues el altar de latón que estaba ante el Señor era demasiado pequeño para recibir el holocausto, el sacrificio y la grasa de las ofrendas de paz. 8:65. Y Salomón hizo al mismo tiempo una fiesta solemne y todo Israel con él, una gran multitud desde la entrada de Emath hasta el río de Egipto, ante el Señor nuestro Dios, siete días y siete días, es decir, catorce días. 8:66. Y al octavo día despidió al pueblo y bendijeron al rey y fueron a sus moradas regocijándose y alegres de corazón por todas las cosas buenas que el Señor había hecho por David su siervo y por Israel su pueblo.
Ver original en inglés
8:62. And the king, and all Israel with him, offered victims before the Lord. 8:63. And Solomon slew victims of peace offerings, which he sacrificed to the Lord, two and twenty thousand oxen, and a hundred and twenty thousand sheep so the king, and all the children of Israel, dedicated the temple of the Lord. 8:64. In that day the king sanctified the middle of the court, that was before the house of the Lord for there he offered the holocaust, and sacrifice, and the fat of the peace offerings: because the brazen altar that was before the Lord, was too little to receive the holocaust, and sacrifice, and the fat of the peace offerings. 8:65. And Solomon made at the same time a solemn feast, and all Israel with him, a great multitude, from the entrance of Emath to the river of Egypt, before the Lord our God, seven days and seven days, that is, fourteen days. 8:66. And on the eighth day, he sent away the people: and they blessed the king, and went to their dwellings, rejoicing, and glad in heart, for all the good things that the Lord had done for David, his servant, and for Israel, his people.
