Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.
Biblia · Atlas of Saints
Números, capítulo 35
Resumen del capítulo
¿Cómo protegen las reglas de ciudades de refugio a quien mata sin intención, exigiendo a la vez juicio por asesinato?
Un fugitivo está protegido del pariente del muerto hasta que el pueblo juzgue el caso. La ley distingue el asesinato de un acto sin odio ni enemistad. Una persona juzgada inocente debe permanecer en la ciudad de refugio hasta que muera el sumo sacerdote, mientras el asesinato exige castigo basado en testigos, sin pago en lugar de muerte.
Explicación del capítulo
El Señor habla a Moisés en las llanuras de Moab junto al Jordán frente a Jericó. Israel debe dar a los levitas ciudades de sus posesiones para vivir, con tierra alrededor para su ganado y bestias. La fuente da la extensión hacia fuera desde los muros de la ciudad como mil pasos a cada lado. También da dos mil codos hacia el este, sur, oeste hacia el mar y norte, con las ciudades en medio y las tierras circundantes fuera. Se conservan ambas medidas expresadas sin añadir una conversión ni dibujar una disposición no expresada. Seis ciudades han de apartarse como refugios para quienes han derramado sangre, con otras cuarenta y dos ciudades: cuarenta y ocho en total, cada una con sus tierras circundantes. Quienes tienen más tierra deben dar más ciudades y quienes tienen menos deben dar menos, según la extensión de cada herencia.
El Señor vuelve a decir a Moisés que hable a Israel. Cuando crucen el Jordán a Canaán, deben determinar las ciudades de refugio para quienes han derramado sangre contra su voluntad. Mientras un fugitivo está allí, el pariente del muerto no puede matarlo hasta que comparezca ante la multitud y su caso sea juzgado. Tres ciudades de refugio deben estar más allá del Jordán y tres en Canaán. Esta protección es para israelitas, extranjeros y residentes temporales —personas que permanecen entre ellos— que han derramado sangre sin intención.
Si alguien golpea a un hombre con hierro y el hombre muere, el que golpea es culpable de asesinato y debe morir. Si alguien arroja una piedra y el hombre golpeado muere, se aplica el mismo castigo. Si un hombre muere después de ser golpeado con madera, su sangre ha de ser vengada con la sangre de quien lo golpeó. El pariente del muerto debe matar al asesino cuando lo capture. La ley también nombra empujar a alguien por odio, arrojar algo con mala intención o golpear a un enemigo con la mano de modo que muera. Quien golpea es culpable de asesinato y el pariente del muerto debe matarlo cuando lo encuentre.
Si uno de estos actos ocurre por casualidad, sin odio ni enemistad, eso debe probarse en audiencia del pueblo y el caso debatirse entre quien golpeó y el pariente más cercano. La persona inocente es librada de la mano del vengador y llevada de nuevo por juicio a la ciudad a la que huyó. Debe permanecer allí hasta la muerte del sumo sacerdote ungido con óleo santo. La nota de Challoner dice por separado que esto significaba místicamente que nuestra liberación sería efectuada por la muerte de Cristo, el sumo sacerdote y ungido de Dios. La nota proporciona esa interpretación espiritual; los versículos expresan la audiencia, juicio y permanencia requerida.
Si la persona aquí descrita es encontrada fuera de los límites de las ciudades designadas y el vengador de sangre la mata, el vengador no es culpable. La razón dada es que el fugitivo debía haber permanecido en la ciudad hasta la muerte del sumo sacerdote. Después de esa muerte, el homicida puede volver a su propio país. Estas disposiciones han de ser perpetuas, una ordenanza en todas las moradas de Israel.
Un asesino ha de ser castigado con el testimonio de testigos. Nadie puede ser condenado por el testimonio de un solo hombre. No puede tomarse dinero de alguien culpable de sangre; debe morir sin demora. Quienes son desterrados o fugitivos de ninguna manera pueden volver a sus propias ciudades antes de que muera el sumo sacerdote. Esta última cláusula da una prohibición de volver a casa sin nombrar el dinero como su sujeto.
El Señor manda a Israel que no contamine la tierra donde vive. La sangre de los inocentes la mancha y no puede ser limpiada de esa sangre de otro modo que con la sangre de quien derramó la sangre de otro. De esta manera ha de limpiarse la posesión, con el Señor habitando entre el pueblo. Declara que es el Señor que habita entre los hijos de Israel. Estos son los mandatos del Señor a Moisés; el capítulo no narra su comunicación o realización posteriores.
La historia del capítulo
La regla de refugio tiene más de una etapa. Entrar en la ciudad impide que el pariente más cercano mate al fugitivo antes de un juicio público. Esa audiencia debe distinguir los casos que la ley llama asesinato de un acto que ocurrió sin odio ni enemistad. Si la persona es inocente bajo la regla expresada, el juicio la devuelve a la ciudad de refugio. No la libera inmediatamente para ir a casa. Debe permanecer hasta la muerte del sumo sacerdote, y salir antes de la ciudad la expone al vengador sin que recaiga culpa sobre ese vengador. El mismo capítulo exige testigos, rechaza la condena por un solo testigo, prohíbe tomar dinero de quien es culpable de sangre y prohíbe por separado el regreso temprano de un fugitivo. Son condiciones distintas, no un juicio narrado ni prueba de cómo sociedades anteriores trataban las muertes.
Lecciones para recordar
- El refugio viene antes del juicio. El pariente más cercano no puede matar al fugitivo mientras esté en la ciudad hasta que haya comparecido ante el pueblo y su causa haya sido juzgada.
- Un hallazgo de inocencia no significa volver a casa inmediatamente. La persona es llevada de nuevo a la ciudad de refugio y debe permanecer hasta que muera el sumo sacerdote ungido; la ley expresa qué ocurre si sale antes de sus límites.
- Mantén separadas las salvaguardas y penas. Se requieren testigos y un testigo es insuficiente; el dinero no puede sustituir la muerte de quien es culpable de sangre; un fugitivo no puede volver a su propia ciudad antes de la muerte del sumo sacerdote.
Pon a prueba tu memoria
¿Por qué no es culpable el vengador bajo la regla expresada si mata al fugitivo fuera de la ciudad de refugio antes de que muera el sumo sacerdote?
Edición y notas de la fuente
Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.
Líneas 18357–18390 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
Números, capítulo 35 Se designan ciudades para los levitas, de las cuales seis han de ser ciudades de refugio. 35:1. Y el Señor habló también estas cosas a Moisés en las llanuras de Moab junto al Jordán frente a Jericó: 35:2. Manda a los hijos de Israel que den a los levitas de sus posesiones 35:3. Ciudades para habitar y sus tierras circundantes alrededor, para que permanezcan en las poblaciones y las tierras circundantes sean para su ganado y bestias, 35:4. Que se extenderán desde los muros de las ciudades hacia fuera mil pasos a cada lado. 35:5. Hacia el este habrá dos mil codos, y hacia el sur igualmente dos mil codos; también hacia el mar, que mira al oeste, habrá la misma extensión; y el lado norte quedará limitado por iguales límites. Y las ciudades estarán en medio y las tierras circundantes fuera. 35:6. Y entre las ciudades que daréis a los levitas, seis se apartarán para refugio de fugitivos, para que quien haya derramado sangre pueda huir a ellas; y además de estas habrá otras cuarenta y dos ciudades, 35:7. Es decir, cuarenta y ocho en total con sus tierras circundantes. 35:8. Y de estas ciudades que se darán de las posesiones de los hijos de Israel, a quienes tengan más se les tomarán más y a quienes tengan menos, menos. Cada uno dará poblaciones a los levitas según la extensión de su herencia.
Ver original en inglés
Numbers Chapter 35 Cities are appointed for the Levites. Of which six are to be the cities of refuge. 35:1. And the Lord spoke these things also to Moses in the plains of Moab by the Jordan, over against Jericho: 35:2. Command the children of Israel that they give to the Levites out of their possessions, 35:3. Cities to dwell in, and their suburbs round about: that they may abide in the towns, and the suburbs may be for their cattle and beasts: 35:4. Which suburbs shall reach from the walls of the cities outward, a thousand paces on every side: 35:5. Toward the east shall be two thousand cubits: and toward the south in like manner shall be two thousand cubits: toward the sea also, which looketh to the west, shall be the same extent: and the north side shall be bounded with the like limits. And the cities shall be in the midst, and the suburbs without. 35:6. And among the cities, which you shall give to the Levites, six shall be separated for refuge to fugitives, that he who hath shed blood may flee to them: and besides these there shall be other forty-two cities, 35:7. That is, in all forty-eight with their suburbs. 35:8. And of these cities which shall be given out of the possessions of the children of Israel, from them that have more, more shall be taken: and from them that have less, fewer. Each shall give towns to the Levites according to the extent of their inheritance.
Líneas 18392–18412 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
35:9. El Señor dijo a Moisés: 35:10. Habla a los hijos de Israel y les dirás: Cuando hayáis cruzado el Jordán a la tierra de Canaán, 35:11. Determinad qué ciudades serán para refugio de fugitivos que han derramado sangre contra su voluntad. 35:12. Y cuando el fugitivo esté en ellas, el pariente del muerto no podrá matarlo hasta que comparezca ante la multitud y su causa sea juzgada. 35:13. Y de aquellas ciudades apartadas para refugio de fugitivos, 35:14. Tres estarán más allá del Jordán y tres en la tierra de Canaán, 35:15. Tanto para los hijos de Israel como para extranjeros y residentes temporales, para que pueda huir a ellas quien haya derramado sangre contra su voluntad.
Ver original en inglés
35:9. The Lord said to Moses: 35:10. Speak to the children of Israel, and thou shalt say to them: When you shall have passed over the Jordan into the land of Chanaan, 35:11. Determine what cities shall be for the refuge of fugitives, who have shed blood against their will. 35:12. And when the fugitive shall be in them, the kinsman of him that is slain may not have power to kill him, until he stand before the multitude, and his cause be judged. 35:13. And of those cities, that are separated for the refuge of fugitives, 35:14. Three shall be beyond the Jordan, and three in the land of Chanaan, 35:15. As well for the children of Israel as for strangers and sojourners, that he may flee to them, who hath shed blood against his will.
Líneas 18414–18431 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
35:16. Si algún hombre golpea con hierro y muere el golpeado, será culpable de asesinato y él mismo morirá. 35:17. Si arroja una piedra y muere el golpeado, será castigado del mismo modo. 35:18. Si muere quien es golpeado con madera, será vengado con la sangre de quien lo golpeó. 35:19. El pariente del muerto matará al asesino; en cuanto lo capture, lo matará. 35:20. Si por odio alguien empuja a un hombre o le arroja algo con mala intención, 35:21. O siendo su enemigo lo golpea con su mano y él muere, el que golpeó será culpable de asesinato; el pariente del muerto, en cuanto lo encuentre, lo matará.
Ver original en inglés
35:16. If any man strike with iron, and he die that was struck: he shall be guilty of murder, and he himself shall die. 35:17. If he throw a stone, and he that is struck die: he shall be punished in the same manner. 35:18. If he that is struck with wood die: he shall be revenged by the blood of him that struck him. 35:19. The kinsman of him that was slain, shall kill the murderer: as soon as he apprehendeth him, he shall kill him. 35:20. If through hatred any one push a man, or fling any thing at him with ill design: 35:21. Or being his enemy, strike him with his hand, and he die: the striker shall be guilty of murder: the kinsman of him that was slain as soon as he findeth him, shall kill him.
Líneas 18433–18447 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
35:22. Pero si por casualidad y sin odio 35:23. Ni enemistad hace alguna de estas cosas, 35:24. Y esto se prueba en audiencia del pueblo y la causa se debate entre quien golpeó y el pariente más cercano, 35:25. El inocente será librado de la mano del vengador y será llevado de nuevo por sentencia a la ciudad a la que había huido, y permanecerá allí hasta la muerte del sumo sacerdote ungido con el óleo santo. Hasta la muerte, etc.… Esto significaba místicamente que nuestra liberación había de efectuarse por la muerte de Cristo, el sumo sacerdote y ungido de Dios.
Ver original en inglés
35:22. But if by chance medley, and without hatred, 35:23. And enmity, he do any of these things, 35:24. And this be proved in the hearing of the people, and the cause be debated between him that struck, and the next of kin: 35:25. The innocent shall be delivered from the hand of the revenger, and shall be brought back by sentence into the city, to which he had fled, and he shall abide there until the death of the high priest, that is anointed with the holy oil. Until the death, etc.... This mystically signified that our deliverance was to be effected by the death of Christ, the high priest and the anointed of God.
Líneas 18449–18460 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
35:26. Si el asesino es encontrado fuera de los límites de las ciudades designadas para los desterrados, 35:27. Y es golpeado por quien es el vengador de sangre, no será culpable quien lo mató. 35:28. Porque el fugitivo debía haber permanecido en la ciudad hasta la muerte del sumo sacerdote; y después de que haya muerto, entonces el homicida volverá a su propio país. 35:29. Estas cosas serán perpetuas y como disposición en todas vuestras moradas.
Ver original en inglés
35:26. If the murderer be found without the limits of the cities that are appointed for the banished, 35:27. And be struck by him that is the avenger of blood: he shall not be guilty that killed him. 35:28. For the fugitive ought to have stayed in the city until the death of the high priest: and after he is dead, then shall the manslayer return to his own country. 35:29. These things shall be perpetual, and for an ordinance in all your dwellings.
Líneas 18462–18469 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
35:30. El asesino será castigado mediante testigos; nadie será condenado por el testimonio de un solo hombre. 35:31. No tomaréis dinero de quien es culpable de sangre, sino que morirá inmediatamente. 35:32. Los desterrados y fugitivos antes de la muerte del sumo sacerdote de ninguna manera pueden volver a sus propias ciudades.
Ver original en inglés
35:30. The murderer shall be punished by witnesses: none shall be condemned upon the evidence of one man. 35:31. You shall not take money of him that is guilty of blood, but he shall die forthwith. 35:32. The banished and fugitives before the death of the high priest may by no means return into their own cities.
Líneas 18471–18478 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
35:33. No contaminéis la tierra en la que habitáis, manchada con la sangre de los inocentes; tampoco puede ser expiada de otro modo que por la sangre de quien ha derramado la sangre de otro. 35:34. Y así será limpiada vuestra posesión, habitando yo mismo con vosotros. Porque yo soy el Señor que habita entre los hijos de Israel.
Ver original en inglés
35:33. Defile not the land of your habitation, which is stained with the blood of the innocent: neither can it otherwise be expiated, but by his blood that hath shed the blood of another. 35:34. And thus shall your possession be cleansed, myself abiding with you. For I am the Lord that dwell among the children of Israel.
