Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.
Biblia · Atlas of Saints
Jueces, capítulo 21
Resumen del capítulo
¿Qué mandan los ancianos de Israel hacer en Silo a los benjaminitas que todavía no tienen esposas?
Les dicen que se escondan en las viñas y, cuando salgan a bailar las hijas de Silo, tomen de repente una esposa cada uno y marchen a la tierra de Benjamín. Prometen responder a las quejas de los padres y hermanos de las mujeres.
Explicación del capítulo
Israel había jurado en Maspha que ninguno daría una hija por esposa a Benjamín. Todos vienen a la casa de Dios en Silo y se sientan ante él hasta la tarde, alzando sus voces en lamento y llanto. Preguntan al Señor Dios de Israel por qué ha sobrevenido un mal tan grande a su pueblo, que una tribu sea quitada aquel día. Temprano a la mañana siguiente edifican un altar y ofrecen holocaustos y víctimas de paz. Preguntan quién de las tribus no vino con el ejército del Señor: en Maspha se habían obligado con un gran juramento de que cualquiera que faltara debía ser muerto. Movidos por el arrepentimiento por su hermano Benjamín, dicen que una tribu es quitada y preguntan de dónde encontrará esposas, ya que todos han jurado no dar sus hijas.
Preguntan de nuevo quién no vino al Señor en Maspha y descubren que los habitantes de Jabes Galaad no estaban en aquel ejército; tampoco se encuentra ninguno de ellos en Silo. Envían a diez mil de los hombres más valientes con un mandato de pasar a espada a los habitantes de Jabes Galaad, esposas e hijos. La regla concreta es matar a todo varón y a toda mujer que haya conocido a un hombre, pero salvar a las vírgenes. Encuentran cuatrocientas vírgenes que no han conocido el lecho de un hombre y las traen al campamento en Silo, en Canaán. Van mensajeros a los benjaminitas en la roca Remmon, mandándoles recibirlos en paz. Benjamín viene, y se le dan esposas de las hijas de Jabes Galaad, pero no pueden darse otras de igual manera. Todo Israel siente mucho dolor y se arrepiente por la destrucción de una tribu.
Los ancianos preguntan qué hacer por los demás que no tienen esposas, porque todas las mujeres de Benjamín están muertas. Dicen que debe emplearse todo cuidado y gran diligencia para impedir la destrucción de una tribu. Sus propias hijas no pueden darse por el juramento y la maldición contra quien dé a Benjamín una hija por esposa. Tomando consejo, señalan la solemnidad anual del Señor en Silo, al norte de Bethel, al este del camino de Bethel a Siquem y al sur de Lebona.
Mandan a Benjamín esconderse en las viñas. Cuando salgan a bailar las hijas de Silo, como es costumbre, los hombres deben salir de repente, tomar cada uno una esposa de entre ellas y marchar a la tierra de Benjamín. Los ancianos dicen que cuando vengan los padres y hermanos de las mujeres a quejarse y reprenderlos, les pedirán que tengan compasión de los hombres. Su respuesta propuesta dice que los hombres no tomaron a las mujeres por derecho de guerra o conquista; cuando pidieron tenerlas, las familias no se las dieron, y la falta fue por parte de las familias.
Los benjaminitas hacen como se les manda y, según su número, se llevan cada uno una esposa de entre las mujeres que bailan. Van a su posesión, reedifican sus ciudades y habitan en ellas. Israel también vuelve por tribus y familias a sus moradas. No hay rey en Israel en aquellos días, y cada uno hace lo que le parece correcto a sí mismo.
La historia del capítulo
La prohibición de dar hijas a Benjamín permanece junto al dolor de Israel por la amenaza de perder una tribu. El juramento recordado contra los ausentes lleva al descubrimiento de que Jabes Galaad no se unió al ejército ni apareció en Silo. El mandato enviado con diez mil hombres distingue a quienes deben matar de las vírgenes que deben salvar. Cuatrocientas son traídas a Silo y dadas por esposas después de que los mensajeros llegan a Remmon, pero la escasez permanece. Los ancianos repiten el juramento y la maldición y después señalan la solemnidad anual de Silo. Su mandato de tomar a las bailarinas incluye una respuesta prometida a las quejas de padres y hermanos. Benjamín cumple el mandato, vuelve y reedifica; Israel vuelve a sus moradas. La declaración final de que no hay rey se conserva sin declarar que el plan sea lícito o aprobado por Dios.
Lecciones para recordar
- Los dos juramentos importan para la secuencia. Uno prohíbe dar hijas a Benjamín; el otro asigna la muerte a quienes faltan a la asamblea. El capítulo registra el uso que el pueblo hace de ambos, su dolor y su pregunta sobre esposas, sin llamar a las acciones resultantes una solución lícita.
- El mandato sobre Jabes Galaad tiene una excepción declarada. Todo varón y las mujeres que hayan conocido hombres deben ser muertos, mientras las vírgenes son salvadas. Cuatrocientas son traídas a Silo y dadas a Benjamín; la pregunta posterior por los demás muestra la necesidad restante.
- La respuesta de los ancianos a las familias es una promesa, no un acuerdo registrado. Dicen a los hombres que tomen a las bailarinas y dicen lo que dirán a los padres y hermanos que se quejen. El relato registra después que se llevan a las mujeres, reedifican y vuelven, sin narrar esas quejas ni confirmar la excusa.
Pon a prueba tu memoria
¿Cómo llevan los dos juramentos a la acción contra Jabes Galaad, por qué buscan los ancianos otra manera de obtener esposas y qué mandan y prometen en Silo?
Edición y notas de la fuente
Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.
Líneas 27644–27670 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
Jueces Capítulo 21 La tribu de Benjamín es salvada de extinguirse por completo proporcionando esposas a los seiscientos que quedaron. 21:1. Los hijos de Israel también habían jurado en Maspha, diciendo: Ninguno de nosotros dará alguna de sus hijas a los hijos de Benjamín por esposa. 21:2. Y todos vinieron a la casa de Dios en Silo y, sentados ante él hasta la tarde, alzaron sus voces y comenzaron a lamentarse y llorar, diciendo: 21:3. Oh Señor Dios de Israel, ¿por qué ha sucedido un mal tan grande en tu pueblo, que este día se quite una tribu de entre nosotros? 21:4. Y levantándose temprano al día siguiente, edificaron un altar y ofrecieron allí holocaustos y víctimas de paz, y dijeron: 21:5. ¿Quién hay entre todas las tribus de Israel que no haya subido con el ejército del Señor? Pues se habían obligado con un gran juramento cuando estaban en Maspha, de que quien faltara debía ser muerto. 21:6. Y los hijos de Israel, movidos por el arrepentimiento por su hermano Benjamín, comenzaron a decir: Una tribu es quitada de Israel. 21:7. ¿De dónde tomarán esposas? Pues todos en general hemos jurado no darles nuestras hijas.
Ver original en inglés
Judges Chapter 21 The tribe of Benjamin is saved from being utterly extinct, by providing wives for the six hundred that remained. 21:1. Now the children of Israel had also sworn in Maspha, saying: None of us shall give of his daughters to the children of Benjamin to wife. 21:2. And they all came to the house of God in Silo, and sitting before him till the evening, lifted up their voices, and began to lament and weep, saying: 21:3. O Lord God of Israel, why is so great an evil come to pass in thy people, that this day one tribe should be taken away from among us? 21:4. And rising early the next day, they built an altar: and offered there holocausts, and victims of peace, and they said: 21:5. Who is there among all the tribes of Israel that came not up with the army of the Lord? for they had bound themselves with a great oath, when they were in Maspha, that whosoever were wanting should be slain. 21:6. And the children of Israel being moved with repentance for their brother Benjamin, began to say: One tribe is taken away from Israel. 21:7. Whence shall they take wives? For we have all in general sworn, not to give our daughters to them.
Líneas 27672–27698 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
21:8. Por tanto, dijeron: ¿Quién hay de todas las tribus de Israel que no haya subido al Señor a Maspha? Y he aquí que se encontró que los habitantes de Jabes Galaad no habían estado en aquel ejército. 21:9. (También en aquel tiempo, cuando estaban en Silo, ninguno de ellos se encontró allí.) 21:10. Así enviaron a diez mil de los hombres más valientes y les mandaron, diciendo: Id y pasad a espada a los habitantes de Jabes Galaad, con sus esposas y sus hijos. 21:11. Y esto observaréis: Mataréis a todo varón y a todas las mujeres que hayan conocido a hombres, pero salvaréis a las vírgenes. 21:12. Y se encontraron en Jabes Galaad cuatrocientas vírgenes que no habían conocido el lecho de un hombre, y las trajeron al campamento en Silo, a la tierra de Canaán. 21:13. Y enviaron mensajeros a los hijos de Benjamín que estaban en la roca Remmon y les mandaron recibirlos en paz. 21:14. Y los hijos de Benjamín vinieron entonces, y se les dieron esposas de las hijas de Jabes Galaad; pero no encontraron otras a quienes pudieran dar de igual manera. 21:15. Y todo Israel sintió mucho dolor y se arrepintió por la destrucción de una tribu de Israel.
Ver original en inglés
21:8. Therefore they said: Who is there of all the tribes of Israel, that came not up to the Lord to Maspha? And, behold, the inhabitants of Jabes Galaad were found not to have been in that army. 21:9. (At that time also when they were in Silo, no one of them was found there,) 21:10. So they sent ten thousand of the most valiant men, and commanded them, saying: Go and put the inhabitants of Jabes Galaad to the sword, with their wives and their children. 21:11. And this is what you shall observe: Every male, and all women that have known men, you shall kill, but the virgins you shall save. 21:12. And there were found of Jabes Galaad four hundred virgins, that had not known the bed of a man, and they brought them to the camp in Silo, into the land of Chanaan. 21:13. And they sent messengers to the children of Benjamin, that were in the rock Remmon, and commanded them to receive them in peace. 21:14. And the children of Benjamin came at that time, and wives were given them of the daughters of Jabes Galaad: but they found no others, whom they might give in like manner. 21:15. And all Israel was very sorry, and repented for the destroying of one tribe out of Israel.
Líneas 27700–27713 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
21:16. Y los ancianos dijeron: ¿Qué haremos con los demás que no han recibido esposas? Pues todas las mujeres de Benjamín están muertas. 21:17. Y debemos emplear todo cuidado y proveer con gran diligencia para que no se destruya una tribu de Israel. 21:18. Pues en cuanto a nuestras propias hijas, no podemos darlas, estando obligados por un juramento y una maldición, por los que dijimos: Maldito sea quien dé alguna de sus hijas a Benjamín por esposa. 21:19. Así tomaron consejo y dijeron: Mirad, hay una solemnidad anual del Señor en Silo, que está situada al norte de la ciudad de Bethel, al lado oriental del camino que va de Bethel a Siquem y al sur de la población de Lebona.
Ver original en inglés
21:16. And the ancients said: What shall we do with the rest, that have not received wives? for all the women in Benjamin are dead. 21:17. And we must use all care, and provide with great diligence, that one tribe be not destroyed out of Israel. 21:18. For as to our own daughters we cannot give them, being bound with an oath and a curse, whereby we said: Cursed be he that shall give Benjamin any of his daughters to wife. 21:19. So they took counsel, and said: Behold, there is a yearly solemnity of the Lord in Silo, which is situate on the north of the city of Bethel, and on the east side of the way, that goeth from Bethel to Sichem, and on the south of the town of Lebona.
Líneas 27715–27727 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
21:20. Y mandaron a los hijos de Benjamín y dijeron: Id y escondeos en las viñas, 21:21. Y cuando veáis salir a las hijas de Silo, como es costumbre, a bailar, salid de repente de las viñas y tomad cada hombre su esposa de entre ellas, y marchad a la tierra de Benjamín. 21:22. Y cuando sus padres y sus hermanos vengan y comiencen a quejarse contra vosotros y a reprenderos, les diremos: Tened compasión de ellos; pues no se las llevaron por derecho de guerra o conquista, sino que cuando pidieron tenerlas, no se las disteis, y la falta se cometió por vuestra parte.
Ver original en inglés
21:20. And they commanded the children of Benjamin and said: Go, and lie hid in the vineyards, 21:21. And when you shall see the daughters of Silo come out, as the custom is, to dance, come ye on a sudden out of the vineyards, and catch you every man his wife among them, and go into the land of Benjamin. 21:22. And when their fathers and their brethren shall come, and shall begin to complain against you, and to chide, we will say to them: Have pity on them: for they took them not away as by the right of war or conquest, but when they asked to have them, you gave them not, and the fault was committed on your part.
Líneas 27729–27740 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
21:23. Y los hijos de Benjamín hicieron como se les había mandado; y, según su número, se llevaron para sí cada hombre su esposa de entre las que bailaban; y fueron a su posesión, reedificaron sus ciudades y habitaron en ellas. 21:24. También los hijos de Israel volvieron por sus tribus y familias a sus moradas. En aquellos días no había rey en Israel, sino que cada uno hacía lo que le parecía correcto a sí mismo.
Ver original en inglés
21:23. And the children of Benjamin did as they had been commanded: and, according to their number, they carried off for themselves every man his wife of them that were dancing: and they went into their possession, and built up their cities, and dwelt in them. 21:24. The children of Israel also returned by their tribes, and families, to their dwellings. In those days there was no king in Israel: but every one did that which seemed right to himself.
