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Atlas of Saints

Éxodo

Capítulo 10 · Douay–Rheims / Challoner

Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.

Biblia · Atlas of Saints

Éxodo, capítulo 10

Resumen del capítulo

¿Por qué se niega Moisés a dejar atrás los rebaños de Israel cuando Faraón ofrece permitir que vayan los hijos?

Los rebaños son necesarios para el servicio del Señor, y el pueblo no sabrá qué debe ofrecerse hasta que llegue al lugar. Moisés dice que todos los rebaños deben ir, sin que quede ni una pezuña.

Explicación del capítulo

¿Por qué se niega Moisés a dejar atrás los rebaños de Israel cuando Faraón ofrece permitir que vayan los hijos? Los rebaños son necesarios para el servicio del Señor, y el pueblo no sabrá qué debe ofrecerse hasta que llegue al lugar. Moisés dice que todos los rebaños deben ir, sin que quede ni una pezuña.

El Señor dice a Moisés que vaya ante Faraón. Dice que ha endurecido el corazón del rey y los de sus siervos para poder obrar sus señales en él. Moisés debe contar a sus hijos y nietos cuántas veces Dios ha afligido con plagas a los egipcios y obrado señales entre ellos, para que sepan que él es el Señor.

Moisés y Aarón van ante Faraón con la pregunta del Señor Dios de los hebreos: ¿hasta cuándo se negará a someterse? Debe dejar ir al pueblo de Dios para ofrecer sacrificios. Si resiste y no lo libera, Dios traerá mañana langostas a sus territorios. Cubrirán la faz de la tierra para que no pueda verse, comerán lo que ha dejado el granizo y se alimentarán de todos los árboles que crecen en los campos. Llenarán las casas de Faraón, las de sus siervos y las de todos los egipcios en cantidades que sus padres y abuelos no han visto desde su primera estancia en la tierra hasta ahora. Moisés se aparta y deja a Faraón.

Los siervos de Faraón preguntan hasta cuándo deben soportar este escándalo. Le piden que deje a los hombres ofrecer sacrificios a su Dios y preguntan si no ve que Egipto está arruinado. Moisés y Aarón son llamados de vuelta. Faraón les dice que vayan y ofrezcan sacrificios, y después pregunta quién irá. Moisés responde: jóvenes y ancianos, hijos e hijas, ovejas y rebaños, porque es la solemnidad del Señor su Dios. Faraón responde: «Así esté el Señor con ustedes como yo los dejaré ir a ustedes y a sus hijos», y los acusa de pretender un gran mal. Dice que solo los hombres pueden ir y ofrecer sacrificios, afirmando que esto es lo que ellos mismos querían. Inmediatamente son expulsados de su presencia.

Dios dice a Moisés que extienda su mano sobre Egipto para que vengan las langostas y devoren toda planta dejada después del granizo. Moisés extiende su vara sobre Egipto. El Señor trae un viento abrasador todo aquel día y aquella noche, y por la mañana levanta las langostas. Vienen sobre toda la tierra y se posan por todos sus territorios en cantidades sin igual antes ni después. Cubren toda la faz de la tierra, devastándolo todo. Comen la hierba y todos los frutos de los árboles que dejó el granizo. No queda nada verde en los árboles ni en las plantas de Egipto.

Faraón llama apresuradamente a Moisés y a Aarón. Dice que ha pecado contra el Señor su Dios y contra ellos, pide perdón también esta vez y les pide que oren para que Dios retire de él esta muerte. Moisés sale de la presencia de Faraón y ora. El Señor hace soplar un viento muy fuerte del oeste; toma las langostas y las arroja al mar Rojo. No queda ni una en todos los territorios de Egipto. El Señor endurece el corazón de Faraón, y él no deja ir a Israel.

Dios dice a Moisés que extienda su mano hacia el cielo para que vengan tinieblas sobre Egipto, tan espesas que puedan sentirse. La nota de Challoner explica esto mediante «exhalaciones densas», que habían de causar y acompañar las tinieblas. Moisés extiende su mano y vienen tinieblas horribles sobre todo Egipto durante tres días. Ningún hombre ve a su hermano ni se mueve de donde está. Dondequiera que vive Israel hay luz.

Faraón llama a Moisés y a Aarón y permite ofrecer sacrificios, diciendo que sus hijos pueden ir, pero que sus ovejas y rebaños deben quedarse. Moisés dice que Faraón debe darles también sacrificios y holocaustos para el Señor su Dios. Todos los rebaños irán; no quedará ni una pezuña. Son necesarios para el servicio del Señor, especialmente porque el pueblo no sabe qué debe ofrecerse hasta que llegue al lugar.

El Señor endurece el corazón de Faraón, y él no los deja ir. Faraón dice a Moisés que se vaya y le advierte que no vuelva a ver su rostro: cualquier día que Moisés venga ante sus ojos, morirá. Moisés responde que será como Faraón ha hablado y que no volverá a ver su rostro.

La historia del capítulo

Dos intercambios preguntan quién o qué puede salir de Egipto. Después de la advertencia de las langostas, Faraón pregunta quién irá. Moisés nombra jóvenes y ancianos, hijos e hijas, ovejas y rebaños; Faraón permite solo a los hombres y hace que sean expulsados. Después de las tinieblas, Faraón permite a los hijos, pero dice que las ovejas y los rebaños deben quedarse. Moisés responde que los rebaños son necesarios para el servicio de Dios y que la ofrenda requerida todavía no se conoce. El capítulo da estas condiciones expresadas en lugar de una razón oculta para cualquiera de las restricciones. Termina con una negativa, una amenaza de muerte y la respuesta de Moisés. (Éxodo 10:7–11, 24–29.)

Lecciones para recordar

  1. Las señales deben contarse a las generaciones posteriores. Dios nombra a los hijos y nietos como oyentes de cuántas veces afligió con plagas a Egipto y obró señales, para que sepan que él es el Señor. Este es el propósito declarado del capítulo para el relato. (10:1–2.)
  2. La oración retira las langostas sin producir la liberación. El viento del oeste las arroja al mar Rojo y no queda ni una en los territorios de Egipto. El versículo siguiente sigue registrando un corazón endurecido y ninguna autorización para salir. (10:16–20.)
  3. Moisés da una razón para llevar todos los rebaños. Son necesarios para el servicio del Señor, y la ofrenda no se conocerá hasta que el pueblo llegue al lugar. Su respuesta conserva esa incertidumbre en lugar de inventar un sacrificio ya especificado. (10:24–26.)

Pon a prueba tu memoria

¿Por qué dice Moisés que no puede quedar ni una pezuña? Todos los rebaños son necesarios para el servicio del Señor, y lo que debe ofrecerse no se conoce hasta que lleguen al lugar. ¿Cómo se van las langostas? Después de que Moisés ora, un viento muy fuerte del oeste las lleva al mar Rojo, sin dejar ninguna en los territorios de Egipto. ¿Qué diferencia se registra durante los tres días de tinieblas?

Ver respuesta

Ningún hombre ve a su hermano ni se mueve de su lugar, pero hay luz dondequiera que vive Israel. (10:18–26.)

Edición y notas de la fuente

Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.

  1. Líneas 6966–6970 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    Éxodo Capítulo 10 La octava plaga, de las langostas. La novena, de las tinieblas; Faraón sigue endurecido.
    Ver original en inglés
    Exodus Chapter 10 The eighth plague of the locusts. The ninth, of darkness: Pharao is still hardened.
  2. Líneas 6971–6978 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    10:1. Y el Señor dijo a Moisés: Entra ante Faraón, pues he endurecido su corazón y el de sus siervos para obrar en él estas señales mías, 10:2. Y para que cuentes a oídos de tus hijos y de tus nietos cuántas veces he afligido con plagas a los egipcios y he obrado mis señales entre ellos, y para que sepan que soy el Señor.
    Ver original en inglés
    10:1. And the Lord said to Moses: Go in to Pharao; for I have hardened his heart, and the heart of his servants: that I may work these my signs in him, 10:2. And thou mayst tell in the ears of thy sons, and of thy grandsons, how often I have plagued the Egyptians, and wrought my signs amongst them: and you may know that I am the Lord.
  3. Líneas 6979–6995 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    10:3. Por tanto, Moisés y Aarón entraron ante Faraón y le dijeron: Así dice el Señor Dios de los hebreos: ¿Hasta cuándo te negarás a someterte a mí? Deja ir a mi pueblo para que me ofrezca sacrificios. 10:4. Pero si resistes y no quieres dejarlos ir, he aquí que mañana traeré las langostas a tus territorios, 10:5. Para cubrir la faz de la tierra, de modo que nada de ella pueda verse, y se coma lo que ha dejado el granizo; pues se alimentarán de todos los árboles que crecen en los campos. 10:6. Y llenarán tus casas, las casas de tus siervos y las de todos los egipcios, en un número que no han visto tus padres ni tus abuelos desde que estuvieron por primera vez en la tierra hasta este día. Y se apartó y salió de la presencia de Faraón.
    Ver original en inglés
    10:3. Therefore Moses and Aaron went in to Pharao, and said to him: Thus saith the Lord God of the Hebrews: How long refusest thou to submit to me? let my people go, to sacrifice to me. 10:4. But if thou resist, and wilt not let them go, behold I will bring in to-morrow the locusts into thy coasts; 10:5. To cover the face of the earth, that nothing thereof may appear, but that which the hail hath left may be eaten: for they shall feed upon all the trees that spring in the fields. 10:6. And they shall fill thy houses, and the houses of thy servants, and of all the Egyptians: such a number as thy fathers have not seen, nor thy grandfathers, from the time they were first upon the earth, until this present day. And he turned himself away, and went forth from Pharao.
  4. Líneas 6996–7014 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    10:7. Y los siervos de Faraón le dijeron: ¿Hasta cuándo soportaremos este escándalo? Deja ir a los hombres para que ofrezcan sacrificios al Señor su Dios. ¿No ves que Egipto está arruinado? 10:8. Y volvieron a llamar a Moisés y a Aarón ante Faraón, y él les dijo: Vayan, ofrezcan sacrificios al Señor su Dios; ¿quiénes irán? 10:9. Moisés dijo: Iremos con nuestros jóvenes y ancianos, con nuestros hijos e hijas, con nuestras ovejas y rebaños, pues es la solemnidad del Señor nuestro Dios. 10:10. Y Faraón respondió: Así esté el Señor con ustedes como yo los dejaré ir a ustedes y a sus hijos; ¿quién puede dudar que pretenden algún gran mal? 10:11. No será así; vayan solamente ustedes, los hombres, y ofrezcan sacrificios al Señor, pues eso también ustedes mismos deseaban. Y de inmediato fueron expulsados de la presencia de Faraón.
    Ver original en inglés
    10:7. And Pharao’s servants said to him: How long shall we endure this scandal? Iet the men go to sacrifice to the Lord their God. Dost thou not see that Egypt is undone? 10:8. And they called back Moses, and Aaron, to Pharao; and he said to them: Go, sacrifice to the Lord your God: who are they that shall go? 10:9. Moses said: We will go with our young and old, with our sons and daughters, with our sheep and herds: for it is the solemnity of the Lord our God. 10:10. And Pharao answered: So be the Lord with you, as I shall let you and your children go: who can doubt but that you intend some great evil? 10:11. It shall not be so, but go ye men only, and sacrifice to the Lord: for this yourselves also desired. And immediately they were cast out from Pharao’s presence.
  5. Líneas 7015–7032 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    10:12. Y el Señor dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre la tierra de Egipto hacia la langosta, para que venga sobre ella y devore toda planta que haya quedado después del granizo. 10:13. Y Moisés extendió su vara sobre la tierra de Egipto; y el Señor trajo un viento abrasador todo aquel día y aquella noche; y por la mañana el viento abrasador levantó las langostas. 10:14. Y subieron sobre toda la tierra de Egipto y se posaron en todos los territorios de los egipcios, innumerables, como no había habido antes de aquel tiempo ni habrá después. 10:15. Y cubrieron toda la faz de la tierra, devastándolo todo. Fue devorada la hierba de la tierra y todos los frutos que había en los árboles y que había dejado el granizo; y no quedó nada verde en los árboles ni en las plantas de la tierra, en todo Egipto.
    Ver original en inglés
    10:12. And the Lord said to Moses: Stretch forth thy hand upon the land of Egypt unto the locust, that it come upon it, and devour every herb that is left after the hail. 10:13. And Moses stretched forth his rod upon the land of Egypt: and the Lord brought a burning wind all that day, and night; and when it was morning, the burning wind raised the locusts. 10:14. And they came up over the whole land of Egypt; and rested in all the coasts of the Egyptians, innumerable, the like as had not been before that time, nor shall be hereafter. 10:15. And they covered the whole face of the earth, wasting all things. And the grass of the earth was devoured, and what fruits soever were on the trees, which the hail had left; and there remained not any thing that was green on the trees, or in the herbs of the earth, in all Egypt.
  6. Líneas 7033–7048 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    10:16. Por eso Faraón llamó apresuradamente a Moisés y a Aarón y les dijo: He pecado contra el Señor su Dios y contra ustedes. 10:17. Pero ahora perdónenme mi pecado también esta vez, y rueguen al Señor su Dios que retire de mí esta muerte. 10:18. Y Moisés, saliendo de la presencia de Faraón, oró al Señor: 10:19. Y él hizo soplar un viento muy fuerte del oeste, que tomó las langostas y las arrojó al mar Rojo; no quedó ni una sola en todos los territorios de Egipto. 10:20. Y el Señor endureció el corazón de Faraón, y tampoco dejó ir a los hijos de Israel.
    Ver original en inglés
    10:16. Wherefore Pharao in haste called Moses and Aaron, and said to them: I have sinned against the Lord your God, and against you. 10:17. But now forgive me my sin this time also, and pray to the Lord your God, that he take away from me this death. 10:18. And Moses going forth from the presence of Pharao, prayed to the Lord: 10:19. And he made a very strong wind to blow from the west, and it took the locusts and cast them into the Red Sea: there remained not so much as one in all the coasts of Egypt. 10:20. And the Lord hardened Pharao’s heart, neither did he let the children of Israel go.
  7. Líneas 7049–7062 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    10:21. Y el Señor dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, y que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tan espesas que puedan sentirse. Tinieblas sobre la tierra de Egipto, tan espesas que puedan sentirse.... Por medio de las exhalaciones densas que habían de causar y acompañar las tinieblas. 10:22. Y Moisés extendió su mano hacia el cielo; y vinieron tinieblas horribles sobre toda la tierra de Egipto durante tres días. 10:23. Ningún hombre vio a su hermano ni se movió del lugar donde estaba; pero dondequiera que habitaban los hijos de Israel había luz.
    Ver original en inglés
    10:21. And the Lord said to Moses: Stretch out thy hand towards heaven: and may there be darkness upon the land of Egypt so thick that it may be felt. Darkness upon the land of Egypt, so thick that it may be felt.... By means of the gross exhalations, which were to cause and accompany the darkness. 10:22. And Moses stretched forth his hand towards heaven: and there came horrible darkness in all the land of Egypt for three days. 10:23. No man saw his brother, nor moved himself out of the place where he was: but wheresoever the children of Israel dwelt, there was light.
  8. Líneas 7063–7074 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    10:24. Y Faraón llamó a Moisés y a Aarón y les dijo: Vayan, ofrezcan sacrificios al Señor; que solamente sus ovejas y rebaños permanezcan, y que sus hijos vayan con ustedes. 10:25. Moisés dijo: También nos darás sacrificios y holocaustos para el Señor nuestro Dios. 10:26. Todos los rebaños irán con nosotros; no quedará ni una pezuña de ellos, pues son necesarios para el servicio del Señor nuestro Dios, especialmente porque no sabemos qué debe ofrecerse hasta que lleguemos al lugar mismo.
    Ver original en inglés
    10:24. And Pharao called Moses and Aaron, and said to them: Go, sacrifice to the Lord: let your sheep only, and herds remain, let your children go with you. 10:25. Moses said: Thou shalt give us also sacrifices and burnt-offerings, to the Lord our God. 10:26. All the flocks shall go with us; there shall not a hoof remain of them: for they are necessary for the service of the Lord our God: especially as we know not what must be offered, till we come to the very place.
  9. Líneas 7075–7085 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    10:27. Y el Señor endureció el corazón de Faraón, y él no quiso dejarlos ir. 10:28. Y Faraón dijo a Moisés: Apártate de mí y cuida de no volver a ver mi rostro; cualquier día que vengas ante mis ojos, morirás. 10:29. Moisés respondió: Así será como has hablado; no volveré a ver tu rostro.
    Ver original en inglés
    10:27. And the Lord hardened Pharao’s heart, and he would not let them go. 10:28. And Pharao said to Moses: Get thee from me, and beware thou see not my face any more: in what day soever thou shalt come in my sight, thou shalt die. 10:29. Moses answered: So shall it be as thou hast spoken, I will not see thy face anymore.

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