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Atlas of Saints

Deuteronomio

Capítulo 32 · Douay–Rheims / Challoner

Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.

Biblia · Atlas of Saints

Deuteronomio, capítulo 32

Resumen del capítulo

¿Por qué dice el cántico que el Señor aplazó hacer cesar la memoria de Israel entre los hombres?

Lo aplazó por la ira de los enemigos, no sea que se enorgullezcan y digan que su propia mano poderosa, en vez del Señor, había hecho todas estas cosas.

Explicación del capítulo

El cántico de Moisés llama a los cielos a oír y a la tierra a escuchar. Pide que su enseñanza se junte como la lluvia y su discurso caiga como el rocío, un aguacero sobre la hierba y gotas sobre el pasto. Porque invocará el nombre del Señor, han de dar magnificencia a Dios. Las obras de Dios son perfectas; todos sus caminos son juicios. Es fiel, sin ninguna maldad, justo y recto. El pueblo ha pecado contra él y no son sus hijos en su suciedad, una generación malvada y perversa. Moisés pregunta si esta es su retribución al Señor, llamándolos necios e insensatos. ¿No es su Padre, que los poseyó, hizo y creó?

Deben recordar los días antiguos, pensar en cada generación y preguntar a su padre y ancianos, que se lo dirán. Cuando el Altísimo dividió las naciones y separó a los hijos de Adán, fijó los límites de los pueblos según el número de los hijos de Israel. Su pueblo es su porción; Jacob es el lote de su herencia. Lo halló en una tierra desierta, un lugar de horror y vasto desierto, lo condujo y enseñó y lo guardó como la niña de su ojo. Como un águila que incita a sus crías a volar y se cierne sobre ellas, extendió sus alas, lo tomó y lo llevó sobre sus hombros. El Señor solo lo guio, sin ningún dios extraño. Lo puso en tierra alta para comer frutos del campo, sacar miel de la roca y aceite de la piedra más dura y tener mantequilla de la manada, leche de oveja, grasa de corderos, carneros de la raza de Basan, cabras, la médula del trigo y la sangre más pura de la uva.

El amado engordó y dio coces, volviéndose gordo, grueso y corpulento. Abandonó a Dios que lo hizo y se apartó de Dios su salvador. Lo provocaron con dioses extraños e incitaron su ira con sus abominaciones. Sacrificaron a demonios, no a Dios: a dioses que no conocían, dioses surgidos recientemente que sus padres no habían adorado. Abandonaron a Dios que los engendró y olvidaron al Señor que los creó.

El Señor vio y se movió a ira porque sus hijos e hijas lo provocaron. Dice que ocultará su rostro y considerará su fin último, pues son una generación perversa e hijos infieles. Lo provocaron con lo que no era dios y lo airaron con vanidades; los provocará con lo que no es pueblo y los afligirá con una nación necia. El fuego encendido en su ira arderá hasta el infierno más profundo, devorará la tierra y su producción y quemará los cimientos de los montes. Acumulará males sobre ellos y gastará sus flechas entre ellos. El hambre los consumirá; las aves los devorarán con una mordedura sumamente amarga. Enviará dientes de bestias y la furia de criaturas que se arrastran por el suelo y de serpientes. Fuera los devastará la espada; dentro habrá terror, para el joven y la virgen, el niño de pecho y el anciano. Pregunta dónde están y dice que haría cesar su memoria entre los hombres, pero lo aplazó por la ira de los enemigos, no sea que se enorgullezcan y digan que su mano poderosa, y no el Señor, hizo todas estas cosas.

El cántico los llama una nación sin consejo ni sabiduría y desea que sean sabios, entiendan y provean para su fin último. ¿Cómo podría uno perseguir a mil y dos hacer huir a diez mil si su Dios no los hubiera vendido y el Señor encerrado? Nuestro Dios no es como sus dioses; los enemigos mismos son jueces. Sus viñas pertenecen a la viña de Sodoma y los arrabales de Gomorrha, con uvas de hiel y racimos amargos. Su vino es hiel de dragones y veneno incurable de áspides. Estas cosas están guardadas con el Señor y selladas en sus tesoros. La venganza es suya; pagará a su debido tiempo para que resbale su pie. La destrucción está cerca y su tiempo se apresura.

El Señor juzgará a su pueblo y tendrá misericordia de sus siervos. Verá su mano debilitada, desfallecer a los encerrados y consumirse a los restantes. Preguntará dónde están los dioses en quienes confiaban, de cuyas víctimas se comía la grasa y de cuyas libaciones se bebía el vino. Que se levanten, los ayuden y los protejan en la angustia. El Señor declara que él solo es, sin otro Dios además de él: mata y hace vivir, hiere y sana y nadie puede librar de su mano. Levantando su mano al cielo, declara que vive para siempre. Si afila su espada como el relámpago y su mano toma el juicio, devolverá venganza a sus enemigos y pagará a quienes lo odian. Sus flechas estarán ebrias de sangre y su espada devorará carne: la sangre de los muertos y del cautiverio y la cabeza descubierta de los enemigos. Se llama a las naciones a alabar a su pueblo, porque vengará la sangre de sus siervos, tomará venganza sobre sus enemigos y será misericordioso con la tierra de su pueblo.

Moisés viene con Josue, hijo de Nun, y habla todas las palabras del cántico a oídos del pueblo. Termina de hablar a todo Israel y después les dice que pongan sus corazones en cada palabra que atestigua aquel día. Deben mandar a sus hijos observar, cumplir y llevar a cabo todo lo escrito en la ley. Estos mandatos no son en vano: cada uno ha de vivir en ellos y al cumplirlos permanecer largo tiempo en la tierra a la que cruzan el Jordán para poseerla.

Aquel mismo día el Señor dice a Moisés que suba a Abarim —el nombre se explica como pasos—, al monte Nebo en Moab frente a Jericó. Debe ver Canaán, que el Señor dará a Israel para poseerla, morir en el monte y ser reunido con su pueblo, como su hermano Aarón murió en el monte Hor y fue reunido con su pueblo. La razón expresada es su transgresión entre los hijos de Israel en las aguas de contradicción en Cades, en el desierto de Sin: no santificaron al Señor entre Israel. Moisés verá la tierra frente a él pero no entrará en la tierra dada a Israel.

La historia del capítulo

El cántico recuerda el cuidado y los dones de alimento del Señor y después describe al amado abandonando a su Creador y el sacrificio a dioses surgidos recientemente. Da razones explícitas para la ira y para aplazar la pérdida de la memoria de Israel: el pueblo provocó al Señor, mientras sus enemigos podrían atribuirse los hechos. La pregunta sobre uno que persigue a mil y dos que hacen huir a diez mil atribuye esa situación a que su Dios los vende y el Señor los encierra. Siguen juicio y misericordia, con las declaraciones del Señor sobre vida, muerte, herir y sanar. Fuera del cántico, Moisés y Josue realmente lo recitan y Moisés da la instrucción de los hijos y sus propósitos expresados. El pasaje del monte registra un mandato y exclusión, no la subida ni muerte completadas de Moisés.

Lecciones para recordar

  1. El cántico expresa la razón para aplazar la pérdida de la memoria de Israel. Los enemigos podrían enorgullecerse y afirmar que su propia mano poderosa, en vez del Señor, realizó los hechos. Esta razón debe mantenerse distinta de un relato inventado de un resto preservado.
  2. Las imágenes de cuidado y alimento llevan detalles concretos. El Señor guía solo, guarda a Jacob como la niña de su ojo y lo lleva como el águila descrita. La lista de alimentos incluye carneros de Basan, la médula del trigo y la sangre más pura de la uva; preceden al relato de abandonarlo.
  3. La instrucción final se refiere a acciones e hijos. Israel debe poner su corazón en las palabras y mandar a sus hijos observar y cumplir toda la ley escrita para vivir en ella y permanecer largo tiempo en la tierra. El mandato del mismo día permite a Moisés ver esa tierra pero le prohíbe entrar.

Pon a prueba tu memoria

¿Por qué se aplazó hacer cesar la memoria de Israel y qué afirmación podrían hacer de otro modo los enemigos?

Edición y notas de la fuente

Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.

  1. Líneas 22020–22043 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    Deuteronomio, capítulo 32 Un cántico para recordar la ley. Se manda a Moisés subir a un monte desde donde verá la tierra prometida, pero no entrará en ella. 32:1. Oíd, cielos, las cosas que digo; escuche la tierra las palabras de mi boca. 32:2. Júntese mi doctrina como la lluvia, destile mi discurso como el rocío, como un aguacero sobre la hierba y como gotas sobre el pasto. 32:3. Porque invocaré el nombre del Señor; dad magnificencia a nuestro Dios. 32:4. Las obras de Dios son perfectas y todos sus caminos son juicios; Dios es fiel y sin ninguna iniquidad, es justo y recto. 32:5. Han pecado contra él y no son ninguno de sus hijos en su suciedad; son una generación malvada y perversa. 32:6. ¿Es esta la retribución que das al Señor, pueblo necio e insensato? ¿No es él tu padre, que te ha poseído, hecho y creado?
    Ver original en inglés
    Deuteronomy Chapter 32 A canticle for the remembrance of the law. Moses is commanded to go up into a mountain, from whence he shall see the promised land but not enter into it. 32:1. Hear, O ye heavens, the things I speak, let the earth give ear to the words of my mouth. 32:2. Let my doctrine gather as the rain, let my speech distil as the dew, as a shower upon the herb, and as drops upon the grass. 32:3. Because I will invoke the name of the Lord: give ye magnificence to our God. 32:4. The works of God are perfect, and all his ways are judgments: God is faithful and without any iniquity, he is just and right. 32:5. They have sinned against him, and are none of his children in their filth: they are a wicked and perverse generation. 32:6. Is this the return thou makest to the Lord, O foolish and senseless people? Is not he thy father, that hath possessed thee, and made thee, and created thee?
  2. Líneas 22045–22073 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    32:7. Recuerda los días antiguos, piensa en cada generación; pregunta a tu padre y te lo declarará, a tus ancianos y te lo dirán. 32:8. Cuando el Altísimo dividió las naciones, cuando separó a los hijos de Adán, fijó los límites de los pueblos según el número de los hijos de Israel. 32:9. Pero la porción del Señor es su pueblo; Jacob, el lote de su herencia. 32:10. Lo halló en una tierra desierta, en un lugar de horror y de vasto desierto; lo condujo por allí y lo enseñó y lo guardó como la niña de su ojo. 32:11. Como el águila que incita a sus crías a volar y se cierne sobre ellas, extendió sus alas y lo tomó y lo llevó sobre sus hombros. 32:12. El Señor solo fue su guía y no hubo ningún dios extraño con él. 32:13. Lo puso sobre tierra alta para que comiera los frutos de los campos, para que chupara miel de la roca y aceite de la piedra más dura, 32:14. Mantequilla de la manada y leche de las ovejas con la grasa de corderos y de carneros de la raza de Basan, y cabras con la médula del trigo, y pudiera beber la sangre más pura de la uva.
    Ver original en inglés
    32:7. Remember the days of old, think upon every generation: ask thy father, and he will declare to thee: thy elders and they will tell thee. 32:8. When the Most High divided the nations: when he separated the sons of Adam, he appointed the bounds of people according to the number of the children of Israel. 32:9. But the Lord’s portion is his people: Jacob the lot of his inheritance. 32:10. He found him in a desert land, in a place of horror, and of vast wilderness: he led him about, and taught him: and he kept him as the apple of his eye. 32:11. As the eagle enticing her young to fly, and hovering over them, he spread his wings, and hath taken him and carried him on his shoulders. 32:12. The Lord alone was his leader: and there was no strange god with him. 32:13. He set him upon high land: that he might eat the fruits of the fields, that he might suck honey out of the rock, and oil out of the hardest stone, 32:14. Butter of the herd, and milk of the sheep with the fat of lambs, and of the rams of the breed of Basan: and goats with the marrow of wheat, and might drink the purest blood of the grape.
  3. Líneas 22075–22085 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    32:15. El amado engordó y dio coces; engordó y se hizo grueso y corpulento; abandonó a Dios que lo hizo y se apartó de Dios su salvador. 32:16. Lo provocaron con dioses extraños y lo incitaron a la ira con sus abominaciones. 32:17. Sacrificaron a demonios y no a Dios, a dioses que no conocían, que habían surgido recientemente y a quienes sus padres no habían adorado. 32:18. Has abandonado a Dios que te engendró y has olvidado al Señor que te creó.
    Ver original en inglés
    32:15. The beloved grew fat, and kicked: he grew fat, and thick and gross, he forsook God who made him, and departed from God his saviour. 32:16. They provoked him by strange gods, and stirred him up to anger, with their abominations. 32:17. They sacrificed to devils and not to God: to gods whom they knew not: that were newly come up, whom their fathers worshipped not. 32:18. Thou hast forsaken the God that begot thee, and hast forgotten the Lord that created thee.
  4. Líneas 22087–22117 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    32:19. El Señor vio y se movió a ira porque sus propios hijos e hijas lo provocaron. 32:20. Y dijo: Ocultaré mi rostro de ellos y consideraré cuál será su fin último, porque es una generación perversa e hijos infieles. 32:21. Me han provocado con lo que no era dios y me han airado con sus vanidades; y los provocaré con lo que no es pueblo y los afligiré con una nación necia. 32:22. Un fuego se enciende en mi ira y arderá hasta el infierno más profundo; devorará la tierra con su producción y quemará los cimientos de los montes. 32:23. Acumularé males sobre ellos y gastaré mis flechas entre ellos. 32:24. Serán consumidos por el hambre y las aves los devorarán con una mordedura sumamente amarga; enviaré sobre ellos los dientes de bestias con la furia de criaturas que se arrastran por el suelo y de serpientes. 32:25. Fuera los devastará la espada y dentro habrá terror, tanto para el joven y la virgen como para el niño de pecho y el hombre de edad. 32:26. Dije: ¿Dónde están? Haré que su memoria cese de entre los hombres. 32:27. Pero por la ira de los enemigos lo he aplazado, no sea que quizá sus enemigos se enorgullezcan y digan: Nuestra mano poderosa y no el Señor ha hecho todas estas cosas.
    Ver original en inglés
    32:19. The Lord saw, and was moved to wrath: because his own sons and daughters provoked him. 32:20. And he said: I will hide my face from them, and will consider what their last end shall be: for it is a perverse generation, and unfaithful children. 32:21. They have provoked me with that which was no god, and have angered me with their vanities: and I will provoke them with that which is no people, and will vex them with a foolish nation. 32:22. A fire is kindled in my wrath, and shall burn even to the lowest hell: and shall devour the earth with her increase, and shall burn the foundations of the mountains. 32:23. I will heap evils upon them, and will spend my arrows among them. 32:24. They shall be consumed with famine, and birds shall devour them with a most bitter bite: I will send the teeth of beasts upon them, with the fury of creatures that trail upon the ground, and of serpents. 32:25. Without, the sword shall lay them waste, and terror within, both the young man and the virgin, the sucking child with the man in years. 32:26. I said: Where are they? I will make the memory of them to cease from among men. 32:27. But for the wrath of the enemies I have deferred it: lest perhaps their enemies might be proud, and should say: Our mighty hand, and not the Lord, hath done all these things.
  5. Líneas 22119–22143 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    32:28. Son una nación sin consejo y sin sabiduría. 32:29. ¡Ojalá fueran sabios y entendieran y proveyeran para su fin último! 32:30. ¿Cómo perseguiría uno a mil y dos harían huir a diez mil? ¿No fue porque su Dios los había vendido y el Señor los había encerrado? 32:31. Porque nuestro Dios no es como sus dioses; nuestros enemigos mismos son jueces. 32:32. Sus viñas son de la viña de Sodoma y de los arrabales de Gomorrha; sus uvas son uvas de hiel y sus racimos sumamente amargos. 32:33. Su vino es la hiel de dragones y el veneno de áspides, que es incurable. 32:34. ¿No están estas cosas guardadas conmigo y selladas en mis tesoros? 32:35. La venganza es mía y les pagaré a su debido tiempo para que resbale su pie; el día de la destrucción está cerca y el tiempo se apresura a venir.
    Ver original en inglés
    32:28. They are a nation without counsel, and without wisdom. 32:29. O that they would be wise and would understand, and would provide for their last end. 32:30. How should one pursue after a thousand, and two chase ten thousand? Was it not, because their God had sold them, and the Lord had shut them up? 32:31. For our God is not as their gods: our enemies themselves are judges. 32:32. Their vines are of the vineyard of Sodom, and of the suburbs of Gomorrha: their grapes are grapes of gall, and their clusters most bitter. 32:33. Their wine is the gall of dragons, and the venom of asps, which is incurable. 32:34. Are not these things stored up with me, and sealed up in my treasures? 32:35. Revenge is mine, and I will repay them in due time, that their foot may slide: the day of destruction is at hand, and the time makes haste to come.
  6. Líneas 22145–22172 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    32:36. El Señor juzgará a su pueblo y tendrá misericordia de sus siervos; verá que su mano está debilitada, que quienes estaban encerrados también han desfallecido y que los que quedaron están consumidos. 32:37. Y dirá: ¿Dónde están sus dioses en quienes confiaban? 32:38. De cuyas víctimas comían la grasa y bebían el vino de sus libaciones; que se levanten y os ayuden y os protejan en vuestra angustia. 32:39. Ved que yo solo soy y no hay otro Dios además de mí; mataré y haré vivir, heriré y sanaré, y no hay nadie que pueda librar de mi mano. 32:40. Levantaré mi mano al cielo y diré: Vivo para siempre. 32:41. Si afilo mi espada como el relámpago y mi mano toma el juicio, devolveré venganza a mis enemigos y pagaré a quienes me odian. 32:42. Embriagaré mis flechas con sangre y mi espada devorará carne, de la sangre de los muertos y del cautiverio, de la cabeza descubierta de los enemigos. 32:43. Alabad a su pueblo, naciones, porque vengará la sangre de sus siervos y devolverá venganza a sus enemigos y será misericordioso con la tierra de su pueblo.
    Ver original en inglés
    32:36. The Lord will judge his people, and will have mercy on his servants: he shall see that their hand is weakened, and that they who were shut up have also failed, and they that remained are consumed. 32:37. And he shall say: Where are their gods, in whom they trusted? 32:38. Of whose victims they ate the fat, and drank the wine of their drink offerings: let them arise and help you, and protect you in your distress. 32:39. See ye that I alone am, and there is no other God besides me: I will kill and I will make to live: I will strike, and I will heal, and there is none that can deliver out of my hand. 32:40. I will lift up my hand to heaven, and I will say: I live for ever. 32:41. If I shall whet my sword as the lightning, and my hand take hold on judgment: I will render vengeance to my enemies, and repay them that hate me. 32:42. I will make my arrows drunk with blood, and my sword shall devour flesh, of the blood of the slain and of the captivity, of the bare head of the enemies. 32:43. Praise his people, ye nations, for he will revenge the blood of his servants: and will render vengeance to their enemies, and he will be merciful to the land of his people.
  7. Líneas 22174–22185 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    32:44. Así Moisés vino y habló todas las palabras de este cántico a oídos del pueblo, y Josue, hijo de Nun. 32:45. Y terminó todas estas palabras hablando a todo Israel. 32:46. Y les dijo: Poned vuestros corazones en todas las palabras que os atestiguo hoy, las cuales mandaréis a vuestros hijos observar y cumplir y llevar a cabo todo lo escrito en esta ley: 32:47. Porque no se os mandan en vano, sino para que cada uno viva en ellas y, al cumplirlas, permanezcáis largo tiempo en la tierra a la que cruzáis el Jordán para poseerla.
    Ver original en inglés
    32:44. So Moses came and spoke all the words of this canticle in the ears of the people, and Josue the son of Nun. 32:45. And he ended all these words, speaking to all Israel. 32:46. And he said to them: Set your hearts on all the words, which I testify to you this day: which you shall command your children to observe and to do, and to fulfil all that is written in this law: 32:47. For they are not commanded you in vain, but that every one should live in them, and that doing them you may continue a long time in the land whither you are going over the Jordan to possess it.
  8. Líneas 22187–22205 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    32:48. Y el Señor habló a Moisés aquel mismo día diciendo: 32:49. Sube a este monte Abarim (es decir, de pasos), al monte Nebo, que está en la tierra de Moab frente a Jericó, y ve la tierra de Canaán que entregaré a los hijos de Israel para poseerla, y muere en el monte. 32:50. Cuando hayas subido a él serás reunido con tu pueblo, como Aarón tu hermano murió en el monte Hor y fue reunido con su pueblo: 32:51. Porque transgredisteis contra mí en medio de los hijos de Israel en las aguas de contradicción, en Cades del desierto de Sin, y no me santificasteis entre los hijos de Israel. 32:52. Verás la tierra ante ti que daré a los hijos de Israel, pero no entrarás en ella.
    Ver original en inglés
    32:48. And the Lord spoke to Moses the same day, saying: 32:49. Go up into this mountain Abarim, (that is to say, of passages,) unto mount Nebo, which is in the land of Moab over against Jericho: and see the land of Chanaan, which I will deliver to the children of Israel to possess, and die thou in the mountain. 32:50. When thou art gone up into it thou shalt be gathered to thy people, as Aaron thy brother died in mount Hor, and was gathered to his people: 32:51. Because you trespassed against me in the midst of the children of Israel, at the waters of contradiction, in Cades of the desert of Sin: and you did not sanctify me among the children of Israel. 32:52. Thou shalt see the land before thee, which I will give to the children of Israel, but thou shalt not enter into it.

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