Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.
Biblia · Atlas of Saints
Apocalipsis, capítulo 9
Resumen del capítulo
¿Qué terrores apocalípticos siguen al sonido de las trompetas quinta y sexta y cómo responden las naciones supervivientes?
La quinta trompeta trae langostas que atormentan durante cinco meses a personas no marcadas; la sexta trae un ejército de jinetes y tres plagas que matan a un tercio de los hombres, mientras los supervivientes no hacen penitencia.
Explicación del capítulo
Cuando el quinto ángel toca su trompeta, Juan presencia una estrella caída de los cielos sobre la tierra, y un ángel recibe la llave para abrir el pozo sin fondo. El obispo Challoner observa que esta estrella caída puede significar la desastrosa apostasía de mentes doctas o pueblos enteros que se apartan de la verdad católica, mientras la llave se confía a un ángel servidor facultado para abrir el abismo. Un humo espeso surge de la cavidad como el vapor de un horno rugiente, envolviendo en oscuridad tanto el sol como la atmósfera. De esta nube infernal salen enjambres de langostas monstruosas dotadas de poder venenoso como los escorpiones de la tierra. Challoner comenta que estas criaturas pueden ser espíritus demoníacos liberados durante el reinado del Anticristo, organismos físicos aterradores o antiguos heresiarcas como Arrio y Sabelio cuyos venenos doctrinales dañaron las almas negando la divinidad de Cristo, mientras rechaza las polémicas absurdas dirigidas contra el papado. En lugar de devastar hierba, plantas o árboles, se prohíbe divinamente a estas criaturas dañar la vegetación, dirigiéndolas únicamente contra los mortales que no llevan el sello de Dios en la frente. Reciben autoridad para no ejecutar a sus víctimas, sino infligir un tormento agonizante durante cinco meses como el golpe abrasador de un escorpión, haciendo que las víctimas ansíen en vano la muerte mientras la muerte física huye de ellas.
El aspecto de estas langostas refleja caballos acorazados preparados para la batalla, que llevan sobre la cabeza algo semejante a coronas de oro, rostros humanos, cabellos sueltos como de mujeres y los dientes depredadores de los leones. Sus pechos están protegidos por algo semejante a corazas de hierro, y el rugido impetuoso de sus alas se asemeja a la carga atronadora de carros de guerra y caballos que galopan al combate. Provistas de aguijones de escorpión en la cola, conservan poder para torturar a los mortales no sellados durante cinco meses bajo el dominio de su monarca infernal, el ángel del abismo, conocido en hebreo como Abadón, en griego como Apollyon y en latín como Exterminans. Con esta visita aterradora concluye el primer ay, dejando dos ayes inminentes que aún han de llegar sobre el mundo.
Al sonar la sexta trompeta, una voz con autoridad sale de los cuatro cuernos del altar de oro situado ante Dios, ordenando al sexto ángel liberar a los cuatro ángeles atados junto al río Éufrates. Preparados para una hora, día, mes y año exactos, estos espíritus son liberados para matar a un tercio de la humanidad mediante una fuerza de caballería colosal de doscientos millones. Los jinetes llevan corazas de fuego, jacinto y azufre, mientras los caballos tienen cabezas semejantes a las de los leones que exhalan torrentes letales de fuego, humo y azufre, matando a un tercio de la raza humana. El poder destructivo de estos caballos reside tanto en sus bocas llameantes como en sus colas serpentinas, que poseen cabezas que causan daño mortal. Sin embargo, los supervivientes de estas tres plagas catastróficas se niegan a hacer penitencia por las obras perversas de sus manos, persistiendo en adorar demonios e ídolos inertes de oro, plata, bronce, piedra y madera que no pueden ver, oír ni caminar; tampoco se arrepienten de sus homicidios, hechicerías, fornicación o robos.
La historia del capítulo
Contexto: Los ángeles quinto y sexto tocan sus trompetas. Lo que está en juego: Las langostas atormentan a los hombres no marcados durante cinco meses, y tres plagas de los caballos matan a un tercio de los hombres. Acción: Se abre el pozo; salen langostas con formas de caballos, coronas semejantes al oro, rostros humanos, cabellos como de mujeres, dientes de león, corazas semejantes al hierro y colas de escorpión. Se libera a cuatro ángeles atados en el Éufrates y Juan oye el número de los jinetes: veinte mil veces diez mil. Consecuencia: Los supervivientes no hacen penitencia por adorar ídolos, homicidios, hechicerías, fornicación o robos. Límites: La anotación impresa da alternativas para los significados de la estrella y las langostas y rechaza identificar a Abadón con el Papa o a las langostas con frailes mendicantes; no decide una sola interpretación.
Lecciones para recordar
- Las langostas pueden dañar únicamente a los hombres sin la señal de Dios, no la hierba, cosas verdes o árboles, y pueden atormentar en vez de matar.
- Los caballos tienen cabezas semejantes a las de los leones que emiten fuego, humo y azufre, y colas semejantes a serpientes con cabezas que dañan.
- Los ídolos enumerados son de oro, plata, latón, piedra y madera, incapaces de ver, oír o caminar.
Pon a prueba tu memoria
¿Qué límites se imponen a las langostas y de qué pecados no hacen penitencia los supervivientes?
Edición y notas de la fuente
Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.
Líneas 139091–139100 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
9:1. Y el quinto ángel tocó la trompeta: y vi caer una estrella del cielo sobre la tierra. Y se le dio la llave del pozo sin fondo. Una estrella llena.... Esto puede significar la caída y apostasía de hombres grandes y doctos de la fe verdadera. O una nación entera que cae en error y se separa de la Iglesia, sin tener la señal de Dios en sus frentes. Y se le dio la llave del pozo sin fondo.... Es decir, al ángel, no a la estrella caída. A este ángel se le dio el poder, aquí significado por una llave, de abrir el infierno.
Ver original en inglés
9:1. And the fifth angel sounded the trumpet: and I saw a star fall from heaven upon the earth. And there was given to him the key of the bottomless pit. A star full.... This may mean the fall and apostasy of great and learned men from the true faith. Or a whole nation falling into error and separating from the church, not having the sign of God in their foreheads. And there was given to him the key of the bottomless pit.... That is, to the angel, not to the fallen star. To this angel was given the power, which is here signified by a key, of opening hell.
Líneas 139106–139128 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
9:3. Y del humo del pozo salieron langostas sobre la tierra. Y se les dio poder, como tienen poder los escorpiones de la tierra. Salieron langostas.... Estas pueden ser demonios en tiempos del Anticristo, con apariencia de langostas, pero grandes y monstruosas, como aquí se describe. O pueden ser langostas reales, pero de tamaño extraordinario y forma monstruosa, como nunca antes se habían visto sobre la tierra, enviadas a atormentar a quienes no tienen la señal (o sello) de Dios en sus frentes. Algunos comentaristas entienden por estas langostas a herejes, y especialmente a aquellos herejes que surgieron de los judíos y con ellos negaron la divinidad de Jesucristo; como Teódoto, Práxeas, Noeto, Pablo de Samosata, Sabelio, Arrio, etc. Estos eran grandes enemigos de la religión cristiana; atormentaban e infectaban las almas de los hombres, picándolas como escorpiones con el veneno de sus herejías. Otros han explicado estas langostas y otros animales, mencionados en distintos lugares de este libro sagrado y místico, de manera sumamente absurda, fantasiosa y ridícula; hacen de Abadón el Papa y de las langostas frailes mendicantes, etc. Aquí se considera apropiado no entrar en controversia alguna sobre ese asunto, pues los inventores de estas fantasías ya han recibido respuesta y han sido plenamente refutados por muchos polemistas: además, quienes podrían ser engañados por tales escritores quiméricos están en estos días mucho mejor informados.
Ver original en inglés
9:3. And from the smoke of the pit there came out locusts upon the earth. And power was given to them, as the scorpions of the earth have power. There came out locusts.... These may be devils in Antichrist’s time, having the appearance of locusts, but large and monstrous, as here described. Or they may be real locusts, but of an extraordinary size and monstrous shape, such as were never before seen on earth, sent to torment those who have not the sign (or seal) of God on their foreheads. Some commentators by these locusts understand heretics, and especially those heretics, that sprung from Jews, and with them denied the divinity of Jesus Christ; as Theodotus, Praxeas, Noetus, Paul of Samosata, Sabellius, Arius, etc. These were great enemies of the Christian religion; they tormented and infected the souls of men, stinging them like scorpions, with the poison of their heresies. Others have explained these locusts, and other animals, mentioned in different places throughout this sacred and mystical book, in a most absurd, fanciful, and ridiculous manner; they make Abaddon the Pope, and the locusts to be friars mendicant, etc. Here it is thought proper, not to enter into any controversy upon that subject, as the inventors of these fancies have been already answered, and fully refuted by many controvertists: besides, those who might be inposed on by such chimerical writers, are in these days much better informed.
Líneas 139162–139172 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
9:13. Y el sexto ángel tocó la trompeta: y oí una voz de los cuatro cuernos del altar de oro que está ante los ojos de Dios, 9:14. Que decía al sexto ángel que tenía la trompeta: Suelta a los cuatro ángeles que están atados en el gran río Éufrates. 9:15. Y fueron soltados los cuatro ángeles, que estaban preparados para una hora, y un día, y un mes, y un año: para matar a la tercera parte de los hombres. 9:16. Y el número del ejército de jinetes era veinte mil veces diez mil. Y oí el número de ellos.
Ver original en inglés
9:13. And the sixth angel sounded the trumpet: and I heard a voice from the four horns of the golden altar which is before the eyes of God, 9:14. Saying to the sixth angel who had the trumpet: Loose the four angels who are bound in the great river Euphrates. 9:15. And the four angels were loosed, who were prepared for an hour, and a day, and a month, and a year: for to kill the third part of men. 9:16. And the number of the army of horsemen was twenty thousand times ten thousand. And I heard the number of them.
