Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.
Biblia · Atlas of Saints
Mateo, capítulo 7
Resumen del capítulo
¿Cómo distingue el capítulo entre oír, afirmar y hacer?
El sermón pasa del juicio recíproco y la petición al discernimiento por los frutos y los dos constructores que oyen, pero difieren en actuar.
Explicación del capítulo
En la tercera parte del sermón, Jesús dice que no juzguen para no ser juzgados: el juicio y la medida usados serán devueltos. Compara ver la mota de un hermano sin advertir la propia viga y ofrecer quitar la mota conservando esa viga. El hipócrita debe quitar primero la viga para ver la eliminación de la mota. El texto proporciona el orden correctivo sin añadir un tono especificado de corrección suave. Las cosas santas no han de darse a perros ni las perlas a cerdos, para que no sigan el pisoteo y el ataque; no se proporciona la identificación de estas imágenes con una población particular.
Jesús llama a sus oyentes a pedir, buscar y llamar, prometiendo recibir, encontrar y una puerta abierta. Pregunta qué hombre daría a un hijo una piedra por pan o una serpiente por pescado. Si quienes llama malos saben dar buenos dones a los hijos, cuánto más dará cosas buenas el Padre celestial a quienes piden. Han de hacer a otros cuanto quisieran que otros les hicieran: esto es la ley y los profetas. Ordena entrar por la puerta estrecha, contrastando un camino ancho con muchos viajeros que conduce a la destrucción y un camino angosto y estrecho con pocos que lo encuentran que conduce a la vida. La analogía no especifica la facilidad del camino ancho ni condiciones de viaje proporcionadas.
Los falsos profetas visten ropa de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Son conocidos por el fruto: no se recogen uvas de espinos ni higos de cardos. Los árboles buenos producen fruto bueno, los malos fruto malo; el bueno no puede producir malo ni el malo bueno. Los árboles sin fruto bueno son cortados y arrojados al fuego. Se conserva ese criterio repetido del fruto sin añadir el adjetivo inextinguible de otro capítulo.
No todos los que dicen Señor, Señor entran en el reino de los cielos; entran quienes hacen la voluntad del Padre celestial. Muchos en aquel día afirmarán haber profetizado, expulsado demonios y hecho milagros en su nombre. Dirá que nunca los conoció y despedirá a quienes obran iniquidad. Son afirmaciones comunicadas en la enseñanza, no un relato autenticado por separado de sus obras. Quien oye y hace las palabras de Jesús es comparado con un constructor sabio sobre roca: lluvia, inundaciones y vientos golpean, pero la casa no cae por su fundamento. El oyente que no actúa se parece a un constructor necio sobre arena: bajo las mismas condiciones la casa cae grandemente. Las comparaciones emparejadas no garantizan inmunidad de toda dificultad material.
Cuando Jesús termina las palabras, el pueblo admira su doctrina porque enseña como quien tiene poder, a diferencia de escribas y fariseos. La conclusión declara ese contraste sin inventar el método, la pedantería ni la dependencia de precedentes ancestrales de los otros maestros.
La historia del capítulo
La corrección propia precede a la de otro. Las imágenes del buen don y la puerta acompañan la prueba del fruto. Las afirmaciones de hechos en nombre de Jesús contrastan con hacer la voluntad del Padre; las comparaciones de los constructores concluyen la instrucción antes de la admiración del público.
Lecciones para recordar
- Las afirmaciones de milagros siguen siendo afirmaciones en el discurso.
- Los árboles son arrojados al fuego; inextinguible no se proporciona aquí.
- El contraste de enseñanza declarado no describe los métodos de los escribas.
Pon a prueba tu memoria
¿Qué distingue a los dos constructores además de sus distintos fundamentos?
Edición y notas de la fuente
Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.
Líneas 111020–111065 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
Mateo Capítulo 7 La tercera parte del sermón del monte. 7:1. No juzguéis, para que no seáis juzgados. 7:2. Porque con el juicio con que juzgáis seréis juzgados: y con la medida con que medís se os medirá de nuevo. 7:3. ¿Y por qué ves la mota que está en el ojo de tu hermano y no ves la viga que está en tu propio ojo? 7:4. ¿O cómo dices a tu hermano: Déjame sacar la mota de tu ojo; y he aquí que hay una viga en tu propio ojo? 7:5. Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás para sacar la mota del ojo de tu hermano. 7:6. No deis lo santo a los perros; ni echéis vuestras perlas ante los cerdos, no sea que acaso las pisoteen bajo sus pies y, volviéndose contra vosotros, os despedacen. 7:7. Pedid, y se os dará: buscad, y encontraréis: llamad, y se os abrirá. 7:8. Porque todo el que pide recibe: y el que busca encuentra: y al que llama se le abrirá. 7:9. ¿O qué hombre hay entre vosotros que, si su hijo le pide pan, le entregará una piedra? 7:10. ¿O si le pide un pescado, le entregará una serpiente? 7:11. Si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenos dones a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en el cielo dará cosas buenas a quienes le piden? 7:12. Por tanto, todas las cosas que queráis que los hombres os hagan, hacédselas también vosotros. Porque esto es la ley y los profetas. 7:13. Entrad por la puerta estrecha: porque ancha es la puerta y amplio el camino que conduce a la destrucción, y muchos son los que entran por ella. 7:14. ¡Qué estrecha es la puerta y angosto el camino que conduce a la vida, y pocos son los que lo encuentran!
Ver original en inglés
Matthew Chapter 7 The third part of the sermon on the mount. 7:1. Judge not, that you may not be judged. 7:2. For with what judgment you judge, you shall be judged: and with what measure you mete, it shall be measured to you again. 7:3. And why seest thou the mote that is in thy brother’s eye; and seest not the beam that is in thy own eye? 7:4. Or how sayest thou to thy brother: Let me cast the mote out of thy eye; and behold a beam is in thy own eye? 7:5. Thou hypocrite, cast out first the beam out of thy own eye, and then shalt thou see to cast out the mote out of thy brother’s eye. 7:6. Give not that which is holy to dogs; neither cast ye your pearls before swine, lest perhaps they trample them under their feet, and turning upon you, they tear you. 7:7. Ask, and it shall be given you: seek, and you shall find: knock, and it shall be opened to you. 7:8. For every one that asketh, receiveth: and he that seeketh, findeth: and to him that knocketh, it shall be opened. 7:9. Or what man is there among you, of whom if his son shall ask bread, will he reach him a stone? 7:10. Or if he shall ask him a fish, will he reach him a serpent? 7:11. If you then being evil, know how to give good gifts to your children: how much more will your Father who is in heaven, give good things to them that ask him? 7:12. All things therefore whatsoever you would that men should do to you, do you also to them. For this is the law and the prophets. 7:13. Enter ye in at the narrow gate: for wide is the gate, and broad is the way that leadeth to destruction, and many there are who go in thereat. 7:14. How narrow is the gate, and strait is the way that leadeth to life: and few there are that find it!
Líneas 111067–111112 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
7:15. Guardaos de los falsos profetas que vienen a vosotros con ropa de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. 7:16. Por sus frutos los conoceréis. ¿Recogen los hombres uvas de espinos o higos de cardos? 7:17. Así todo árbol bueno da fruto bueno, y el árbol malo da fruto malo. 7:18. Un árbol bueno no puede dar fruto malo, ni un árbol malo puede dar fruto bueno. 7:19. Todo árbol que no da fruto bueno será cortado y arrojado al fuego. 7:20. Por tanto, por sus frutos los conoceréis. 7:21. No todo el que me dice Señor, Señor entrará en el reino de los cielos: sino que el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo entrará en el reino de los cielos. 7:22. Muchos me dirán aquel día: Señor, Señor, ¿no hemos profetizado en tu nombre y expulsado demonios en tu nombre y hecho muchos milagros en tu nombre? 7:23. Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, vosotros que obráis iniquidad. 7:24. Por tanto, todo el que oye estas palabras mías y las hace será comparado con un hombre sabio que construyó su casa sobre una roca, 7:25. Y cayó la lluvia, y vinieron las inundaciones, y soplaron los vientos, y golpearon aquella casa, y no cayó, porque estaba fundada sobre una roca. 7:26. Y todo el que oye estas palabras mías y no las hace será como un hombre necio que construyó su casa sobre la arena, 7:27. Y cayó la lluvia, y vinieron las inundaciones, y soplaron los vientos, y golpearon aquella casa, y cayó, y grande fue su caída. 7:28. Y sucedió que cuando Jesús hubo terminado completamente estas palabras, el pueblo estaba admirado de su doctrina. 7:29. Porque les enseñaba como quien tiene poder, y no como los escribas y fariseos.
Ver original en inglés
7:15. Beware of false prophets, who come to you in the clothing of sheep, but inwardly they are ravening wolves. 7:16. By their fruits you shall know them. Do men gather grapes of thorns, or figs of thistles? 7:17. Even so every good tree bringeth forth good fruit, and the evil tree bringeth forth evil fruit. 7:18. A good tree cannot bring forth evil fruit, neither can an evil tree bring forth good fruit. 7:19. Every tree that bringeth not forth good fruit, shall be cut down, and shall be cast into the fire. 7:20. Wherefore by their fruits you shall know them. 7:21. Not every one that saith to me, Lord, Lord, shall enter into the kingdom of heaven: but he that doth the will of my Father who is in heaven, he shall enter into the kingdom of heaven. 7:22. Many will say to me in that day: Lord, Lord, have not we prophesied in thy name, and cast out devils in thy name, and done many miracles in thy name? 7:23. And then will I profess unto them, I never knew you: depart from me, you that work iniquity. 7:24. Every one therefore that heareth these my words, and doth them, shall be likened to a wise man that built his house upon a rock, 7:25. And the rain fell, and the floods came, and the winds blew, and they beat upon that house, and it fell not, for it was founded on a rock. 7:26. And every one that heareth these my words and doth them not, shall be like a foolish man that built his house upon the sand, 7:27. And the rain fell, and the floods came, and the winds blew, and they beat upon that house, and it fell, and great was the fall thereof. 7:28. And it came to pass when Jesus had fully ended these words, the people were in admiration at his doctrine. 7:29. For he was teaching them as one having power, and not as the scribes and Pharisees.
