Skip to main content
Atlas of Saints

Lucas

Capítulo 11 · Douay–Rheims / Challoner

Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.

Biblia · Atlas of Saints

Lucas, capítulo 11

Resumen del capítulo

¿Cómo se relatan fielmente las promesas de la oración y los ayes específicos?

La oración completa, los ejemplos, los dichos sobre señal y luz, la salvedad sobre el diezmo y la anotación separada sobre monumentos permanecen ligados a sus hablantes.

Explicación del capítulo

# Lucas 11

En cierto lugar, después de que Jesús termina de orar, un discípulo pide enseñanza sobre la oración como enseñó Juan. Instruye que sea santificado el nombre del Padre, venga su reino, se dé hoy el pan diario, se perdonen los pecados porque ellos perdonan a todo deudor, y no se los conduzca a la tentación. El ejemplo del amigo a medianoche pide tres panes para un huésped que llega de viaje, sin comida disponible; la puerta cerrada y los hijos en cama provocan el rechazo. Si continúa llamando, la insistencia, más que la amistad, obtiene cuantos necesita. Siguen las promesas de pedir, buscar y llamar; un padre no sustituiría pan por piedra, pez por serpiente ni huevo por escorpión. Los oyentes malos saben dar buenos dones; cuánto más el Padre celestial da el buen Espíritu a los que piden. Son enseñanzas atribuidas, no una garantía general de que se obtiene todo resultado deseado ni de que ninguna petición se rechaza.

Expulsado un demonio mudo, el mudo habla y la multitud se maravilla. Algunos acusan de actuar por Beelzebub; otros tientan pidiendo una señal celestial. Viendo sus pensamientos, Jesús dice que el reino dividido queda desolado y casa sobre casa cae; Satanás dividido no puede permanecer. Los exorcismos de sus hijos hacen a esos hijos jueces. Si es por el dedo de Dios, el reino ha venido sobre ellos. Los bienes del patio del hombre fuerte armado están en paz hasta que uno más fuerte lo vence, toma la armadura en que confiaba y los despojos. Quien no está con él está contra él; quien no recoge, dispersa. El espíritu que sale busca descanso en lugares sin agua, vuelve a la casa barrida y adornada con siete espíritus más malvados, y el estado final es peor. No se añade un mecanismo que lleve de una limpieza ritual a una nueva infestación. Una mujer de la multitud bendice el vientre que lo llevó y los pechos que lo amamantaron; él dice que antes bien son bienaventurados quienes oyen y guardan la palabra.

Las multitudes reunidas oyen que a la generación malvada solo se le da la señal de Jonás: como él a los ninivitas, así el Hijo del hombre a la generación. La reina del sur en el juicio condena a los hombres porque buscó la sabiduría de Salomón desde los confines de la tierra y aquí hay más; los hombres de Nínive condenan después de la penitencia ante Jonás, y aquí hay más. La vela no está oculta ni bajo un celemín, sino sobre el candelero para los ojos de los que entran. El ojo es la luz del cuerpo: sencillo hace luminoso todo el cuerpo, malo lo hace oscuro; se debe cuidar que la luz interior no sea oscuridad. El cuerpo enteramente luminoso, sin parte oscura, alumbra como lámpara brillante. No se añaden sótano oculto, luz apagada ni una sustitución de cuerpo por alma.

Mientras habla, un fariseo lo invita a comer; Jesús entra y se sienta, y el anfitrión se pregunta interiormente por qué no se lavó antes de comer. No se proporcionan reclinarse ni manos especificadas. Jesús dice que los fariseos limpian copa y plato por fuera, pero por dentro tienen rapiña e iniquidad; el hacedor hizo ambos. De lo que queda han de dar limosna, y todo es limpio. Pronuncia un ay por diezmar menta, ruda y toda hierba mientras pasan por alto el juicio y la caridad de Dios: lo último debía hacerse sin dejar lo primero sin hacer. Primeros asientos y saludos en la plaza del mercado; sepulcros no visibles sobre los que se camina sin saberlo. Un doctor de la ley protesta que también se los reprocha. Ay por cargas insoportables, sin que los doctores toquen los fardos con un dedo. La anotación separada identifica a los doctores de la ley de Moisés, los escribas.

Construyen monumentos a los profetas que sus padres mataron; la anotación separada dice que construir en sí no es reprochable, sino el despliegue religioso de estos hombres que permite sus malvados designios contra el príncipe de los profetas. Jesús dice que dan testimonio de consentimiento: los padres matan y los descendientes construyen. La sabiduría de Dios envía profetas y apóstoles, algunos muertos y perseguidos; se exige a la generación toda la sangre de los profetas desde la fundación del mundo, de Abel a Zacarías muerto entre altar y templo. Ay por quitar la llave del conocimiento: ni entraron ni dejaron entrar a quienes entraban. Mientras lo dice, fariseos y doctores de la ley lo acosan violentamente y presionan su boca sobre muchas cosas, vigilando para atrapar sus palabras y acusarlo. No se infiere una culpa colectiva perpetua.

La historia del capítulo

Petición de oración; medianoche; demonio mudo; señal y luz; comida y ayes; trampa verbal.

Lecciones para recordar

  1. La oración no es una garantía inventada de resultados.
  2. El diezmo no se abole simplemente.
  3. La anotación no condena construir monumentos en sí.

Pon a prueba tu memoria

Tres panes; buen Espíritu; siete; Jonás; ruda; Abel/Zacarías; llave.

Edición y notas de la fuente

Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.

  1. Líneas 118398–118444 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    Lucas Capítulo 11 Cristo enseña a sus discípulos a orar. Expulsa a un demonio mudo, refuta a los fariseos y pronuncia ayes contra ellos por su hipocresía. 11:1. Y aconteció que, estando en cierto lugar orando, cuando cesó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como Juan también enseñó a sus discípulos. 11:2. Y les dijo: Cuando oréis, decid: Padre, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. 11:3. Danos hoy nuestro pan diario. 11:4. Y perdónanos nuestros pecados, pues también nosotros perdonamos a todo el que nos debe. Y no nos conduzcas a la tentación. 11:5. Y les dijo: ¿Quién de vosotros tendrá un amigo e irá a él a medianoche y le dirá: Amigo, préstame tres panes, 11:6. Porque un amigo mío ha llegado a mí de su viaje y no tengo qué poner delante de él? 11:7. Y él desde dentro responderá y dirá: No me molestes; la puerta está ya cerrada y mis hijos están conmigo en la cama. No puedo levantarme y darte. 11:8. Sin embargo, si continúa llamando, os digo que, aunque no se levante y le dé por ser su amigo, por su insistencia se levantará y le dará cuantos necesite. 11:9. Y os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y encontraréis; llamad, y se os abrirá. 11:10. Pues todo el que pide recibe; y el que busca encuentra; y al que llama se le abrirá: 11:11. ¿Y quién de vosotros, si le pide pan a su padre, le dará una piedra? ¿O un pez, le dará por pez una serpiente? 11:12. ¿O si pide un huevo, le ofrecerá un escorpión? 11:13. Si vosotros, pues, siendo malos, sabéis dar buenos dones a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre desde el cielo dará el buen Espíritu a quienes se lo pidan?
    Ver original en inglés
    Luke Chapter 11 Christ teaches his disciples to pray. He casts out a dumb devil, confutes the Pharisees, and pronounces woes against them for their hypocrisy. 11:1. And it came to pass that as he was in a certain place praying, when he ceased, one of his disciples said to him: Lord, teach us to pray, as John also taught his disciples. 11:2. And he said to them: When you pray, say: Father, hallowed be thy name. Thy kingdom come. 11:3. Give us this day our daily bread. 11:4. And forgive us our sins, for we also forgive every one that is indebted to us. And lead us not into temptation. 11:5. And he said to them: Which of you shall have a friend and shall go to him at midnight and shall say to him: Friend, lend me three loaves, 11:6. Because a friend of mine is come off his journey to me and I have not what to set before him. 11:7. And he from within should answer and say: Trouble me not; the door is now shut, and my children are with me in bed. I cannot rise and give thee. 11:8. Yet if he shall continue knocking, I say to you, although he will not rise and give him because he is his friend; yet, because of his importunity, he will rise and give him as many as he needeth. 11:9. And I say to you: Ask, and it shall be given you: seek, and you shall find: knock, and it shall be opened to you. 11:10. For every one that asketh receiveth: and he that seeketh findeth: and to him that knocketh it shall be opened: 11:11. And which of you, if he ask his father bread, will he give him a stone? Or a fish, will he for a fish give him a serpent? 11:12. Or if he shall ask an egg, will he reach him a scorpion? 11:13. If you then, being evil, know how to give good gifts to your children, how much more will your Father from heaven give the good Spirit to them that ask him?
  2. Líneas 118446–118525 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    11:14. Y estaba expulsando a un demonio; y este era mudo. Y cuando hubo expulsado al demonio, el mudo habló; y las multitudes se maravillaban de ello. 11:15. Pero algunos de ellos dijeron: Expulsa demonios por Beelzebub, príncipe de los demonios. 11:16. Y otros, tentándolo, le pedían una señal del cielo. 11:17. Pero él, viendo sus pensamientos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo será reducido a desolación; y casa sobre casa caerá. 11:18. Y si también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo permanecerá su reino? Porque decís que por Beelzebub expulso demonios. 11:19. Ahora bien, si expulso demonios por Beelzebub, ¿por quién los expulsan vuestros hijos? Por tanto, ellos serán vuestros jueces. 11:20. Pero si por el dedo de Dios expulso demonios, sin duda el reino de Dios ha venido sobre vosotros. 11:21. Cuando un hombre fuerte armado guarda su patio, están en paz aquellas cosas que posee. 11:22. Pero si uno más fuerte que él viene contra él y lo vence, le quitará toda la armadura en que confiaba y repartirá sus despojos. 11:23. El que no está conmigo está contra mí; y el que no recoge conmigo, dispersa. 11:24. Cuando el espíritu inmundo ha salido de un hombre, anda por lugares sin agua, buscando descanso; y al no encontrarlo, dice: Volveré a mi casa de donde salí. 11:25. Y cuando llega, la encuentra barrida y adornada. 11:26. Entonces va y toma consigo otros siete espíritus más malvados que él; y entrando, habitan allí. Y el último estado de aquel hombre se vuelve peor que el primero. 11:27. Y aconteció, mientras decía estas cosas, que cierta mujer de entre la multitud, alzando la voz, le dijo: Bienaventurado el vientre que te llevó y los pechos que te amamantaron. 11:28. Pero él dijo: Antes bien, bienaventurados los que oyen la palabra de Dios y la guardan. 11:29. Y reuniéndose apresuradamente las multitudes, comenzó a decir: Esta generación es una generación malvada. Pide una señal; y no se le dará señal sino la señal de Jonás el profeta. 11:30. Pues como Jonás fue una señal para los ninivitas, así también será el Hijo del hombre para esta generación. 11:31. La reina del sur se levantará en el juicio con los hombres de esta generación y los condenará; porque vino de los confines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón. Y he aquí más que Salomón aquí. 11:32. Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación y la condenarán; porque hicieron penitencia ante la predicación de Jonás. Y he aquí más que Jonás aquí. 11:33. Nadie enciende una vela y la pone en un lugar oculto ni bajo un celemín, sino sobre un candelero, para que los que entran vean la luz. 11:34. La luz de tu cuerpo es tu ojo. Si tu ojo es sencillo, todo tu cuerpo será luminoso; pero si es malo, también tu cuerpo será oscuro. 11:35. Mira, pues, que la luz que hay en ti no sea oscuridad. 11:36. Si, pues, todo tu cuerpo es luminoso, sin tener parte alguna de oscuridad, todo será luminoso y, como una lámpara brillante, te alumbrará.
    Ver original en inglés
    11:14. And he was casting out a devil: and the same was dumb. And when he had cast out the devil, the dumb spoke: and the multitudes, were in admiration at it. 11:15. But some of them said: He casteth out devils by Beelzebub, the prince of devils. 11:16. And others tempting, asked of him a sign from heaven. 11:17. But he seeing their thoughts, said to them: Every kingdom divided against itself shall be brought to desolation; and house upon house shall fall. 11:18. And if Satan also be divided against himself, how shall his kingdom stand? Because you say that through Beelzebub I cast out devils. 11:19. Now if I cast out devils by Beelzebub, by whom do your children cast them out? Therefore, they shall be your judges. 11:20. But if I by the finger of God cast out devils, doubtless the kingdom of God is come upon you. 11:21. When a strong man armed keepeth his court, those things are in peace which he possesseth. 11:22. But if a stronger than he come upon him and overcome him, he will take away all his armour wherein he trusted and will distribute his spoils. 11:23. He that is not with me is against me; and he that gathereth not with me scattereth. 11:24. When the unclean spirit is gone out of a man, he walketh through places without water, seeking rest: and not finding, he saith: I will return into my house whence I came out. 11:25. And when he is come, he findeth it swept and garnished. 11:26. Then he goeth and taketh with him seven other spirits more wicked than himself: and entering in they dwell there. And the last state of that man becomes worse than the first. 11:27. And it came to pass, as he spoke these things, a certain woman from the crowd, lifting up her voice, said to him: Blessed is the womb that bore thee and the paps that gave thee suck. 11:28. But he said: Yea rather, blessed are they who hear the word of God and keep it. 11:29. And the multitudes running together, he began to say: This generation is a wicked generation. It asketh a sign: and a sign shall not be given it, but the sign of Jonas the prophet. 11:30. For as Jonas was a sign to the Ninivites; so shall the Son of man also be to this generation. 11:31. The queen of the south shall rise in the judgment with the men of this generation and shall condemn them: because she came from the ends of the earth to hear the wisdom of Solomon. And behold more than Solomon here. 11:32. The men of Ninive shall rise in the judgment with this generation and shall condemn it; Because they did penance at the preaching of Jonas. And behold more than Jonas here. 11:33. No man lighteth a candle and putteth it in a hidden place, nor under a bushel: but upon a candlestick, that they that come in may see the light. 11:34. The light of thy body is thy eye. If thy eye be single, thy whole body will be lightsome: but if it be evil, thy body also will be darksome. 11:35. Take heed therefore that the light which is in thee be not darkness. 11:36. If then thy whole body be lightsome, having no part of darkness: the whole shall be lightsome and, as a bright lamp, shall enlighten thee.
  3. Líneas 118527–118594 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    11:37. Y mientras hablaba, cierto fariseo le rogó que comiera con él. Y él, entrando, se sentó a comer. 11:38. Y el fariseo comenzó a decir, pensando dentro de sí, por qué no se había lavado antes de comer. 11:39. Y el Señor le dijo: Vosotros, fariseos, limpiáis el exterior de la copa y del plato; pero vuestro interior está lleno de rapiña e iniquidad. 11:40. Necios, ¿no hizo el que hizo lo de fuera también lo de dentro? 11:41. Pero de lo que queda, dad limosna; y he aquí, todas las cosas os son limpias. 11:42. Pero ay de vosotros, fariseos, porque diezmáis la menta, la ruda y toda hierba, y pasáis por alto el juicio y la caridad de Dios. Estas cosas debíais haber hecho, sin dejar las otras sin hacer. 11:43. Ay de vosotros, fariseos, porque amáis los primeros asientos en las sinagogas y los saludos en la plaza del mercado. 11:44. Ay de vosotros, porque sois como sepulcros que no se ven; y los hombres que caminan sobre ellos no se dan cuenta. 11:45. Y uno de los doctores de la ley, respondiendo, le dice: Maestro, al decir estas cosas, también nos reprochas a nosotros. 11:46. Pero él dijo: Ay también de vosotros, doctores de la ley, porque cargáis a los hombres con cargas que no pueden llevar y vosotros mismos no tocáis los fardos con uno de vuestros dedos. Ay de vosotros, doctores de la ley... Habla de los doctores de la ley de Moisés, comúnmente llamados escribas. 11:47. Ay de vosotros que construís los monumentos de los profetas; y vuestros padres los mataron. Ay de vosotros que construís, etc... No es que construir los monumentos de los profetas fuera en sí reprochable, sino solamente la intención de estos desdichados hombres, que usaban esta apariencia exterior de religión y piedad como medio para llevar adelante sus malvados designios contra el príncipe de los profetas. 11:48. Verdaderamente dais testimonio de que consentís en los hechos de vuestros padres. Pues ellos ciertamente los mataron; y vosotros construís sus sepulcros. 11:49. Por esta causa también dijo la sabiduría de Dios: Les enviaré profetas y apóstoles; y a algunos de ellos matarán y perseguirán. 11:50. Para que se exija a esta generación la sangre de todos los profetas que fue derramada desde la fundación del mundo, 11:51. Desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que fue muerto entre el altar y el templo. Sí, os digo: Se exigirá a esta generación. 11:52. Ay de vosotros, doctores de la ley, porque habéis quitado la llave del conocimiento. Vosotros mismos no habéis entrado; y a los que estaban entrando, se lo habéis impedido. 11:53. Y mientras les decía estas cosas, los fariseos y los doctores de la ley comenzaron a acosarlo violentamente y a presionar su boca acerca de muchas cosas, 11:54. Acechándolo y buscando atrapar algo de su boca, para poder acusarlo.
    Ver original en inglés
    11:37. And as he was speaking, a certain Pharisee prayed him that he would dine with him. And he going in, sat down to eat. 11:38. And the Pharisee began to say, thinking within himself, why he was not washed before dinner. 11:39. And the Lord said to him: Now you, Pharisees, make clean the outside of the cup and of the platter: but your inside is full of rapine and iniquity. 11:40. Ye fools, did not he that made that which is without make also that which is within? 11:41. But yet that which remaineth, give alms: and behold, all things are clean unto you. 11:42. But woe to you, Pharisees, because you tithe mint and rue and every herb and pass over judgment and the charity of God. Now these things you ought to have done, and not to leave the other undone. 11:43. Woe to you, Pharisees, because you love the uppermost seats in the synagogues and salutations in the marketplace. 11:44. Woe to you, because you are as sepulchres that appear not: and men that walk over are not aware. 11:45. And one of the lawyers answering, saith to him: Master, in saying these things, thou reproachest us also. 11:46. But he said: Woe to you lawyers also, because you load men with burdens which they cannot bear and you yourselves touch not the packs with one of your fingers. Woe to you lawyers.... He speaks of the doctors of the law of Moses, commonly called the scribes. 11:47. Woe to you who build the monuments of the prophets: and your fathers killed them. Woe to you who build, etc.... Not that the building of the monuments of the prophets was in itself blameworthy, but only the intention of these unhappy men, who made use of this outward shew of religion and piety, as a means to carry on their wicked designs against the prince of prophets. 11:48. Truly you bear witness that you consent to the doings of your fathers. For they indeed killed them: and you build their sepulchres. 11:49. For this cause also the wisdom of God said: I will send to them prophets and apostles: and some of them they will kill and persecute. 11:50. That the blood of all the prophets which was shed from the foundation of the world may be required of this generation, 11:51. From the blood of Abel unto the blood of Zacharias, who was slain between the altar and the temple. Yea I say to you: It shall be required of this generation. 11:52. Woe to you lawyers, for you have taken away the key of knowledge. You yourselves have not entered in: and those that were entering in, you have hindered. 11:53. And as he was saying these things to them, the Pharisees and the lawyers began violently to urge him and to oppress his mouth about many things, 11:54. Lying in wait for him and seeking to catch something from his mouth, that they might accuse him.

Ubicación: capítulo 11 de 24 · 46%

Ajustes de lectura