Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.
Biblia · Atlas of Saints
Josué, capítulo 20
Resumen del capítulo
¿Cuándo puede volver a casa alguien que ha huido a una ciudad de refugio?
La persona debe permanecer hasta comparecer en juicio y dar cuenta, y hasta la muerte del sumo sacerdote que está en funciones en aquel tiempo. El capítulo da refugio para matar sin darse cuenta y nombra las ciudades donde se aplica.
Explicación del capítulo
El Señor habla a Josue y le dice que instruya a los hijos de Israel para designar las ciudades de refugio de las que se habló por medio de Moisés. Alguien que mata a una persona sin darse cuenta puede huir allí y escapar de la ira del pariente que venga la sangre.
La persona se sitúa ante la puerta de la ciudad y cuenta a sus ancianos las cosas que demuestran su inocencia. Los ancianos reciben a la persona y le dan un lugar donde habitar. Si el vengador de la sangre persigue, no deben entregar a la persona en sus manos, porque el vecino fue muerto sin darse cuenta y no se demostró que la persona hubiera sido enemiga del vecino dos o tres días antes. La persona permanece en la ciudad hasta comparecer en juicio y dar cuenta, y hasta la muerte del sumo sacerdote que está en funciones en aquel tiempo. Entonces la persona puede volver a la ciudad y casa de donde comenzó la huida.
Designan Cedes en Galilea en el monte Nephtali, Siquem en el monte Ephraim y Cariath-Arbe, que es Hebron, en el monte Judá. Más allá del Jordán al este de Jericó, designan Bosor en la llanura del desierto de la tribu de Rubén, Ramoth en Galaad de la tribu de Gad y Gaulon en Basan de la tribu de Manasses.
Estas ciudades se designan para todos los hijos de Israel y para los extranjeros que habitan entre ellos. Alguien que mata a una persona sin darse cuenta puede huir allí y evitar morir en manos del pariente que busca venganza por la sangre hasta comparecer ante el pueblo y exponer la causa.
La historia del capítulo
El capítulo da una orden y un procedimiento, en lugar de una historia sobre un fugitivo nombrado. El Señor dispone que Josue designe las ciudades de refugio de las que ya se habló por medio de Moisés. Una persona que mata sin darse cuenta debe explicar el caso en la puerta a los ancianos, que reciben a la persona y no la entregan al perseguidor bajo las condiciones expresadas. La residencia continúa durante el juicio y hasta la muerte del sumo sacerdote en funciones. Las ciudades nombradas están a ambos lados del Jordán, y la regla final incluye a extranjeros residentes además de Israel. La recepción en la puerta y la cuenta posterior ante el pueblo son ambas parte del registro.
Lecciones para recordar
- El refugio concierne a una muerte causada sin darse cuenta. El texto explica por qué los ancianos no entregan a la persona y conserva la precisión de que no se demuestra que fuera enemigo dos o tres días antes. Reemplazar ese detalle con una regla inventada más amplia cambiaría la condición expresada.
- A la recepción sigue una cuenta en juicio. Los ancianos dan un lugar donde habitar, pero la persona todavía debe comparecer en juicio y explicar la causa. El regreso también depende de la muerte del sumo sacerdote entonces en funciones; ninguna condición debe desaparecer de la explicación.
- La regla incluye a extranjeros que viven entre Israel. El versículo final nombra ambos grupos y protege a la persona del vengador hasta que la causa se exponga ante el pueblo. Los seis nombres y lugares de ciudades muestran los lugares designados sin una teoría añadida sobre su ubicación.
Pon a prueba tu memoria
¿Por qué deben los ancianos no entregar al fugitivo al vengador, y qué dos condiciones deben cumplirse antes de que la persona vuelva a casa?
Edición y notas de la fuente
Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.
Líneas 24455–24466 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
Josue Capítulo 20 Se designan las ciudades de refugio para el homicidio accidental. 20:1. Y el Señor habló a Josue, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles: 20:2. Designad ciudades de refugio, de las que os hablé por mano de Moisés: 20:3. Para que cualquiera que mate a una persona sin darse cuenta pueda huir a ellas y escapar de la ira del pariente que es el vengador de la sangre.
Ver original en inglés
Josue Chapter 20 The cities of refuge are appointed for casual manslaughter. 20:1. And the Lord spoke to Josue, saying: Speak to the children of Israel and say to them: 20:2. Appoint cities of refuge, of which I spoke to you by the hand of Moses: 20:3. That whosoever shall kill a person unawares may flee to them, and may escape the wrath of the kinsman, who is the avenger of blood.
Líneas 24468–24480 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
20:4. Y cuando huya a una de estas ciudades, se situará ante la puerta de la ciudad y dirá a los ancianos de aquella ciudad las cosas que demuestran su inocencia; y así lo recibirán y le darán un lugar donde habitar. 20:5. Y cuando el vengador de la sangre lo persiga, no lo entregarán en sus manos, porque mató a su vecino sin darse cuenta y no se demuestra que hubiera sido su enemigo dos o tres días antes, 20:6. Y habitará en aquella ciudad hasta que comparezca ante el juicio para dar cuenta de su hecho, y hasta la muerte del sumo sacerdote que esté en aquel tiempo; entonces el homicida volverá e irá a su propia ciudad y casa de donde huyó.
Ver original en inglés
20:4. And when he shall flee to one of these cities: he shall stand before the gate of the city, and shall speak to the ancients of that city, such things as prove him innocent: and so shall they receive him, and give him a place to dwell in. 20:5. And when the avenger of blood shall pursue him, they shall not deliver him into his hands, because he slew his neighbour unawares, and is not proved to have been his enemy two or three days before, 20:6. And he shall dwell in that city, till he stand before judgment to give an account of his fact, and till the death of the high priest, who shall be at that time: then shall the manslayer return, and go into his own city and house from whence he fled.
Líneas 24482–24489 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
20:7. Y designaron Cedes en Galilea del monte Nephtali, y Siquem en el monte Ephraim, y Cariath-Arbe, que es lo mismo que Hebron, en el monte de Judá. 20:8. Y más allá del Jordán, al este de Jericó, designaron Bosor, que está en la llanura del desierto de la tribu de Rubén, y Ramoth en Galaad de la tribu de Gad, y Gaulon en Basan de la tribu de Manasses.
Ver original en inglés
20:7. And they appointed Cedes in Galilee of mount Nephtali, and Sichem in mount Ephraim, and Cariath-Arbe, the same is Hebron in the mountain of Juda. 20:8. And beyond the Jordan to the east of Jericho, they appointed Bosor, which is upon the plain of the wilderness of the tribe of Ruben, and Ramoth in Galaad of the tribe of Gad, and Gaulon in Basan of the tribe of Manasses.
Líneas 24491–24497 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
20:9. Estas ciudades fueron designadas para todos los hijos de Israel y para los extranjeros que habitaban entre ellos, para que cualquiera que hubiera matado a una persona sin darse cuenta pudiera huir a ellas y no morir por mano del pariente que deseaba vengar la sangre derramada, hasta que compareciera ante el pueblo para exponer su causa.
Ver original en inglés
20:9. These cities were appointed for all the children of Israel, and for the strangers, that dwelt among them, that whosoever had killed a person unawares might flee to them, and not die by the hand of the kinsman, coveting to revenge the blood that was shed, until he should stand before the people to lay open his cause.
