Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.
Biblia · Atlas of Saints
Ezequiel, capítulo 16
Resumen del capítulo
¿Qué dice el capítulo 16 de Ezequiel y qué afirmaciones pertenecen a su hablante?
Una niña abandonada recibe dones de alianza. Los dones mal usados y las hermanas superadas reciben juicio. La alianza recordada lleva a vergüenza y restauración.
Explicación del capítulo
Ezequiel 16 manda dar a conocer las abominaciones de Jerusalén. La edición explica por separado que el profeta en Babilonia podía hacerlo por cartas. Jerusalén es personificada con origen de Canaán, padre amorreo y madre cethita. Al nacer no se cortó su ombligo; no fue lavada, salada ni fajada y nadie tuvo piedad. Arrojada a la tierra en abyección y pisoteada en sangre, oye al Señor mandar vida dos veces. El crecimiento como brote del campo trae pechos desarrollados y cabello, pero siguen desnudez y confusión. En el tiempo de amantes extiende su vestido, jura y entra en alianza. Lava la sangre, la unge con aceite, la viste con bordado, zapatos violetas y lino y da brazaletes, cadena, joya en la frente, pendientes y corona. Oro, plata, harina fina, miel y aceite acompañan belleza, avance real y renombre derivado de él. La edición identifica adornos con beneficios espirituales, ley, sacrificios, sacramentos y ritos; estas explicaciones siguen separadas de la alegoría.
Confiando en su belleza, se entrega a transeúntes. Los vestidos se convierten en lugares altos y cubiertas para imágenes hechas de su oro y plata. Se les dan aceite, incienso y pan de harina, miel y aceite. Los hijos e hijas engendrados para él se ofrecen para ser devorados y pasan por fuego. Olvida su juventud desnuda y ensangrentada, construye un burdel y casas de prostitución en cabezas de calles y multiplica fornicación con Egipto. El Señor disminuye su justificación y la entrega a hijas filisteas que la odian y se avergüenzan de su conducta. Asiria y Canaán con los caldeos no la satisfacen. A diferencia de una prostituta que recibe pago, da regalos y paga a amantes. El pasaje no precisa presupuestos de tratados ni reduce toda esta imagen a negociaciones políticas.
El Señor reúne a amantes y a quienes odia para exponer su deshonra. El juicio por adulterio y derramamiento de sangre la entrega a destrucción de burdeles y casas de prostitución, despojo de vestidos y vasijas, lapidación, espada y casas quemadas ante mujeres. Cesan fornicación y paga; la indignación descansa, los celos parten y acaba la ira. Su juventud olvidada y provocación traen retribución, con la difícil afirmación del versículo sobre no haber actuado según sus actos malvados conservada en el esquema de la fuente. Sigue el proverbio de madre e hija: la madre y hermanas rechazaron esposos e hijos. Samaria es la hermana mayor a la izquierda y Sodoma la menor a la derecha. Jerusalén las supera: el orgullo, pan abundante y ocio de Sodoma incluían no ayudar al pobre y necesitado, mientras Samaria no cometió la mitad de los pecados de Jerusalén. Su justificación comparativa no hace inocente su conducta. La edición trata por separado la progresión de orgullo y abundancia a lujuria y descuido de misericordia.
El Señor promete restauración a Sodoma, Samaria y Jerusalén, con vergüenza y consuelo para las hermanas y retorno a un estado antiguo. La edición distingue la antigua libertad y posesiones de un retorno espiritual por fe en Cristo como hijos de Dios e interpreta restauración en términos de gentiles de todas las naciones y muchos judíos entrando en la iglesia de Cristo. Sodoma no era oída en la boca orgullosa de Jerusalén antes de malicia expuesta y reproches de Siria y Palestina. Jerusalén lleva maldad después de despreciar juramento y alianza. El Señor recuerda la alianza de su juventud y establece una alianza eterna. Recuerda, se avergüenza y recibe a las hermanas como hijas, pero no por su alianza. Conociendo al Señor, ya no abre la boca por confusión cuando él sea aplacado por todo lo que hizo.
La historia del capítulo
Inicio: Una niña abandonada recibe dones de alianza. Desarrollo: Los dones mal usados y las hermanas superadas reciben juicio. Conclusión: La alianza recordada lleva a vergüenza y restauración.
Lecciones para recordar
- Una niña abandonada recibe dones de alianza.
- Los dones mal usados y las hermanas superadas reciben juicio.
- La alianza recordada lleva a vergüenza y restauración.
Pon a prueba tu memoria
¿Qué imágenes y peticiones utiliza el hablante y qué deja sin resolver el capítulo?
Edición y notas de la fuente
Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.
Líneas 92617–92640 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
16:4. Y cuando naciste, el día de tu nacimiento tu ombligo no fue cortado, ni fuiste lavada con agua para tu salud, ni salada con sal, ni fajada con trapos. 16:5. Ningún ojo tuvo piedad de ti para hacerte ninguna de estas cosas por compasión de ti, sino que fuiste arrojada sobre la faz de la tierra en la abyección de tu alma el día en que naciste. 16:6. Y pasando junto a ti vi que eras pisoteada en tu propia sangre y te dije cuando estabas en tu sangre: Vive; te he dicho: Vive en tu sangre. 16:7. Te hice multiplicar como el brote del campo, y aumentaste y creciste grande y avanzaste y llegaste al adorno de la mujer; tus pechos se formaron y creció tu cabello, y estabas desnuda y llena de confusión. 16:8. Y pasé junto a ti y te vi, y he aquí que tu tiempo era el tiempo de amantes; y extendí mi vestido sobre ti y cubrí tu ignominia y te juré y entré en alianza contigo, dice el Señor Dios, y fuiste mía. 16:9. Y te lavé con agua y limpié tu sangre de ti, y te ungí con aceite.
Ver original en inglés
16:4. And when thou wast born, in the day of thy nativity thy navel was not cut, neither wast thou washed with water for thy health, nor salted with salt, nor swaddled with clouts. 16:5. No eye had pity on thee to do any of these things for thee, out of compassion to thee: but thou wast cast out upon the face of the earth in the abjection of thy soul, in the day that thou wast born. 16:6. And passing by thee, I saw that thou wast trodden under foot in thy own blood: and I said to thee when thou wast in thy blood: Live: I have said to thee: Live in thy blood. 16:7. I caused thee to multiply as the bud of the field: and thou didst increase and grow great, and advancedst, and camest to woman’s ornament: thy breasts were fashioned, and thy hair grew: and thou wast naked, and full of confusion. 16:8. And I passed by thee, and saw thee: and behold thy time was the time of lovers: and I spread my garment over thee, and covered thy ignominy, and I swore to thee, and I entered into a covenant with thee, saith the Lord God: and thou becamest mine. 16:9. And I washed thee with water, and cleansed away thy blood from thee: and I anointed thee with oil.
Líneas 92684–92698 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
16:20. Y has tomado a tus hijos y a tus hijas que has dado a luz para mí y los has sacrificado a ellos para ser devorados. ¿Es pequeña tu fornicación? 16:21. Has sacrificado y dado mis hijos a ellos, consagrándolos por fuego. Has sacrificado, etc.... Como no hay nada más bajo y abominable que los crímenes mencionados por todo este capítulo, así las infidelidades de los israelitas al abandonar a Dios y sacrificar incluso a sus hijos a ídolos están fuertemente figuradas por estas alegorías. 16:22. Y después de todas tus abominaciones y fornicaciones no has recordado los días de tu juventud cuando estabas desnuda y llena de confusión, pisoteada en tu propia sangre.
Ver original en inglés
16:20. And thou hast taken thy sons, and thy daughters, whom thou hast borne to me: and hast sacrificed the same to them to be devoured. Is thy fornication small? 16:21. Thou hast sacrificed and given my children to them, consecrating them by fire. Thou hast sacrificed, etc.... As there is nothing more base and abominable than the crimes mentioned throughout this chapter; so the infidelities of the Israelites in forsaking God, and sacrificing even their children to idols, are strongly figured by these allegories. 16:22. And after all thy abominations, and fornications, thou hast not remembered the days of thy youth, when thou wast naked, and full of confusion, trodden under foot in thy own blood.
Líneas 92801–92821 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
16:49. He aquí que esta era la iniquidad de Sodoma tu hermana: orgullo, plenitud de pan y abundancia y el ocio de ella y de sus hijas; y no extendieron su mano al necesitado y al pobre. Esta era la iniquidad de Sodoma, etc.... Es decir, estos eran los pasos por los que los sodomitas llegaron a caer en aquellas abominaciones por las que fueron destruidos. Pues orgullo, gula y ocio son el camino principal a toda clase de lujuria, especialmente cuando están acompañados de descuido de las obras de misericordia. 16:50. Y se ensoberbecieron y cometieron abominaciones ante mí, y los quité como has visto. 16:51. Y Samaria no cometió la mitad de tus pecados, sino que las has superado con tus crímenes y has justificado a tus hermanas por todas tus abominaciones que has hecho. 16:52. Por tanto, lleva tú también tu confusión, tú que has superado a tus hermanas con tus pecados, obrando más malvadamente que ellas, pues están justificadas por encima de ti; por eso sé tú también confundida y lleva tu vergüenza, tú que has justificado a tus hermanas.
Ver original en inglés
16:49. Behold this was the iniquity of Sodom thy sister, pride, fulness of bread, and abundance, and the idleness of her, and of her daughters: and they did not put forth their hand to the needy, and the poor. This was the iniquity of Sodom, etc.... That is, these were the steps by which the Sodomites came to fall into those abominations for which they were destroyed. For pride, gluttony, and idleness are the highroad to all kinds of lust; especially when they are accompanied with a neglect of the works of mercy. 16:50. And they were lifted up, and committed abominations before me: and I took them away as thou hast seen. 16:51. And Samaria committed not half thy sins: but thou hast surpassed them with thy crimes, and hast justified thy sisters by all thy abominations which thou hast done. 16:52. Therefore do thou also bear thy confusion, thou that hast surpassed thy sisters with thy sins, doing more wickedly than they: for they are justified above thee, therefore be thou also confounded, and bear thy shame, thou that hast justified thy sisters.
Líneas 92853–92868 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
16:59. Pues así dice el Señor Dios: Trataré contigo como has despreciado el juramento al romper la alianza: 16:60. Y recordaré mi alianza contigo en los días de tu juventud y estableceré contigo una alianza eterna. 16:61. Y recordarás tus caminos y te avergonzarás cuando recibas a tus hermanas, la mayor y la menor, y te las daré por hijas, pero no por tu alianza. 16:62. Y estableceré mi alianza contigo y sabrás que yo soy el Señor, 16:63. Para que recuerdes y seas confundida y ya no abras tu boca por tu confusión cuando sea aplacado hacia ti por todo lo que has hecho, dice el Señor Dios.
Ver original en inglés
16:59. For thus saith the Lord God: I will deal with thee, as thou hast despised the oath, in breaking the covenant: 16:60. And I will remember my covenant with thee in the days of thy youth: and I will establish with thee an everlasting covenant. 16:61. And thou shalt remember thy ways, and be ashamed: when thou shalt receive thy sisters, thy elder and thy younger: and I will give them to thee for daughters, but not by thy covenant. 16:62. And I will establish my covenant with thee: and thou shalt know that I am the Lord, 16:63. That thou mayest remember, and be confounded, and mayest no more open thy mouth because of thy confusion, when I shall be pacified toward thee for all that thou hast done, saith the Lord God.
