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Atlas of Saints

2 Reyes

Capítulo 4 · Douay–Rheims / Challoner

Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.

Biblia · Atlas of Saints

2 Reyes, capítulo 4

Resumen del capítulo

¿Qué hace la sunamita cuando Giezi es enviado delante con el bastón de Eliseus?

Jura por el Señor vivo y el alma viva de Eliseus que no lo dejará. Eliseus se levanta y la sigue. Giezi coloca el bastón sobre el rostro del niño pero informa que el niño no se ha levantado; Eliseus viene entonces a la casa él mismo.

Explicación del capítulo

Una mujer de entre las esposas de los profetas clama a Eliseus. Su marido, a quien llama siervo de él, ha muerto; Eliseus sabe que temía a Dios. Un acreedor ha venido a llevarse a sus dos hijos para que le sirvan. Eliseus pregunta qué quiere que haga por ella y qué tiene en su casa. Llamándose sierva de él, dice que no tiene nada sino un poco de aceite para ungirse.

Eliseus le dice que pida prestadas vasijas vacías a todos sus vecinos, no pocas. Ella y sus hijos deben entrar y cerrar la puerta. Debe verter en todas las vasijas y retirarlas cuando estén llenas. Cierra la puerta con sus hijos dentro; ellos traen vasijas y ella vierte. Cuando están llenas, pide a su hijo otra. Él dice que no hay más y el aceite se detiene. Ella informa al hombre de Dios. Él le dice que venda el aceite, pague al acreedor y viva con sus hijos de lo restante.

Un día Eliseus pasa por Sunam, donde una gran mujer lo invita a comer pan. Como pasa a menudo por allí, entra en su casa para comer. Ella dice a su marido que percibe que este visitante frecuente es un santo hombre de Dios. Propone una pequeña habitación con una pequeña cama, mesa, taburete y candelero, para que pueda quedarse cuando venga. En una visita posterior entra en la habitación y descansa allí.

Eliseus dice a su siervo Giezi que llame a la sunamita. Ella viene y se coloca ante él. Él dice a Giezi que le diga que los ha servido diligentemente en todo y pregunte qué puede hacer por ella: ¿tiene algún asunto para el cual quiera que hable al rey o al general del ejército? Ella responde que habita entre su propio pueblo. Eliseus pregunta qué debe hacer por ella. Giezi dice que no pregunte, porque no tiene hijo y su marido es viejo. Eliseus le dice que la llame de nuevo y ella se coloca ante la puerta.

Eliseus le dice que en este tiempo y en la misma hora, si la vida está en compañía, tendrá un hijo en su vientre. Ella le ruega, como hombre de Dios, que no mienta a su sierva. Concibe y da a luz un hijo en el tiempo y en la misma hora que él había dicho.

El niño crece. Un día va a su padre entre los segadores y dice dos veces que le duele la cabeza. Su padre dice a un siervo que lo lleve a su madre. Ella lo sienta sobre sus rodillas hasta el mediodía, cuando muere. Sube, lo acuesta sobre la cama del hombre de Dios, cierra la puerta y sale.

Pide a su marido uno de sus siervos y un asno para poder correr al hombre de Dios y volver. Él pregunta por qué va cuando no es luna nueva ni sábado. Ella responde que irá. Ensilla el asno y dice a su siervo que conduzca deprisa, no se detenga y haga lo que le manda. Llega al hombre de Dios en el monte Carmel. Al verla acercarse, Eliseus señala la sunamita a Giezi.

Eliseus dice a Giezi que la encuentre y pregunte si todo está bien con ella, su marido y su hijo. Ella responde que está bien. Cuando llega a Eliseus en el monte, se agarra de sus pies. Giezi viene para apartarla, pero Eliseus le dice que la deje: su alma está angustiada y el Señor se lo ha ocultado y no se lo ha dicho. Ella pregunta si pidió un hijo a su señor y si no le había dicho que no la engañara.

Eliseus dice a Giezi que se ciña los lomos, tome su bastón en la mano y vaya. Si alguien lo encuentra, no debe saludarlo; si alguien lo saluda, no debe responder. Debe colocar el bastón sobre el rostro del niño.

La nota separada de Challoner aplica la instrucción sobre los saludos a alguien enviado a devolver la vida a un pecador espiritualmente muerto. Tal persona no debe dejarse apartar ni desviar de la tarea por los saludos o ceremonias del mundo.

La madre del niño jura por el Señor vivo y el alma viva de Eliseus que no lo dejará. Él se levanta y la sigue. Giezi ha ido delante y colocado el bastón sobre el rostro del niño, pero no hay voz ni sensación. Vuelve al encuentro de Eliseus e informa que el niño no se ha levantado.

La anotación separada presenta la interpretación de san Agustín de un misterio en este milagro. El bastón enviado con el siervo representa la vara de Moisés, o la Ley Antigua, que no podía devolver la vida a la humanidad, muerta en el pecado. El propio Cristo tenía que venir, tomar la naturaleza humana, hacerse carne de nuestra carne y devolvernos la vida. En esta lectura Eliseus representa a Cristo: tenía que venir él mismo para devolver la vida al niño muerto y restituirlo a su madre. La madre, en este sentido místico, representa a la Iglesia.

Eliseus entra en la casa y encuentra al niño muerto sobre su cama. Cierra la puerta con él y el niño dentro y ora al Señor. Se tiende sobre el niño, colocando su boca sobre la boca del niño, ojos sobre ojos y manos sobre manos. Al inclinarse sobre él, la carne del niño se calienta. Eliseus vuelve y camina una vez de un lado a otro por la casa, luego sube y vuelve a tenderse sobre el niño. El niño abre la boca siete veces y abre los ojos.

Eliseus llama a Giezi y le dice que llame a la sunamita. Ella entra y Eliseus le dice que recoja a su hijo. Cae a sus pies y rinde homenaje en el suelo, recoge a su hijo y sale.

Eliseus vuelve a Galgal durante un hambre en la tierra. Los hijos de los profetas habitan ante él. Dice a un siervo que ponga la olla grande y cueza un guiso para ellos. Alguien sale al campo por hierbas silvestres, encuentra algo parecido a una vid silvestre, recoge calabazas del campo hasta llenar su manto y las corta dentro de la olla cuando vuelve. No sabe qué es.

La nota separada de Challoner identifica las calabazas silvestres como colocynthidas. Dice que son extremadamente amargas, por lo cual se llaman la hiel de la tierra, y venenosas si se toman en gran cantidad.

Sirven el guiso para sus compañeros. Después de probarlo, claman al hombre de Dios que hay muerte en la olla y no pueden comerlo. Eliseus pide harina. Cuando llega, la echa en la olla y les dice que sirvan al pueblo para que coma. Ahora no hay amargor en la olla.

Un hombre viene de Baalsalisa trayendo al hombre de Dios pan de las primicias, veinte panes de cebada y grano nuevo en su bolsa. Eliseus dice a su siervo que lo dé al pueblo para que coma. El siervo pregunta cómo puede ponerse tan poco ante cien hombres. Eliseus repite la orden y da la palabra del Señor de que comerán y sobrará. El siervo lo pone ante ellos; comen y sobra según la palabra del Señor.

La historia del capítulo

El capítulo sigue a cuatro hogares o grupos que reciben instrucciones de Eliseus. La viuda informa de la reclamación de un acreedor sobre sus dos hijos. Las vasijas prestadas se llenan de aceite hasta que no queda ninguna; entonces se le dice que lo venda, pague al acreedor y viva de lo restante. En Sunam, las comidas repetidas llevan a una habitación para Eliseus. Su ofrecimiento de hablar por la mujer recibe su respuesta sobre su pueblo; el informe de Giezi de que no tiene hijo lleva a la promesa y al nacimiento. Más tarde el niño muere sobre sus rodillas al mediodía. Ella lo coloca en la cama de Eliseus y va a Carmel. Después de su breve respuesta a Giezi, se agarra de los pies de Eliseus y recuerda su anterior ruego de que no la engañara. El bastón de Giezi no produce voz ni sensación; la madre se ha negado a dejar a Eliseus, que la sigue. Él ora y se tiende sobre el niño, cuya carne se calienta; tras otro acercamiento el niño abre la boca siete veces y abre los ojos. La madre lo recibe y sale. En Galgal, un recolector añade sin saberlo calabazas silvestres a un guiso que los compañeros no pueden comer. Se añade harina y desaparece el amargor. Luego las primicias de Baalsalisa se ponen ante cien hombres, que comen y dejan sobrantes. Tres anotaciones separadas dan una aplicación espiritual, una lectura atribuida a san Agustín y una explicación de la planta con una condición.

Lecciones para recordar

  1. Las instrucciones a la viuda incluyen tanto el vertido como lo que debe hacerse después. Se piden prestadas vasijas vacías a todos los vecinos, no pocas; sus hijos las traen detrás de la puerta cerrada. El aceite se detiene cuando no queda ninguna vasija. Eliseus le dice entonces que pague al acreedor con su venta y viva con sus hijos de lo restante. El relato informa de esa instrucción sin narrar la venta posterior.
  2. Los intercambios de la madre conservan lo que cada persona sabe y dice. Responde a Giezi que todo está bien, pero Eliseus dice después que su alma está angustiada y que el Señor no se lo ha dicho. Su negativa a dejarlo precede a que él la siga. Giezi informa del resultado fallido del bastón antes de que Eliseus ore en la casa. La lectura agustiniana de la anotación debe permanecer distinta de esa narración.
  3. Los dos relatos de alimentos conservan particularidades diferentes. El recolector no sabe qué ha puesto en el guiso; la nota de Challoner sobre la planta condiciona su veneno a la cantidad. Después de añadir harina, el versículo dice que no queda amargor. El regalo posterior son veinte panes de cebada y grano nuevo; la pregunta del siervo menciona cien hombres y la palabra del Señor promete comida sobrante. Ninguno de estos detalles requiere una explicación inventada de cómo ocurre el cambio.

Pon a prueba tu memoria

¿Cómo llevan el ruego anterior de la madre, la muerte del niño, su viaje y su negativa a dejar a Eliseus desde la fallida colocación del bastón de Giezi hasta la oración de Eliseus y la devolución del niño a ella?

Edición y notas de la fuente

Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.

  1. Líneas 38304–38316 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    4 Reyes, capítulo 4 Milagros de Eliseus. Devuelve la vida a un niño muerto. 4:1. Ahora bien, cierta mujer de las esposas de los profetas clamó a Eliseus, diciendo: Tu siervo, mi marido, ha muerto, y tú sabes que tu siervo era uno que temía a Dios; y he aquí que el acreedor ha venido a llevarse a mis dos hijos para que le sirvan. 4:2. Y Eliseus le dijo: ¿Qué quieres que haga por ti? Dime, ¿qué tienes en tu casa? Y ella respondió: Yo, tu sierva, no tengo nada en mi casa sino un poco de aceite para ungirme.
    Ver original en inglés
    4 Kings Chapter 4 Miracles of Eliseus. He raiseth a dead child to life. 4:1. Now a certain woman of the wives of the prophets, cried to Eliseus, saying: Thy servant, my husband, is dead, and thou knowest that thy servant was one that feared God, and behold the creditor is come to take away my two sons to serve him. 4:2. And Eliseus said to her: What wilt thou have me do for thee? Tell me, what hast thou in thy house? And she answered: I, thy handmaid, have nothing in my house but a little oil, to anoint me.
  2. Líneas 38317–38332 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    4:3. Y le dijo: Ve, pide prestadas a todos tus vecinos vasijas vacías, no pocas. 4:4. Y entra y cierra tu puerta cuando estéis dentro tú y tus hijos; y vierte de ello en todas esas vasijas; y cuando estén llenas, retíralas. 4:5. Así pues, la mujer fue y cerró la puerta tras ella y sus hijos; ellos le traían las vasijas y ella vertía en ellas. 4:6. Y cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a su hijo: Tráeme todavía una vasija. Y él respondió: No tengo más. Y el aceite se detuvo. 4:7. Y ella vino y lo contó al hombre de Dios. Y él dijo: Ve, vende el aceite y paga a tu acreedor; y tú y tus hijos vivid de lo restante.
    Ver original en inglés
    4:3. And he said to her: Go, borrow of all thy neighbours empty vessels, not a few. 4:4. And go in, and shut thy door, when thou art within, and thy sons: and pour out thereof into all those vessels: and when they are full, take them away. 4:5. So the woman went, and shut the door upon her, and upon her sons: they brought her the vessels, and she poured in. 4:6. And when the vessels were full, she said to her son: Bring me yet a vessel. And he answered: I have no more. And the oil stood. 4:7. And she came, and told the man of God. And he said: Go, sell the oil, and pay thy creditor: and thou and thy sons live of the rest.
  3. Líneas 38333–38346 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    4:8. Y hubo un día en que Eliseus pasó por Sunam; había allí una gran mujer, que lo detuvo para comer pan; y como pasaba a menudo por aquel camino, entraba en su casa para comer pan. 4:9. Y ella dijo a su marido: Percibo que este es un santo hombre de Dios, que pasa a menudo por nuestra casa. 4:10. Hagámosle, pues, una pequeña habitación y pongamos en ella una pequeña cama para él, una mesa, un taburete y un candelero, para que cuando venga a nosotros pueda quedarse allí. 4:11. Ahora bien, hubo cierto día en que vino, entró en la habitación y descansó allí.
    Ver original en inglés
    4:8. And there was a day when Eliseus passed by Sunam: now there was a great woman there, who detained him to eat bread: and as he passed often that way, he turned into her house to eat bread. 4:9. And she said to her husband: I perceive that this is a holy man of God, who often passeth by us. 4:10. Let us, therefore, make him a little chamber, and put a little bed in it for him, and a table, and a stool, and a candlestick, that when he cometh to us he may abide there. 4:11. Now, there was a certain day, when he came, and turned into the chamber, and rested there.
  4. Líneas 38347–38361 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    4:12. Y dijo a Giezi, su siervo: Llama a esta sunamita. Y cuando la hubo llamado y ella estuvo ante él, 4:13. Dijo a su siervo: Dile: He aquí que nos has servido diligentemente en todo; ¿qué quieres que haga por ti? ¿Tienes algún asunto y quieres que hable al rey o al general del ejército? Y ella respondió: Habito en medio de mi propio pueblo. 4:14. Y él dijo: ¿Qué querrá, entonces, que haga por ella? Y Giezi dijo: No preguntes, pues no tiene hijo y su marido es viejo. 4:15. Entonces le mandó llamarla. Y cuando fue llamada y estuvo ante la puerta,
    Ver original en inglés
    4:12. And he said to Giezi, his servant: Call this Sunamitess. And when he had called her, and she stood before him, 4:13. He said to his servant: Say to her: Behold, thou hast diligently served us in all things; what wilt thou have me to do for thee? Hast thou any business, and wilt thou, that I speak to the king, or to the general of the army? And she answered: I dwell in the midst of my own people. 4:14. And he said: What will she then that I do for her? And Giezi said: Do not ask, for she hath no son, and her husband is old. 4:15. Then he bid him call her. And when she was called, and stood before the door,
  5. Líneas 38362–38368 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    4:16. Le dijo: En este tiempo y en esta misma hora, si la vida está en compañía, tendrás un hijo en tu vientre. Pero ella respondió: No, te lo ruego, señor mío, hombre de Dios, no mientas a tu sierva. 4:17. Y la mujer concibió y dio a luz un hijo en el tiempo y en la misma hora que Eliseus había dicho.
    Ver original en inglés
    4:16. He said to her: At this time, and this same hour, if life be in company, thou shalt have a son in thy womb. But she answered: Do not, I beseech thee, my lord, thou man of God, do not lie to thy handmaid. 4:17. And the woman conceived, and brought forth a son in the time, and at the same hour that Eliseus had said.
  6. Líneas 38369–38380 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    4:18. Y el niño creció. Y cierto día, cuando salió a su padre, a los segadores, 4:19. Dijo a su padre: Me duele la cabeza, me duele la cabeza. Pero él dijo a su siervo: Tómalo y llévalo a su madre. 4:20. Y cuando lo hubo tomado y llevado a su madre, ella lo sentó sobre sus rodillas hasta el mediodía, y entonces murió. 4:21. Y ella subió, lo acostó sobre la cama del hombre de Dios y cerró la puerta; y saliendo,
    Ver original en inglés
    4:18. And the child grew. And on a certain day, when he went out to his father to the reapers, 4:19. He said to his father: My head acheth, my head acheth. But he said to his servant. Take him, and carry him to his mother. 4:20. And when he had taken him, and brought him to his mother, she sat him on her knees, until noon, and then he died. 4:21. And she went up, and laid him upon the bed of the man of God, and shut the door: and going out,
  7. Líneas 38381–38394 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    4:22. Llamó a su marido y dijo: Envía conmigo, te lo ruego, a uno de tus siervos y un asno, para que pueda correr al hombre de Dios y volver. 4:23. Y él le dijo: ¿Por qué vas a él? Hoy no es luna nueva ni sábado. Ella respondió: Iré. 4:24. Y ensilló un asno y mandó a su siervo: Conduce y apresúrate, no te detengas en el camino; y haz lo que te mando. 4:25. Así pues, siguió adelante y llegó al hombre de Dios, al monte Carmel; y cuando el hombre de Dios la vio acercarse, dijo a Giezi, su siervo: He ahí a aquella sunamita.
    Ver original en inglés
    4:22. She called her husband, and said: Send with me, I beseech thee, one of thy servants, and an ass, that I may run to the man of God, and come again. 4:23. And he said to her: Why dost thou go to him? to day is neither new moon nor sabbath. She answered: I will go. 4:24. And she saddled an ass, and commanded her servant: Drive, and make haste, make no stay in going: And do that which I bid thee. 4:25. So she went forward, and came to the man of God, to mount Carmel: and when the man of God saw her coming towards, he said to Giezi, his servant: Behold that Sunamitess.
  8. Líneas 38395–38405 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    4:26. Ve, pues, a su encuentro y dile: ¿Todo está bien contigo, con tu marido y con tu hijo? Y ella respondió: Bien. 4:27. Y cuando llegó al hombre de Dios, al monte, se agarró de sus pies; y Giezi vino para apartarla. Y el hombre de Dios dijo: Déjala, pues su alma está angustiada y el Señor me lo ha ocultado y no me lo ha dicho. 4:28. Y ella le dijo: ¿Pedí yo un hijo a mi señor? ¿No te dije: No me engañes?
    Ver original en inglés
    4:26. Go, therefore, to meet her, and say to her: Is all well with thee, and with thy husband, and with thy son? And she answered: Well. 4:27. And when she came to the man of God, to the mount, she caught hold on his feet: and Giezi came to remove her. And the man of God said: Let her alone for her soul is in anguish, and the Lord hath hid it from me, and hath not told me. 4:28. And she said to him: Did I ask a son of my lord? did I not say to thee: Do not deceive me?
  9. Líneas 38406–38410 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    4:29. Entonces dijo a Giezi: Cíñete los lomos, toma mi bastón en tu mano y ve. Si algún hombre te encuentra, no lo saludes; y si algún hombre te saluda, no le respondas; y coloca mi bastón sobre el rostro del niño.
    Ver original en inglés
    4:29. Then he said to Giezi: Gird up thy loins, and take my staff in thy hand, and go. If any man meet thee, salute him not: and if any man salute thee, answer him not: and lay my staff upon the face of the child.
  10. Líneas 38411–38414 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    No lo saludes… Quien es enviado a devolver la vida al pecador espiritualmente muerto no debe dejarse apartar o desviar de su empresa por los saludos o ceremonias del mundo.
    Ver original en inglés
    Salute him not.... He that is sent to raise to life the sinner spiritually dead, must not suffer himself to be called off, or diverted from his enterprise, by the salutations or ceremonies of the world.
  11. Líneas 38415–38422 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    4:30. Pero la madre del niño dijo: Vive el Señor y vive tu alma: no te dejaré. Él se levantó, pues, y la siguió. 4:31. Pero Giezi había ido delante de ellos y había colocado el bastón sobre el rostro del niño; y no había voz ni sensación; y volvió a encontrarlo y le informó, diciendo: El niño no se ha levantado.
    Ver original en inglés
    4:30. But the mother of the child said: As the Lord liveth, and as thy soul liveth, I will not leave thee. He arose, therefore, and followed her. 4:31. But Giezi was gone before them, and laid the staff upon the face of the child, and there was no voice nor sense: and he returned to meet him, and told him, saying: The child is not risen.
  12. Líneas 38423–38432 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    San Agustín considera un gran misterio en este milagro obrado por el profeta Eliseus, de este modo: El bastón enviado por medio de su siervo representa la vara de Moisés, o la Ley Antigua, que no era suficiente para devolver la vida a la humanidad, entonces muerta en el pecado. Era necesario que el propio Cristo viniera y, tomando la naturaleza humana, se hiciera carne de nuestra carne y nos devolviera la vida. En esto Eliseus era figura de Cristo, pues era necesario que viniera él mismo a devolver la vida al niño muerto y restituirlo a su madre, que aquí, en sentido místico, es figura de la Iglesia.
    Ver original en inglés
    St. Augustine considers a great mystery in this miracle wrought by the prophet Eliseus, thus: By the staff sent by his servant is figured the rod of Moses, or the Old Law, which was not sufficient to bring mankind to life then dead in sin. It was necessary that Christ himself should come, and by taking on human nature, become flesh of our flesh, and restore us to life. In this Eliseus was a figure of Christ, as it was necessary that he should come himself to bring the dead child to life and restore him to his mother, who is here, in a mystical sense, a figure of the Church.
  13. Líneas 38433–38446 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    4:32. Eliseus, pues, entró en la casa, y he aquí que el niño yacía muerto sobre su cama. 4:33. Y entrando, cerró la puerta tras él y el niño, y oró al Señor. 4:34. Y subió y se tendió sobre el niño; puso su boca sobre su boca, sus ojos sobre sus ojos y sus manos sobre sus manos; y se inclinó sobre él, y la carne del niño se calentó. 4:35. Entonces volvió y caminó por la casa una vez de un lado a otro; y subió y se tendió sobre él; y el niño abrió la boca siete veces y abrió los ojos.
    Ver original en inglés
    4:32. Eliseus, therefore, went into the house, and behold the child lay dead on his bed: 4:33. And going in, he shut the door upon him, and upon the child, and prayed to the Lord. 4:34. And he went up, and lay upon the child: and put his mouth upon his mouth, and his eyes upon his eyes, and his hands upon his hands: and he bowed himself upon him, and the child’s flesh grew warm. 4:35. Then he returned and walked in the house, once to and fro: and he went up, and lay upon him: and the child gaped seven times, and opened his eyes.
  14. Líneas 38447–38452 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    4:36. Y llamó a Giezi y le dijo: Llama a esta sunamita. Y ella, llamada, entró adonde él estaba; y él dijo: Recoge a tu hijo. 4:37. Ella vino, cayó a sus pies y rindió homenaje en el suelo; y recogió a su hijo y salió.
    Ver original en inglés
    4:36. And he called Giezi, and said to him: Call this Sunamitess. And she being called, went in to him: and he said: Take up thy son. 4:37. She came and fell at his feet, and worshipped upon the ground: and took up her son, and went out.
  15. Líneas 38453–38462 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    4:38. Y Eliseus volvió a Galgal, y había hambre en la tierra, y los hijos de los profetas habitaban ante él. Y dijo a uno de sus siervos: Pon la olla grande y cuece un guiso para los hijos de los profetas. 4:39. Y uno salió al campo a recoger hierbas silvestres; y encontró algo semejante a una vid silvestre y recogió de ello calabazas silvestres del campo, llenó su manto y, al volver, las cortó dentro de la olla del guiso; pues no sabía qué era.
    Ver original en inglés
    4:38. And Eliseus returned to Galgal, and there was a famine in the land, and the sons of the prophets dwelt before him: And he said to one of his servants: Set on the great pot, and boil pottage for the sons of the prophets. 4:39. And one went out into the field to gather wild herbs: and he found something like a wild vine, and gathered of it wild gourds of the field, and filled his mantle, and coming back, he shred them into the pot of pottage; for he knew not what it was.
  16. Líneas 38463–38466 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    Calabazas silvestres del campo… Colocynthidas. Son extremadamente amargas y por eso se las llama la hiel de la tierra; y son venenosas si se toman en gran cantidad.
    Ver original en inglés
    Wild gourds of the field.... Colocynthidas. They are extremely bitter, and therefore are called the gall of the earth; and are poisonous if taken in a great quantity.
  17. Líneas 38467–38474 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    4:40. Y lo sirvieron para que sus compañeros comieran; y cuando hubieron probado el guiso, clamaron, diciendo: Hay muerte en la olla, hombre de Dios. Y no podían comer de él. 4:41. Pero él dijo: Traed un poco de harina. Y cuando la hubieron traído, la echó en la olla y dijo: Servid al pueblo para que coma. Y ahora no había amargor en la olla.
    Ver original en inglés
    4:40. And they poured it out for their companions to eat: and when they had tasted of the pottage, they cried out, saying: Death is in the pot, O man of God. And they could not eat thereof. 4:41. But he said: Bring some meal. And when they had brought it, he cast it into the pot, and said: Pour out for the people, that they may eat. And there was now no bitterness in the pot.
  18. Líneas 38475–38487 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    4:42. Y cierto hombre vino de Baalsalisa, trayendo al hombre de Dios pan de las primicias, veinte panes de cebada y grano nuevo en su bolsa. Y él dijo: Da al pueblo para que coma. 4:43. Y su siervo le respondió: ¿Qué cantidad es esta para que la ponga ante cien hombres? Él volvió a decir: Da al pueblo para que coma; pues así dice el Señor: Comerán y sobrará. 4:44. Así pues, lo puso ante ellos; y comieron y sobró, según la palabra del Señor.
    Ver original en inglés
    4:42. And a certain man came from Baalsalisa, bringing to the man of God, bread of the firstfruits, twenty loaves of barley, and new corn in his scrip. And he said: Give to the people, that they may eat. 4:43. And his servant answered him: How much is this, that I should set it before a hundred men? He said again: Give to the people, that they may eat: for thus saith the Lord: They shall eat, and there shall be left. 4:44. So he set it before them: and they ate, and there was left, according to the word of the Lord.

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