Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.
Biblia · Atlas of Saints
2 Reyes, capítulo 10
Resumen del capítulo
¿Qué deja Jehu sin cambiar después de destruir a Baal de Israel?
No abandona los becerros de oro en Bethel y Dan ni se aparta de los pecados de Jeroboam, hijo de Nabat. El capítulo dice que no se cuida de caminar en la ley del Señor con todo su corazón, aun después de la promesa de que sus hijos se sentarán sobre el trono de Israel hasta la cuarta generación.
Explicación del capítulo
Achab tiene setenta hijos en Samaria. Jehu escribe cartas a los principales de la ciudad, los ancianos y quienes criaban a los hijos de Achab. Dice a quienes tienen los hijos de su señor, carros, caballos, ciudades fortificadas y armaduras que elijan al mejor hijo, al que más les agrade, tan pronto como reciban las cartas. Deben ponerlo en el trono de su padre y luchar por la casa de su señor.
Tienen muchísimo miedo. Dicen que dos reyes no pudieron sostenerse ante Jehu y preguntan cómo podrían resistir. Quienes están al frente de la casa del rey, los gobernantes de la ciudad, los ancianos y quienes criaban a los hijos envían su respuesta a Jehu. Se llaman siervos suyos, prometen hacer cuanto mande y dicen que no harán ningún rey. Le dicen que haga todo lo que le agrade.
Jehu escribe por segunda vez. Si son suyos y lo obedecerán, deben tomar las cabezas de los hijos de su señor y venir a él a Jezrahel mañana a la misma hora. Los setenta hijos han sido criados con los principales de la ciudad. Cuando llegan las cartas, toman a los hijos del rey, matan a setenta personas, ponen sus cabezas en cestas y las envían a Jehu a Jezrahel.
Un mensajero dice a Jehu que han llegado las cabezas de los hijos del rey. Jehu manda ponerlas en dos montones a la entrada de la puerta hasta la mañana. Cuando hay luz, sale y se coloca ante todo el pueblo. Los llama justos y pregunta, si él conspiró contra su señor y lo mató, quién ha matado a todos estos. Les dice que vean que ninguna de las palabras del Señor acerca de la casa de Achab ha caído a tierra: el Señor ha hecho lo que habló por su siervo Elias.
Jehu mata a todos los que quedan de la casa de Achab en Jezrahel, a todos sus principales, sus amigos y sus sacerdotes, hasta que no queda allí ningún resto de él.
Jehu se levanta y va hacia Samaria. En la cabaña de los pastores en el camino encuentra a los hermanos de Ochozias, rey de Judá, y pregunta quiénes son. Se identifican como hermanos de Ochozias y dicen que han bajado a saludar a los hijos del rey y a los hijos de la reina. Jehu manda tomarlos vivos. Son tomados vivos y muertos junto al pozo al lado de la cabaña, cuarenta y dos hombres; no deja a ninguno de ellos.
Después de partir de allí, Jehu encuentra a Jonadab, hijo de Rechab, que viene a su encuentro, y lo bendice. Pregunta si el corazón de Jonadab es recto como su propio corazón lo es con el de Jonadab. Jonadab responde que lo es. Jehu dice que, si lo es, le dé su mano. Jonadab lo hace y Jehu lo levanta al carro. Jehu lo invita a venir y ver su celo por el Señor y lo hace ir con él.
Jehu lleva a Jonadab a Samaria y mata a todos los que quedan de Achab allí, hasta el último hombre, según la palabra del Señor hablada por Elias.
Jehu reúne a todo el pueblo y les dice que Achab adoró a Baal un poco, pero él lo adorará más.
La nota de Challoner dice que Jehu pecó al fingir adorar a Baal y hacer que se le ofreciera sacrificio. Da como razón que no se debe hacer el mal para que de él venga el bien y cita Romanos 3:8. Este es el comentario de la edición sobre la afirmación de Jehu, separado del relato de la Escritura.
Jehu manda llamar a todos los profetas, siervos y sacerdotes de Baal, sin que falte ninguno. Dice que tiene un gran sacrificio que ofrecer a Baal y que quien esté ausente no vivirá. El narrador dice que hace esto astutamente para destruir a los adoradores de Baal. Jehu manda proclamar una fiesta para Baal y llama a ella.
Jehu envía a todos los confines de Israel. Vienen todos los siervos de Baal, sin que quede ninguno que no venga. Entran en el templo de Baal y llenan la casa de un extremo al otro. Jehu dice a quienes están al frente del guardarropa que traigan prendas para todos los siervos de Baal y las traen.
Jehu y Jonadab, hijo de Rechab, entran en el templo de Baal. Dicen a los adoradores que busquen y vean que no haya entre ellos siervos del Señor, solamente siervos de Baal. Entran a ofrecer sacrificios y holocaustos. Jehu ha dispuesto ochenta hombres fuera y les dice que, si escapa alguno de los hombres que ha puesto en sus manos, quien lo deje ir responderá vida por vida.
Cuando termina el holocausto, Jehu manda a sus soldados y capitanes entrar y matarlos sin dejar escapar a ninguno. Los soldados y capitanes los matan a filo de espada, los echan fuera y entran en la ciudad del templo de Baal. Sacan la estatua del templo, la queman y la rompen en pedazos. También destruyen el templo de Baal y hacen una letrina en su lugar, que permanece allí hasta el día del relato. De este modo Jehu destruye a Baal de Israel.
Sin embargo, Jehu no se aparta de los pecados de Jeroboam, hijo de Nabat, que hizo pecar a Israel. No abandona los becerros de oro en Bethel y Dan. El Señor dice a Jehu que, porque ha hecho diligentemente lo recto y agradable a sus ojos y ha hecho a la casa de Achab todo lo que estaba en su corazón, los hijos de Jehu se sentarán sobre el trono de Israel hasta la cuarta generación. Pero Jehu no se cuida de caminar en la ley del Señor, Dios de Israel, con todo su corazón, pues no se aparta de los pecados de Jeroboam.
En aquellos días el Señor comienza a cansarse de Israel y Hazael los devasta en todos los confines de Israel. El relato nombra la tierra hacia el oriente desde el Jordán: todo Galaad, Gad, Rubén y Manasses, desde Aroer sobre el torrente Arnon, y Galaad y Basan.
El relato pregunta si el resto de los actos de Jehu, todo lo que hizo y su fuerza están escritos en el libro de las palabras de los días de los reyes de Israel. Jehu muere y es sepultado en Samaria. Su hijo Joachaz reina en su lugar. El reinado de Jehu sobre Israel en Samaria dura veintiocho años.
La historia del capítulo
Las cartas a Samaria cambian de una orden de elegir a un hijo de Achab y luchar por la casa a una exigencia condicional de las cabezas de los hijos. Entre ellas, los dirigentes explican su miedo por la incapacidad de dos reyes para resistir a Jehu y prometen obediencia. Su matanza de setenta hijos lleva al informe del mensajero, los dos montones en la puerta y la pregunta matutina de Jehu y su apelación a la palabra de Elias. Jehu mata después a los grupos restantes en Jezrahel. Camino de Samaria encuentra a los hermanos de Ochozias, oye por qué han venido, manda su captura en vida y no deja vivo a ninguno de los cuarenta y dos. Su intercambio con Jonadab lleva a que compartan el carro y lleguen a Samaria, donde son muertos los restantes de Achab. La secuencia siguiente depende de la afirmación de Jehu de que adorará más a Baal, una convocatoria bajo amenaza de muerte y una fiesta. El narrador aporta su propósito de destruir a los adoradores. Asisten todos los siervos; se traen prendas, se manda una búsqueda y ochenta hombres fuera reciben una advertencia de vida por vida contra permitir una fuga. Después del holocausto, soldados y capitanes ejecutan la orden de matanza de Jehu y destruyen la estatua y el templo. La conclusión conserva juntas la destrucción de Baal por Jehu, su retención de los becerros de oro y la promesa particular del Señor acerca de sus hijos. Después informa de las devastaciones de Hazael, la referencia a otro registro de Jehu, su muerte, sucesión y reinado de veintiocho años. El juicio de Challoner sobre el culto fingido es comentario separado, no una afirmación añadida del narrador.
Lecciones para recordar
- Los dirigentes de Samaria dan una razón para su respuesta: dos reyes no pudieron sostenerse ante Jehu, así que temen resistir. Su ofrecimiento de obedecer es seguido por la segunda carta de él, su plazo y la matanza de los setenta hijos. Conservar ambas cartas y la respuesta explica la secuencia sin inventar un motivo privado detrás de la exposición de las cabezas por Jehu.
- El episodio de Baal incluye un plan declarado y órdenes cuidadosamente descritas. El narrador dice que Jehu actúa astutamente para destruir a los adoradores; la convocatoria, fiesta, prendas, instrucción de búsqueda, ochenta hombres y advertencia de vida por vida muestran los pasos realmente registrados. La orden a soldados y capitanes viene después del holocausto. Challoner juzga por separado como pecaminosos el culto fingido y el sacrificio y cita Romanos 3:8; ese juicio debe seguir atribuido a la nota.
- El capítulo no convierte la destrucción de Baal en una afirmación de que Jehu sigue la ley del Señor con todo su corazón. Nombra los becerros que conserva en Bethel y Dan y da la razón específica del Señor para prometer el trono a sus hijos hasta la cuarta generación. El informe siguiente nombra las devastaciones de Hazael y sus lugares. Conservar estas afirmaciones en sus propios términos evita añadir un motivo político o una relación inmediata de causa y efecto que el capítulo no declara.
Pon a prueba tu memoria
¿Cómo llevan el miedo de los dirigentes de Samaria y su promesa de obediencia a la segunda carta de Jehu y las setenta cabezas, y cómo llevan su convocatoria y fiesta a la destrucción de Baal mientras permanecen los becerros de oro?
Edición y notas de la fuente
Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.
Líneas 39148–39164 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
4 Reyes, capítulo 10 Jehu destruye la casa de Achab, suprime el culto de Baal y mata a sus adoradores, pero se aferra a los becerros de Jeroboam. Israel es afligido por los sirios. 10:1. Y Achab tenía setenta hijos en Samaria; así pues, Jehu escribió cartas y las envió a Samaria, a los principales de la ciudad, a los ancianos y a quienes criaban a los hijos de Achab, diciendo: 10:2. Tan pronto como recibáis estas cartas, vosotros que tenéis los hijos de vuestro señor, carros, caballos, ciudades fortificadas y armaduras, 10:3. Elegid al mejor y al que más os agrade de los hijos de vuestro señor, ponedlo en el trono de su padre y luchad por la casa de vuestro señor.
Ver original en inglés
4 Kings Chapter 10 Jehu destroyeth the house of Achab: abolisheth the worship of Baal, and killeth the worshippers: but sticketh to the calves of Jeroboam. Israel is afflicted by the Syrians. 10:1. And Achab had seventy sons in Samaria: so Jehu wrote letters, and sent to Samaria, to the chief men of the city, and to the ancients, and to them that brought up Achab’s children, saying: 10:2. As soon as you receive these letters, ye that have your master’s sons, and chariots, and horses, and fenced cities, and armour, 10:3. Choose the best, and him that shall please you most of your master’s sons, and set him on his father’s throne, and fight for the house of your master.
Líneas 39165–39173 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
10:4. Pero tuvieron muchísimo miedo y dijeron: He aquí que dos reyes no pudieron sostenerse ante él, ¿y cómo podremos resistir? 10:5. Por eso quienes estaban al frente de la casa del rey, los gobernantes de la ciudad, los ancianos y quienes criaban a los hijos enviaron a Jehu, diciendo: Somos tus siervos; haremos cuanto nos mandes; no nos haremos ningún rey; haz tú todo lo que te agrade.
Ver original en inglés
10:4. But they were exceedingly afraid, and said: Behold two kings could not stand before him, and how shall we be able to resist? 10:5. Therefore they that were over the king’s house, and the rulers of the city, and the ancients, and the bringers up of the children, sent to Jehu, saying: We are thy servants: whatsoever thou shalt command us we will do; we will not make us any king: do thou all that pleaseth thee.
Líneas 39174–39182 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
10:6. Y les escribió cartas por segunda vez, diciendo: Si sois míos y me obedeceréis, tomad las cabezas de los hijos de vuestro señor y venid a mí a Jezrahel mañana a esta hora. Ahora bien, los hijos del rey, siendo setenta hombres, eran criados con los principales de la ciudad. 10:7. Y cuando les llegaron las cartas, tomaron a los hijos del rey, mataron a setenta personas, pusieron sus cabezas en cestas y se las enviaron a Jezrahel.
Ver original en inglés
10:6. And he wrote letters the second time to them, saying: If you be mine, and will obey me, take the heads of the sons of your master, and come to me to Jezrahel by tomorrow at this time. Now the king’s sons, being seventy men, were brought up with the chief men of the city. 10:7. And when the letters came to them, they took the king’s sons, and slew seventy persons, and put their heads in baskets, and sent them to him to Jezrahel.
Líneas 39183–39195 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
10:8. Y vino un mensajero y le informó, diciendo: Han traído las cabezas de los hijos del rey. Y él dijo: Ponedlas en dos montones junto a la entrada de la puerta hasta la mañana. 10:9. Y cuando hubo luz, salió y, de pie, dijo a todo el pueblo: Vosotros sois justos; si yo conspiré contra mi señor y lo maté, ¿quién ha matado a todos estos? 10:10. Ved, pues, ahora que no ha caído a tierra ninguna de las palabras del Señor que el Señor habló acerca de la casa de Achab, y el Señor ha hecho lo que habló por mano de su siervo Elias.
Ver original en inglés
10:8. And a messenger came, and told him, saying: They have brought the heads of the king’s sons. And he said: Lay ye them in two heaps by the entering in of the gate until the morning. 10:9. And when it was light, he went out, and standing, said to all the people: You are just: if I conspired against my master, and slew him; who hath slain all these? 10:10. See therefore now that there hath not fallen to the ground any of the words of the Lord, which the Lord spoke concerning the house of Achab, and the Lord hath done that which he spoke in the hand of his servant Elias.
Líneas 39196–39199 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
10:11. Así pues, Jehu mató a todos los que quedaban de la casa de Achab en Jezrahel, a todos sus principales, sus amigos y sus sacerdotes, hasta que no quedó ningún resto de él.
Ver original en inglés
10:11. So Jehu slew all that were left of the house of Achab in Jezrahel, and all his chief men, and his friends, and his priests, till there were no remains left of him.
Líneas 39200–39211 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
10:12. Y se levantó y fue a Samaria; y cuando llegó a la cabaña de los pastores en el camino, 10:13. Se encontró con los hermanos de Ochozias, rey de Judá, y les dijo: ¿Quiénes sois? Y respondieron: Somos los hermanos de Ochozias y hemos bajado a saludar a los hijos del rey y a los hijos de la reina. 10:14. Y dijo: Tomadlos vivos. Y los tomaron vivos y los mataron junto al pozo al lado de la cabaña, cuarenta y dos hombres, y no dejó a ninguno de ellos.
Ver original en inglés
10:12. And he arose, and went to Samaria: and when he was come to the shepherds’ cabin in the way, 10:13. He met with the brethren of Ochozias, king of Juda, and he said to them: Who are you? And they answered: We are the brethren of Ochozias, and are come down to salute the sons of the king, and the sons of the queen. 10:14. And he said: Take them alive. And they took them alive, and killed them at the pit by the cabin, two and forty men, and he left not any of them.
Líneas 39212–39220 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
10:15. Y cuando partió de allí, encontró a Jonadab, hijo de Rechab, que venía a su encuentro, y lo bendijo. Y le dijo: ¿Es recto tu corazón como mi corazón lo es con tu corazón? Y Jonadab dijo: Lo es. Si lo es, dijo él, dame tu mano. Le dio su mano y él lo levantó hasta sí en el carro, 10:16. Y le dijo: Ven conmigo y ve mi celo por el Señor. Así lo hizo ir en su carro,
Ver original en inglés
10:15. And when he was departed thence, he found Jonadab, the son of Rechab, coming to meet him, and he blessed him. And he said to him: Is thy heart right as my heart is with thy heart? And Jonadab said: It is. If it be, said he, give me thy hand. He gave him his hand. And he lifted him up to him into the chariot, 10:16. And said to him: Come with me, and see my zeal for the Lord. So he made him ride in his chariot,
Líneas 39221–39224 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
10:17. Y lo llevó a Samaria. Y mató a todos los que quedaban de Achab en Samaria, hasta el último hombre, según la palabra del Señor que habló por Elias.
Ver original en inglés
10:17. And brought him into Samaria. And he slew all that were left of Achab, in Samaria, to a man, according to the word of the Lord which he spoke by Elias.
Líneas 39225–39227 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
10:18. Y Jehu reunió a todo el pueblo y les dijo: Achab adoró a Baal un poco, pero yo lo adoraré más.
Ver original en inglés
10:18. And Jehu gathered together all the people, and said to them: Achab worshipped Baal a little, but I will worship him more.
Líneas 39228–39231 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
Yo lo adoraré más… Jehu pecó al fingir así adorar a Baal y hacer que se le ofreciera sacrificio, porque no se ha de hacer el mal para que de él venga el bien. Rom. 3.8.
Ver original en inglés
I will worship him more.... Jehu sinned in thus pretending to worship Baal, and causing sacrifice to be offered to him: because evil is not to be done, that good may come of it. Rom. 3.8.
Líneas 39232–39239 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
10:19. Ahora, pues, llamadme a todos los profetas de Baal, a todos sus siervos y a todos sus sacerdotes; que no falte ninguno, pues tengo un gran sacrificio que ofrecer a Baal; quien falte no vivirá. Ahora bien, Jehu hizo esto astutamente para destruir a los adoradores de Baal. 10:20. Y dijo: Proclamad una fiesta para Baal. Y llamó,
Ver original en inglés
10:19. Now therefore call to me all the prophets of Baal, and all his servants, and all his priests: let none be wanting, for I have a great sacrifice to offer to Baal: whosoever shall be wanting, shall not live. Now Jehu did this craftily, that he might destroy the worshippers of Baal. 10:20. And he said: Proclaim a festival for Baal. And he called,
Líneas 39240–39248 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
10:21. Y envió a todos los confines de Israel; y vinieron todos los siervos de Baal; no quedó uno que no viniera. Y entraron en el templo de Baal; y la casa de Baal se llenó de un extremo al otro. 10:22. Y dijo a quienes estaban al frente del guardarropa: Sacad prendas para todos los siervos de Baal. Y les sacaron prendas.
Ver original en inglés
10:21. And he sent into all the borders of Israel; and all the servants of Baal came: there was not one left that did not come. And they went into the temple of Baal: and the house of Baal was filled, from one end to the other. 10:22. And he said to them that were over the wardrobe: Bring forth garments for all the servants of Baal. And they brought them forth garments.
Líneas 39249–39258 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
10:23. Y Jehu y Jonadab, hijo de Rechab, fueron al templo de Baal y dijeron a los adoradores de Baal: Buscad y ved que no haya entre vosotros ninguno de los siervos del Señor, sino solamente los siervos de Baal. 10:24. Y entraron a ofrecer sacrificios y holocaustos; pero Jehu había dispuesto para sí ochenta hombres fuera y les dijo: Si escapa alguno de los hombres que he puesto en vuestras manos, el que lo deje ir responderá vida por vida.
Ver original en inglés
10:23. And Jehu, and Jonadab, the son of Rechab, went to the temple of Baal, and said to the worshippers of Baal: Search, and see that there be not any with you of the servants of the Lord, but that there be the servants of Baal only. 10:24. And they went in to offer sacrifices and burnt offerings: but Jehu had prepared him fourscore men without, and said to them: If any of the men escape, whom I have brought into your hands, he that letteth him go, shall answer life for life.
Líneas 39259–39271 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
10:25. Y sucedió, cuando terminó el holocausto, que Jehu mandó a sus soldados y capitanes, diciendo: Entrad y matadlos; que no escape ninguno. Y los soldados y capitanes los mataron a filo de espada y los echaron fuera; y entraron en la ciudad del templo de Baal, 10:26. Y sacaron la estatua del templo de Baal y la quemaron, 10:27. Y la rompieron en pedazos. Destruyeron también el templo de Baal e hicieron una letrina en su lugar hasta este día. 10:28. Así Jehu destruyó a Baal de Israel.
Ver original en inglés
10:25. And it came to pass, when the burnt offering was ended, that Jehu commanded his soldiers and captains, saying: Go in, and kill them: let none escape. And the soldiers and captains slew them with the edge of the sword, and cast them out: and they went into the city of the temple of Baal, 10:26. And brought the statue out of Baal’s temple, and burnt it, 10:27. And broke it in pieces. They destroyed also the temple of Baal, and made a jakes in its place unto this day. 10:28. So Jehu destroyed Baal out of Israel:
Líneas 39272–39284 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
10:29. Pero aun así no se apartó de los pecados de Jeroboam, hijo de Nabat, que hizo pecar a Israel, ni abandonó los becerros de oro que estaban en Bethel y Dan. 10:30. Y el Señor dijo a Jehu: Porque has ejecutado diligentemente lo que era recto y agradable a mis ojos y has hecho a la casa de Achab conforme a todo lo que estaba en mi corazón, tus hijos se sentarán sobre el trono de Israel hasta la cuarta generación. 10:31. Pero Jehu no se cuidó de caminar en la ley del Señor, Dios de Israel, con todo su corazón, pues no se apartó de los pecados de Jeroboam, que había hecho pecar a Israel.
Ver original en inglés
10:29. But yet he departed not from the sins of Jeroboam, the son of Nabat, who made Israel to sin, nor did he forsake the golden calves that were in Bethel, and Dan. 10:30. And the Lord said to Jehu: because thou hast diligently executed that which was right and pleasing in my eyes, and hast done to the house of Achab according to all that was in my heart: thy children shall sit upon the throne of Israel to the fourth generation. 10:31. But Jehu took no heed to walk in the law of the Lord, the God of Israel, with all his heart: for he departed not from the sins of Jeroboam, who had made Israel to sin.
Líneas 39285–39291 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
10:32. En aquellos días el Señor comenzó a cansarse de Israel; y Hazael los devastó en todos los confines de Israel, 10:33. Desde el Jordán hacia el oriente, toda la tierra de Galaad, Gad, Rubén y Manasses, desde Aroer, que está sobre el torrente Arnon, y Galaad y Basan.
Ver original en inglés
10:32. In those days the Lord began to be weary of Israel: and Hazael ravaged them in all the coasts of Israel, 10:33. From the Jordan eastward, all the land of Galaad, and Gad, and Ruben, and Manasses, from Aroer, which is upon the torrent Arnon, and Galaad, and Basan.
Líneas 39292–39302 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
10:34. Pero el resto de los actos de Jehu, todo lo que hizo y su fuerza, ¿no están escritos en el libro de las palabras de los días de los reyes de Israel? 10:35. Y Jehu durmió con sus padres, y lo sepultaron en Samaria; y Joachaz, su hijo, reinó en su lugar. 10:36. Y el tiempo que Jehu reinó sobre Israel en Samaria fue veintiocho años.
Ver original en inglés
10:34. But the rest of the acts of Jehu, and all that he did, and his strength, are they not written in the book of the words of the days of the kings of Israel? 10:35. And Jehu slept with his fathers, and they buried him in Samaria: and Joachaz, his son, reigned in his stead. 10:36. And the time that Jehu reigned over Israel, in Samaria, was eight and twenty years.
