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Atlas of Saints

2 Crónicas

Capítulo 20 · Douay–Rheims / Challoner

Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.

Biblia · Atlas of Saints

2 Crónicas, capítulo 20

Resumen del capítulo

¿Cómo obtuvieron el rey Josaphat y el pueblo de Judá la liberación divina frente a la confederación de Moab, Amón y el monte Seir, y qué principios teológicos rigieron su victoria?

2 Paralipómenos 20 relata la respuesta del rey Josaphat a la invasión de Moab, Amón y el monte Seir mediante ayuno público y oración humilde en el templo, el oráculo profético de Jahaziel que declara que la batalla es de Dios, la autodestrucción milagrosa de la confederación invasora mientras los cantores levitas encabezaban el ejército alabando la misericordia eterna de Dios, la recogida de vastos despojos en el valle de la Bendición y el posterior resumen del reinado de Josaphat y su alianza comercial marítima con Ochozias, naufragada en Asiongaber bajo censura profética.

Explicación del capítulo

### La invasión moabita-amonita y la oración solemne de Josaphat en el templo

Después de esto los hijos de Moab, los hijos de Amón y con ellos algunos de los amonitas se reunieron para combatir contra Josaphat. Y vinieron mensajeros e informaron a Josaphat, diciendo: Viene una gran multitud contra ti de más allá del mar y de Siria, y mira, están en Asasonthamar, que es Engaddi. Y Josaphat, presa del temor, se entregó enteramente a orar al Señor y proclamó un ayuno para todo Judá. Y Judá se reunió para orar al Señor, y todos salieron de sus ciudades para suplicarle. Y Josaphat se puso en medio de la asamblea de Judá y Jerusalén, en la casa del Señor ante el atrio nuevo, y dijo: Oh Señor Dios de nuestros padres, tú eres Dios en el cielo y gobiernas todos los reinos y naciones; en tu mano hay fuerza y poder, y nadie puede resistirte. ¿No mataste tú, nuestro Dios, a todos los habitantes de esta tierra ante tu pueblo Israel y la diste a la descendencia de Abraham, tu amigo, para siempre? Y habitaron en ella y construyeron en ella un santuario para tu nombre, diciendo: Si nos sobrevienen males, la espada del juicio, la peste o el hambre, estaremos en tu presencia ante esta casa, donde se invoca tu nombre, y clamaremos a ti en nuestras aflicciones, y nos escucharás y salvarás. Ahora, pues, mira a los hijos de Amón y Moab y al monte Seir, por cuyas tierras no permitiste que pasara Israel cuando salió de Egipto, sino que se apartaron de ellos y no los mataron; hacen lo contrario e intentan expulsarnos de la posesión que nos has entregado. Oh Dios nuestro, ¿no los juzgarás entonces? Nosotros no tenemos fuerza suficiente para resistir a esta multitud que viene violentamente contra nosotros. Pero como no sabemos qué hacer, solo podemos volver nuestros ojos a ti. Y todo Judá estaba ante el Señor con sus pequeños, sus esposas y sus hijos.

### La profecía de Jahaziel: la batalla es de Dios y no vuestra

Y estaba allí Jahaziel, hijo de Zacharias, hijo de Banaias, hijo de Jehiel, hijo de Mathanias, levita de los hijos de Asaph, sobre quien vino el espíritu del Señor en medio de la multitud. Y dijo: Escuchad, todo Judá, vosotros que habitáis en Jerusalén y tú, rey Josaphat: Así os dice el Señor: No temáis ni os desaniméis ante esta multitud, pues la batalla no es vuestra, sino de Dios. Mañana bajaréis contra ellos, pues subirán por la cuesta llamada Sis, y los encontraréis en la cabecera del torrente, frente al desierto de Jeruel. No seréis vosotros quienes combatáis, sino que solo estaréis firmes con confianza y veréis la ayuda del Señor sobre vosotros, oh Judá y Jerusalén; no temáis ni os desaniméis; mañana saldréis contra ellos y el Señor estará con vosotros. Entonces Josaphat, Judá y todos los habitantes de Jerusalén se postraron en tierra ante el Señor y lo adoraron. Y los levitas de los hijos de Caath y de los hijos de Core alabaron al Señor Dios de Israel con fuerte voz, en alto.

### La vanguardia de cantores, las emboscadas divinas y la matanza mutua

Y se levantaron temprano por la mañana y salieron por el desierto de Thecua; y mientras marchaban, Josaphat, de pie en medio de ellos, dijo: Escuchadme, hombres de Judá y todos los habitantes de Jerusalén: creed en el Señor vuestro Dios y estaréis seguros; creed a sus profetas y todo saldrá bien. Y aconsejó al pueblo y designó a los cantores del Señor para alabarlo por compañías e ir delante del ejército, diciendo a una voz: Dad gloria al Señor, pues su misericordia dura para siempre. Y cuando comenzaron a cantar alabanzas, el Señor volvió sus emboscadas contra ellos mismos, es decir, contra los hijos de Amón y Moab y del monte Seir que habían salido a combatir contra Judá, y fueron muertos. Pues los hijos de Amón y Moab se alzaron contra los habitantes del monte Seir para matarlos y destruirlos; y cuando acabaron con ellos, se volvieron también unos contra otros y se destruyeron mutuamente. Y cuando Judá llegó a la torre de vigilancia que mira hacia el desierto, vieron a lo lejos toda la región, en una gran extensión, llena de cadáveres, y que no quedaba nadie que pudiera escapar de la muerte.

### El valle de la Bendición, la entrada triunfal y la paz regional

Entonces Josaphat y todo el pueblo con él vinieron a tomar los despojos de los muertos y hallaron entre los cadáveres objetos de diversas clases, vestiduras y vasos sumamente preciosos; y los tomaron para sí, de tal modo que no podían llevarlo todo ni retirar los despojos en tres días, tan grande era el botín. Y al cuarto día se reunieron en el valle de la Bendición, pues allí bendijeron al Señor y por eso llamaron aquel lugar el valle de la Bendición hasta este día. Y todos los hombres de Judá y los habitantes de Jerusalén volvieron a Jerusalén con Josaphat a la cabeza y gran alegría, porque el Señor los había hecho alegrarse sobre sus enemigos. Y entraron en Jerusalén con salterios, arpas y trompetas en la casa del Señor. Y el temor del Señor cayó sobre todos los reinos de las tierras cuando oyeron que el Señor había combatido contra los enemigos de Israel. Y el reino de Josaphat estuvo tranquilo, y Dios le dio paz alrededor.

### Resumen del reinado de Josaphat, naufragio en Asiongaber y advertencia de Eliezer

Y Josaphat reinó sobre Judá y tenía treinta y cinco años cuando comenzó a reinar; y reinó veinticinco años en Jerusalén, y su madre se llamaba Azuba, hija de Selahi. Y anduvo en el camino de su padre Asa y no se apartó de él, haciendo lo agradable ante el Señor. Pero todavía no quitó los lugares altos, y el pueblo aún no había vuelto su corazón al Señor Dios de sus padres. El resto de los actos de Josaphat, primeros y últimos, están escritos en las palabras de Jehu, hijo de Hanani, que recopiló en los libros de los reyes de Israel. Después de estas cosas Josaphat, rey de Judá, entabló amistad con Ochozias, rey de Israel, cuyas obras eran muy malvadas. Y se asoció con él para hacer barcos que fueran a Tharsis; y construyeron los barcos en Asiongaber. Y Eliezer, hijo de Dodau de Maresa, profetizó a Josaphat, diciendo: Porque has hecho alianza con Ochozias, el Señor ha destruido tus obras, y los barcos están rotos y no pudieron ir a Tharsis.

La historia del capítulo

Contexto: Tras la consolidación espiritual y judicial de Judá relatada en el capítulo 19, el rey Josaphat afrontó una emergencia militar existencial cuando una enorme confederación aliada de moabitas, amonitas y habitantes del monte Seir avanzó a través del mar Muerto hasta Asasonthamar (Engaddi).

Lo que estaba en juego: Superado en número y sin fuerza militar para resistir a la abrumadora horda, Josaphat se presentó ante Dios con todo Judá —incluidas sus esposas, niños pequeños e hijos— buscando intervención divina en vez de diplomacia mundana o desesperación.

Acción: Presa del temor, Josaphat proclamó un ayuno nacional y reunió a todo Judá en los atrios del templo. De pie ante la asamblea, ofreció una profunda oración teológica que invocaba la soberanía suprema de Dios, la promesa de la alianza a Abraham, la oración del santuario de Salomón y la misericordia pasada de Israel al perdonar a Amón, Moab y Edom durante el Éxodo. Concluyó con total abandono a la providencia: «como no sabemos qué hacer, solo podemos volver nuestros ojos a ti». En medio de la congregación, el espíritu del Señor vino sobre Jahaziel el levita, quien mandó a Judá no temer, proclamando: «la batalla no es vuestra, sino de Dios». Jahaziel les indicó que bajaran al día siguiente a la cuesta de Sis junto al desierto de Jeruel, no para combatir, sino para mantenerse firmes con confianza y presenciar la salvación del Señor. En respuesta, Josaphat y todo el pueblo se postraron en adoración mientras los levitas cantaban alabanzas en alto. Levantándose temprano a la mañana siguiente para marchar al desierto de Thecua, Josaphat colocó cantores delante del ejército que avanzaba para cantar: «Dad gloria al Señor, pues su misericordia dura para siempre». En el momento en que comenzaron sus alabanzas, Dios volvió las emboscadas de los invasores contra ellos mismos: los amonitas y moabitas mataron a los hombres del monte Seir y después se volvieron ferozmente unos contra otros hasta que todo el ejército yacía muerto.

Consecuencia: Al llegar a la torre de vigilancia del desierto, los hombres de Judá hallaron solo un campo de cadáveres. Durante tres días completos recogieron un botín inmenso de ricas vestiduras, vasos preciosos y despojos, reuniéndose al cuarto día en el valle de la Bendición para alabar a Dios antes de volver triunfalmente a Jerusalén con arpas, trompetas y salterios. El temor divino cayó sobre todas las naciones vecinas, asegurando paz ininterrumpida durante el resto del reinado de veinticinco años de Josaphat. Sin embargo, sus últimos años fueron empañados por una asociación comercial marítima con el malvado rey Ochozias de Israel para construir barcos para Tharsis en Asiongaber; el profeta Eliezer reprendió la alianza impía, y la flota naufragó en el puerto antes de poder zarpar.

Límites: Este capítulo relata la liberación milagrosa en el valle de la Bendición, el resumen del reinado de Josaphat y la destrucción de la flota en Asiongaber; la subida al trono, las purgas fratricidas y la idolatría de su hijo Joram se registran en el capítulo 21.

Lecciones para recordar

  1. El poder de la oración comunitaria, el ayuno y la entrega total: Ante una superioridad abrumadora, Josaphat reunió a toda la nación, confesando la impotencia humana («no sabemos qué hacer, solo podemos volver nuestros ojos a ti») y obteniendo intervención sobrenatural mediante confianza humilde en las promesas de la alianza de Dios.
  2. El culto y la acción de gracias como armas espirituales: Colocar cantores a la cabeza del ejército para alabar la misericordia eterna de Dios antes del desarrollo de la batalla demostró fe radical, desencadenando confusión divina entre las filas enemigas.
  3. El peligro recurrente de las relaciones comerciales y políticas impías: Incluso después de presenciar la liberación milagrosa, Josaphat transigió al formar una empresa de construcción naval con el malvado Ochozias de Israel, provocando la perturbación divina mediante el naufragio en Asiongaber.

Pon a prueba tu memoria

¿Qué levita transmitió la profecía de Dios de que la batalla no era de ellos sino de Dios, qué canto entonaron los cantores delante del ejército y por qué se rompieron los barcos de Josaphat en Asiongaber?

Edición y notas de la fuente

Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.

  1. Líneas 46018–46065 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    20:1. Después de esto los hijos de Moab, los hijos de Amón y con ellos algunos de los amonitas se reunieron para combatir contra Josaphat. 20:2. Y vinieron mensajeros e informaron a Josaphat, diciendo: Viene una gran multitud contra ti de más allá del mar y de Siria, y mira, están en Asasonthamar, que es Engaddi. 20:3. Y Josaphat, presa del temor, se entregó enteramente a orar al Señor y proclamó un ayuno para todo Judá. 20:4. Y Judá se reunió para orar al Señor, y todos salieron de sus ciudades para suplicarle. 20:5. Y Josaphat se puso en medio de la asamblea de Judá y Jerusalén, en la casa del Señor ante el atrio nuevo, 20:6. Y dijo: Oh Señor Dios de nuestros padres, tú eres Dios en el cielo y gobiernas todos los reinos y naciones; en tu mano hay fuerza y poder, y nadie puede resistirte. 20:7. ¿No mataste tú, nuestro Dios, a todos los habitantes de esta tierra ante tu pueblo Israel y la diste a la descendencia de Abraham, tu amigo, para siempre? 20:8. Y habitaron en ella y construyeron en ella un santuario para tu nombre, diciendo: 20:9. Si nos sobrevienen males, la espada del juicio, la peste o el hambre, estaremos en tu presencia ante esta casa, donde se invoca tu nombre, y clamaremos a ti en nuestras aflicciones, y nos escucharás y salvarás. 20:10. Ahora, pues, mira a los hijos de Amón y Moab y al monte Seir, por cuyas tierras no permitiste que pasara Israel cuando salió de Egipto, sino que se apartaron de ellos y no los mataron, 20:11. Hacen lo contrario e intentan expulsarnos de la posesión que nos has entregado. 20:12. Oh Dios nuestro, ¿no los juzgarás entonces? Nosotros no tenemos fuerza suficiente para resistir a esta multitud que viene violentamente contra nosotros. Pero como no sabemos qué hacer, solo podemos volver nuestros ojos a ti. 20:13. Y todo Judá estaba ante el Señor con sus pequeños, sus esposas y sus hijos.
    Ver original en inglés
    20:1. After this the children of Moab, and the children of Ammon, and with them of the Ammonites, were gathered together to fight against Josaphat. 20:2. And there came messengers, and told Josaphat, saying: There cometh a great multitude against thee from beyond the sea, and out of Syria, and behold they are in Asasonthamar, which is Engaddi. 20:3. And Josaphat being seized with fear betook himself wholly to pray to the Lord, and he proclaimed a fast for all Juda. 20:4. And Juda gathered themselves together to pray to the Lord: and all came out of their cities to make supplication to him. 20:5. And Josaphat stood in the midst of the assembly of Juda, and Jerusalem, in the house of the Lord before the new court, 20:6. And said: O Lord God of our fathers, thou art God in heaven, and rulest over all the kingdoms and nations, in thy hand is strength and power, and no one can resist thee. 20:7. Didst not thou our God kill all the inhabitants of this land before thy people Israel, and gavest it to the seed of Abraham thy friend for ever? 20:8. And they dwelt in it, and built in it a sanctuary to thy name, saying: 20:9. If evils fall upon us, the sword of judgment, or pestilence, or famine, we will stand in thy presence before this house, in which thy name is called upon: and we will cry to thee in our afflictions, and thou wilt hear, and save us. 20:10. Now therefore behold the children of Ammon, and of Moab, and mount Seir, through whose lands thou didst not allow Israel to pass, when they came out of Egypt, but they turned aside from them, and slew them not, 20:11. Do the contrary, and endeavour to cast us out of the possession which thou hast delivered to us. 20:12. O our God, wilt thou not then judge them? as for us we have not strength enough, to be able to resist this multitude, which cometh violently upon us. But as we know not what to do, we can only turn our eyes to thee. 20:13. And all Juda stood before the Lord with their little ones, and their wives, and their children.
  2. Líneas 46067–46090 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    20:14. Y estaba allí Jahaziel, hijo de Zacharias, hijo de Banaias, hijo de Jehiel, hijo de Mathanias, levita de los hijos de Asaph, sobre quien vino el espíritu del Señor en medio de la multitud, 20:15. Y dijo: Escuchad, todo Judá, vosotros que habitáis en Jerusalén y tú, rey Josaphat: Así os dice el Señor: No temáis ni os desaniméis ante esta multitud, pues la batalla no es vuestra, sino de Dios. 20:16. Mañana bajaréis contra ellos, pues subirán por la cuesta llamada Sis, y los encontraréis en la cabecera del torrente, frente al desierto de Jeruel. 20:17. No seréis vosotros quienes combatáis, sino que solo estaréis firmes con confianza y veréis la ayuda del Señor sobre vosotros, oh Judá y Jerusalén; no temáis ni os desaniméis; mañana saldréis contra ellos y el Señor estará con vosotros. 20:18. Entonces Josaphat, Judá y todos los habitantes de Jerusalén se postraron en tierra ante el Señor y lo adoraron. 20:19. Y los levitas de los hijos de Caath y de los hijos de Core alabaron al Señor Dios de Israel con fuerte voz, en alto.
    Ver original en inglés
    20:14. And Jahaziel the son of Zacharias, the son of Banaias, the son of Jehiel, the son of Mathanias, a Levite of the sons of Asaph, was there, upon whom the spirit of the Lord came in the midst of the multitude, 20:15. And he said: Attend ye, all Juda, and you that dwell in Jerusalem, and thou king Josaphat: Thus saith the Lord to you: Fear ye not, and be not dismayed at this multitude: for the battle is not yours, but God’s. 20:16. To morrow you shall go down against them: for they will come up by the ascent named Sis, and you shall find them at the head of the torrent, which is over against the wilderness of Jeruel. 20:17. It shall not be you that shall fight, but only stand with confidence, and you shall see the help of the Lord over you, O Juda, and Jerusalem: fear ye not, nor be you dismayed: to morrow you shall go out against them, and the Lord will be with you. 20:18. Then Josaphat, and Juda, and all the inhabitants of Jerusalem fell flat on the ground before the Lord, and adored him. 20:19. And the Levites of the sons of Caath, and of the sons of Core praised the Lord the God of Israel with a loud voice, on high.
  3. Líneas 46092–46115 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    20:20. Y se levantaron temprano por la mañana y salieron por el desierto de Thecua; y mientras marchaban, Josaphat, de pie en medio de ellos, dijo: Escuchadme, hombres de Judá y todos los habitantes de Jerusalén: creed en el Señor vuestro Dios y estaréis seguros; creed a sus profetas y todo saldrá bien. 20:21. Y aconsejó al pueblo y designó a los cantores del Señor para alabarlo por compañías e ir delante del ejército, diciendo a una voz: Dad gloria al Señor, pues su misericordia dura para siempre. 20:22. Y cuando comenzaron a cantar alabanzas, el Señor volvió sus emboscadas contra ellos mismos, es decir, contra los hijos de Amón y Moab y del monte Seir que habían salido a combatir contra Judá, y fueron muertos. 20:23. Pues los hijos de Amón y Moab se alzaron contra los habitantes del monte Seir para matarlos y destruirlos; y cuando acabaron con ellos, se volvieron también unos contra otros y se destruyeron mutuamente. 20:24. Y cuando Judá llegó a la torre de vigilancia que mira hacia el desierto, vieron a lo lejos toda la región, en una gran extensión, llena de cadáveres, y que no quedaba nadie que pudiera escapar de la muerte.
    Ver original en inglés
    20:20. And they rose early in the morning, and went out through the desert of Thecua: and as they were marching, Josaphat standing in the midst of them, said: Hear me, ye men of Juda, and all the inhabitants of Jerusalem: believe in the Lord your God, and you shall be secure: believe his prophets, and all things shall succeed well. 20:21. And he gave counsel to the people, and appointed the singing men of the Lord, to praise him by their companies, and to go before the army, and with one voice to say: Give glory to the Lord, for his mercy endureth for ever. 20:22. And when they began to sing praises, the Lord turned their ambushments upon themselves, that is to say, of the children of Ammon, and of Moab, and of mount Seir, who were come out to fight against Juda, and they were slain. 20:23. For the children of Ammon, and of Moab, rose up against the inhabitants of mount Seir, to kill and destroy them: and when they had made an end of them, they turned also against one another, and destroyed one another. 20:24. And when Juda came to the watch tower, that looketh toward the desert, they saw afar off all the country, for a great space, full of dead bodies, and that no one was left that could escape death.
  4. Líneas 46117–46138 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    20:25. Entonces Josaphat y todo el pueblo con él vinieron a tomar los despojos de los muertos y hallaron entre los cadáveres objetos de diversas clases, vestiduras y vasos sumamente preciosos; y los tomaron para sí, de tal modo que no podían llevarlo todo ni retirar los despojos en tres días, tan grande era el botín. 20:26. Y al cuarto día se reunieron en el valle de la Bendición, pues allí bendijeron al Señor y por eso llamaron aquel lugar el valle de la Bendición hasta este día. 20:27. Y todos los hombres de Judá y los habitantes de Jerusalén volvieron a Jerusalén con Josaphat a la cabeza y gran alegría, porque el Señor los había hecho alegrarse sobre sus enemigos. 20:28. Y entraron en Jerusalén con salterios, arpas y trompetas en la casa del Señor. 20:29. Y el temor del Señor cayó sobre todos los reinos de las tierras cuando oyeron que el Señor había combatido contra los enemigos de Israel. 20:30. Y el reino de Josaphat estuvo tranquilo, y Dios le dio paz alrededor.
    Ver original en inglés
    20:25. Then Josaphat came, and all the people with him to take away the spoils of the dead, and they found among the dead bodies, stuff of various kinds, and garments, and most precious vessels: and they took them for themselves, insomuch that they could not carry all, nor in three days take away the spoils, the booty was so great. 20:26. And on the fourth day they were assembled in the valley of Blessing: for there they blessed the Lord, and therefore they called that place the valley of Blessing until this day. 20:27. And every man of Juda, and the inhabitants of Jerusalem returned, and Josaphat at their head, into Jerusalem with great joy, because the Lord had made them rejoice over their enemies. 20:28. And they came into Jerusalem with psalteries, and harps, and trumpets into the house of the Lord. 20:29. And the fear of the Lord fell upon all the kingdoms of the lands when they heard that the Lord had fought against the enemies of Israel. 20:30. And the kingdom of Josaphat was quiet, and God gave him peace round about.
  5. Líneas 46140–46163 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    20:31. Y Josaphat reinó sobre Judá y tenía treinta y cinco años cuando comenzó a reinar; y reinó veinticinco años en Jerusalén, y su madre se llamaba Azuba, hija de Selahi. 20:32. Y anduvo en el camino de su padre Asa y no se apartó de él, haciendo lo agradable ante el Señor. 20:33. Pero todavía no quitó los lugares altos, y el pueblo aún no había vuelto su corazón al Señor Dios de sus padres. 20:34. El resto de los actos de Josaphat, primeros y últimos, están escritos en las palabras de Jehu, hijo de Hanani, que recopiló en los libros de los reyes de Israel. 20:35. Después de estas cosas Josaphat, rey de Judá, entabló amistad con Ochozias, rey de Israel, cuyas obras eran muy malvadas. 20:36. Y se asoció con él para hacer barcos que fueran a Tharsis; y construyeron los barcos en Asiongaber. 20:37. Y Eliezer, hijo de Dodau de Maresa, profetizó a Josaphat, diciendo: Porque has hecho alianza con Ochozias, el Señor ha destruido tus obras, y los barcos están rotos y no pudieron ir a Tharsis.
    Ver original en inglés
    20:31. And Josaphat reigned over Juda, and he was five and thirty years old, when he began to reign: and he reigned five and twenty years in Jerusalem: and the name of his mother was Azuba the daughter of Selahi. 20:32. And he walked in the way of his father Asa and departed not from it, doing the things that were pleasing before the Lord. 20:33. But yet he took not away the high places, and the people had not yet turned their heart to the Lord the God of their fathers. 20:34. But the rest of the acts of Josaphat, first and last, are written in the words of Jehu the son of Hanani, which he digested into the books of the kings of Israel. 20:35. After these things Josaphat king of Juda made friendship with Ochozias king of Israel, whose works were very wicked. 20:36. And he was partner with him in making ships, to go to Tharsis: and they made the ships in Asiongaber. 20:37. And Eliezer the son of Dodau of Maresa prophesied to Josaphat, saying: Because thou hast made a league with Ochozias, the Lord hath destroyed thy works, and the ships are broken, and they could not go to Tharsis.

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