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Atlas of Saints

Marcos

Capítulo 6 · Douay–Rheims / Challoner

Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.

Biblia · Atlas of Saints

Marcos, capítulo 6

Resumen del capítulo

¿Qué distinciones e instrucciones son específicas del relato de Marcos?

El capítulo conserva la nota de la tierra natal, la misión con bastón y sandalias, la ejecución de Juan, la alimentación y el cruce del mar, separando la creencia de Herodes de los acontecimientos informados.

Explicación del capítulo

# Marcos 6

Jesús entra en su propia tierra con los discípulos. Los oyentes del sábado admiran su enseñanza, cuestionan su sabiduría y obras e identifican al carpintero, hijo de María, con Santiago, José, Judas, Simón y hermanas entre ellos. Se escandalizan. Dice que un profeta carece de honor en su tierra, casa y parentela. El versículo dice que no podía hacer milagros allí salvo curar a unos pocos imponiendo manos; se maravilla de la incredulidad y enseña en aldeas circundantes. El encabezamiento editorial nombra Nazaret. La nota separada explica que no falta poder, sino que rehúsa favorecer a personas obstinadas e incrédulas indignas de favores.

Envía a los doce de dos en dos con poder sobre espíritus impuros. Pueden tomar un bastón y llevar sandalias, pero no llevar alforja, pan ni dinero en su bolsa ni dos túnicas. Permanecen en la casa en que entran hasta salir de aquel lugar; donde no son recibidos ni oídos sacuden polvo como testimonio. No se proporciona aquí saludo de paz. Predican penitencia, expulsan muchos demonios y ungen con aceite a muchos enfermos y los sanan. El aceite no se clasifica como medicinal.

El rey Herodes oye de Jesús y dice que Juan ha resucitado, explicando las obras poderosas. Otros proponen Elías o un profeta. Marcos explica luego el encarcelamiento de Juan: Herodes se había casado con Herodías, esposa de su hermano Felipe, y Juan lo llamó ilícito. Herodías quiere muerto a Juan y tiende trampas, pero no puede. Herodes lo teme como justo y santo, lo guarda, hace muchas cosas al oírlo y oye de buena gana. La nota explica protección contra Herodías y temor al pueblo; la formulación del versículo de hacer muchas cosas no se reemplaza por perplejidad.

En la cena de cumpleaños de Herodes con príncipes, tribunos y principales de Galilea, la hija de Herodías baila y agrada a él y a los convidados. Ofrece lo que pida y jura incluso la mitad de su reino. Consulta a su madre y regresa de prisa exigiendo la cabeza de Juan inmediatamente en un plato. Herodes está triste, pero por el juramento y los convidados no quiere desagradarla. Envía a un verdugo; Juan es decapitado en prisión, la cabeza pasa a hija y madre, y los discípulos de Juan toman su cuerpo y lo sepultan. La embriaguez, la psicología de perder prestigio y el nombre de Herodes Antipas no están en este tramo.

Los apóstoles informan de sus hechos y enseñanza. Entre venidas e idas que no dejan tiempo para comer, Jesús invita a descansar en el desierto. Parten en embarcación; la gente corre de ciudades y los precede. Jesús tiene compasión porque son como ovejas sin pastor y enseña mucho. Avanzado el día, los discípulos proponen despedirlos para comprar comida. Les dice que alimenten al pueblo; proponen pan por doscientos peniques. Dirigidos a comprobarlo, informan de cinco panes y dos peces. Sienta a la multitud en hierba verde en cientos y cincuentas, mira a los cielos, bendice y parte pan para que los discípulos lo distribuyan, y divide los peces. Todos comen hasta saciarse; quedan doce cestas de fragmentos y peces de la alimentación de cinco mil hombres. No se proporcionan conversión de moneda, construcción de mimbre ni motivo de apartar el cansancio.

Jesús obliga a los discípulos a ir delante hacia Betsaida mientras despide a la multitud, y luego sube a orar. Tarde, su embarcación está en medio del mar mientras él está solo en tierra. Viendo el remar difícil contra el viento, se acerca hacia la cuarta vigilia, caminando sobre el mar y con intención de pasar de largo. Piensan que es aparición, gritan y se turban. Se identifica y los tranquiliza. Al entrar en la embarcación, cesa el viento; su asombro se vincula con no entender los panes y los corazones cegados. Llegan a Genezareth, donde es reconocido. La gente lleva enfermos en camas adonde se oye que está y los pone en calles de pueblos, aldeas y ciudades, pidiendo tocar el borde de su vestido; cuantos tocan son sanados. Este informe no se generaliza a todo futuro sufriente.

La historia del capítulo

La misión y el relato retrospectivo de Herodes preceden al regreso de los apóstoles, la alimentación, el cruce y Genezareth.

Lecciones para recordar

  1. Nazaret está en el encabezamiento; propia tierra está en el versículo.
  2. Se permiten bastón y sandalias; el aceite no se llama medicinal.
  3. El oír de buena gana y hacer muchas cosas de Herodes no se reemplazan por perplejidad.

Pon a prueba tu memoria

De dos en dos; bastón; sandalias; aceite; juramento de cumpleaños; doscientos peniques; cinco panes; Betsaida; Genezareth.

Edición y notas de la fuente

Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.

  1. Líneas 114950–115051 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    6:1. Y saliendo de allí, fue a su propia tierra; y sus discípulos lo siguieron. 6:2. Y cuando llegó el sábado, comenzó a enseñar en la sinagoga: y muchos, al oírlo, se admiraban de su doctrina, diciendo: ¿Cómo obtuvo este hombre todas estas cosas? ¿Y qué sabiduría es esta que se le ha dado, y tales obras poderosas como se realizan por sus manos? 6:3. ¿No es este el carpintero, el hijo de María, el hermano de Santiago, y José, y Judas, y Simón? ¿No están también sus hermanas aquí con nosotros? Y se escandalizaban por él. 6:4. Y Jesús les dijo: Un profeta no está sin honor, salvo en su propia tierra, en su propia casa y entre sus propios parientes. 6:5. Y no podía hacer allí ningún milagro, salvo que curó a unos pocos que estaban enfermos, imponiéndoles las manos. No podía.... No por falta de poder, sino porque no quería obrar milagros en favor de personas obstinadas e incrédulas, que eran indignas de tales favores. 6:6. Y se maravillaba de su incredulidad, y recorría las aldeas de alrededor enseñando. 6:7. Y llamó a los doce; y comenzó a enviarlos de dos en dos, y les dio poder sobre los espíritus impuros. 6:8. Y les mandó que no llevaran nada para el camino, sino solamente un bastón; ni alforja, ni pan, ni dinero en su bolsa, 6:9. Sino que calzaran sandalias y no se pusieran dos túnicas. 6:10. Y les dijo: Dondequiera que entréis en una casa, permaneced allí hasta que partáis de aquel lugar. 6:11. Y quien no os reciba ni os oiga, al salir de allí sacudid el polvo de vuestros pies como testimonio para ellos. 6:12. Y saliendo, predicaban que los hombres hicieran penitencia: 6:13. Y expulsaron muchos demonios, y ungieron con aceite a muchos que estaban enfermos, y los sanaron. 6:14. Y el rey Herodes oyó, (pues su nombre se había hecho manifiesto,) y dijo: Juan el Bautista ha resucitado de los muertos, y por eso las obras poderosas se manifiestan en él. 6:15. Y otros decían: Es Elías. Pero otros decían: Es un profeta, como uno de los profetas. 6:16. Herodes, al oírlo, dijo: Juan, a quien decapité, ha resucitado de los muertos. 6:17. Pues Herodes mismo había enviado a apresar a Juan y lo había atado en prisión por causa de Herodías, la esposa de Felipe su hermano, porque se había casado con ella. 6:18. Pues Juan decía a Herodes: No te es lícito tener a la esposa de tu hermano. 6:19. Herodías le tendía trampas y deseaba darle muerte, y no podía. 6:20. Pues Herodes temía a Juan, sabiendo que era hombre justo y santo: y lo guardaba, y cuando lo oía, hacía muchas cosas: y lo oía de buena gana. Y lo guardaba.... Es decir, de los designios de Herodías; y por temor al pueblo no quería darle muerte, aunque ella lo buscaba; y por medio de su hija ella logró su deseo. 6:21. Y cuando llegó un día oportuno, Herodes dio una cena por su cumpleaños para los príncipes, tribunos y principales de Galilea. 6:22. Y cuando la hija de esa misma Herodías entró y bailó, y agradó a Herodes y a los que estaban a la mesa con él, el rey dijo a la joven: Pídeme lo que quieras y te lo daré. 6:23. Y le juró: Todo lo que pidas te daré, aunque sea la mitad de mi reino. 6:24. Ella, al salir, dijo a su madre: ¿Qué pediré? Pero ella dijo: La cabeza de Juan el Bautista. 6:25. Y cuando entró inmediatamente de prisa al rey, pidió, diciendo: Quiero que enseguida me des en un plato la cabeza de Juan el Bautista. 6:26. Y el rey quedó triste. Sin embargo, por su juramento y por los que estaban con él a la mesa, no quiso desagradarla: 6:27. Sino que, enviando a un verdugo, mandó que su cabeza fuera traída en un plato. 6:28. Y lo decapitó en la prisión, y trajo su cabeza en un plato: y la dio a la joven, y la joven la dio a su madre. 6:29. Al oírlo, sus discípulos vinieron, tomaron su cuerpo y lo pusieron en un sepulcro.
    Ver original en inglés
    6:1. And going out from thence, he went into his own country; and his disciples followed him. 6:2. And when the Sabbath was come, he began to teach in the synagogue: and many hearing him were in admiration at his doctrine, saying: How came this man by all these things? and what wisdom is this that is given to him, and such mighty works as are wrought by his hands? 6:3. Is not this the carpenter, the son of Mary, the brother of James, and Joseph, and Jude, and Simon? are not also his sisters here with us? And they were scandalized in regard of him. 6:4. And Jesus said to them: A prophet is not without honour, but in his own country, and in his own house, and among his own kindred. 6:5. And he could not do any miracles there, only that he cured a few that were sick, laying his hands upon them. He could not.... Not for want of power, but because he would not work miracles in favour of obstinate and incredulous people, who were unworthy of such favours. 6:6. And he wondered because of their unbelief, and he went through the villages round about teaching. 6:7. And he called the twelve; and began to send them two and two, and gave them power over unclean spirits. 6:8. And he commanded them that they should take nothing for the way, but a staff only; no scrip, no bread, nor money in their purse, 6:9. But to be shod with sandals, and that they should not put on two coats. 6:10. And he said to them: Wheresoever you shall enter into an house, there abide till you depart from that place. 6:11. And whosoever shall not receive you, nor hear you; going forth from thence, shake off the dust from your feet for a testimony to them. 6:12. And going forth they preached that men should do penance: 6:13. And they cast out many devils, and anointed with oil many that were sick, and healed them. 6:14. And king Herod heard, (for his name was made manifest,) and he said: John the Baptist is risen again from the dead, and therefore mighty works shew forth themselves in him. 6:15. And others said: It is Elias. But others said: It is a prophet, as one of the prophets. 6:16. Which Herod hearing, said: John whom I beheaded, he is risen again from the dead. 6:17. For Herod himself had sent and apprehended John, and bound him in prison for the sake of Herodias the wife of Philip his brother, because he had married her. 6:18. For John said to Herod: It is not lawful for thee to have thy brother’s wife. 6:19. Now Herodias laid snares for him: and was desirous to put him to death and could not. 6:20. For Herod feared John, knowing him to be a just and holy man: and kept him, and when he heard him, did many things: and he heard him willingly. And kept him.... That is, from the designs of Herodias; and for fear of the people, would not put him to death, though she sought it; and through her daughter she effected her wish. 6:21. And when a convenient day was come, Herod made a supper for his birthday, for the princes, and tribunes, and chief men of Galilee. 6:22. And when the daughter of the same Herodias had come in, and had danced, and pleased Herod, and them that were at table with him, the king said to the damsel: Ask of me what thou wilt, and I will give it thee. 6:23. And he swore to her: Whatsoever thou shalt ask I will give thee, though it be the half of my kingdom. 6:24. Who when she was gone out, said to her mother, What shall I ask? But she said: The head of John the Baptist. 6:25. And when she was come in immediately with haste to the king, she asked, saying: I will that forthwith thou give me in a dish, the head of John the Baptist. 6:26. And the king was struck sad. Yet because of his oath, and because of them that were with him at table, he would not displease her: 6:27. But sending an executioner, he commanded that his head should be brought in a dish. 6:28. And he beheaded him in the prison, and brought his head in a dish: and gave it to the damsel, and the damsel gave it to her mother. 6:29. Which his disciples hearing came, and took his body, and laid it in a tomb.
  2. Líneas 115053–115138 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    6:30. Y los apóstoles, reuniéndose con Jesús, le relataron todas las cosas que habían hecho y enseñado. 6:31. Y les dijo: Venid aparte a un lugar desierto y descansad un poco. Pues había muchos que venían e iban: y no tenían ni siquiera tiempo para comer. 6:32. Y subiendo a una embarcación, fueron a un lugar desierto aparte. 6:33. Y los vieron marcharse, y muchos lo supieron: y corrieron en multitud allá a pie de todas las ciudades, y estuvieron allí antes que ellos. 6:34. Y Jesús, saliendo, vio una gran multitud: y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas sin pastor, y comenzó a enseñarles muchas cosas. 6:35. Y cuando el día estaba ya avanzado, sus discípulos vinieron a él, diciendo: Este es un lugar desierto, y la hora ya ha pasado: 6:36. Despídelos para que, yendo a las aldeas y pueblos cercanos, puedan comprarse alimento para comer. 6:37. Y él, respondiendo, les dijo: Dadles vosotros de comer. Y ellos le dijeron: Vayamos y compremos pan por doscientos peniques, y les daremos de comer. 6:38. Y les dice: ¿Cuántos panes tenéis? Id y ved. Y cuando lo supieron, dicen: Cinco, y dos peces. 6:39. Y les mandó hacer que todos se sentaran en grupos sobre la hierba verde. 6:40. Y se sentaron en filas de cientos y de cincuentas. 6:41. Y cuando hubo tomado los cinco panes y los dos peces, mirando hacia los cielos, bendijo y partió los panes, y dio a sus discípulos para ponerlos ante ellos: y dividió los dos peces entre todos. 6:42. Y todos comieron y quedaron saciados. 6:43. Y recogieron las sobras, doce cestas llenas de fragmentos y de los peces. 6:44. Y quienes comieron eran cinco mil hombres. 6:45. E inmediatamente obligó a sus discípulos a subir a la embarcación para que fueran delante de él cruzando el agua a Betsaida, mientras él despedía al pueblo. 6:46. Y cuando los hubo despedido, subió al monte para orar, 6:47. Y cuando era tarde, la embarcación estaba en medio del mar, y él mismo solo en tierra. 6:48. Y viéndolos esforzarse remando, (pues el viento estaba contra ellos,) y hacia la cuarta vigilia de la noche, viene a ellos caminando sobre el mar, y habría pasado de largo junto a ellos. 6:49. Pero al verlo caminar sobre el mar, pensaron que era una aparición y gritaron. 6:50. Pues todos lo vieron y estaban turbados. E inmediatamente habló con ellos y les dijo: Tened buen ánimo, soy yo, no temáis. 6:51. Y subió con ellos a la embarcación, y cesó el viento: y estaban mucho más asombrados dentro de sí: 6:52. Pues no entendieron lo de los panes; pues su corazón estaba cegado. 6:53. Y cuando cruzaron, vinieron a la tierra de Genezareth y llegaron a la orilla. 6:54. Y cuando salieron de la embarcación, inmediatamente lo reconocieron: 6:55. Y recorriendo toda aquella región, comenzaron a llevar en camas a los enfermos donde oían que estaba. 6:56. Y dondequiera que entraba, en pueblos, aldeas o ciudades, ponían a los enfermos en las calles y le suplicaban que pudieran tocar siquiera el borde de su vestido: y cuantos lo tocaron fueron sanados.
    Ver original en inglés
    6:30. And the apostles coming together unto Jesus, related to him all things that they had done and taught. 6:31. And he said to them: Come apart into a desert place, and rest a little. For there were many coming and going: and they had not so much as time to eat. 6:32. And going up into a ship, they went into a desert place apart. 6:33. And they saw them going away, and many knew: and they ran flocking thither on foot from all the cities, and were there before them. 6:34. And Jesus going out saw a great multitude: and he had compassion on them, because they were as sheep not having a shepherd, and he began to teach them many things. 6:35. And when the day was now far spent, his disciples came to him, saying: This is a desert place, and the hour is now past: 6:36. Send them away, that going into the next villages and towns, they may buy themselves meat to eat. 6:37. And he answering said to them: Give you them to eat. And they said to him: Let us go and buy bread for two hundred pence, and we will give them to eat. 6:38. And he saith to them: How many loaves have you? go and see. And when they knew, they say: Five, and two fishes. 6:39. And he commanded them that they should make them all sit down by companies upon the green grass. 6:40. And they sat down in ranks, by hundreds and by fifties. 6:41. And when he had taken the five loaves, and the two fishes: looking up to heaven, he blessed, and broke the loaves, and gave to his disciples to set before them: and the two fishes he divided among them all. 6:42. And they all did eat, and had their fill. 6:43. And they took up the leavings, twelve full baskets of fragments, and of the fishes. 6:44. And they that did eat, were five thousand men. 6:45. And immediately he obliged his disciples to go up into the ship, that they might go before him over the water to Bethsaida, whilst he dismissed the people. 6:46. And when he had dismissed them, he went up to the mountain to pray, 6:47. And when it was late, the ship was in the midst of the sea, and himself alone on the land. 6:48. And seeing them labouring in rowing, (for the wind was against them,) and about the fourth watch of the night, he cometh to them walking upon the sea, and he would have passed by them. 6:49. But they seeing him walking upon the sea, thought it was an apparition, and they cried out. 6:50. For they all saw him, and were troubled. And immediately he spoke with them, and said to them: Have a good heart, it is I, fear ye not. 6:51. And he went up to them into the ship, and the wind ceased: and they were far more astonished within themselves: 6:52. For they understood not concerning the loaves; for their heart was blinded. 6:53. And when they had passed over, they came into the land of Genezareth, and set to the shore. 6:54. And when they were gone out of the ship, immediately they knew him: 6:55. And running through that whole country, they began to carry about in beds those that were sick, where they heard he was. 6:56. And whithersoever he entered, into towns or into villages or cities, they laid the sick in the streets, and besought him that they might touch but the hem of his garment: and as many as touched him were made whole.

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