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Atlas of Saints

Lucas

Capítulo 18 · Douay–Rheims / Challoner

Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.

Biblia · Atlas of Saints

Lucas, capítulo 18

Resumen del capítulo

¿Cómo aparecen la persistencia y la humildad en Lucas 18?

Las parábolas tratan de la oración y la exaltación propia, mientras que la tristeza del gobernante, la falta de entendimiento de los doce y la persistencia del ciego siguen siendo episodios distintos.

Explicación del capítulo

# Lucas 18 Jesús dice una parábola sobre que las personas deben orar siempre y no desfallecer. Una viuda pide a un juez que no teme a Dios ni respeta al hombre que la vengue de su adversario. La anotación explica vengar como hacer justicia. Él se niega durante mucho tiempo y después decide actuar porque ella lo molesta y podría cansarlo viniendo continuamente. Jesús pide a sus oyentes considerar las palabras del juez injusto y dice que Dios vengará pronto a sus elegidos que claman día y noche; después pregunta si el Hijo del hombre encontrará fe en la tierra cuando venga.

A personas que confían en su propia justicia y desprecian a los demás, Jesús cuenta de un fariseo y un publicano que oran en el templo. El fariseo agradece a Dios no ser como extorsionadores, injustos, adúlteros y el publicano, y dice que ayuna dos veces por semana y diezma todo lo que posee. El publicano está lejos, no quiere levantar los ojos al cielo y se golpea el pecho, pidiendo misericordia como pecador. Jesús dice que este hombre vuelve a casa justificado antes que el otro, porque exaltarse a sí mismo trae humillación y la humildad, exaltación.

Traen infantes para que Jesús los toque y los discípulos los reprenden. Jesús los reúne, les dice que permitan venir a los niños y dice que el reino pertenece a tales; quien no lo recibe como un niño no entrará. Un gobernante pregunta al maestro bueno cómo poseer la vida eterna. Jesús pregunta por qué lo llama bueno y dice que ninguno es bueno salvo solo Dios. Recuerda los mandamientos contra matar, el adulterio, el robo y el falso testimonio y el de honrar a los padres. El gobernante afirma haberlos guardado desde su juventud. Jesús le dice que venda todo, dé a los pobres para tener tesoro en el cielo y lo siga. El gobernante, muy rico, se entristece; aquí no se narra su partida ni un cumplimiento posterior.

Jesús describe la dificultad de que los ricos entren en el reino de Dios mediante la comparación del camello y la aguja. Cuando preguntan quién puede salvarse, dice que lo imposible para los hombres es posible para Dios. Pedro dice que lo han dejado todo y lo han seguido. Jesús promete mucho más en el tiempo presente y vida eterna a quienes dejen hogar, padres, hermanos, esposa o hijos por el reino.

Tomando a los doce, Jesús dice que van a Jerusalén, donde se cumplirá lo que escribieron los profetas sobre el Hijo del hombre. Será entregado a los gentiles, burlado, azotado, escupido y muerto, y resucitará al tercer día. Los doce no entienden; la palabra les está oculta.

Cerca de Jericó, un ciego que mendiga junto al camino oye a la multitud y pregunta qué sucede. Al decirle que pasa Jesús de Nazaret, clama pidiendo misericordia a Jesús, Hijo de David. Quienes van delante lo reprenden para que calle, pero grita todavía más. Jesús se detiene y manda que lo acerquen; después pregunta qué quiere. Pide ver. Jesús le dice que reciba la vista y que su fe lo ha sanado. Inmediatamente ve y lo sigue glorificando a Dios, y todo el pueblo alaba a Dios.

La historia del capítulo

Viuda y juez; fariseo y publicano; infantes; gobernante y riquezas; predicción; ciego cerca de Jericó.

Lecciones para recordar

  1. El publicano vuelve a casa justificado antes que el fariseo.
  2. La juventud del gobernante es el comienzo de la observancia que afirma, no su edad actual declarada.
  3. El ciego persiste después de una reprensión y ve inmediatamente después de las palabras de Jesús.

Pon a prueba tu memoria

Orar sin desfallecer; publicano humilde; niños; gobernante triste; predicción oculta; ciego persistente.

Edición y notas de la fuente

Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.

  1. Líneas 119433–119476 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    18:1. Y también les habló una parábola sobre que debemos orar siempre y no desfallecer, 18:2. Diciendo: había un juez en una ciudad que no temía a Dios ni respetaba al hombre. 18:3. Y había una viuda en aquella ciudad; y venía a él, diciendo: véngame de mi adversario. Vengar.... Es decir, hazme justicia. Es un hebraísmo. 18:4. Y no quiso durante mucho tiempo. Pero después dijo dentro de sí: aunque no temo a Dios ni respeto al hombre, 18:5. Sin embargo, porque esta viuda me es molesta, la vengaré, para que, viniendo continuamente, no me canse. 18:6. Y el Señor dijo: escuchad lo que dice el juez injusto. 18:7. ¿Y no vengará Dios a sus elegidos que claman a él día y noche? ¿Y tendrá paciencia respecto a ellos? 18:8. Os digo que los vengará pronto. Pero aun así, el Hijo del hombre, cuando venga, ¿encontrará, pensáis vosotros, fe en la tierra? 18:9. Y a algunos que confiaban en sí mismos como justos y despreciaban a otros también les habló esta parábola: 18:10. Dos hombres subieron al templo a orar: uno fariseo y el otro publicano. 18:11. El fariseo, de pie, oraba así consigo mismo: oh Dios, te doy gracias porque no soy como los demás hombres, extorsionadores, injustos, adúlteros, ni tampoco como este publicano. 18:12. Ayuno dos veces en una semana; doy diezmos de todo lo que poseo. 18:13. Y el publicano, de pie a lo lejos, no quería ni siquiera levantar los ojos hacia el cielo; sino que se golpeaba el pecho, diciendo: oh Dios, sé misericordioso conmigo, un pecador. 18:14. Os digo que este hombre bajó a su casa justificado antes que el otro, porque todo el que se exalta a sí mismo será humillado, y quien se humilla a sí mismo será exaltado.
    Ver original en inglés
    18:1. And he spoke also a parable to them, that we ought always to pray and not to faint, 18:2. Saying: There was a judge in a certain city, who feared not God nor regarded man. 18:3. And there was a certain widow in that city; and she came to him, saying: Avenge me of my adversary. Avenge.... That is, do me justice. It is a Hebraism. 18:4. And he would not for a long time. But afterwards he said within himself: Although I fear not God nor regard man, 18:5. Yet because this widow is troublesome to me, I will avenge her, lest continually coming she weary me. 18:6. And the Lord said: Hear what the unjust judge saith. 18:7. And will not God revenge his elect who cry to him day and night? And will he have patience in their regard? 18:8. I say to you that he will quickly revenge them. But yet the Son of man, when he cometh, shall he find, think you, faith on earth? 18:9. And to some who trusted in themselves as just and despised others, he spoke also this parable: 18:10. Two men went up into the temple to pray: the one a Pharisee and the other a publican. 18:11. The Pharisee standing, prayed thus with himself: O God, I give thee thanks that I am not as the rest of men, extortioners, unjust, adulterers, as also is this publican. 18:12. I fast twice in a week: I give tithes of all that I possess. 18:13. And the publican, standing afar off, would not so much as lift up his eyes towards heaven; but struck his breast, saying: O God, be merciful to me a sinner. 18:14. I say to you, this man went down into his house justified rather than the other: because every one that exalteth himself shall be humbled: and he that humbleth himself shall be exalted.
  2. Líneas 119478–119525 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    18:15. Y también le traían infantes para que los tocara. Cuando los discípulos vieron esto, los reprendieron. 18:16. Pero Jesús, reuniéndolos, dijo: dejad que los niños vengan a mí y no se lo prohibáis; porque de tales es el reino de Dios. 18:17. Amén, os digo: quien no reciba el reino de Dios como un niño no entrará en él. 18:18. Y un gobernante le preguntó, diciendo: Maestro bueno, ¿qué haré para poseer la vida eterna? 18:19. Y Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno es bueno sino solo Dios. 18:20. Conoces los mandamientos: no matarás; no cometerás adulterio; no robarás; no darás falso testimonio; honra a tu padre y a tu madre. 18:21. Él dijo: todas estas cosas las he guardado desde mi juventud. 18:22. Cuando Jesús oyó esto, le dijo: aún te falta una cosa. Vende todo cuanto tienes y da a los pobres; y tendrás tesoro en el cielo. Y ven, sígueme. 18:23. Él, al oír estas cosas, se entristeció, porque era muy rico. 18:24. Y Jesús, viéndolo entristecerse, dijo: ¡Con qué dificultad entrarán en el reino de Dios quienes tienen riquezas! 18:25. Porque es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de Dios. 18:26. Y quienes lo oyeron dijeron: ¿Quién, entonces, puede salvarse? 18:27. Les dijo: las cosas que son imposibles para los hombres son posibles para Dios. 18:28. Entonces Pedro dijo: he aquí que hemos dejado todas las cosas y te hemos seguido. 18:29. Él les dijo: amén, os digo: no hay hombre que haya dejado hogar, o padres, o hermanos, o esposa, o hijos, por el reino de Dios, 18:30. Que no reciba mucho más en este tiempo presente y, en el mundo venidero, vida eterna.
    Ver original en inglés
    18:15. And they brought unto him also infants, that he might touch them. Which when the disciples saw, they rebuked them. 18:16. But Jesus, calling them together, said: Suffer children to come to me and forbid them not: for of such is the kingdom of God. 18:17. Amen, I say to you: Whosoever shall not receive the kingdom of God as a child shall not enter into it. 18:18. And a certain ruler asked him, saying: Good master, what shall I do to possess everlasting life? 18:19. And Jesus said to him: Why dost thou call me good? None is good but God alone. 18:20. Thou knowest the commandments: Thou shalt not kill. Thou shalt not commit adultery: Thou shalt not steal: Thou shalt not bear false witness: Honour thy father and mother. 18:21. Who said: All these things have I kept from my youth. 18:22. Which when Jesus had heard, he said to him: Yet one thing is wanting to thee. Sell all whatever thou hast and give to the poor: and thou shalt have treasure in heaven. And come, follow me. 18:23. He having heard these things, became sorrowful: for he was very rich. 18:24. And Jesus seeing him become sorrowful, said: How hardly shall they that have riches enter into the kingdom of God! 18:25. For it is easier for a camel to pass through the eye of a needle than for a rich man to enter into the kingdom of God. 18:26. And they that heard it said: Who then can be saved? 18:27. He said to them: The things that are impossible with men are possible with God. 18:28. Then Peter said: Behold, we have left all things and have followed thee. 18:29. Who said to them: Amen, I say to you, there is no man that hath left home or parents or brethren or wife or children, for the kingdom of God’s sake, 18:30. Who shall not receive much more in this present time, and in the world to come life everlasting.
  3. Líneas 119527–119538 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    18:31. Entonces Jesús tomó consigo a los doce y les dijo: he aquí que subimos a Jerusalén; y se cumplirán todas las cosas que fueron escritas por los profetas acerca del Hijo del hombre. 18:32. Porque será entregado a los gentiles y será burlado y azotado y escupido. 18:33. Y después de haberlo azotado, le darán muerte. Y al tercer día resucitará. 18:34. Y no entendieron ninguna de estas cosas, y esta palabra les estaba oculta; y no entendían las cosas que se decían.
    Ver original en inglés
    18:31. Then Jesus took unto him the twelve and said to them: Behold, we go up to Jerusalem; and all things shall be accomplished which were written by the prophets concerning the Son of man. 18:32. For he shall be delivered to the Gentiles and shall be mocked and scourged and spit upon. 18:33. And after they have scourged him, they will put him to death. And the third day he shall rise again. 18:34. And they understood none of these things, and this word was hid from them: and they understood not the things that were said.
  4. Líneas 119540–119563 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    18:35. Ahora sucedió, cuando se acercaba a Jericó, que un ciego estaba sentado junto al camino mendigando. 18:36. Y cuando oyó a la multitud pasar, preguntó qué significaba esto. 18:37. Y le dijeron que Jesús de Nazaret estaba pasando. 18:38. Y gritó, diciendo: Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí. 18:39. Y quienes iban delante lo reprendían para que callara; pero gritaba mucho más: Hijo de David, ten misericordia de mí. 18:40. Y Jesús, deteniéndose, mandó que lo trajeran a él. Y cuando se había acercado, le preguntó, 18:41. Diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Pero él dijo: Señor, que pueda ver. 18:42. Y Jesús le dijo: recibe tu vista; tu fe te ha sanado. 18:43. Y de inmediato vio y lo siguió, glorificando a Dios. Y todo el pueblo, cuando lo vio, dio alabanza a Dios.
    Ver original en inglés
    18:35. Now it came to pass, when he drew nigh to Jericho, that a certain blind man sat by the way side, begging. 18:36. And when he heard the multitude passing by, he asked what this meant. 18:37. And they told him that Jesus of Nazareth was passing by. 18:38. And he cried out, saying: Jesus, Son of David, have mercy on me. 18:39. And they that went before rebuked him, that he should hold his peace: but he cried out much more: Son of David, have mercy on me. 18:40. And Jesus standing, commanded him to be brought unto him. And when he was come near, he asked him, 18:41. Saying; What wilt thou that I do to thee? But he said: Lord, that I may see. 18:42. And Jesus said to him: Receive thy sight: thy faith hath made thee whole. 18:43. And immediately he saw and followed him, glorifying God. And all the people, when they saw it, gave praise to God.

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