Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.
Biblia · Atlas of Saints
Hebreos, capítulo 4
Resumen del capítulo
¿Cuál es la naturaleza del descanso sabático prometido y cómo permite Cristo, como sumo sacerdote misericordioso, que los creyentes lo alcancen en Hebreos 4?
Hebreos 4 explica que la promesa divina de entrar en el descanso sabático de Dios sigue abierta más allá del descanso terrenal ofrecido por Josué, exhortando a los creyentes a apresurarse a entrar bajo el escrutinio penetrante de la palabra viva de Dios, mientras hallan ayuda misericordiosa ante el trono de gracia por Jesús, nuestro sumo sacerdote sin pecado.
Explicación del capítulo
Porque la promesa divina de entrar en el descanso prometido de Dios sigue abierta, el autor exhorta a la comunidad cristiana a mantener vigilancia reverente, temiendo que alguno de ellos sea juzgado falto. La proclamación gozosa de salvación ha sido anunciada a los creyentes de la nueva alianza como antes fue declarada a los antiguos israelitas en el desierto. Sin embargo, aquel mensaje hablado no trajo beneficio duradero a la generación anterior porque nunca se unió con fe viva en quienes escucharon. En cambio, quienes ponen su confianza en Dios entran verdaderamente en su tranquilidad prometida, cumpliendo el designio divino que existe desde la creación del universo, cuando Dios completó su labor creadora y descansó el séptimo día de todas sus obras. Aunque el descanso primordial de Dios fue establecido en la fundación del mundo, la Sagrada Escritura declara repetidamente de los desobedientes que nunca entrarían en su paz divina.
Esta tensión escriturística perdurable revela que una entrada auténtica en el descanso divino todavía espera cumplimiento. La generación antigua que primero recibió la buena noticia no entró en el descanso por su desobediencia persistente. Por esta razón, el Señor designó otro día señalado, hablando por el rey David después de mucho tiempo y declarando que siempre que los creyentes oigan su voz Hoy no deben endurecer sus corazones. El autor señala —y aclara el comentario del obispo Challoner— que, si el dirigente del Antiguo Testamento Josué, llamado Jesús en el texto griego, hubiera dado el descanso final y definitivo a las tribus hebreas, la Sagrada Escritura jamás habría hablado después de un día futuro. Por consiguiente, queda preparado un descanso sabático sagrado para el pueblo de Dios. Quien entra en este descanso celestial descansa de sus obras, reflejando la paz reposada del Creador. Los cristianos deben, por tanto, hacer todo esfuerzo para alcanzar ese refugio prometido, para que nadie caiga en el trágico patrón de incredulidad obstinada.
La urgencia de esta búsqueda espiritual se destaca por la naturaleza penetrante de la verdad divina. La palabra de Dios es viva, poderosamente eficaz y más aguda que cualquier espada de dos filos, penetrando profundamente hasta la división misma de alma y espíritu, articulaciones y médula, y juzgando las deliberaciones secretas y motivos más íntimos del corazón humano. Ningún ser creado puede ocultarse de la mirada divina; toda realidad está completamente expuesta y desnuda ante los ojos del Señor soberano, a quien todas las personas deben rendir cuenta estricta. Animando a los fieles a la luz de este juicio escrutador, el autor señala a Jesús, Hijo de Dios, el supremo sumo sacerdote que ha atravesado los cielos hasta la presencia del Padre. Los cristianos son exhortados a aferrarse resueltamente a su confesión pública de fe. Los creyentes no poseen un sumo sacerdote distante ajeno a sus luchas, sino un mediador misericordioso que experimentó toda clase de prueba humana como nosotros, pero permaneció enteramente libre de pecado. Por tanto, los discípulos pueden avanzar con alegre audacia ante el trono celestial de gracia, para obtener misericordia y hallar gracia en ayuda oportuna.
La historia del capítulo
La promesa de descanso permanece y el autor exhorta a temer quedar faltos. El oír anterior no aprovechó sin fe; los creyentes entrarán en descanso. El razonamiento conecta el descanso de Dios del séptimo día, el juramento y la advertencia posterior Hoy de David. Si Jesús hubiera dado descanso, no se mencionaría un día posterior; la anotación identifica a este Jesús como Josué. Queda un día de descanso y el autor exhorta a apresurarse para que nadie caiga en incredulidad. La palabra viva y penetrante de Dios discierne pensamientos y todas las criaturas están abiertas ante él. Jesús ha pasado a los cielos como gran sumo sacerdote, compasivo y tentado sin pecado. Los creyentes deben retener la confesión y acercarse a la gracia con confianza para obtener misericordia y ayuda oportuna.
Lecciones para recordar
- El argumento del descanso no da fecha ni identifica todo trabajo terrenal como cesado.
- La identificación de Josué es anotación de la edición distinta del versículo.
- Se exhorta a acercarse a la gracia para misericordia y ayuda; no se narra ningún alivio particular logrado.
Pon a prueba tu memoria
Según Hebreos 4, ¿por qué no aprovechó la promesa de entrar en el descanso de Dios a la generación antigua que primero la oyó predicada?
Edición y notas de la fuente
Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.
Líneas 135441–135450 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
4:1. Temamos, pues, para que, quedando la promesa de entrar en su descanso, no se piense que alguno de vosotros esté falto. 4:2. Porque también a nosotros se nos ha declarado de igual manera que a ellos. Pero la palabra del oír no les aprovechó, al no estar mezclada con fe de aquellas cosas que oyeron. 4:3. Porque nosotros, que hemos creído, entraremos en descanso; como dijo: Como he jurado en mi ira: Si entrarán en mi descanso; y esto ciertamente cuando las obras desde la fundación del mundo estaban terminadas.
Ver original en inglés
4:1. Let us fear therefore lest, the promise being left of entering into his rest, any of you should be thought to be wanting. 4:2. For unto us also it hath been declared in like manner as unto them. But the word of hearing did not profit them, not being mixed with faith of those things they heard. 4:3. For we, who have believed, shall enter into rest; as he said: As I have sworn in my wrath: If they shall enter into my rest; and this indeed when the works from the foundation of the world were finished.
Líneas 135457–135475 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
4:6. Viendo, pues, que queda que algunos entren en él, y quienes primero recibieron la predicación no entraron por incredulidad: 4:7. Otra vez limita un cierto día, diciendo en David: Hoy, después de tanto tiempo como arriba se dice: Hoy si oís su voz, no endurezcáis vuestros corazones. 4:8. Porque si Jesús les hubiera dado descanso, jamás habría hablado después de otro día. Jesús.... Josué, quien en griego es llamado Jesús. 4:9. Queda, pues, un día de descanso para el pueblo de Dios. 4:10. Porque quien ha entrado en su descanso, también él ha descansado de sus obras, como Dios de las suyas. 4:11. Apresurémonos, pues, a entrar en aquel descanso: para que ningún hombre caiga en el mismo ejemplo de incredulidad.
Ver original en inglés
4:6. Seeing then it remaineth that some are to enter into it, and they to whom it was first preached did not enter because of unbelief: 4:7. Again he limiteth a certain day, saying in David; To day, after so long a time as it is above said: To day if you shall hear his voice, harden not your hearts. 4:8. For if Jesus had given them rest he would never have afterwards spoken of another day. Jesus.... Josue, who in Greek is called Jesus. 4:9. There remaineth therefore a day of rest for the people of God. 4:10. For he that is entered into his rest, the same also hath rested from his works, as God did from his. 4:11. Let us hasten therefore to enter into that rest: lest any man fall into the same example of unbelief.
Líneas 135477–135483 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
4:12. Porque la palabra de Dios es viva y eficaz y más penetrante que cualquier espada de dos filos; y alcanza hasta la división del alma y del espíritu, también de las articulaciones y la médula: y discierne los pensamientos e intenciones del corazón. 4:13. Ni hay criatura alguna invisible ante su vista: sino que todas las cosas están desnudas y abiertas a sus ojos, a quien se dirige nuestra palabra.
Ver original en inglés
4:12. For the word of God is living and effectual and more piercing than any two edged sword; and reaching unto the division of the soul and the spirit, of the joints also and the marrow: and is a discerner of the thoughts and intents of the heart. 4:13. Neither is there any creature invisible in his sight: but all things are naked and open to his eyes, to whom our speech is.
Líneas 135485–135492 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
4:14. Teniendo, pues, un gran sumo sacerdote que ha pasado a los cielos, Jesús, Hijo de Dios: retengamos nuestra confesión. 4:15. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas: sino uno tentado en todas las cosas como nosotros, sin pecado. 4:16. Vayamos, pues, con confianza al trono de gracia: para que obtengamos misericordia y hallemos gracia en ayuda oportuna.
Ver original en inglés
4:14. Having therefore a great high priest that hath passed into the heavens, Jesus the Son of God: let us hold fast our confession. 4:15. For we have not a high priest who cannot have compassion on our infirmities: but one tempted in all things like as we are, without sin. 4:16. Let us go therefore with confidence to the throne of grace: that we may obtain mercy and find grace in seasonable aid.
