Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.
Biblia · Atlas of Saints
Deuteronomio, capítulo 30
Resumen del capítulo
¿Por qué dice Moisés que Israel no necesita ir al cielo ni cruzar el mar para obtener el mandamiento?
El mandamiento no está por encima de Israel ni lejos. La palabra ya está muy cerca, en su boca y corazón, para que pueda cumplirla. Moisés, por tanto, manda a Israel escoger la vida amando al Señor, obedeciendo su voz y adhiriéndose a él.
Explicación del capítulo
Cuando la bendición o la maldición haya venido sobre Israel y sienta arrepentimiento de corazón entre las naciones donde el Señor lo dispersó, y él y sus hijos vuelvan y obedezcan los mandatos de aquel día con todo el corazón y alma, el Señor revertirá su cautividad, tendrá misericordia y lo reunirá de todas aquellas naciones. Incluso desde los polos del cielo lo traerá, lo tomará para sí y lo devolverá a la tierra de sus padres para poseerla, bendiciéndolo y haciéndolo más numeroso que sus padres. Circuncidará su corazón y los corazones de sus descendientes para que pueda amarlo con todo el corazón y alma y vivir. Volverá todas estas maldiciones sobre sus enemigos y los que lo odian y persiguen.
Israel debe volver, escuchar la voz del Señor y cumplir todos los mandatos dados aquel día. Él dará abundancia en toda obra de sus manos, hijos, ganado, tierra fecunda y abundancia de todas las cosas. Volverá a alegrarse sobre él en cosas buenas como sobre sus padres, siempre que escuche su voz, guarde los preceptos y ceremonias escritos en la ley y vuelva con todo su corazón y alma.
El mandamiento dado aquel día no está por encima de Israel ni lejos. No está en el cielo, requiriendo que alguien suba y lo traiga para que puedan escucharlo y cumplirlo en acción. Tampoco está más allá del mar, dando una excusa para preguntar quién puede cruzar y traerlo para que puedan escuchar y cumplir el mandato. La palabra está muy cerca, en su boca y corazón, para que puedan cumplirla.
Moisés pone ante Israel aquel día la vida y el bien, y la muerte y el mal. Le manda amar al Señor, andar en sus caminos y guardar sus mandamientos, ceremonias y juicios para que viva, sea multiplicado y bendecido en la tierra que poseerá. Si su corazón se aparta, se niega a escuchar y es engañado para adorar y servir a dioses extraños, predice que perecerá y permanecerá solo un corto tiempo en la tierra al otro lado del Jordán. Llamando al cielo y a la tierra como testigos aquel día, presenta la vida y la muerte, la bendición y la maldición, y llama a Israel a escoger la vida para que él y sus descendientes vivan. Debe amar al Señor, obedecer su voz y adherirse a él, pues él es su vida y duración de días, para que pueda habitar en la tierra jurada a Abraham, Isaac y Jacob.
La historia del capítulo
El discurso da el regreso y la obediencia como condiciones para la reunión y abundancia prometidas. Que el Señor circuncide los corazones de Israel y sus descendientes se declara con el propósito de amor de todo corazón y vida; el capítulo no describe cómo funciona este acto interior. Moisés después responde a la idea de que alguien debe traer el mandato del cielo o del otro lado del mar: ya está cerca, en boca y corazón, para la acción. La llamada final presenta dos pares de alternativas y llama a escoger la vida por medio del amor, obediencia y adhesión. Estas son promesas y mandatos, no un registro de un exilio particular que regrese ni del pueblo haciendo la elección.
Lecciones para recordar
- La promesa de regreso nombra tanto a Israel como a sus hijos. El arrepentimiento y la obediencia de todo corazón entre las naciones acompañan la reunión, misericordia y regreso a la tierra de los padres. Incluso la distancia extrema de los polos del cielo está incluida.
- La cercanía tiene un propósito expresado. La palabra en boca y corazón está cerca para que Israel pueda cumplirla; Moisés contrasta esto con traerla del cielo o del otro lado del mar.
- Escoger la vida incluye deberes concretos. El amor, andar en los caminos del Señor, guardar mandamientos, ceremonias y juicios, escuchar su voz y adherirse a él aparecen en la llamada. Se llama al Señor la vida y duración de días de Israel.
Pon a prueba tu memoria
¿Por qué no hay necesidad de traer el mandamiento del cielo ni del otro lado del mar?
Edición y notas de la fuente
Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.
Líneas 21808–21838 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
Deuteronomio Capítulo 30 Se prometen grandes misericordias al penitente: el mandamiento de Dios es realizable. La vida y la muerte se ponen ante ellos. 30:1. Ahora, cuando todas estas cosas hayan venido sobre ti, la bendición o la maldición que he puesto ante ti, y seas tocado por el arrepentimiento de tu corazón entre todas las naciones a las que el Señor, tu Dios, te haya dispersado, 30:2. Y vuelvas a él y obedezcas sus mandamientos, como te mando hoy, tú y tus hijos, con todo tu corazón y con toda tu alma: 30:3. El Señor, tu Dios, hará volver de nuevo tu cautividad, y tendrá misericordia de ti y te reunirá de nuevo de todas las naciones a las que te dispersó antes. 30:4. Si eres llevado hasta los polos del cielo, el Señor, tu Dios, te traerá de vuelta desde allí, 30:5. Y te tomará para sí y te llevará a la tierra que tus padres poseyeron, y la poseerás; y bendiciéndote, te hará más numeroso de lo que fueron tus padres. 30:6. El Señor, tu Dios, circuncidará tu corazón y el corazón de tu descendencia, para que ames al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma, para que vivas. 30:7. Y volverá todas estas maldiciones sobre tus enemigos y sobre los que te odian y persiguen.
Ver original en inglés
Deuteronomy Chapter 30 Great mercies are promised to the penitent: God’s commandment is feasible. Life and death are set before them. 30:1. Now when all these things shall be come upon thee, the blessing or the curse, which I have set forth before thee, and thou shalt be touched with repentance of thy heart among all the nations, into which the Lord thy God shall have scattered thee, 30:2. And shalt return to him, and obey his commandments, as I command thee this day, thou and thy children, with all thy heart, and with all thy soul: 30:3. The Lord thy God will bring back again thy captivity, and will have mercy on thee, and gather thee again out of all the nations, into which he scattered thee before. 30:4. If thou be driven as far as the poles of heaven, the Lord thy God will fetch thee back from hence, 30:5. And will take thee to himself, and bring thee into the land which thy fathers possessed, and thou shalt possess it: and blessing thee, he will make thee more numerous than were thy fathers. 30:6. The Lord thy God will circumcise thy heart, and the heart of thy seed: that thou mayst love the Lord thy God with all thy heart and with all thy soul, that thou mayst live. 30:7. And he will turn all these curses upon thy enemies, and upon them that hate and persecute thee.
Líneas 21840–21851 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
30:8. Pero volverás y escucharás la voz del Señor, tu Dios, y cumplirás todos los mandamientos que te mando hoy: 30:9. Y el Señor, tu Dios, te hará abundar en todas las obras de tus manos, en el fruto de tu vientre y en el fruto de tu ganado, en la fecundidad de tu tierra y en la abundancia de todas las cosas. Pues el Señor volverá a alegrarse sobre ti en todas las cosas buenas, como se alegró en tus padres: 30:10. Sin embargo, si escuchas la voz del Señor, tu Dios, y guardas sus preceptos y ceremonias que están escritos en esta ley, y vuelves al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma.
Ver original en inglés
30:8. But thou shalt return, and hear the voice of the Lord thy God, and shalt do all the commandments which I command thee this day: 30:9. And the Lord thy God will make thee abound in all the works of thy hands, in the fruit of thy womb, and in the fruit of thy cattle, in the fruitfulness of thy land, and in the plenty of all things. For the Lord will return to rejoice over thee in all good things, as he rejoiced in thy fathers: 30:10. Yet so if thou hear the voice of the Lord thy God, and keep his precepts and ceremonies, which are written in this law: and return to the Lord thy God with all thy heart, and with all thy soul.
Líneas 21853–21865 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
30:11. Este mandamiento que te mando hoy no está por encima de ti ni lejos de ti: 30:12. Ni está en el cielo, para que digas: ¿Quién de nosotros puede subir al cielo para traérnoslo, y que podamos escucharlo y cumplirlo en obra? 30:13. Ni está más allá del mar, para que te excuses y digas: ¿Quién de nosotros puede cruzar el mar y traérnoslo, para que podamos escuchar y hacer lo que se manda? 30:14. Sino que la palabra está muy cerca de ti, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas.
Ver original en inglés
30:11. This commandment, that I command thee this day is not above thee, nor far off from thee: 30:12. Nor is it in heaven, that thou shouldst say: Which of us can go up to heaven to bring it unto us, and we may hear and fulfil it in work? 30:13. Nor is it beyond the sea: that thou mayst excuse thyself, and say: Which of us can cross the sea, and bring it unto us: that we may hear, and do that which is commanded? 30:14. But the word is very nigh unto thee, in thy mouth and in thy heart, that thou mayst do it.
Líneas 21867–21891 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
30:15. Considera que he puesto ante ti hoy la vida y el bien, y por otra parte la muerte y el mal: 30:16. Para que ames al Señor, tu Dios, y andes en sus caminos y guardes sus mandamientos, ceremonias y juicios, y puedas vivir, y él te multiplique y te bendiga en la tierra que entrarás a poseer. 30:17. Pero si tu corazón se aparta, de modo que no quieras escuchar y, engañado por el error, adores a dioses extraños y los sirvas: 30:18. Te predigo hoy que perecerás y permanecerás solo un corto tiempo en la tierra a la que pasarás el Jordán y entrarás para poseerla. 30:19. Llamo al cielo y a la tierra como testigos hoy de que he puesto ante vosotros la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Escoge, pues, la vida para que tanto tú como tu descendencia viváis: 30:20. Y para que ames al Señor, tu Dios, y obedezcas su voz y te adhieras a él (pues él es tu vida y la duración de tus días), para que habites en la tierra por la que el Señor juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob que se la daría.
Ver original en inglés
30:15. Consider that I have set before thee this day life and good, and on the other hand death and evil: 30:16. That thou mayst love the Lord thy God, and walk in his ways, and keep his commandments and ceremonies and judgments, and thou mayst live, and he may multiply thee, and bless thee in the land, which thou shalt go in to possess. 30:17. But if thy heart be turned away, so that thou wilt not hear, and being deceived with error thou adore strange gods, and serve them: 30:18. I foretell thee this day that thou shalt perish, and shalt remain but a short time in the land, to which thou shalt pass over the Jordan, and shalt go in to possess it. 30:19. I call heaven and earth to witness this day, that I have set before you life and death, blessing and cursing. Choose therefore life, that both thou and thy seed may live: 30:20. And that thou mayst love the Lord thy God, and obey his voice, and adhere to him (for he is thy life, and the length of thy days,) that thou mayst dwell in the land, for which the Lord swore to thy fathers Abraham, Isaac, and Jacob that he would give it them.
