Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.
Biblia · Atlas of Saints
Deuteronomio, capítulo 20
Resumen del capítulo
¿Por qué debe Israel preservar los árboles que dan alimento durante un sitio largo y cuáles puede cortar?
El capítulo dice que un árbol no es un hombre y no puede aumentar el número de quienes luchan contra Israel. Prohíbe cortar árboles que dan alimento o devastar con hachas la región circundante. Se pueden cortar árboles silvestres que no dan fruto y son adecuados para otros usos para hacer máquinas de sitio hasta tomar la ciudad.
Explicación del capítulo
Si Israel sale a la guerra y ve jinetes, carros y un ejército enemigo mayor que el suyo, no debe temerlos porque el Señor está con él, aquel que lo sacó de Egipto. Cuando la batalla esté cerca, el sacerdote debe ponerse ante el ejército y hablar al pueblo. Dice a Israel que aquel día entra en batalla contra sus enemigos: su corazón no debe desalentarse, no debe tener miedo, retroceder ni temerlos. Da la razón: el Señor está en medio de ellos y luchará por ellos contra sus enemigos para librarlos del peligro.
Los capitanes deben proclamar por cada compañía a oídos del ejército que un hombre que haya construido una casa nueva pero no la haya dedicado debe volver a casa, no sea que muera en batalla y otro la dedique. Un hombre que haya plantado una viña pero todavía no la haya hecho común para que todos los hombres coman debe volver a casa, no sea que muera y otro desempeñe su tarea. Un hombre que se haya desposado con una mujer pero no la haya tomado debe volver a casa, no sea que muera en guerra y otro la tome. Después de declarar estas cosas, los capitanes deben añadir que un hombre temeroso y de corazón débil debería volver a casa, no sea que haga temer los corazones de sus hermanos como él mismo teme. Cuando los capitanes terminen de hablar y guarden silencio, cada hombre debe preparar sus compañías para luchar.
Al venir a luchar contra una ciudad, Israel debe ofrecer primero paz. Si su pueblo acepta y abre las puertas, todos dentro deben ser salvados y servir a Israel pagando tributo. Si rechazan la paz y comienzan guerra contra Israel, debe sitiar la ciudad. Cuando el Señor la entregue en manos de Israel, el mandato es matar con la espada a los del sexo masculino, exceptuando mujeres y niños, ganado y otras cosas en la ciudad. Israel debe repartir todo el botín entre el ejército y comer los despojos del enemigo que da el Señor. Estas instrucciones se refieren a ciudades a gran distancia, fuera de las ciudades que Israel recibirá en posesión.
Para las ciudades que serán dadas a Israel, el mandato es no dejar vivir a nadie en absoluto, sino matar con la espada al heteo, amorreo, cananeo, fereceo, heveo y jebuseo, como el Señor ha mandado. La razón expresada es que no enseñen a Israel todas las abominaciones que han hecho a sus dioses e Israel peque contra el Señor.
Durante un sitio largo, cuando Israel haya rodeado una ciudad de obras defensivas para tomarla, no debe cortar árboles que dan alimento ni devastar con hachas la región a su alrededor. La razón dada es que un árbol no es un hombre y no puede aumentar el número de quienes luchan contra Israel. Se pueden cortar árboles silvestres que no dan fruto y son adecuados para otros usos para hacer máquinas de sitio hasta tomar la ciudad que lucha contra Israel.
La historia del capítulo
Las instrucciones del sitio distinguen dos grupos de ciudades. Para ciudades lejanas fuera de la tierra que Israel poseerá, una oferta de paz viene primero. La aceptación y las puertas abiertas llevan a la preservación y el tributo; el rechazo y el comienzo de guerra llevan al sitio y las reglas expresadas sobre matar y los despojos cuando el Señor entregue la ciudad. Las ciudades dadas a Israel tienen un mandato distinto que nombra seis pueblos y da la razón acerca de lo que podrían enseñar a Israel sobre sus dioses. Las instrucciones de los árboles después distinguen árboles que dan alimento de árboles silvestres sin fruto. La razón para preservar los primeros se expresa en términos de que el árbol no es una persona que se añada a los combatientes adversarios. Estos son mandatos y condiciones, no un relato de un sitio particular ni una prueba de su resultado.
Lecciones para recordar
- Las instrucciones de volver a casa tienen condiciones y razones separadas. Los casos de la casa, viña y desposorio nombran lo que otra persona podría hacer si el hombre muriera; el caso del hombre temeroso nombra el miedo entre sus hermanos.
- Las instrucciones de paz y tributo tienen un ámbito definido. Se aplican a ciudades lejanas fuera de aquellas que Israel recibirá en posesión. El capítulo nombra por separado los seis pueblos en las ciudades dadas y la razón de ese mandato.
- Las instrucciones del sitio distinguen los árboles por su uso. Deben preservarse los árboles que dan alimento, mientras que los silvestres sin fruto y adecuados para otros usos pueden proporcionar máquinas de sitio. El capítulo mismo da la razón para preservar los árboles de alimento.
Pon a prueba tu memoria
¿Por qué prohíbe el capítulo cortar árboles que dan alimento durante un sitio largo?
Edición y notas de la fuente
Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.
Líneas 20661–20678 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
Deuteronomio, capítulo 20 Leyes relativas a la guerra. 20:1. Si sales a la guerra contra tus enemigos y ves jinetes y carros y que el número del ejército enemigo es mayor que el tuyo, no los temerás, porque el Señor tu Dios está contigo, quien te sacó de la tierra de Egipto. 20:2. Y cuando la batalla esté ya cerca, el sacerdote se pondrá ante el ejército y hablará al pueblo de esta manera: 20:3. Oye, Israel, hoy entráis en batalla contra vuestros enemigos; no se desaliente vuestro corazón, no tengáis miedo, no retrocedáis, no los temáis: 20:4. Porque el Señor vuestro Dios está en medio de vosotros y luchará por vosotros contra vuestros enemigos para libraros del peligro.
Ver original en inglés
Deuteronomy Chapter 20 Laws relating to war. 20:1. If thou go out to war against thy enemies, and see horsemen and chariots, and the numbers of the enemy’s army greater than thine, thou shalt not fear them: because the Lord thy God is with thee, who brought thee out of the land of Egypt. 20:2. And when the battle is now at hand, the priest shall stand before the army, and shall speak to the people in this manner: 20:3. Hear, O Israel, you join battle this day against your enemies, let not your heart be dismayed, be not afraid, do not give back, fear ye them not: 20:4. Because the Lord your God is in the midst of you, and will fight for you against your enemies, to deliver you from danger.
Líneas 20680–20701 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
20:5. Y los capitanes proclamarán por cada compañía, a oídos del ejército: ¿Qué hombre hay que haya construido una casa nueva y no la haya dedicado? Que vaya y vuelva a su casa, no sea que muera en la batalla y otro hombre la dedique. 20:6. ¿Qué hombre hay que haya plantado una viña y todavía no la haya hecho común para que todos los hombres puedan comer de ella? Que vaya y vuelva a su casa, no sea que muera en la batalla y otro hombre desempeñe su tarea. 20:7. ¿Qué hombre hay que se haya desposado con una mujer y no la haya tomado? Que vaya y vuelva a su casa, no sea que muera en la guerra y otro hombre la tome. 20:8. Después de declarar estas cosas añadirán lo demás y hablarán al pueblo: ¿Qué hombre hay que tenga miedo y sea de corazón débil? Que vaya y vuelva a su casa, no sea que haga temer los corazones de sus hermanos como él mismo está poseído de miedo. 20:9. Y cuando los capitanes del ejército guarden silencio y hayan terminado de hablar, cada hombre preparará sus compañías para luchar.
Ver original en inglés
20:5. And the captains shall proclaim through every band in the hearing of the army: What man is there, that hath built a new house, and hath not dedicated it? let him go and return to his house, lest he die in the battle, and another man dedicate it. 20:6. What man is there, that hath planted a vineyard, and hath not as yet made it to be common, whereof all men may eat? let him go, and return to his house, lest he die in the battle, and another man execute his office. 20:7. What man is there, that hath espoused a wife, and not taken her? let him go, and return to his house, lest he die in the war, and another man take her. 20:8. After these things are declared they shall add the rest, and shall speak to the people: What man is there that is fearful, and faint hearted? let him go, and return to his house, lest he make the hearts of his brethren to fear, as he himself is possessed with fear. 20:9. And when the captains of the army shall hold their peace, and have made an end of speaking, every man shall prepare their bands to fight.
Líneas 20703–20723 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
20:10. Si en cualquier momento vienes a luchar contra una ciudad, primero le ofrecerás paz. 20:11. Si la aceptan y te abren las puertas, todo el pueblo que esté allí será salvado y te servirá pagando tributo. 20:12. Pero si no quieren hacer la paz y comienzan guerra contra ti, la sitiarás. 20:13. Y cuando el Señor tu Dios la entregue en tus manos, matarás con el filo de la espada a todos los que estén allí del sexo masculino, 20:14. Exceptuando mujeres y niños, ganado y otras cosas que haya en la ciudad. Y repartirás todo el botín al ejército y comerás los despojos de tus enemigos que el Señor tu Dios te dará. 20:15. Así harás con todas las ciudades que estén a gran distancia de ti y no sean de estas ciudades que recibirás en posesión.
Ver original en inglés
20:10. If at any time thou come to fight against a city, thou shalt first offer it peace. 20:11. If they receive it, and open the gates to thee, all the people that are therein, shall be saved, and shall serve thee paying tribute. 20:12. But if they will not make peace, and shall begin war against thee, thou shalt besiege it. 20:13. And when the Lord thy God shall deliver it into thy hands, thou shalt slay all that are therein of the male sex, with the edge of the sword, 20:14. Excepting women and children, cattle and other things, that are in the city. And thou shalt divide all the prey to the army, and thou shalt eat the spoils of thy enemies, which the Lord thy God shall give thee. 20:15. So shalt thou do to all cities that are at a great distance from thee, and are not of these cities which thou shalt receive in possession.
Líneas 20725–20733 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
20:16. Pero de aquellas ciudades que te sean dadas no permitirás que viva nadie en absoluto: 20:17. Sino que los matarás con el filo de la espada, a saber: al heteo, al amorreo, al cananeo, al fereceo, al heveo y al jebuseo, como el Señor tu Dios te ha mandado: 20:18. No sea que os enseñen a hacer todas las abominaciones que han hecho a sus dioses y pequéis contra el Señor vuestro Dios.
Ver original en inglés
20:16. But of those cities that shall be given thee, thou shalt suffer none at all to live: 20:17. But shalt kill them with the edge of the sword, to wit, the Hethite, and the Amorrhite, and the Chanaanite, the Pherezite, and the Hevite, and the Jebusite, as the Lord thy God hath commanded thee: 20:18. Lest they teach you to do all the abominations which they have done to their gods: and you should sin against the Lord your God.
Líneas 20735–20745 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
20:19. Cuando hayas sitiado una ciudad durante largo tiempo y la hayas rodeado de obras defensivas para tomarla, no cortarás los árboles de los que se puede comer ni devastarás con hachas la región de alrededor, porque es un árbol y no un hombre y no puede aumentar el número de quienes luchan contra ti. 20:20. Pero si hay árboles que no sean fructíferos, sino silvestres y adecuados para otros usos, córtalos y haz máquinas hasta que tomes la ciudad que lucha contra ti.
Ver original en inglés
20:19. When thou hast besieged a city a long time, and hath compassed it with bulwarks, to take it, thou shalt not cut down the trees that may be eaten of, neither shalt thou spoil the country round about with axes: for it is a tree, and not a man, neither can it increase the number of them that fight against thee. 20:20. But if there be any trees that are not fruitful, but wild, and fit for other uses, cut them down, and make engines, until thou take the city, which fighteth against thee.
