Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.
Biblia · Atlas of Saints
Deuteronomio, capítulo 1
Resumen del capítulo
¿Qué muestra el relato de Moisés sobre la negativa de Israel a entrar en la tierra y su decisión posterior de atacar?
Israel primero se niega al mandato de entrar pese al informe de la buena tierra y a los recordatorios de Moisés sobre el cuidado del Señor. Después de que el Señor ordena volver al desierto, el pueblo decide atacar. Ignora su advertencia de que no está con ellos, es derrotado y permanece en Cadesbarne mucho tiempo.
Explicación del capítulo
Moisés habla a todo Israel más allá del Jordán en el desierto llano frente al Mar Rojo, entre Pharan, Thophel, Laban y Haseroth, donde hay mucho oro. El texto señala un viaje de once días desde Horeb por el monte Seir hasta Cadesbarne. Su discurso está fechado en el año cuarenta, el mes undécimo, en su primer día. Dice a Israel todo lo que el Señor le mandó decir, después de la derrota de Sehon, rey de los amorreos, que vivía en Hesebon, y de Og, rey de Basan, que vivía en Astaroth y Edrai. Más allá del Jordán, en Moab, Moisés comienza a explicar la ley. La ruta de once días se declara separadamente de la fecha; el capítulo no dice que esta marcha particular tardara once días.
Moisés recuerda al Señor diciendo en Horeb que habían permanecido bastante tiempo en la montaña. Habían de volverse hacia la montaña de los amorreos y los lugares próximos: llanuras, colinas, valles hacia el sur, la costa del mar, la tierra de los cananeos y Libanus hasta el gran río Éufrates. El Señor dijo que les había entregado la tierra y les mandó entrar y poseerla. Había jurado a Abraham, Isaac y Jacob darla a ellos y sus descendientes.
Moisés recuerda haber dicho al pueblo que no podía llevarlos solo. El Señor había aumentado su número hasta ser tan numerosos como las estrellas del cielo. Moisés pide al Dios de sus padres añadir muchos millares a su número y bendecirlos como prometió. No puede manejar sus asuntos, su cuidado y sus disputas solo. Pide hombres sabios y entendidos cuya conducta sea aprobada entre las tribus, para poder nombrarlos gobernantes. El pueblo aprueba. Moisés toma de las tribus hombres sabios y honorables y nombra gobernantes, tribunos y centuriones —oficiales— y hombres sobre cincuenta y diez que puedan enseñarles todas las cosas.
Moisés manda a estos hombres escuchar los casos y juzgar justamente, sea la persona de su propio país o un extranjero. Deben escuchar al pequeño y al grande por igual y no mostrar preferencia por persona alguna, porque el juicio es de Dios. Un asunto que parezca difícil ha de remitirse a Moisés, que lo escuchará. Moisés añade que mandó al pueblo todo lo que debía hacer.
Al salir de Horeb pasan por el desierto terrible y vasto que el pueblo vio, por la ruta de la montaña amorrea como el Señor mandó, y llegan a Cadesbarne. Moisés les dice que han llegado a la montaña que el Señor les dará: han de subir y poseer la tierra prometida a sus padres, sin temor ni desaliento. Todo el pueblo viene a Moisés y pide enviar hombres a reconocer la tierra e informar de la ruta que tomar y las ciudades a las que acercarse. Su propuesta agrada a Moisés, por lo que envía doce hombres, uno de cada tribu. Van a las montañas hasta el valle del racimo, reconocen la tierra y traen frutos para mostrar su fertilidad. Informan que la tierra que el Señor les dará es buena.
El pueblo se niega a subir, sin creer la palabra del Señor. Se queja en sus tiendas de que el Señor los odia y los sacó de Egipto para entregarlos a los amorreos y destruirlos. Preguntan adónde pueden ir, diciendo que los mensajeros los han atemorizado con un informe de una multitud muy grande y más alta que ellos, ciudades grandes amuralladas hasta el cielo y los hijos de los Enacims. Su acusación y temor se relatan como sus palabras, no como hechos acerca de la intención del Señor. La nota de Challoner explica que «Amuralladas hasta el cielo», en traducción española de Atlas, es lenguaje figurado para muros muy altos.
Moisés recuerda haberles dicho que no temieran. El Señor, su guía, combatiría por ellos como hizo en Egipto ante los ojos de todos. En el desierto los llevó como un hombre lleva a su pequeño hijo, por todo el camino hasta aquel lugar. Sin embargo, no creyeron al Señor. Había ido delante de ellos, señalando los lugares para acampar y mostrando el camino por fuego de noche y por la columna de nube de día.
Cuando el Señor oye sus palabras se enoja y jura que ninguno de los hombres de aquella generación malvada verá la buena tierra prometida a sus padres. Caleb hijo de Jephone es la excepción: la verá, y él y sus hijos recibirán la tierra que pisó porque siguió al Señor. Moisés dice que el Señor también se enojó con él por causa del pueblo y le dijo que no entraría. Josué hijo de Nun, ministro de Moisés, entrará en su lugar; Moisés ha de animarlo y Josué dividirá la tierra por suerte para Israel. Los niños que el pueblo dijo que serían cautivos y sus hijos que todavía no conocen el bien y el mal entrarán y recibirán y poseerán la tierra. Los otros deben volver al desierto por la ruta del Mar Rojo. El capítulo no da una duración numerada para ese regreso.
El pueblo responde que ha pecado contra el Señor y subirá a combatir como él mandó. Va armado hacia la montaña. El Señor dice a Moisés que les advierta que no suban ni combatan, porque él no está con ellos y pueden caer ante sus enemigos. Moisés habla, pero no escuchan. Resistiendo al mandato del Señor e hinchándose de orgullo, suben. Los amorreos que viven en las montañas salen, los encuentran, los persiguen como abejas y hacen matanza entre ellos desde Seir hasta Horma. Cuando el pueblo vuelve y llora ante el Señor, él no lo oye ni cede a su voz. Permanecen en Cadesbarne mucho tiempo.
La historia del capítulo
El ataque final invierte la conducta anterior del pueblo sin ajustarla al mandato vigente. Al principio Moisés les dice que entren en la buena tierra, pero se niegan y se quejan de que el Señor quiere destruirlos. Después de que el juramento del Señor excluye a esa generación y ordena volver hacia el desierto, confiesan el pecado y dicen que combatirán. El Señor entonces prohíbe expresamente el ataque y dice que no está con ellos. Moisés entrega esa advertencia; aun así el pueblo sube, resistiendo al mandato e hinchándose de orgullo. Su derrota por los amorreos, llanto sin respuesta y larga estancia en Cadesbarne son los resultados registrados. El relato aporta el contraste entre las dos negativas al mandato vigente; no da aquí una escena del arca, un número exacto de bajas ni una sentencia de treinta y ocho años.
Lecciones para recordar
- El juicio delegado debe seguir siendo imparcial. Los gobernantes de Moisés deben escuchar al pequeño y al grande, a las personas de su propio país y a los extranjeros, porque el juicio es de Dios; los casos difíciles van a Moisés.
- El buen informe no conduce a la entrada. Los exploradores traen frutos y llaman buena a la tierra, pero el pueblo se niega. Moisés les recuerda al Señor combatiendo en Egipto, llevándolos en el desierto y señalando sus campamentos.
- La confesión del pecado es seguida aquí por otra negativa a escuchar. El pueblo dice que combatirá, pero ignora la nueva advertencia de no atacar. El capítulo registra derrota y una larga estancia, en vez de una inversión exitosa del mandato del Señor.
Pon a prueba tu memoria
¿Por qué era el ataque a la montaña contrario al mandato del Señor aunque el pueblo dijera estar listo para combatir como él había mandado?
Edición y notas de la fuente
Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.
Líneas 18545–18566 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
Deuteronomio Capítulo 1 Una repetición de lo que pasó en Sinaí y Cadesbarne, y de la murmuración del pueblo y su castigo. 1:1. Estas son las palabras que Moisés habló a todo Israel más allá del Jordán, en el desierto llano, frente al Mar Rojo, entre Pharan, Thophel, Laban y Haseroth, donde hay muchísimo oro. 1:2. Once días de camino desde Horeb por la vía del monte Seir hasta Cadesbarne. 1:3. En el año cuarenta, el mes undécimo, el primer día del mes, Moisés habló a los hijos de Israel todo lo que el Señor le había mandado decirles: 1:4. Después de que había matado a Sehon, rey de los amorreos, que habitaba en Hesebon, y a Og, rey de Basan, que moraba en Astaroth y en Edrai, 1:5. Más allá del Jordán, en la tierra de Moab. Y Moisés comenzó a exponer la ley y a decir:
Ver original en inglés
Deuteronomy Chapter 1 A repetition of what passed at Sinai and Cadesbarne: and of the people’s murmuring and their punishment. 1:1. These are the words, which Moses spoke to all Israel beyond the Jordan, in the plain wilderness, over against the Red Sea, between Pharan and Thophel and Laban and Haseroth, where there is very much gold. 1:2. Eleven days’ journey from Horeb by the way of mount Seir to Cadesbarne. 1:3. In the fortieth year, the eleventh month, the first day of the month, Moses spoke to the children of Israel all that the Lord had commanded him to say to them: 1:4. After that he had slain Sehon king of the Amorrhites, who dwelt in Hesebon: and Og king of Basan who abode in Astaroth, and in Edrai, 1:5. Beyond the Jordan in the land of Moab. And Moses began to expound the law, and to say:
Líneas 18568–18578 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
1:6. El Señor nuestro Dios nos habló en Horeb, diciendo: Habéis permanecido bastante tiempo en esta montaña: 1:7. Volveos y venid a la montaña de los amorreos y a los otros lugares próximos a ella, las llanuras, las colinas y los valles hacia el sur, y junto a la orilla del mar, la tierra de los cananeos y de Libanus, hasta el gran río Éufrates. 1:8. He aquí, dijo, que os la he entregado: Entrad y poseedla, acerca de la cual el Señor juró a vuestros padres Abraham, Isaac y Jacob que se la daría a ellos y a su descendencia después de ellos.
Ver original en inglés
1:6. The Lord our God spoke to us in Horeb, saying: You have stayed long enough in this mountain: 1:7. Turn you, and come to the mountain of the Amorrhites, and to the other places that are next to it, the plains and the hills and the vales towards the south, and by the sea shore, the land of the Chanaanites, and of Libanus, as far as the great river Euphrates. 1:8. Behold, said he, I have delivered it to you: go in and possess it, concerning which the Lord swore to your fathers Abraham, Isaac, and Jacob, that he would give it to them, and to their seed after them.
Líneas 18580–18600 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
1:9. Y os dije en aquel tiempo: 1:10. Yo solo no puedo llevaros, pues el Señor vuestro Dios os ha multiplicado y hoy sois, por multitud, como las estrellas del cielo. 1:11. (El Señor Dios de vuestros padres añada a este número muchos millares y os bendiga como ha dicho.) 1:12. Yo solo no puedo llevar vuestros asuntos, vuestro cuidado y vuestras diferencias. 1:13. Dadme de entre vosotros hombres sabios y entendidos, y aquellos cuya conducta sea aprobada entre vuestras tribus, para que los nombre vuestros gobernantes. 1:14. Entonces me respondisteis: Es bueno lo que piensas hacer. 1:15. Y tomé de vuestras tribus hombres sabios y honorables y los nombré gobernantes, tribunos, centuriones y oficiales sobre cincuenta y sobre diez, que pudieran enseñaros todas las cosas.
Ver original en inglés
1:9. And I said to you at that time: 1:10. I alone am not able to bear you: for the Lord your God hath multiplied you, and you are this day as the stars of heaven, for multitude. 1:11. (The Lord God of your fathers add to this number many thousands, and bless you as he hath spoken.) 1:12. I alone am not able to bear your business, and the charge of you and your differences. 1:13. Let me have from among you wise and understanding men, and such whose conversation is approved among your tribes, that I may appoint them your rulers. 1:14. Then you answered me: The thing is good which thou meanest to do. 1:15. And I took out of your tribes men wise and honourable, and appointed them rulers, tribunes, and centurions, and officers over fifties, and over tens, who might teach you all things.
Líneas 18602–18610 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
1:16. Y les mandé, diciendo: Escuchadlos y juzgad lo que es justo, sea uno de vuestro país o un extranjero. 1:17. No habrá diferencia de personas; escucharéis al pequeño igual que al grande, ni favoreceréis a persona alguna, porque es el juicio de Dios. Y si algo os parece difícil, remitídmelo y lo escucharé. 1:18. Y os mandé todas las cosas que habíais de hacer.
Ver original en inglés
1:16. And I commanded them, saying: Hear them, and judge that which is just: whether he be one of your country, or a stranger. 1:17. There shall be no difference of persons, you shall hear the little as well as the great: neither shall you respect any man’s person, because it is the judgment of God. And if any thing seem hard to you, refer it to me, and I will hear it. 1:18. And I commanded you all things that you were to do.
Líneas 18612–18636 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
1:19. Y saliendo de Horeb pasamos por el desierto terrible y vasto que visteis, por el camino de la montaña del amorreo, como el Señor nuestro Dios nos había mandado. Y cuando hubimos llegado a Cadesbarne, 1:20. Os dije: Habéis llegado a la montaña del amorreo, que el Señor nuestro Dios nos dará. 1:21. Mira la tierra que el Señor tu Dios te da; sube y poséela, como el Señor nuestro Dios ha hablado a tus padres; no temas ni te desalientes en modo alguno. 1:22. Y vinisteis todos a mí y dijisteis: Enviemos hombres que reconozcan la tierra y nos informen por qué camino subiremos y a qué ciudades iremos. 1:23. Y porque lo dicho me agradó, envié de entre vosotros doce hombres, uno de cada tribu: 1:24. Que, cuando hubieron partido y subido a las montañas, llegaron hasta el valle del racimo; y habiendo reconocido la tierra, 1:25. Tomando de sus frutos para mostrar su fertilidad, nos los trajeron y dijeron: Es buena la tierra que el Señor nuestro Dios nos dará.
Ver original en inglés
1:19. And departing from Horeb, we passed through the terrible and vast wilderness, which you saw, by the way of the mountain of the Amorrhite, as the Lord our God had commanded us. And when we were come into Cadesbarne, 1:20. I said to you: You are come to the mountain of the Amorrhite, which the Lord our God will give to us. 1:21. See the land which the Lord thy God giveth thee: go up and possess it, as the Lord our God hath spoken to thy fathers: fear not, nor be any way discouraged. 1:22. And you came all to me, and said: Let us send men who may view the land, and bring us word what way we shall go up, and to what cities we shall go. 1:23. And because the saying pleased me, I sent of you twelve men, one of every tribe: 1:24. Who, when they had set forward and had gone up to the mountains, came as far as the valley of the cluster: and having viewed the land, 1:25. Taking of the fruits thereof, to shew its fertility, they brought them to us, and said: The land is good, which the Lord our God will give us.
Líneas 18638–18651 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
1:26. Y no quisisteis subir, sino que, siendo incrédulos a la palabra del Señor nuestro Dios, 1:27. Murmurasteis en vuestras tiendas y dijisteis: El Señor nos odia y por ello nos ha sacado de la tierra de Egipto para entregarnos en manos del amorreo y destruirnos. 1:28. ¿Adónde subiremos? Los mensajeros han aterrorizado nuestros corazones, diciendo: La multitud es muy grande y más alta que nosotros; las ciudades son grandes y amuralladas hasta el cielo; allí hemos visto a los hijos de los Enacims. Amuralladas hasta el cielo.... Una expresión figurada que significa que los muros son muy altos.
Ver original en inglés
1:26. And you would not go up, but being incredulous to the word of the Lord our God, 1:27. You murmured in your tents, and said: The Lord hateth us, and therefore he hath brought us out of the land of Egypt, that he might deliver us into the hand of the Amorrhite, and destroy us. 1:28. Whither shall we go up? the messengers have terrified our hearts, saying: The multitude is very great, and taller than we: the cities are great, and walled up to the sky, we have seen the sons of the Enacims there. Walled up to the sky.... A figurative expression, signifying the walls to be very high.
Líneas 18653–18666 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
1:29. Y os dije: No temáis ni tengáis miedo de ellos: 1:30. El Señor Dios, que es vuestro guía, él mismo combatirá por vosotros, como hizo en Egipto a la vista de todos. 1:31. Y en el desierto (como has visto) el Señor tu Dios te ha llevado como un hombre suele llevar a su pequeño hijo, por todo el camino que habéis recorrido hasta llegar a este lugar. 1:32. Y aun con todo esto no creísteis al Señor vuestro Dios, 1:33. Que iba delante de vosotros por el camino y señalaba el lugar donde habíais de plantar vuestras tiendas, mostrándoos de noche el camino por fuego y de día por la columna de una nube.
Ver original en inglés
1:29. And I said to you: Fear not, neither be ye afraid of them: 1:30. The Lord God, who is your leader, himself will fight for you, as he did in Egypt in the sight of all. 1:31. And in the wilderness (as thou hast seen) the Lord thy God hath carried thee, as a man is wont to carry his little son, all the way that you have come, until you came to this place. 1:32. And yet for all this you did not believe the Lord your God, 1:33. Who went before you in the way, and marked out the place, wherein you should pitch your tents, in the night shewing you the way by fire, and in the day by the pillar of a cloud.
Líneas 18668–18692 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
1:34. Y cuando el Señor hubo oído la voz de vuestras palabras, se enojó y juró y dijo: 1:35. Ninguno de los hombres de esta generación malvada verá la buena tierra que prometí con juramento a vuestros padres: 1:36. Excepto Caleb hijo de Jephone, pues él la verá, y a él le daré la tierra que ha pisado y a sus hijos, porque ha seguido al Señor. 1:37. Tampoco es de extrañar su indignación contra el pueblo, puesto que el Señor se enojó también conmigo por vuestra causa y dijo: Tampoco tú entrarás allí. 1:38. Pero Josué hijo de Nun, tu ministro, entrará en tu lugar; exhórtalo y anímalo, y dividirá por suerte la tierra para Israel. 1:39. Vuestros niños, de quienes dijisteis que serían llevados cautivos, y vuestros hijos que hoy no conocen la diferencia entre el bien y el mal, ellos entrarán; y les daré la tierra y la poseerán. 1:40. Pero volveos y entrad en el desierto por el camino del Mar Rojo.
Ver original en inglés
1:34. And when the Lord had heard the voice of your words, he was angry and swore, and said: 1:35. Not one of the men of this wicked generation shall see the good land, which I promised with an oath to your fathers: 1:36. Except Caleb the son of Jephone: for he shall see it, and to him I will give the land that he hath trodden upon, and to his children, because he hath followed the Lord. 1:37. Neither is his indignation against the people to be wondered at, since the Lord was angry with me also on your account, and said: Neither shalt thou go in thither. 1:38. But Josue the son of Nun, thy minister, he shall go in for thee: exhort and encourage him, and he shall divide the land by lot to Israel. 1:39. Your children, of whom you said that they should be led away captives, and your sons who know not this day the difference of good and evil, they shall go in: and to them I will give the land, and they shall possess it. 1:40. But return you and go into the wilderness by the way of the Red Sea.
Líneas 18694–18713 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
1:41. Y me respondisteis: Hemos pecado contra el Señor; subiremos y combatiremos como el Señor nuestro Dios ha mandado. Y cuando fuisteis preparados y armados hacia la montaña, 1:42. El Señor me dijo: Diles: No subáis ni combatáis, pues no estoy con vosotros, para que no caigáis ante vuestros enemigos. 1:43. Hablé y no escuchasteis; sino que, resistiendo al mandamiento del Señor e hinchándoos de orgullo, subisteis a la montaña. 1:44. Y el amorreo que habitaba en las montañas salió y os encontró, os persiguió como hacen las abejas y os hizo una matanza desde Seir hasta Horma. 1:45. Y cuando volvisteis y llorasteis ante el Señor, no os oyó ni quiso ceder a vuestra voz. 1:46. Así permanecisteis en Cadesbarne mucho tiempo.
Ver original en inglés
1:41. And you answered me: We have sinned against the Lord: we will go up and fight, as the Lord our God hath commanded. And when you went ready armed unto the mountain, 1:42. The Lord said to me: Say to them: Go not up, and fight not, for I am not with you: lest you fall before your enemies. 1:43. I spoke, and you hearkened not: but resisting the commandment of the Lord, and swelling with pride, you went up into the mountain. 1:44. And the Amorrhite that dwelt in the mountains coming out, and meeting you, chased you, as bees do: and made slaughter of you from Seir as far as Horma. 1:45. And when you returned and wept before the Lord, he heard you not, neither would he yield to your voice. 1:46. So you abode in Cadesbarne a long time.
