Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.
Biblia · Atlas of Saints
2 Macabeos, capítulo 6
Resumen del capítulo
¿Por qué rechaza Eleazar la apariencia propuesta de cumplimiento?
Eleazar rechaza el disimulo ofrecido porque podría engañar a los jóvenes y deshonrar su edad, mientras el autor explica por separado las calamidades de la nación como corrección.
Explicación del capítulo
No mucho después, el rey envía a un anciano de Antioquía para obligar a los judíos a abandonar las leyes ancestrales y divinas. Ordena contaminar el templo de Jerusalén y llamarlo de Júpiter Olympius, y el de Garazim de Júpiter Hospitalis, según sus habitantes. La nota identifica este último como el templo samaritano y explica Hospitalis como perteneciente a extraños, aplicable porque eran originalmente extraños. El comisionado no es llamado ateniense aquí.
La invasión de males es grave. El desenfreno y los festejos gentiles llenan el templo, con hombres acostados con mujeres lascivas; mujeres entran voluntariamente en los lugares santos y traen cosas ilícitas. El altar contiene cosas prohibidas por la ley. No se observan sábados ni días solemnes ancestrales, y nadie profesa abiertamente ser judío. La amarga coacción lleva al pueblo a sacrificios en el cumpleaños del rey, y la fiesta de Baco trae recorridos forzados con coronas de hiedra. Un decreto a ciudades gentiles vecinas, sugerido por los Ptolemeans, extiende el sacrificio obligatorio y la muerte por no conformarse. No se proporcionan cumpleaños mensuales, frecuencia anual ni una comida sacrificial específica.
Dos mujeres acusadas de circuncidar a sus hijos son llevadas públicamente por la ciudad con niños colgados de sus pechos y arrojadas de cabeza desde los muros. Otros que guardan secretamente el sábado en cuevas cercanas son descubiertos por Felipe y quemados porque por conciencia se abstienen de ayudarse con las manos ese día. La nota identifica a Felipe como gobernador de Jerusalén. No se declara traición de un informante.
El autor pide a los lectores no escandalizarse, sino entender estos acontecimientos como corrección y no destrucción de la nación. El castigo pronto, en lugar de permitir pecado prolongado, es llamado signo de gran bondad. A diferencia de otras naciones, a las que el Señor espera pacientemente para castigar en el juicio en la plenitud de sus pecados, no permite a su pueblo llegar a esa altura antes de la venganza. Nunca retira la misericordia; el castigo en la adversidad no significa abandono. Estos son comentarios del autor sobre las calamidades narradas. El pasaje no declara un umbral de culpa imperdonable ni identifica la causa de toda aflicción posterior.
Eleazar, un anciano y hermoso escriba principal, es presionado a abrir la boca para carne de cerdo. Elige muerte gloriosa sobre vida odiosa y avanza voluntariamente al tormento, resolviendo no hacer cosas ilícitas por la vida. El texto no dice que escupa carne ni esté en un potro. Viejos amigos entre los presentes lo apartan y proponen carne lícita para que finja haber comido carne sacrificial como se ordenó y así escape a la muerte. La nota llama malvada a su compasión porque propone salvarle la vida por disimulo.
Considerando la edad, las canas, el honor y la buena conducta desde niño, Eleazar responde sin demora según la ley santa de Dios que preferiría entrar en el otro mundo. A los noventa, el disimulo podría hacer que los jóvenes creyeran que había adoptado vida pagana. Engañarlos por una corta vida restante mancharía y maldeciría su vejez. Escapar al castigo humano no escaparía a la mano del Todopoderoso vivo ni muerto. Pretende una muerte valerosa digna de su edad y un ejemplo de fortaleza pronta y constante para jóvenes bajo las leyes santas.
Es llevado inmediatamente a la ejecución. Sus escoltas antes más benignos se enojan, interpretando sus palabras como arrogancia. Muriendo bajo azotes, gime al Señor del conocimiento santo: podría haber evitado la muerte, pero soporta intenso dolor corporal mientras su alma está contenta de sufrir porque teme a Dios. Su muerte deja a los jóvenes y a toda la nación memoria de virtud y fortaleza. La narración da sus razones declaradas y este ejemplo recordado sin añadir una regla general de que todo compromiso ambiguo sea equivalente a su propuesta.
La historia del capítulo
La coacción cambia el culto y la observancia pública, extendiéndose a ciudades vecinas y persecución mortal. El autor interrumpe con una advertencia sobre corrección y misericordia. Eleazar recibe entonces una propuesta concreta para salvar la vida, pero explica por qué su apariencia pública entra en conflicto con sus responsabilidades y su rendición de cuentas a Dios.
Lecciones para recordar
- El emisario es de Antioquía y los Ptolemeans sugieren el decreto a ciudades vecinas.
- Ni escupir carne ni un potro de ejecución están en este tramo admitido.
- Las razones de Eleazar incluyen a los jóvenes, su vejez y la mano del Todopoderoso; el dolor de su cuerpo y el contento del alma permanecen distintos.
Pon a prueba tu memoria
¿Qué sustituto lícito proponen los viejos amigos de Eleazar?
Edición y notas de la fuente
Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.
Líneas 108709–108777 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
6:1. Pero no mucho después el rey envió a cierto anciano de Antioquía para obligar a los judíos a apartarse de las leyes de sus padres y de Dios: 6:2. Y a contaminar el templo que estaba en Jerusalén y llamarlo templo de Júpiter Olympius, y el de Garazim de Júpiter Hospitalis, según eran los que habitaban el lugar. El de Gazarim.... Es decir, el templo de los samaritanos. Y como eran originalmente extraños, el nombre de Hospitalis (que significa de extraños o perteneciente a extraños) era aplicable al ídolo establecido en su templo. 6:3. Y muy mala fue esta invasión de males, y penosa para todos. 6:4. Pues el templo estaba lleno del desenfreno y los festejos de los gentiles y de hombres acostados con mujeres lascivas. Y mujeres se metían por propia voluntad en los lugares santos y traían cosas ilícitas. 6:5. También el altar estaba lleno de cosas ilícitas, prohibidas por las leyes. 6:6. Y ni se guardaban los sábados ni se observaban los días solemnes de los padres, ni ningún hombre profesaba claramente ser judío. 6:7. Pero eran llevados por amarga coacción a los sacrificios en el cumpleaños del rey; y cuando se guardaba la fiesta de Baco, eran obligados a recorrer con coronas de hiedra en honor de Baco. 6:8. Y salió un decreto a las ciudades vecinas de los gentiles, por sugerencia de los Ptolemeans, para que también actuaran de igual modo contra los judíos, obligándolos a sacrificar: 6:9. Y quien no se conformara con los caminos de los gentiles debía ser muerto; entonces podía verse miseria. 6:10. Pues dos mujeres fueron acusadas de haber circuncidado a sus hijos; después de llevarlas abiertamente por la ciudad con los niños colgados de sus pechos, las arrojaron de cabeza desde los muros. 6:11. Y otros que se habían reunido en cuevas cercanas y guardaban el sábado en privado, descubiertos por Felipe, fueron quemados con fuego, porque tenían escrúpulo de conciencia de ayudarse con las manos por la observancia religiosa del día. Felipe.... El gobernador de Jerusalén. 6:12. Ahora ruego a quienes lean este libro que no se escandalicen de estas calamidades, sino que consideren lo ocurrido, no como para destrucción, sino para corrección de nuestra nación. 6:13. Pues es signo de gran bondad que no se permita a los pecadores seguir en sus caminos por mucho tiempo, sino que sean castigados pronto. 6:14. Pues no como con otras naciones (a las que el Señor espera pacientemente para que, cuando venga el día del juicio, pueda castigarlas en la plenitud de sus pecados): 6:15. Así tampoco trata con nosotros, permitiendo que nuestros pecados lleguen a su altura y tomando entonces venganza de nosotros. 6:16. Y por tanto nunca retira de nosotros su misericordia; pero aunque castigue a su pueblo con adversidad, no lo abandona. 6:17. Pero baste esto en pocas palabras como advertencia a los lectores. Y ahora debemos llegar a la narración.
Ver original en inglés
6:1. But not long after the king sent a certain old man of Antioch, to compel the Jews to depart from the laws of their fathers and of God: 6:2. And to defile the temple that was in Jerusalem, and to call it the temple of Jupiter Olympius: and that in Garazim of Jupiter Hospitalis, according as they were that inhabited the place. That in Gazarim.... Viz., the temple of the Samaritans. And as they were originally strangers, the name of Hospitalis (which signifies of or belonging to strangers) was applicable to the idol set up in their temple. 6:3. And very bad was this invasion of evils, and grievous to all. 6:4. For the temple was full of the riot and revellings of the Gentiles: and of men lying with lewd women. And women thrust themselves of their accord into the holy places, and brought in things that were not lawful. 6:5. The altar also was filled with unlawful things, which were forbidden by the laws. 6:6. And neither were the sabbaths kept, nor the solemn days of the fathers observed, neither did any man plainly profess himself to be a Jew. 6:7. But they were led by bitter constraint on the king’s birthday to the sacrifices: and when the feast of Bacchus was kept, they were compelled to go about crowned with ivy in honour of Bacchus. 6:8. And there went out a decree into the neighbouring cities of the Gentiles, by the suggestion of the Ptolemeans, that they also should act in like manner against the Jews, to oblige them to sacrifice: 6:9. And whosoever would not conform themselves to the ways of the Gentiles, should be put to death: then was misery to be seen. 6:10. For two women were accused to have circumcised their children: whom, when they had openly led about through the city, with the infants hanging at their breasts, they threw down headlong from the walls. 6:11. And others that had met together in caves that were near, and were keeping the sabbath day privately, being discovered by Philip, were burnt with fire, because they made a conscience to help themselves with their hands, by reason of the religious observance of the day. Philip.... The governor of Jerusalem. 6:12. Now I beseech those that shall read this book, that they be not shocked at these calamities, but that they consider the things that happened, not as being for the destruction, but for the correction of our nation. 6:13. For it is a token of great goodness, when sinners are not suffered to go on in their ways for a long time, but are presently punished. 6:14. For, not as with other nations, (whom the Lord patiently expecteth, that when the day of judgment shall come, he may punish them in the fulness of their sins:) 6:15. Doth he also deal with us, so as to suffer our sins to come to their height, and then take vengeance on us. 6:16. And therefore he never withdraweth his mercy from us: but though he chastise his people with adversity he forsaketh them not. 6:17. But let this suffice in a few words for a warning to the readers. And now we must come to the narration.
Líneas 108779–108840 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
6:18. Eleazar, uno de los principales escribas, hombre avanzado en años y de hermoso semblante, era presionado a abrir la boca para comer carne de cerdo. 6:19. Pero él, eligiendo una muerte gloriosísima antes que una vida odiosa, avanzó voluntariamente al tormento. 6:20. Y considerando de qué modo debía llegar a él, soportando con paciencia, resolvió no hacer ninguna cosa ilícita por amor a la vida. 6:21. Pero los presentes, movidos por malvada compasión, por la antigua amistad que tenían con el hombre, apartándolo, deseaban traer carne que le fuera lícito comer para que hiciera como si hubiera comido, según había ordenado el rey, de la carne del sacrificio: Malvada compasión.... Su compasión era malvada en cuanto sugería aquella propuesta malvada de salvar su vida por disimulo. 6:22. Para que así pudiera ser librado de la muerte; y por su antigua amistad con el hombre le hicieron esta cortesía. 6:23. Pero comenzó a considerar la dignidad de su edad, sus años antiguos, el honor innato de su cabeza canosa y su buena vida y conducta desde niño; y respondió sin demora, según las ordenanzas de la ley santa hecha por Dios, diciendo que prefería ser enviado al otro mundo. 6:24. Pues no corresponde a nuestra edad, dijo, disimular, con lo que muchos jóvenes podrían pensar que Eleazar, a los noventa años, había pasado a la vida de los paganos: 6:25. Y así ellos, por mi disimulo y por un poco de tiempo de vida corruptible, serían engañados, y con ello traería mancha y maldición sobre mi vejez. 6:26. Pues aunque por el tiempo presente fuera librado de los castigos de los hombres, no escaparía a la mano del Todopoderoso ni vivo ni muerto. 6:27. Por tanto, saliendo valerosamente de esta vida, me mostraré digno de mi vejez: 6:28. Y dejaré un ejemplo de fortaleza a los jóvenes si con ánimo pronto y constancia sufro una muerte honrosa por las leyes más venerables y más santas. Y habiendo hablado así, fue llevado enseguida a la ejecución. 6:29. Y quienes lo llevaban y poco antes habían sido más benignos se tornaron a la ira por las palabras dichas, que pensaron pronunciadas por arrogancia. 6:30. Pero cuando estaba a punto de morir por los azotes, gimió y dijo: Oh Señor, que tienes el conocimiento santo, sabes manifiestamente que, aunque pudiera ser librado de la muerte, sufro dolores graves en el cuerpo; pero en el alma estoy muy contento de sufrir estas cosas, porque te temo. 6:31. Así murió este hombre, dejando no solo a los jóvenes sino también a toda la nación la memoria de su muerte como ejemplo de virtud y fortaleza.
Ver original en inglés
6:18. Eleazar one of the chief of the scribes, a man advanced in years, and of a comely countenance, was pressed to open his mouth to eat swine’s flesh. 6:19. But he, choosing rather a most glorious death than a hateful life, went forward voluntarily to the torment. 6:20. And considering in what manner he was to come to it, patiently bearing, he determined not to do any unlawful things for the love of life. 6:21. But they that stood by, being moved with wicked pity, for the old friendship they had with the man, taking him aside, desired that flesh might be brought which it was lawful for him to eat, that he might make as if he had eaten, as the king had commanded, of the flesh of the sacrifice: Wicked pity.... Their pity was wicked, inasmuch as it suggested that wicked proposal of saving his life by dissimulation. 6:22. That by so doing he might be delivered from death; and for the sake of their old friendship with the man, they did him this courtesy. 6:23. But he began to consider the dignity of his age, and his ancient years, and the inbred honour of his grey head, and his good life and conversation from a child; and he answered without delay, according to the ordinances of the holy law made by God, saying, that he would rather be sent into the other world. 6:24. For it doth not become our age, said he, to dissemble: whereby many young persons might think that Eleazar, at the age of fourscore and ten years, was gone over to the life of the heathens: 6:25. And so they, through my dissimulation, and for a little time of a corruptible life, should be deceived, and hereby I should bring a stain and a curse upon my old age. 6:26. For though, for the present time, I should be delivered from the punishments of men, yet should I not escape the hand of the Almighty neither alive nor dead. 6:27. Wherefore, by departing manfully out of this life, I shall shew myself worthy of my old age: 6:28. And I shall leave an example of fortitude to young men, if with a ready mind and constancy I suffer an honourable death, for the most venerable and most holy laws. And having spoken thus, he was forthwith carried to execution. 6:29. And they that led him, and had been a little before more mild, were changed to wrath for the words he had spoken, which they thought were uttered out of arrogancy. 6:30. But when he was now ready to die with the stripes, he groaned: and said: O Lord, who hast the holy knowledge, thou knowest manifestly that whereas I might be delivered from death, I suffer grievous pains in body: but in soul am well content to suffer these things, because I fear thee. 6:31. Thus did this man die, leaving not only to young men, but also to the whole nation, the memory of his death, for an example of virtue and fortitude.
