Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.
Biblia · Atlas of Saints
Números, capítulo 23
Resumen del capítulo
¿Por qué las repetidas peticiones de Balac de una maldición resultan en bendiciones para Israel?
El Señor pone las palabras en la boca de Balaam y Balaam dice que solo puede decir lo que el Señor manda. Trasladarse a otro lugar no produce la maldición que Balac busca: Balaam dice que ha sido traído para bendecir y no puede impedir la bendición.
Explicación del capítulo
Balaam dice a Balac que construya siete altares y prepare siete becerros y siete carneros. Balac hace lo indicado y juntos ponen un becerro y un carnero sobre cada altar. Balaam dice a Balac que permanezca junto a su ofrenda quemada mientras va a ver si el Señor se encuentra con él; promete decir todo lo que el Señor mande. Va rápidamente, Dios se encuentra con él y Balaam informa de los siete altares y un becerro y carnero sobre cada uno. El Señor pone la palabra en su boca y lo envía de vuelta a hablar a Balac. Balaam vuelve y encuentra a Balac junto a su ofrenda quemada con todos los príncipes moabitas.
Balaam toma su parábola, diciendo que Balac, rey de los moabitas, lo trajo de Aram y los montes del este para maldecir a Jacob y apresurarse a detestar a Israel. Pregunta cómo puede maldecir a alguien que Dios no ha maldecido o detestar a alguien que el Señor no detesta. Dice que verá a Israel desde las cimas de las rocas y los contemplará desde las colinas: este pueblo habitará solo y no será contado entre las naciones. Pregunta quién puede contar el polvo de Jacob o conocer el número del linaje de Israel. Desea que su alma muera la muerte de los justos y que su propio último fin sea como el de ellos.
Balac pregunta qué hace Balaam: lo mandó llamar para una maldición contra sus enemigos, pero Balaam los bendice en cambio. Balaam pregunta si puede decir algo distinto de lo que el Señor manda. Balac lo lleva a otro lugar donde puede ver parte de Israel, aunque no todo, y le pide que los maldiga allí. En un lugar alto en la cima del monte Phasga, Balaam construye siete altares y pone un becerro y carnero sobre cada uno. Dice a Balac que permanezca junto a su ofrenda quemada mientras va a encontrarse con el Señor. El Señor se encuentra con él, pone la palabra en su boca y lo envía de vuelta con lo que ha de decir. Balac está junto al sacrificio con los príncipes moabitas y pregunta qué ha hablado el Señor.
Balaam comienza su parábola diciendo a Balac, hijo de Sephor, que se levante, escuche y oiga. Dice que Dios no es un hombre que miente ni hijo de hombre que cambia. Si Dios ha dicho algo, ¿no lo hará? Si ha hablado, ¿no lo cumplirá? Balaam dice que fue traído para bendecir y no puede impedir la bendición.
La parábola dice que no hay ídolo en Jacob ni dios en imagen visto en Israel. El Señor su Dios está con ellos y el sonido de la victoria del rey está entre ellos. Dios sacó a Israel de Egipto; su fuerza se compara con un rinoceronte. No hay adivinación de augurios en Jacob ni adivinación en Israel. En sus tiempos se dirá a Jacob e Israel lo que Dios ha hecho. El pueblo se levantará como una leona y se alzará como un león, sin acostarse hasta devorar la presa y beber la sangre de los muertos.
Balac dice a Balaam que ni maldiga ni bendiga a Israel. Balaam le recuerda que dijo que haría todo lo que Dios mande. Balac propone otro lugar, preguntándose si Dios podría permitir una maldición desde allí. Lo lleva a la cima del monte Phogor, que mira hacia el desierto. Balaam vuelve a pedir siete altares, siete becerros y siete carneros. Balac hace lo indicado y pone un becerro y carnero sobre cada altar. El capítulo termina con esta preparación, antes del discurso siguiente.
La historia del capítulo
Balac cambia el lugar desde donde Balaam ve a Israel, pero la fuente de las palabras de Balaam sigue siendo la misma. Tanto en el primer lugar como en el monte Phasga, el Señor se encuentra con Balaam, pone la palabra en su boca y lo envía de vuelta. La petición de Balac se refiere a una maldición; la respuesta de Balaam se refiere al mandato que debe hablar.
La segunda parábola hace explícito ese límite mediante sus preguntas sobre la veracidad y cumplimiento de Dios, seguidas de la afirmación de Balaam de que no puede impedir la bendición. Balac pide después ni maldición ni bendición y propone otro lugar. El relato recoge estas peticiones cambiantes sin explicar una teoría pagana sobre la geografía ni soborno sacrificial. Termina en Phogor con los altares y animales preparados; el discurso siguiente todavía no se narra.
Lecciones para recordar
- Un lugar cambiado no cambia la fuente registrada de las palabras. El Señor da a Balaam qué decir en ambos lugares y no sigue la maldición solicitada.
- La segunda parábola liga la bendición a la palabra de Dios. Sus preguntas plantean si Dios hará y cumplirá lo que ha dicho; Balaam dice después que no puede impedir la bendición.
- El final del capítulo cuenta. Los altares de Phogor están preparados, pero el discurso allí todavía no ha ocurrido en este capítulo. Conservar ese límite impide tratar un resultado posterior como ya conocido.
Pon a prueba tu memoria
¿Cómo explican los encuentros repetidos con el Señor la diferencia entre las peticiones de Balac y los discursos de Balaam?
Edición y notas de la fuente
Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.
Líneas 16892–16916 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
Números, capítulo 23 Balaam, en lugar de maldecir a Israel, es obligado a bendecirlos y profetizar cosas buenas de ellos. 23:1. Y Balaam dijo a Balac: Constrúyeme aquí siete altares y prepara otros tantos becerros y el mismo número de carneros. 23:2. Y cuando hubo hecho según la palabra de Balaam, pusieron juntos un becerro y un carnero sobre cada altar. 23:3. Y Balaam dijo a Balac: Quédate un momento junto a tu ofrenda quemada hasta que vaya a ver si quizá el Señor se encuentra conmigo, y todo lo que mande te lo diré. 23:4. Y cuando hubo ido con rapidez, Dios se encontró con él. Y Balaam, hablándole, dijo: He erigido siete altares y he puesto en cada uno un becerro y un carnero. 23:5. Y el Señor puso la palabra en su boca y dijo: Vuelve a Balac y así hablarás. 23:6. Al volver encontró a Balac junto a su ofrenda quemada con todos los príncipes de los moabitas.
Ver original en inglés
Numbers Chapter 23 Balaam, instead of cursing Israel, is obliged to bless them, and prophesy good things of them. 23:1. And Balaam said to Balac: Build me here seven altars, and prepare as many calves, and the same number of rams. 23:2. And when he had done according to the word of Balaam, they laid together a calf and a ram upon every altar. 23:3. And Balaam said to Balac: Stand a while by thy burnt offering, until I go, to see if perhaps the Lord will meet me, and whatsoever he shall command, I will speak to thee. 23:4. And when he was gone with speed, God met him. And Balaam speaking to him, said: I have erected seven altars, and have laid on everyone a calf and a ram. 23:5. And the Lord put the word in his mouth, and said: Return to Balac, and thus shalt thou speak. 23:6. Returning he found Balac standing by his burnt offering, with all the princes of the Moabites:
Líneas 16917–16931 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
23:7. Y tomando su parábola, dijo: Balac, rey de los moabitas, me ha traído de Aram, de los montes del este: Ven, dijo, y maldice a Jacob; apresúrate y detesta a Israel. 23:8. ¿Cómo maldeciré a quien Dios no ha maldecido? ¿De qué modo detestaría a quien el Señor no detesta? 23:9. Lo veré desde las cimas de las rocas y lo contemplaré desde las colinas. Este pueblo habitará solo y no será contado entre las naciones. 23:10. ¿Quién puede contar el polvo de Jacob y conocer el número del linaje de Israel? Que mi alma muera la muerte de los justos y que mi último fin sea como el de ellos.
Ver original en inglés
23:7. And taking up his parable, he said: Balac king of the Moabites hath brought me from Aram, from the mountains of the east: Come, said he, and curse Jacob: make haste and detest Israel. 23:8. How shall I curse him, whom God hath not cursed? By what means should I detest him, whom the Lord detesteth not? 23:9. I shall see him from the tops of the rocks, and shall consider him from the hills. This people shall dwell alone, and shall not be reckoned among the nations. 23:10. Who can count the dust of Jacob, and know the number of the stock of Israel? Let my soul die the death of the just, and my last end be like to them.
Líneas 16932–16955 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
23:11. Y Balac dijo a Balaam: ¿Qué es esto que haces? Te mandé llamar para maldecir a mis enemigos y tú, por el contrario, los bendices. 23:12. Él le respondió: ¿Puedo decir algo más que lo que el Señor manda? 23:13. Balac, por tanto, dijo: Ven conmigo a otro lugar desde donde puedas ver parte de Israel y no puedas verlos a todos; maldícelos desde allí. 23:14. Y cuando lo hubo llevado a un lugar alto sobre la cima del monte Phasga, Balaam construyó siete altares y, poniendo sobre cada uno un becerro y un carnero, 23:15. Dijo a Balac: Quédate aquí junto a tu ofrenda quemada mientras voy a encontrarme con él. 23:16. Y cuando el Señor se hubo encontrado con él y puso la palabra en su boca, dijo: Vuelve a Balac y así le dirás. 23:17. Al volver lo encontró junto a su sacrificio quemado y a los príncipes de los moabitas con él. Y Balac le dijo: ¿Qué ha hablado el Señor?
Ver original en inglés
23:11. And Balac said to Balaam: What is this that thou dost? I sent for thee to curse my enemies: and thou contrariwise blessest them. 23:12. He answered him: Can I speak any thing else but what the Lord commandeth? 23:13. Balac therefore said: Come with me to another place from whence thou mayest see part of Israel, and canst not see them all: curse them from thence. 23:14. And when he had brought him to a high place, upon the top of mount Phasga, Balaam built seven altars, and laying on every one a calf and a ram, 23:15. He said to Balac: Stand here by thy burnt offering while I go to meet him. 23:16. And when the Lord had met him, and had put the word in his mouth, he said: Return to Balac, and thus shalt thou say to him. 23:17. Returning he found him standing by his burnt sacrifice, and the princes of the Moabites with him. And Balac said to him: What hath the Lord spoken?
Líneas 16956–16964 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
23:18. Pero él, tomando su parábola, dijo: Levántate, Balac, y presta oído; escucha, hijo de Sephor. 23:19. Dios no es un hombre para que mienta ni hijo de hombre para que cambie. ¿Ha dicho, pues, y no hará? ¿Ha hablado y no cumplirá? 23:20. Fui traído para bendecir; no puedo impedir la bendición.
Ver original en inglés
23:18. But he taking up his parable, said: Stand, O Balac, and give ear: hear, thou son of Sephor: 23:19. God is not a man, that he should lie, nor is the son of man, that he should be changed. Hath he said then, and will he not do? hath he spoken, and will he not fulfil? 23:20. I was brought to bless, the blessing I am not able to hinder.
Líneas 16965–16979 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
23:21. No hay ídolo en Jacob ni se ve un dios en imagen en Israel. El Señor su Dios está con él y el sonido de la victoria del rey está en él. 23:22. Dios lo ha sacado de Egipto, cuya fuerza es como la del rinoceronte. 23:23. No hay adivinación de augurios en Jacob ni adivinación en Israel. En sus tiempos se dirá a Jacob y a Israel lo que Dios ha obrado. 23:24. Mira, el pueblo se levantará como una leona y se alzará como un león; no se acostará hasta devorar la presa y beber la sangre de los muertos.
Ver original en inglés
23:21. There is no idol in Jacob, neither is there an image god to be seen in Israel. The Lord his God is with him, and the sound of the victory of the king in him. 23:22. God hath brought him out of Egypt, whose strength is like to the rhinoceros. 23:23. There is no soothsaying in Jacob, nor divination in Israel. In their times it shall be told to Jacob and to Israel what God hath wrought. 23:24. Behold the people shall rise up as a lioness, and shall lift itself up as a lion: it shall not lie down till it devour the prey, and drink the blood of the slain.
Líneas 16980–16998 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
23:25. Y Balac dijo a Balaam: Ni lo maldigas ni lo bendigas. 23:26. Y él dijo: ¿No te dije que todo lo que Dios me mandara lo haría? 23:27. Y Balac le dijo: Ven y te llevaré a otro lugar, si acaso le place a Dios que los maldigas desde allí. 23:28. Y cuando lo hubo llevado sobre la cima del monte Phogor, que mira hacia el desierto, 23:29. Balaam le dijo: Constrúyeme aquí siete altares y prepara otros tantos becerros y el mismo número de carneros. 23:30. Balac hizo como Balaam había dicho y puso sobre cada altar un becerro y un carnero.
Ver original en inglés
23:25. And Balac said to Balaam: Neither curse, nor bless him. 23:26. And he said: Did I not tell thee, that whatsoever God should command me, that I would do? 23:27. And Balac said to him: Come and I will bring thee to another place; if peradventure it please God that thou mayest curse them from thence. 23:28. And when he had brought him upon the top of mount Phogor, which looketh towards the wilderness, 23:29. Balaam said to him: Build me here seven altars, and prepare as many calves, and the same number of rams. 23:30. Balac did as Balaam had said: and he laid on every altar, a calf and a ram.
