Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.
Biblia · Atlas of Saints
Apocalipsis, capítulo 2
Resumen del capítulo
¿Cómo evalúa Cristo glorificado la fidelidad espiritual de las iglesias de Éfeso, Esmirna, Pérgamo y Tiatira en Apocalipsis 2?
Apocalipsis 2 comunica los mensajes proféticos de Cristo a cuatro iglesias asiáticas: elogia la vigilancia doctrinal, la perseverancia en la pobreza y el testimonio firme, mientras exige estrictamente penitencia por abandonar la primera caridad, transigir con vínculos paganos y tolerar falsas profetisas.
Explicación del capítulo
San Juan recibe dictados proféticos de Cristo glorificado dirigidos a los obispos que presiden cuatro congregaciones destacadas de Asia Menor. Al dirigirse al ángel de la iglesia de Éfeso, el Señor se identifica como aquel que sostiene las siete estrellas en su mano derecha y camina entre los siete candeleros de oro. Elogia a los efesios por su trabajo incansable, su paciencia y su firme negativa a tolerar a los malvados, alabando su discernimiento al examinar a quienes afirmaban falsamente poseer autoridad apostólica y desenmascararlos como mentirosos. Pese a su fortaleza perseverante al soportar pruebas por su nombre sin desfallecer, Cristo les hace una seria advertencia: han abandonado su caridad inicial. Les manda recordar la altura espiritual de la que han caído, arrepentirse y realizar sus primeras obras, advirtiendo que la negligencia persistente hará que quite su candelero de su lugar. Sin embargo, reconoce su justo odio a las acciones licenciosas de los nicolaítas, que él también detesta, y promete que al vencedor se le concederá comer del árbol de la vida que florece en el paraíso de Dios. Al pasar a la iglesia de Esmirna, Cristo se revela como el Primero y el Último, que sufrió la muerte y volvió a vivir. Reconoce su pobreza exterior y su gran aflicción, afirmando que son verdaderamente ricos en gracia celestial, mientras condena las calumnias maliciosas de quienes afirman ser judíos pero constituyen una sinagoga de Satanás. Al exhortarlos a no temer la persecución que se aproxima, Cristo predice que el diablo arrojará a algunos a prisión para probarlos, y anuncia diez días de tribulación. Los insta a permanecer fieles hasta la muerte física para recibir la corona de la vida, asegurando al vencedor que jamás sufrirá daño por la segunda muerte.
Al dirigir su mensaje a la iglesia de Pérgamo, Cristo habla como juez soberano que empuña la espada afilada de dos filos. Reconoce el ambiente peligroso donde reside la congregación y que su ciudad alberga la propia sede de Satanás. El Señor elogia su fidelidad inquebrantable al mantenerse firmes en su nombre y negarse a renunciar a su fe incluso durante los días de persecución sangrienta en que Antipas, su testigo fiel, fue martirizado entre ellos. Sin embargo, Cristo les reprocha que alberguen dentro de su comunidad a seguidores de doctrinas perniciosas. Algunos mantienen las enseñanzas corruptas de Balaam, que instruyó a Balac para poner obstáculos ante los israelitas, induciéndolos a comer alimentos sacrificados a los ídolos y cometer fornicación. Otros se aferran a las doctrinas perversas de los nicolaítas. Cristo manda una penitencia inmediata y advierte que, si no se reforman, vendrá pronto a combatir esas influencias corruptoras con la espada de su boca. Al alma fiel que vence estas concesiones morales, Cristo promete el sustento del maná escondido y una ficha blanca inscrita con un nombre nuevo conocido solamente por quien lo recibe.
El mensaje final del capítulo se dirige al ángel de la iglesia de Tiatira de parte del Hijo de Dios, cuyos ojos arden como llamas y cuyos pies brillan como bronce refinado. Cristo elogia las virtudes de la congregación, señalando su fe, caridad, ministerio activo, paciencia y la loable realidad de que sus obras recientes superan sus esfuerzos iniciales. Pero presenta una grave acusación por tolerar a Jezabel, una mujer que se proclama profetisa y seduce a sus siervos para que cometan fornicación y consuman sacrificios idolátricos. Aunque se le concedió tiempo abundante para arrepentirse, se niega obstinadamente a renunciar a su maldad. Por ello, Cristo declara que la arrojará a un lecho y hundirá a sus cómplices adúlteros en una tribulación profunda si no hacen penitencia, mientras castiga a sus hijos con juicio mortal. Mediante esta retribución, todas las iglesias reconocerán que Cristo escudriña lo más profundo de los riñones y los corazones, dando a cada persona según sus obras. Al resto fiel de Tiatira que ha rechazado esta doctrina venenosa y se ha negado a explorar las llamadas profundidades de Satanás, Cristo no impone otra carga que mantenerse firmes en lo que poseen hasta su regreso. A todo discípulo que vence y guarda sus obras hasta el fin, Cristo promete autoridad sobre las naciones para gobernarlas con una vara de hierro, comparando su quebrantamiento con el de una vasija de alfarero, compartiendo el dominio real que recibió de su Padre y concediendo al vencedor el radiante lucero de la mañana. El obispo Challoner observa que este poder prometido demuestra cómo los santos que reinan con Cristo en el cielo reciben autoridad para presidir naciones y provincias como patronos y para venir con él al fin del mundo a ejecutar su voluntad contra quienes no han guardado sus mandamientos.
La historia del capítulo
Contexto: Cuatro mensajes se dirigen a los ángeles de Éfeso, Esmirna, Pérgamo y Tiatira; el encabezamiento los llama ángeles u obispos.
Lo que está en juego: La primera caridad, la pobreza y la tribulación, la doctrina de Balaam y los nicolaítas y la tolerancia de Jezabel reciben valoraciones distintas.
Acción y razonamiento: Los mensajes elogian las obras y la perseverancia, llaman a la penitencia, anuncian pruebas y mandan mantenerse firmes.
Consecuencia: Se relatan la muerte de Antipas y la negativa de Jezabel; la remoción, el conflicto, el juicio y las recompensas se amenazan o prometen, no se presentan como consumados.
Límites: Diez días especifica la tribulación, no necesariamente una condena de prisión. No se identifica a los hijos como descendencia espiritual. La anotación sobre el poder sobre las naciones incluye el patronazgo y la ejecución final de la voluntad de Cristo.
Lecciones para recordar
- La perseverancia de Éfeso no borra el reproche por la primera caridad.
- Esmirna es llamada rica pese a su pobreza y exhortada a la fidelidad ante la prueba anunciada.
- Pérgamo y Tiatira reciben reproches concretos y advertencias condicionales, con promesas distintas para el vencedor.
Pon a prueba tu memoria
¿Qué título o símbolo de autoridad celestial promete Cristo dar al vencedor que guarda sus obras hasta el fin en Tiatira?
Edición y notas de la fuente
Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.
Líneas 138555–138578 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
2:1. Escribe al ángel de la iglesia de Éfeso: Esto dice el que sostiene las siete estrellas en su mano derecha, el que camina en medio de los siete candeleros de oro: 2:2. Conozco tus obras, tu trabajo y tu paciencia, y cómo no puedes soportar a los malvados. Y has probado a los que dicen ser apóstoles y no lo son, y los has hallado mentirosos: 2:3. Y tienes paciencia, has soportado por mi nombre y no has desfallecido. 2:4. Pero tengo algo contra ti, porque has dejado tu primera caridad. 2:5. Recuerda, pues, de dónde has caído; haz penitencia y realiza las primeras obras. De lo contrario, vengo a ti y moveré tu candelero de su lugar, a menos que hagas penitencia. 2:6. Pero tienes esto: odias las obras de los nicolaítas, que yo también odio. 2:7. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias: Al que vence le daré a comer del árbol de la vida que está en el paraíso de mi Dios.
Ver original en inglés
2:1. Unto the angel of the church of Ephesus write: These things saith he who holdeth the seven stars in his right hand, who walketh in the midst of the seven golden candlesticks: 2:2. I know thy works and thy labour and thy patience and how thou canst not bear them that are evil. And thou hast tried them who say they are apostles and are not: and hast found them liars: 2:3. And thou hast patience and hast endured for my name and hast not fainted. 2:4. But I have somewhat against thee, because thou hast left thy first charity. 2:5. Be mindful therefore from whence thou art fallen: and do penance and do the first works. Or else I come to thee and will move thy candlestick out of its place, except thou do penance. 2:6. But this thou hast, that thou hatest the deeds of the Nicolaites, which I also hate. 2:7. He that hath an ear let him hear what the Spirit saith to the churches: To him that overcometh I will give to eat of the tree of life which is in the paradise of my God.
Líneas 138580–138593 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
2:8. Y escribe al ángel de la iglesia de Esmirna: Esto dice el Primero y el Último, que estuvo muerto y está vivo: 2:9. Conozco tu tribulación y tu pobreza; pero eres rico. Y eres blasfemado por los que dicen ser judíos y no lo son, sino que son la sinagoga de Satanás. 2:10. No temas ninguna de las cosas que sufrirás. He aquí que el diablo arrojará a algunos de vosotros a prisión, para que seáis probados; y tendréis tribulación durante diez días. Sé fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida. 2:11. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias: El que venza no sufrirá daño por la segunda muerte.
Ver original en inglés
2:8. And to the angel of the church of Smyrna write: These things saith the First and the Last, who was dead and is alive: 2:9. I know thy tribulation and thy poverty: but thou art rich. And thou art blasphemed by them that say they are Jews and are not, but are the synagogue of Satan. 2:10. Fear none of those things which thou shalt suffer. Behold, the devil will cast some of you into prison, that you may be tried: and you shall have tribulation ten days. Be thou faithful unto death: and I will give thee the crown of life. 2:11. He that hath an ear, let him hear what the Spirit saith to the churches: He that shall overcome shall not be hurt by the second death.
Líneas 138595–138616 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
2:12. Y escribe al ángel de la iglesia de Pérgamo: Esto dice el que tiene la espada afilada de dos filos: 2:13. Sé dónde habitas, donde está la sede de Satanás. Y te mantienes firme en mi nombre y no has negado mi fe. Incluso en aquellos días en que Antipas era mi testigo fiel, que fue muerto entre vosotros, donde habita Satanás. 2:14. Pero tengo unas pocas cosas contra ti, porque tienes allí a los que sostienen la doctrina de Balaam, que enseñó a Balac a poner un tropiezo ante los hijos de Israel, para comer y cometer fornicación. 2:15. Así tienes también a los que sostienen la doctrina de los nicolaítas. 2:16. Del mismo modo, haz penitencia. Si no, vendré pronto a ti y combatiré contra ellos con la espada de mi boca. 2:17. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias: Al que vence le daré el maná escondido y le daré una ficha blanca; y en la ficha, un nombre nuevo escrito, que nadie conoce sino el que lo recibe.
Ver original en inglés
2:12. And to the angel of the church of Pergamus write: These things saith he that hath the sharp two-edged sword: 2:13. I know where thou dwellest, where the seat of Satan is. And thou holdest fast my name and hast not denied my faith. Even in those days when Antipas was my faithful witness, who was slain among you, where Satan dwelleth. 2:14. But I have against thee a few things: because thou hast there them that hold the doctrine of Balaam who taught Balac to cast a stumblingblock before the children of Israel, to eat and to commit fornication. 2:15. So hast thou also them that hold the doctrine of the Nicolaites. 2:16. In like manner do penance. If not, I will come to thee quickly and will fight against them with the sword of my mouth. 2:17. He that hath an ear, let him hear what the Spirit saith to the churches: To him that overcometh I will give the hidden manna and will give him a white counter: and in the counter, a new name written, which no man knoweth but he that receiveth it.
Líneas 138618–138663 del original inglés
Traducción al español de Atlas of Saints
2:18. Y escribe al ángel de la iglesia de Tiatira: Esto dice el Hijo de Dios, que tiene los ojos como una llama de fuego y los pies como bronce fino. 2:19. Conozco tus obras, tu fe, tu caridad, tu ministerio, tu paciencia y tus últimas obras, que son más que las primeras. 2:20. Pero tengo unas pocas cosas contra ti, porque permites que la mujer Jezabel, que se llama a sí misma profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos para cometer fornicación y comer cosas sacrificadas a los ídolos. 2:21. Y le di un tiempo para que hiciera penitencia; y ella no quiere arrepentirse de su fornicación. 2:22. He aquí que la arrojaré a un lecho; y los que cometen adulterio con ella estarán en muy gran tribulación, a menos que hagan penitencia de sus obras, 2:23. Y mataré a sus hijos con muerte; y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriña los riñones y los corazones. Y daré a cada uno de vosotros según vuestras obras. Pero a vosotros os digo, 2:24. Y al resto que está en Tiatira: A cuantos no tienen esta doctrina y no han conocido las profundidades de Satanás, como dicen: No pondré sobre vosotros ninguna otra carga. 2:25. Pero lo que tenéis, mantenedlo firme hasta que venga. 2:26. Y al que venza y guarde mis obras hasta el fin, le daré poder sobre las naciones. Poder sobre las naciones.... Esto muestra que los santos que están con Cristo nuestro Señor en el cielo reciben de él poder para presidir naciones y provincias como patronos; y vendrán con él al fin del mundo para ejecutar su voluntad contra quienes no han guardado sus mandamientos. 2:27. Y las gobernará con una vara de hierro; y como la vasija de un alfarero serán quebrantadas: 2:28. Como yo también he recibido de mi Padre. Y le daré el lucero de la mañana. 2:29. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.
Ver original en inglés
2:18. And to the angel of the church of Thyatira write: These things saith the Son of God, who hath his eyes like to a flame of fire and his feet like to fine brass. 2:19. I know thy works and thy faith and thy charity and thy ministry and thy patience and thy last works, which are more than the former. 2:20. But I have against thee a few things: because thou sufferest the woman Jezabel, who calleth herself a prophetess, to teach and to seduce my servants, to commit fornication and to eat of things sacrificed to idols. 2:21. And I gave her a time that she might do penance: and she will not repent of her fornication. 2:22. Behold, I will cast her into a bed: and they that commit adultery with her shall be in very great tribulation, except they do penance from their deeds, 2:23. And I will kill her children with death: and all the churches shall know that I am he that searcheth the reins and hearts. And I will give to every one of you according to your works. But to you I say, 2:24. And to the rest who are at Thyatira: Whosoever have not this doctrine and who have not known the depths of Satan, as they say: I will not put upon you any other burthen. 2:25. Yet that which you have, hold fast till I come. 2:26. And he that shall overcome and keep my works unto the end, I will give him power over the nations. Power over the nations.... This shews, that the saints, who are with Christ our Lord in heaven, receive power from him to preside over nations and provinces, as patrons; and shall come with him at the end of the world to execute his will against those who have not kept his commandments. 2:27. And he shall rule them with a rod of iron: and as the vessel of a potter they shall be broken: 2:28. As I also have received of my Father. And I will give him the morning star. 2:29. He that hath an ear, let him hear what the Spirit saith to the churches.
