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Atlas of Saints

1 Reyes

Capítulo 20 · Douay–Rheims / Challoner

Traducción en borrador de Atlas of Saints. La revisión humana sigue pendiente; pueden existir errores o cuestiones de la fuente sin resolver.

Biblia · Atlas of Saints

1 Reyes, capítulo 20

Resumen del capítulo

¿Por qué condena el profeta a Achab después de que derrote a Benadad dos veces?

Achab hace una alianza con Benadad y lo deja ir. El profeta dice que el Señor lo condena por soltar a un hombre digno de muerte: la vida de Achab será por la vida de ese hombre y su pueblo por el pueblo de ese hombre.

Explicación del capítulo

Benadad, rey de Siria, reúne todo su ejército con treinta y dos reyes, caballos y carros. Sube contra Samaria, lucha contra ella y la sitia. Envía mensajeros a la ciudad a Achab, rey de Israel, reclamando como suyos la plata, el oro, las esposas y los hijos más hermosos de Achab. Achab responde que, según la palabra de Benadad, él y todo lo que tiene le pertenecen. Se dirige a Benadad como su señor y rey.

Los mensajeros vuelven con una exigencia de entregar la plata, el oro, las esposas y los hijos. Benadad dice que enviará a sus criados mañana a la misma hora a registrar la casa de Achab y las casas de sus criados y llevarse cuanto les agrade. Achab llama a todos los ancianos de la tierra y les dice que observen y vean las trampas que Benadad les tiende. Dice que no rechazó la exigencia anterior de sus esposas, hijos, plata y oro. Todos los ancianos y todo el pueblo le dicen que no escuche ni consienta.

Achab dice a los mensajeros que informen de que hará todo lo que Benadad le pidió primero, pero no puede hacer esto adicional. Los mensajeros que vuelven llevan esa respuesta a Benadad. Benadad vuelve a enviar invocando castigo de los dioses sobre sí y más aún si el polvo de Samaria bastará para puñados para todos sus seguidores. Achab responde con la advertencia: «Que no se jacte el ceñido como el desceñido».

La nota separada de Challoner explica el proverbio: un hombre no debe jactarse antes de la victoria. El momento de gloriarse es cuando se quita la armadura tras vencer a su adversario.

Benadad oye la respuesta mientras él y los reyes beben en pabellones. Ordena a sus criados rodear la ciudad y lo hacen. Un profeta viene a Achab con la palabra del Señor: el Señor entregará esa multitud sumamente grande en su mano aquel día para que pueda conocer al Señor. Achab pregunta por quién sucederá esto. La respuesta es por los criados de los príncipes de las provincias. Cuando Achab pregunta quién empezará a luchar, la respuesta es él. Reúne a 232 de esos criados, luego al pueblo, todos los hijos de Israel, que suman siete mil.

Salen al mediodía mientras Benadad bebe hasta embriagarse en su pabellón con los treinta y dos reyes que han venido a ayudarlo. Los criados de los príncipes de las provincias salen primero. Benadad envía y recibe noticia de que han salido hombres de Samaria. Ordena tomarlos vivos, tanto si vienen por paz como a luchar. Los criados salen y el resto del ejército sigue. Cada uno mata al hombre que viene contra él; los sirios huyen e Israel persigue. Benadad escapa a caballo con sus jinetes. El rey de Israel sale, derriba los caballos y carros y mata a los sirios en una gran matanza.

Un profeta dice al rey de Israel que vaya, se fortalezca y conozca y vea lo que hace porque el rey de Siria vendrá contra él el año próximo. Los criados del rey sirio dicen que los dioses de Israel son dioses de las colinas y que esto explica la victoria de Israel. Aconsejan luchar en las llanuras donde dicen que ganarán. También dicen a Benadad que quite a todos los reyes del ejército y los reemplace por capitanes y reponga los soldados, caballos y carros muertos hasta igualar las cifras anteriores. Vuelven a prometer victoria en las llanuras. Benadad cree su consejo y lo hace.

Al volver el año Benadad reúne a los sirios y va a Aphec a luchar contra Israel. Los hijos de Israel son reunidos, toman alimentos y salen por el otro lado. Acampan frente a los sirios como dos pequeños rebaños de cabras mientras los sirios llenan la tierra. Un hombre de Dios viene al rey de Israel con la palabra del Señor: porque los sirios han dicho que el Señor es Dios de las colinas pero no de los valles, entregará toda esa gran multitud en la mano del rey y sabrán que él es el Señor.

Ambos ejércitos están ordenados uno contra otro siete días. Al séptimo día luchan y los hijos de Israel matan a cien mil soldados de a pie sirios en un día. Los que quedan huyen a Aphec donde el muro cae sobre veintisiete mil hombres restantes. Benadad huye a la ciudad, a una habitación dentro de otra.

Los criados de Benadad dicen que han oído que los reyes de la casa de Israel son misericordiosos. Proponen ponerse sacos en los lomos y cuerdas en las cabezas e ir al rey de Israel esperando que quizá salve sus vidas. Lo hacen y llevan la súplica de Benadad de que se le permita vivir. Achab dice que, si Benadad está aún vivo, es su hermano. Los hombres lo toman por buena suerte, recogen pronto la palabra de la boca de Achab y dicen: «Tu hermano Benadad». Achab les dice que lo traigan. Benadad sale a él y Achab lo sube a su carro.

Benadad promete restaurar las ciudades que su padre tomó al padre de Achab. Dice a Achab que se haga calles en Damasco como el padre de Benadad hizo en Samaria y dice que partirá después de hacer una alianza. Achab hace la alianza con él y lo deja ir.

Un hombre de los hijos de los profetas dice a su compañero en la palabra del Señor que lo golpee. El compañero se niega. El profeta dice que, porque no escuchó la palabra del Señor, un león lo matará cuando parta. Después de que se aleja un poco un león lo encuentra y lo mata. El profeta pide a otro hombre que lo golpee y ese hombre lo golpea y hiere. El profeta encuentra entonces al rey en el camino disfrazándose al rociar polvo sobre su rostro y ojos.

Cuando el rey pasa el profeta le grita con un caso: su siervo salió a luchar cuerpo a cuerpo; después de que un cierto hombre huyera, alguien se lo trajo para guardarlo. Se le dijo que si el hombre escapaba su propia vida sería por la de ese hombre o pagaría un talento de plata. Dice que mientras se apresuraba y se volvía de un lado a otro el hombre de repente ya no se veía. El rey responde que este es su juicio, que él mismo ha decretado.

El profeta enseguida se limpia el polvo del rostro y el rey de Israel lo reconoce como uno de los profetas. Habla la palabra del Señor: porque Achab ha soltado de su mano a un hombre digno de muerte, su vida será por la vida de ese hombre y su pueblo por el pueblo de ese hombre. El rey de Israel vuelve a su casa sin querer escuchar y llega furioso a Samaria.

La historia del capítulo

El sitio de Benadad empieza con una reclamación de la riqueza y familia de Achab. Achab acepta la primera exigencia pero, tras consultar a los ancianos y al pueblo, rechaza el registro adicional de su casa y de las casas de sus criados. El juramento de Benadad y el proverbio de Achab llevan a la orden de sitio; Challoner explica por separado el proverbio. La primera promesa profética nombra los medios y quién empezará. La salida al mediodía, la orden de Benadad de tomar vivos a los hombres y la lucha terminan en la huida de Siria. Una advertencia del ataque del año próximo va seguida del consejo de los criados sirios de cambiar comandantes, reponer las cifras del ejército y luchar en las llanuras. En Aphec la segunda promesa del Señor responde expresamente a su afirmación sobre colinas y valles. La batalla al séptimo día y el muro que cae preceden a la súplica de Benadad. Achab lo llama hermano, lo recibe en su carro, hace una alianza y lo libera. Un profeta obtiene una herida después de que un mandato rechazado trae muerte por un león. Disfrazado con polvo, presenta el caso del hombre escapado y obtiene el juicio de Achab antes de revelarse y anunciar la consecuencia de liberar a Benadad.

Lecciones para recordar

  1. La negativa de Achab tiene un alcance concreto. Dice que no rechazó la exigencia de riqueza y familia y todavía promete hacer lo que Benadad pidió primero. Rechaza el registro y la toma adicionales después de que los ancianos y el pueblo le aconsejen no consentir. Llamarlo negativa a toda exigencia borraría esa distinción.
  2. Las dos victorias tienen promesas y propósitos declarados. La primera se promete para aquel día para que Achab conozca al Señor y el profeta responde a sus preguntas sobre los medios y quién empieza. La segunda se promete porque los sirios han limitado al Señor a las colinas en vez de los valles. Su consejo, el contraste de los ejércitos y las pérdidas registradas pertenecen a este relato sin añadir explicaciones militares que el capítulo no da.
  3. El caso del hombre escapado prepara el juicio del rey antes de que el profeta nombre su liberación de Benadad. El caso da una vida o un talento de plata como pena; Achab dice que su hablante ha decretado su propio juicio. El profeta se revela entonces y anuncia vida por vida y pueblo por pueblo. El regreso enojado de Achab sigue a la sentencia anunciada; el capítulo no muestra que esa sentencia se cumpla.

Pon a prueba tu memoria

¿Cómo llevan la súplica de Benadad, el uso de «hermano» por Achab y su alianza a la liberación que el profeta disfrazado condena después?

Edición y notas de la fuente

Las explicaciones y las citas son traducciones al español realizadas por Atlas of Saints a partir de Douay–Rheims, revisión de Richard Challoner (1749–1752), Project Gutenberg n.º 1581. No proceden de una edición bíblica publicada en español. Cada cita conserva su original inglés para comparación. Las líneas corresponden al original pg1581.txt; algunas citas incluyen notas de Challoner, separadas del texto por los números de versículo.

  1. Líneas 37429–37444 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    3 Reyes, capítulo 20 Los sirios sitian Samaria; son derrotados dos veces por Achab, quien es reprendido por un profeta por dejar ir a Benadad. 20:1. Y Benadad, rey de Siria, reunió todo su ejército y había treinta y dos reyes con él y caballos y carros; y subiendo luchó contra Samaria y la sitió. 20:2. Y enviando mensajeros a Achab, rey de Israel, a la ciudad, 20:3. Dijo: Así dice Benadad: Tu plata y tu oro son míos y tus esposas y tus hijos más hermosos son míos. 20:4. Y el rey de Israel respondió: Según tu palabra, señor mío, rey, soy tuyo y todo lo que tengo.
    Ver original en inglés
    3 Kings Chapter 20 The Syrians besiege Samaria: they are twice defeated by Achab: who is reprehended by a prophet for letting Benadad go. 20:1. And Benadad, king of Syria, gathered together all his host, and there were two and thirty kings with him, and horses, and chariots: and going up, he fought against Samaria, and besieged it. 20:2. And sending messengers to Achab, king of Israel, into the city, 20:3. He said: Thus saith Benadad: Thy silver and thy gold is mine: and thy wives and thy goodliest children are mine. 20:4. And the king of Israel answered: According to thy word, my lord, O king, I am thine, and all that I have.
  2. Líneas 37446–37461 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    20:5. Y los mensajeros volvieron y dijeron: Así dice Benadad que nos envió a ti: Tu plata, tu oro, tus esposas y tus hijos me los entregarás. 20:6. Mañana, pues, a esta misma hora enviaré mis criados a ti y registrarán tu casa y las casas de tus criados; y todo lo que les agrade lo pondrán en sus manos y se lo llevarán. 20:7. Y el rey de Israel llamó a todos los ancianos de la tierra y dijo: Observad y ved que nos tiende trampas. Porque me pidió mis esposas, mis hijos, mi plata y oro y no dije que no. 20:8. Y todos los ancianos y todo el pueblo le dijeron: No lo escuches ni consientas con él.
    Ver original en inglés
    20:5. And the messengers came again, and said: Thus saith Benadad, who sent us unto thee: Thy silver and thy gold, and thy wives and thy children, thou shalt deliver up to me. 20:6. To morrow, therefore, at this same hour, I will send my servants to thee, and they shall search thy house, and the houses of thy servants: and all that pleaseth them, they shall put in their hands, and take away. 20:7. And the king of Israel called all the ancients of the land, and said: Mark, and see that he layeth snares for us. For he sent to me for my wives, and for my children, and for my silver and gold: and I said not nay. 20:8. And all the ancients, and all the people said to him: Hearken not to him, nor consent to him.
  3. Líneas 37463–37473 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    20:9. Por eso respondió a los mensajeros de Benadad: Decid a mi señor el rey: Todo lo que me pediste a mí, tu siervo, al principio lo haré; pero esto no puedo hacerlo. 20:10. Y los mensajeros volvieron y le llevaron la respuesta. Y volvió a enviar y dijo: Tales y tales cosas me hagan los dioses y añadan más si el polvo de Samaria bastará para puñados para todo el pueblo que me sigue. 20:11. Y el rey de Israel, respondiendo, dijo: Decidle: Que no se jacte el ceñido como el desceñido.
    Ver original en inglés
    20:9. Wherefore he answered the messengers of Benadad: Tell my lord, the king: All that thou didst send for to me, thy servant at first, I will do: but this thing I cannot do. 20:10. And the messengers returning brought him word. And he sent again, and said: Such and such things may the gods do to me, and more may they add, if the dust of Samaria shall suffice for handfuls for all the people that follow me. 20:11. And the king of Israel answering, said: Tell him: Let not the girded boast himself as the ungirded.
  4. Líneas 37475–37477 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    Que no se jacte el ceñido, etc.… Que no se jacte antes de la victoria; será entonces tiempo de gloriarse cuando se quite la armadura habiendo vencido a su adversario.
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    Let not the girded, etc.... Let him not boast before the victory: it will then be time to glory when he putteth off his armour, having overcome his adversary.
  5. Líneas 37479–37494 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    20:12. Y sucedió cuando Benadad oyó esta palabra que él y los reyes estaban bebiendo en pabellones y dijo a sus criados: Rodead la ciudad. Y la rodearon. 20:13. Y he aquí que un profeta vino a Achab, rey de Israel, y le dijo: Así dice el Señor: ¿Has visto toda esta multitud sumamente grande? He aquí que la entregaré en tu mano este día para que sepas que yo soy el Señor. 20:14. Y Achab dijo: ¿Por quién? Y él le dijo: Así dice el Señor: Por los criados de los príncipes de las provincias. Y dijo: ¿Quién empezará a luchar? Y él dijo: Tú. 20:15. Así pues, reunió a los criados de los príncipes de las provincias y halló el número de doscientos treinta y dos; y después de ellos reunió al pueblo, todos los hijos de Israel, siete mil:
    Ver original en inglés
    20:12. And it came to pass, when Benadad heard this word, that he and the kings were drinking in pavilions, and he said to his servants: Beset the city. And they beset it. 20:13. And behold a prophet coming to Achab, king of Israel, said to him: Thus saith the Lord: Hast thou seen all this exceeding great multitude? behold I will deliver them into thy hand this day: that thou mayst know that I am the Lord. 20:14. And Achab said: By whom? And he said to him: Thus saith the Lord: By the servants of the princes of the provinces. And he said: Who shall begin to fight? And he said: Thou. 20:15. So he mustered the servants of the princes of the provinces, and he found the number of two hundred and thirty-two: and he mustered after them the people, all the children of Israel, seven thousand:
  6. Líneas 37496–37515 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    20:16. Y salieron al mediodía. Pero Benadad estaba bebiendo hasta embriagarse en su pabellón y con él los treinta y dos reyes que habían venido a ayudarlo. 20:17. Y los criados de los príncipes de las provincias salieron primero. Y Benadad envió. Y le informaron diciendo: Han salido hombres de Samaria. 20:18. Y dijo: Tanto si vienen por paz, tomadlos vivos, como si vienen a luchar, tomadlos vivos. 20:19. Así pues, salieron los criados de los príncipes de las provincias y el resto del ejército los siguió: 20:20. Y cada uno mató al hombre que vino contra él; y los sirios huyeron e Israel los persiguió. Y Benadad, rey de Siria, huyó a caballo con sus jinetes. 20:21. Pero el rey de Israel salió y derribó los caballos y los carros y mató a los sirios con una gran matanza.
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    20:16. And they went out at noon. But Benadad was drinking himself drunk in his pavilion, and the two and thirty kings with him, who were come to help him. 20:17. And the servants of the princes of the provinces went out first. And Benadad sent. And they told him, saying: There are men come out of Samaria. 20:18. And he said: Whether they come for peace, take them alive: or whether they come to fight, take them alive. 20:19. So the servants of the princes of the provinces went out, and the rest of the army followed: 20:20. And every one slew the man that came against him: and the Syrians fled, and Israel pursued after them. And Benadad, king of Syria, fled away on horseback with his horsemen. 20:21. But the king of Israel going out overthrew the horses and chariots, and slew the Syrians with a great slaughter.
  7. Líneas 37517–37533 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    20:22. (Y un profeta vino al rey de Israel y le dijo: Ve, fortalécete y conoce y ve lo que haces, porque el año próximo el rey de Siria subirá contra ti). 20:23. Pero los criados del rey de Siria le dijeron: Sus dioses son dioses de las colinas y por eso nos han vencido; pero es mejor que luchemos contra ellos en las llanuras y los venceremos. 20:24. Haz, pues, esto: Quita a todos los reyes de tu ejército y pon capitanes en su lugar: 20:25. Y completa el número de tus soldados que han sido muertos y caballos según los caballos anteriores y carros según los carros que tenías antes; y lucharemos contra ellos en las llanuras y verás que los venceremos. Creyó su consejo y lo hizo.
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    20:22. (And a prophet coming to the king of Israel, said to him: Go, and strengthen thyself, and know, and see what thou dost: for the next year the king of Syria will come up against thee.) 20:23. But the servants of the king of Syria said to him: Their gods are gods of the hills, therefore they have overcome us: but it is better that we should fight against them in the plains, and we shall overcome them. 20:24. Do thou, therefore, this thing: Remove all the kings from thy army, and put captains in their stead: 20:25. And make up the number of soldiers that have been slain of thine, and horses, according to the former horses, and chariots, according to the chariots which thou hadst before: and we will fight against them in the plains, and thou shalt see that we shall overcome them. He believed their counsel, and did so.
  8. Líneas 37535–37545 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    20:26. Por eso al volver el año Benadad reunió a los sirios y subió a Aphec para luchar contra Israel. 20:27. Y los hijos de Israel fueron reunidos y, tomando alimentos, salieron por el otro lado y acamparon frente a ellos como dos pequeños rebaños de cabras; pero los sirios llenaban la tierra. 20:28. (Y un hombre de Dios vino y dijo al rey de Israel: Así dice el Señor: Porque los sirios han dicho: El Señor es Dios de las colinas pero no es Dios de los valles, entregaré toda esta gran multitud en tu mano y sabréis que yo soy el Señor).
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    20:26. Wherefore, at the return of the year, Benadad mustered the Syrians, and went up to Aphec, to fight against Israel. 20:27. And the children of Israel were mustered, and taking victuals, went out on the other side, and encamped over against them, like two little flocks of goats: but the Syrians filled the land. 20:28. (And a man of God coming, said to the king of Israel: Thus saith the Lord: Because the Syrians have said: The Lord is God of the hills, but is not God of the valleys: I will deliver all this great multitude into thy hand, and you shall know that I am the Lord.)
  9. Líneas 37547–37555 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    20:29. Y ambos lados pusieron sus ejércitos en orden uno contra otro siete días y al séptimo día se libró la batalla; y los hijos de Israel mataron a cien mil soldados de a pie de los sirios en un día. 20:30. Y los que quedaron huyeron a Aphec, a la ciudad, y el muro cayó sobre veintisiete mil hombres que quedaban. Y Benadad, huyendo, entró en la ciudad en una habitación dentro de una habitación.
    Ver original en inglés
    20:29. And both sides set their armies in array one against the other seven days, and on the seventh day the battle was fought: and the children of Israel slew, of the Syrians, a hundred thousand footmen in one day. 20:30. And they that remained fled to Aphec, into the city: and the wall fell upon seven and twenty thousand men, that were left. And Benadad fleeing, went into the city, into a chamber that was within a chamber.
  10. Líneas 37557–37570 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    20:31. Y sus criados le dijeron: He aquí que hemos oído que los reyes de la casa de Israel son misericordiosos; pongámonos, pues, sacos en los lomos y cuerdas en la cabeza y salgamos al rey de Israel; quizá salve nuestras vidas. 20:32. Así pues, se ciñeron sacos a los lomos, pusieron cuerdas en sus cabezas, vinieron al rey de Israel y le dijeron: Tu siervo Benadad dice: Te ruego que me dejes mi vida. Y él dijo: Si aún está vivo, es mi hermano. 20:33. Los hombres tomaron esto por buena suerte y apresuradamente recogieron la palabra de su boca y dijeron: Tu hermano Benadad. Y él les dijo: Id y traédmelo. Entonces Benadad salió a él y él lo subió a su carro.
    Ver original en inglés
    20:31. And his servants said to him: Behold, we have heard that the kings of the house of Israel are merciful; so let us put sackcloths on our loins, and ropes on our heads, and go out to the king of Israel: perhaps he will save our lives. 20:32. So they girded sackcloths on their loins, and put ropes on their heads, and came to the king of Israel, and said to him: Thy servant, Benadad, saith: I beseech thee let me have my life. And he said: If he be yet alive, he is my brother. 20:33. The men took this for good luck: and in haste caught the word out of his mouth, and said: Thy brother Benadad. And he said to them: Go, and bring him to me. Then Benadad came out to him, and he lifted him up into his chariot.
  11. Líneas 37572–37575 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    20:34. Y le dijo: Las ciudades que mi padre tomó de tu padre las restauraré; y hazte calles en Damasco como mi padre hizo en Samaria, y habiendo hecho una alianza me iré de ti. Así pues, hizo una alianza con él y lo dejó ir.
    Ver original en inglés
    20:34. And he said to him: The cities which my father took from thy father, I will restore: and do thou make thee streets in Damascus, as my father made in Samaria and having made a league, I will depart from thee. So he made a league with him, and let him go.
  12. Líneas 37577–37589 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    20:35. Entonces un cierto hombre de los hijos de los profetas dijo a su compañero en la palabra del Señor: Golpéame. Pero no quiso golpearlo. 20:36. Entonces le dijo: Porque no has querido escuchar la palabra del Señor, he aquí que te irás de mí y un león te matará. Y cuando se había alejado un poco de él, un león lo encontró y lo mató. 20:37. Entonces encontró a otro hombre y le dijo: Golpéame. Y lo golpeó y lo hirió. 20:38. Así pues, el profeta fue y encontró al rey en el camino y se disfrazó rociando polvo sobre su rostro y sus ojos.
    Ver original en inglés
    20:35. Then a certain man of the sons of the prophets, said to his companion, in the word of the Lord: Strike me. But he would not strike. 20:36. Then he said to him: Because thou wouldst not hearken to the word of the Lord, behold thou shalt depart from me, and a lion shall slay thee. And when he was gone a little from him, a lion found him, and slew him. 20:37. Then he found another man, and said to him: Strike me. And he struck him and wounded him. 20:38. So the prophet went, and met the king in the way, and disguised himself by sprinkling dust on his face and his eyes.
  13. Líneas 37591–37599 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    20:39. Y cuando el rey pasaba gritó al rey y dijo: Tu siervo salió a luchar cuerpo a cuerpo; y cuando un cierto hombre había huido, uno me lo trajo y dijo: Guarda a este hombre, y si se escapa tu vida será por su vida o pagarás un talento de plata. 20:40. Y mientras yo, en la prisa, me volvía a un lado y a otro, de repente no se lo veía. Y el rey de Israel le dijo: Este es tu juicio, que tú mismo has decretado.
    Ver original en inglés
    20:39. And as the king passed by, he cried to the king, and said: Thy servant went out to fight hand to hand: and when a certain man was run away, one brought him to me, and said: Keep this man: and if he shall slip away, thy life shall be for his life, or thou shalt pay a talent of silver. 20:40. And whilst I, in the hurry, turned this way and that, on a sudden he was not to be seen. And the king of Israel said to him: This is thy judgment, which thyself hast decreed.
  14. Líneas 37601–37611 del original inglés

    Traducción al español de Atlas of Saints

    20:41. Pero enseguida se limpió el polvo de su rostro y el rey de Israel lo reconoció como uno de los profetas. 20:42. Y le dijo: Así dice el Señor: Porque has dejado ir de tu mano a un hombre digno de muerte, tu vida será por su vida y tu pueblo por su pueblo. 20:43. Y el rey de Israel volvió a su casa desdeñando escuchar y llegó furioso a Samaria.
    Ver original en inglés
    20:41. But he forthwith wiped off the dust from his face, and the king of Israel knew him, that he was one of the prophets. 20:42. And he said to him: Thus saith the Lord. Because thou hast let go out of thy hand a man worthy of death, thy life shall be for his life, and thy people for his people. 20:43. And the king of Israel returned to his house, slighting to hear, and raging came into Samaria.

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